Capítulo
Uno
El juramento familiar y sus prerrequisitos
Sección
1. Los antecedentes del juramento de la familia
1.1.
Esta es la era de la familia, no del individuo
En
la Iglesia de la Unificación hemos recitado y practicado hasta ahora “Mi
promesa” individual. Dado que en el año 1952 terminó en un fracaso providencial
el intento de la esfera cultural cristiana de consumar el Reino de los Cielos,
en calidad de esfera cultural “tipo novia” —tanto el reino celestial como el
reino terrenal, atendiendo al “novio” y a Dios— tuve que restaurar esto
nuevamente durante 40 años, y ésa es la historia por la que hemos pasado (260-181,
8.5.1994).
¿Se
escuchó alguna vez en este mundo hablar de un juramento de la familia? Esta
expresión aparece hoy por primera vez en la historia. Tuve que establecer este
juramento inevitablemente porque el hombre y la mujer perdieron la familia y
porque sin establecer un juramento familiar, sin un modelo de familia en el
nivel original —sin pecado— que pueda ser bienvenido por Dios y la humanidad,
no podrá ser realizado el Reino de los Cielos terrenal y celestial, de modo que
Dios se alegre y pueda vivir en la Tierra. (274-114, 29.10.1995).
Ahora,
recién pasados 40 años, nace nuestro juramento de la familia. Esto que dimos en
llamar el juramento de la familia es algo que nunca antes existió. Con la
aparición del juramento de la familia, las familias satánicas del mundo
terrenal no tendrán dónde ir. Que surja el juramento de la familia significa
que yo, habiéndose perdido el fundamento victorioso de la Segunda Guerra
Mundial, restauré 4000 años de historia en los últimos cuarenta años,
erigiéndome sobre un estándar restaurado y ahora el país celestial es
establecido en la Tierra.
¿Cómo
comienza el juramento? “Nuestra familia, centrada en el amor verdadero…” en
todos los puntos aparece este encabezado, ¿y qué es el amor verdadero? Aquí la
expresión “amor verdadero” significa que el amor de Dios y el amor de padres
verdaderos se hacen uno, sin pecado, y que centradas en ese amor se conectan a
una verdadera vida y un verdadero linaje. (266-143, 22.12.1994).
Ahora
que la Iglesia de la Unificación ha pasado la cima de los 40 años surge la
“Federación de Familias para la Paz y Unificación Mundial.” Esta se refiere a
una familia completamente restaurada. En una familia restaurada debe haber
unidad entre la mente y el cuerpo del individuo, debe haber unidad entre
cónyuges y debe haber unidad entre padres e hijos. Lo que dichos miembros de la
familia deben hacer es memorizar este juramento.
El
juramento no puede ser recitado mientras la mente y el cuerpo estén en lucha.
Esposo y esposa no deben pelearse; y deben dar a luz hijos. El Reino de los
Cielos es el lugar al que ingresa tal familia, centrada en el amor de Dios,
centrada en verdaderos hijos que hayan logrado la unidad de la mente y el
cuerpo, la unidad de esposo y esposa, y la unidad de los hijos, familia en la
cual todos puedan decir que “la armonía familiar lo es todo.” Así, el juramento
de la familia debería ser recitado solamente por aquellos que hayan logrado la
esfera de la unidad del amor verdadero. El juramento de la familia aparece hoy
por primera vez en la historia. (264-339,20.11.1994).
Habiendo
superado los 40 años de vida nuestra Iglesia de la Unificación crea la
“Federación de Familias para la Paz y la Unificación Mundial,” y para ello
necesita un estatuto absoluto; ese estatuto, esa constitución, es el juramento
de la familia. No ha existido en la historia un juramento de la familia. Es un
juramento dirigido al Reino Celestial, lo perfecciona.
Si
lo leemos bien, su contenido es tal que se puede recibir una total liberación
con respecto al contenido de la restauración por indemnización. Así, quien lo
memoriza no está dentro de la esfera de la familia del mundo caído, sino que
ingresa en la esfera de la familia perfeccionada. Por constituirse una esfera
familiar en amor verdadero, se produce la unidad de la mente y el cuerpo que
habían sido separados por un falso amor. Por eso es que uno no puede
memorizarlo sin no tiene unidad entre su mente y su cuerpo. (264-244,3.11.1994).
Un
fiel de la Iglesia de la Unificación (un “unificacionista”) debe alardear de la
tradición familiar establecida por los Padres Verdaderos. ¿Cómo es que aparece
en este mundo el juramento de la familia? Surge a modo de preparación para los
tiempos que se vienen; se convierte en el lema de la familia. En el juramento
describe todo sobre cómo debe ser una familia que retorna a la esfera del ideal
de la divina Creación. Más adelante el mundo entero deberá seguir este
juramento. Sus 7 cláusulas (más tarde se le agregó otra, haciendo un total de
8) representan a toda la historia providencial y pueden protegerme, a modo de
escudo victorioso de los Padres. Así, esto perfecciona al Antiguo y Nuevo
Testamentos, y una familia puede pasar al Reino Celestial completamente aunque
desconozca los principios divinos, nada más que por superar el estándar de fe,
obediencia y amor absolutos hacia la voluntad de Dios. (272-181,5.10.1995).
En
las iglesias evangélicas cristianas se vio hasta ahora como que únicamente Adán
y Eva cayeron; no incluyeron a sus hijos. Desconocían que la Caída culmina
mediante el acto de Caín matando a Abel. Ignoraban que fue toda una familia la
que cayó. Todos cayeron.
¿Qué
es lo que deberemos jurar a partir de ahora en la Iglesia de la Unificación?
Debemos jurar por la familia. No se necesita otra cosa. Toda felicidad o
libertad o paz, el Cielo y la Tierra, comienzan en el hogar. Necesitamos ahora
un juramento cuyo centro sea la familia. Entonces, deberán preservar sus
familias. Con tan solo unir a la familia se une al mundo, se lo convierte en el
Reino Celestial. (260-152, 2.5.1994).
Grave
será el problema si no envío mesías tribales; se obstruiría el
camino a que ese clan familiar pueda nacer. Convirtiéndose en mesías
tribales interconectan todo en un mismo plano: perfeccionan al Adán
no-caído, a Jesús sin la necesidad de morir e interconectan países en el nivel
nacional. Así, las bases del perfeccionamiento de las 8 etapas desde el
individuo a Dios -pasando por la familia, la tribu, la raza, la nación, el
mundo y el cosmos- se logra en el plano terrenal, es el horizonte.
Como
yo indemnicé esto, el mundo se ha convertido en un libre escenario de
actividades, donde Satanás no tiene cómo oponerse donde fuere que vayamos: a la
casa de un individuo, a la de un clan familiar, a la de una nación… y por
producirse el inicio de una forma de vida centrada en Dios, el mundo se
transformará en el Reino Celestial. El juramento de la familia surge porque el
momento para ello ha llegado; todo debe ser y hacerse según el juramento de la
familia. (264-191,
9.10.1994).
Una
familia es algo sorprendente y temible al mismo tiempo; por eso no deberían
olvidarse que el contenido del juramento de la familia es una gran declaración
cósmica. El contenido del discurso que estoy dando desde el año pasado (1997)
habla de tener esas familias. Esta es una regla infalible.
Se
acerca el momento de celebrar una ceremonia de Bendición liberadora del mundo
espiritual. Una vez que concluya la Bendición de 3.600.000 parejas, bendeciré
al mundo espiritual. Ingresamos en una era en la cual si su pareja ya se fue al
mundo espiritual, podemos llamarla y así unirlos, de modo que hasta el infierno
será liberado. (283-90, 13.4.1997).
Hasta
ahora no habíamos podido asentarnos; siempre anduvimos como arrastrados,
flotando como las nubes. Tampoco la esfera cultural cristiana pudo asentarse,
por falta de un fundamento físico-espiritual; pero ahora que los Padres
Verdaderos y la era del Completo Testamento se han asentado ocurrirá el derecho
a la herencia ¿Qué es lo que heredan? Nada individual, sino familiar. Tienen
que saberlo; y es por eso que aparece el juramento de la familia. Hay que hacer
una exhaustiva educación en el juramento. (268-226, 2.4.1995).
Hasta
ahora habíamos recitado “Mi promesa” y hoy por primera vez recitamos el
“Juramento de la Familia.” No existió un juramento de la familia en ningún
período de la historia. Este es un hecho sorprendente. Eso es posible porque
concluí un curso de indemnización mundial de 40 años e ingresamos en una era en
la cual el mundo entero puede moverse en torno a mí. Si bien condicionalmente,
pude colocar sobre un fundamento global y hegemónico a toda la esfera cultural
cristiana mundial y unificadora lograda inmediatamente después de la Segunda
Guerra Mundial y que posteriormente fuera arrasada. (263-110,
21.8.1994).
Fue
un período de 7 años desde 1945 hasta 1952, que se extendió a 40 años desde
1952 hasta 1992. Duró 40 años teniendo a la Iglesia de la Unificación como
centro. Así, en mayo de 1994 proclamamos los votos de la familia. Fue algo
histórico. Avanzamos indemnizando en forma numérica. (265-293,27.11.1994).
Ya
que ingresamos en la era de la perfección de la familia que no tiene de qué
avergonzarse ante Dios, en esta era del Asentamiento de los Padres
Verdaderos... ¿qué les parece, que el juramento de la familia fue necesario,
que es necesario o que será necesario? Es necesario; es una guía para millones
de años. Es algo sorprendente. Debemos agradecer que uno pueda recitarlo libres
condiciones, desprovistos de la máscara de una religión descendiente de la
Caída. Hubo tantas amarguras que no podía recitarlo sin lágrimas en los ojos.
Derramé sangre, y traje ese altar de sangre hasta la Iglesia de la Unificación.
Uno no puede ir desde este mundo al Cielo sin pisar sobre esto en dicho altar
de sangre. Este altar tiene que existir. (261-098,1994.5.22).
1.2.
El asentamiento de la era del Completo Testamento y el inicio de la era de la
familia
La
expresión “los Padres Verdaderos y el Asentamiento de la era del Completo
Testamento” es colosal. Significa que se luchó y se venció en el nivel familiar
en el mundo satánico. La era del Completo Testamento es el logro de haber
luchado y vencido contra todo lo que fue movilizado en oposición en el nivel
tribal, racial, nacional, mundial y universal. Significa haberse asentado luego
de haber cumplido la promesa, y esto es realmente sorprendente. ¿Qué fue la
Caída? Adán debió haber dominado al arcángel, pero sucedió a la inversa. Es
fácil decirlo, pero no saben lo complicado que es restaurarlo. Hay que elevarse
por sobre ello luego de subyugar a Satanás en todos los niveles del Cielo y la
Tierra. Si ustedes poseen la convicción de unirse a mí, podrán hacer lo que yo
hago dondequiera que fueren, ya que de otro modo no puede haber un
asentamiento (268-79, 5.3.1995).
A
partir de 1992 hemos proclamado en todo el mundo al Mesías y a los Padres
Verdaderos. En los Estados Unidos de América, el 13 de mayo de 1993 hemos anunciado
la “era de los Padres Verdaderos y el Completo Testamento.” Yo ya había
creado todas las condiciones para que así fuera. Como ustedes saben, los
Estados Unidos representan al mundo entero. Es el país para el asentamiento
final de la esfera cultural cristiana. Es un período de transición hacia una
nueva era en torno a los Padres Verdaderos. Significa que ingresamos en la era
del Completo Testamento. Fue la primera vez que se proclama algo así en este
mundo. ¡Piensen cuánto debió haber esperado Dios este momento! ¿Cuán miserable
fue la posición de Dios a lo largo de las eras? Ahora se aproxima una era de
esperanza; ingresamos en la era de poder proclamar a los Padres Verdaderos.
Esto es algo histórico y universal. Nunca ocurrió algo así en la historia
humana. (248-175,
3.8.1993).
La
providencia divina de la restauración ha pasado por una historia de millares de
años desde la creación del mundo, pero su estándar aun no había podido ser
establecido. Esto fue posible recién una vez que yo lo elucidé en la época del
nacimiento de la Iglesia de la Unificación. Por eso pude anunciar la era del
Completo Testamento y a los Padres Verdaderos. Este es un evento histórico. Más
que un evento es un punto de origen desde el cual un nuevo mundo puede comenzar
a edificarse. La filosofía de “Padres Verdaderos” y la expresión “era del
Completo Testamento,” contienen en sí mismas este significado. ¿Cuál promesa
será cumplida en la era del Completo Testamento? La promesa hecha por Dios a
los humanos en la época de su creación. No quiere decir esto que la era
providencial de la restauración o la era providencial de la salvación hayan
sido consumadas, sino que se realiza el mundo ideal de la Creación. Por esta
razón es que Dios pensó en padres verdaderos antes que en los humanos. El
surgimiento de padres verdaderos es el ideal de la Creación. (248-188,
30.9.1993).
¿Cómo
retorna la era del Completo Testamento, pasando por la era del Nuevo
Testamento, esto que Dios creó desde un principio? La era del Completo
Testamento se refiere a la esfera de unidad entre Dios y el hombre. Logran una
esfera de unidad en amor verdadero y quedan en la posición de conectar juntos
el contenido de un mismo valor. Porque sea Dios, no quiere decir que sea
solamente vertical, o porque sea el hombre, no quiere decir que solamente sea
horizontal. Vertical y horizontal es uno solo. (252-154, 29.12.1993).
El
período de 20 años comprendido entre 1972 y 1992 fue un período para que nos
fuese transferida la misión del cristianismo en Corea. En la dimensión nacional
yo desplegué un rol equivalente a la era del Antiguo Testamento. La celebración
de las bodas de los Padres Verdaderos en 1960 y lo hecho en los Estados Unidos
–que son un escenario mundial– guardan exactamente la misma relación que la del
Antiguo y Nuevo Testamentos. Tienen el mismo contenido. Culmina en este período
el asentamiento global de los Padres Verdaderos. Por eso anuncié la era del
Completo Testamento y es por eso también que vivimos con Dios. Los fieles
de la Iglesia de la Unificación viven con Dios. (246-301,
20.4.1993).
¿Qué
es la era del Completo Testamento? Significa el tiempo cuando la familia
central de los Padres Verdaderos vence completamente en el mundo caído, el
mundo del pecado. Hecho esto, desaparece todo enemigo que en ese ámbito se haya
propuesto acabar con mi familia. Luego de luchar y perder, desaparecen. ¿Puede
alguien, si participa de las Olimpíadas y pierde -aunque fuere un campeón de
tiro- decir que es el mejor de todos? Deberá ceder su trofeo. (234-295,
27.8.1992).
Los
Padres Verdaderos y la era del Completo Testamento se refieren a que Adán y Eva
deben perfeccionarse y retornar a una posición sin pecado. Por eso todas las
damas del mundo son tratadas como extensión de la Madre Verdadera. Adán hay uno
solo, y Eva también hay una sola. Esto es importante. Una sola persona será el
Adán perfeccionado y también Eva perfeccionada será una sola persona. (266-64,
11.12.1994).
La
era del Completo Testamento es la era del retorno a la familia. La unidad
comienza a partir de un individuo. Si uno no supera esa cima, jamás podrá
ingresar al Reino Celestial; no puede restaurar la primogenitura. Hay que
subyugar el mal de manera natural, no por la fuerza sino persuadiendo. ¿Y
ustedes, señores, fueron subyugados naturalmente o por la fuerza? Al ser
persuadidos tuvieron que rendirse naturalmente, ¿verdad? Hay un prototipo para
poder copiar el modelo de la familia de los Padres Verdaderos y poder realizar
de una sola vez aquello que fue logrado en el Edén familiar del Reino de Dios terrenal
y celestial, pero mundialmente y con todas las naciones del mundo en la misma
posición, centrado en la familia con la hegemonía de todas las victorias de
millares de años. Una vez que poseen el prototipo, pueden crear cosas de manera
instantánea con ese molde. Los cinco mil millones de personas que conforman
toda la familia humana deben injertarse en el nivel familiar y retornar a la
perdida nación liberada, al Reino Celestial. Este es el tiempo de la era del
Completo Testamento, la era del cumplimiento de la promesa. (245-157,
28.2.1993).
Lo
más importante hoy de este curso histórico es que se formó la esfera del pueblo
elegido. Para conectar en esta era en el nivel mundial el fundamento de 3
etapas de formación, crecimiento y perfeccionamiento… el pueblo de Israel es la
etapa de formación, el cristianismo es la etapa de crecimiento y la Iglesia de
la Unificación es la etapa de perfeccionamiento, ¿verdad? Si aquello en torno a
la esfera de Israel es la era del Antiguo Testamento, el cristianismo es la era
del Nuevo Testamento y la Iglesia de la Unificación es la era del Completo
Testamento.
Esta
era es de la realización… ¿Realización de qué? La realización individual,
familiar, tribal, racial, nacional y mundial. ¿En torno a qué? Es la
realización de conectar todo en torno al amor, la vida y el linaje de Dios. Es
la tradición de un solo linaje, un solo amor, una sola vida. De ser así,
Satanás deberá irse. Mediante el injerto desaparece la conexión sanguínea
satánica. (226-275,
9.2.1992).
¿Cuál
es el problema? Que la familia debe ser perfecta. Como llegó la era del
Completo Testamento, que es la era de la perfección de la restauración de
Canaán en el nivel familiar, entiendan que llegó la era en la cual sus familias
deben perfeccionarse y asentarse según la palabra de Dios. Por eso cuando
escuchan la Palabra no deben escucharla como algo pasajero. Son palabras que
les enseñé con toda claridad, al riesgo de mi vida y pensando que antes de
morir debía dejarles por lo menos esas enseñanzas. Tienen que entenderlo. (292-122,
28.3.1998).
¡Qué
rápido se habría resuelto todo si inmediatamente después de la Segunda Guerra
Mundial se hubiese logrado un mundo en torno a la esfera cultural cristiana y a
los Estados Unidos! Es decir, si los Estados Unidos y la esfera cristiana
hubiesen estado internamente unidos cuando dominaban al mundo… Visto así, el
tiempo inmediatamente posterior a la Segunda Guerra fue para Dios el momento de
mayor esperanza de la historia y el tiempo de máximo riesgo para Satanás. Si en
aquel tiempo el mundo libre hubiese recibido mis enseñanzas, desde ese momento
podría haberse coordinado la unidad del mundo espiritual con la unidad del
mundo terrenal. Esta es la perspectiva providencial. (161-220,
15.2.1987).
Ahora
el mundo satánico se desmorona gradualmente. Esperen y verán cómo individuos,
familias, tribus, razas y naciones del mundo satánico pierden su dirección y su
centro. Pero nuestra Iglesia de la Unificación posee todo como para
reemplazarlo. Antes la Iglesia de la Unificación estaba bajo el dominio del
mundo satánico, pero ahora la situación se ha invertido. A esto me refiero
cuando hablo de asentamiento. (268-79, 5.3.1995).
¿Qué
es la era del Completo Testamento? Entiendan que se refiere al mundo a
plasmarse más allá de la esfera de control satánico ¿Cómo se irá perfeccionando
la era del Completo Testamento? Mediante familias; se va logrando por medio de
familias bendecidas. Por eso aparecieron las familia de Adán, de Noé, de
Jacob…Luego de ello, ya en mi época, se compone la familia de Jesús. Lo que se
organizó en la misma posición de formar la familia de Jesús fueron las 36, las
72 y las 124 familias (o parejas) bendecidas. Las 430 familias bendecidas
representan a Corea. Centradas en la historia de Corea de 4300 años, 43 familias
del mundo fueron conectadas a esas 430 familias. Las 777 parejas bendecidas
representan el conjunto de naciones, y fueron seguidas por 1800 familias
bendecidas. Ahora hay más de 7000 u 8000 parejas bendecidas. Así fue como
hicimos el fundamento en el nivel mundial. Establecimos la era del Completo
Testamento mediante familias. Además de bendecir a Jesús tuve que organizar la
bendición de sus 12 apóstoles y 70 ancianos. Los 12 apóstoles, los 70 ancianos
y los 120 discípulos están siendo reorganizados en el nivel familiar. (131-71,
16.4.1984).
El
lema de este año (1995) es “Heredemos el ámbito victorioso de los Padres
Verdaderos.” Lo que aquí llamamos ámbito es el territorio o dominio individual,
familiar, tribal, racial, nacional, global, cósmico, infierno y Reino Celestial
todo ello en el nivel mundial. Hasta allí unifiqué y liberé. Ahora Satanás está
en retirada. Con el pasar de los días, todo declinará.
Como
en el Edén el comienzo del bien y del mal tuvo lugar en una situación entre
hermanos, la gente del mundo dice hoy que estamos en una “comunidad global.”
Mis enseñanzas hablan de una “familia global.” La familia y la comunidad
globales están en una relación recíproca. Una es la posición Caín, del hermano
mayor que representa al mundo satánico. La familia global es la posición de
tipo Abel de la Iglesia de la Unificación. Ambas deben unirse. (267-254,
8.1.1995).
Al
mundo Caín no le queda otra opción que seguir a la Iglesia de la Unificación. A
fin de formar una familia, hay que lograr la perfección individual. La
perfección del individuo, el concepto de la familia, de un verdadero hombre y
una verdadera mujer, no existe fuera de la Iglesia de la Unificación, que nada
tiene que ver con el SIDA, ni con el libertinaje sexual, ni con los
homosexuales, ni con las lesbianas, ni con las drogas. Con amor verdadero se
logra la perfección del centro individual, del centro familiar, de la esfera de
liberación del clan, el mundo y el cosmos. Hay que liberar a Dios e incluso a
los Padres Verdaderos, perfeccionar nuestro deber moral de hijos de piedad
filial, de patriotas, de santos y de hijos sagrados para poder ser libres de ir
y venir tanto en el mundo celestial como en el terrenal.
El
camino para lograrlo es convertirse en personas íntegras, que es el propósito
de mis enseñanzas. La conclusión es simple. Yo he invertido cincuenta o
más años de mi vida para perfeccionar una esfera mundial de liberación,
habiendo pasado por tantos sufrimientos, persecución y ridiculizaciones. Ahora
ha llegado el momento de ejercer mi fundamento mundial victorioso, la esperanza
de Dios, en toda la humanidad. Llegó la hora para que los padres les
transfieran todo a sus hijos, gratuitamente y con un corazón de amor. (267-254,
8.1.1995).
El
Reino de los Cielos terrenal y el Reino de los Cielos celestial tienen que
estar unidos y quienes vivieron en sintonía con ellos una buena vida familiar
en la Tierra, centrados en el amor verdadero de Dios, luego se trasladarán allá
como familias del Reino de los Cielos.
Esta
no es la era de la salvación individual. Los cristianos dicen que la salvación
es individual; pero no es así. La voluntad de Dios es la salvación de la
familia. Como la Caída se originó en una familia, la restauración también debe
hacerse en el nivel familiar. El momento ha llegado. Teniendo a los Padres
Verdaderos como centro ingresamos ahora en una nueva era, de asentamiento, algo
que nunca antes había acontecido en la historia.
El
lema de este año (1995) es: “Los Padres Verdaderos y el asentamiento de la era
del Completo Testamento.” La familia de los Padres Verdaderos finalmente se ha
establecido. Estamos reorganizando tribus, razas y naciones centradas en la
Familia Verdadera y las familias bendecidas. Dado que esto se ha constituido en
una esfera mundial, entramos ahora en la era del asentamiento. Ya no andaremos
errantes. Es tiempo de que nos organicemos.
Si
asociamos familias tenemos un clan; si asociamos clanes tenemos un pueblo, y si
asociamos pueblos podemos ingresar en la era de la conformación de una nación.
Con nuestras propias fuerzas y en torno a la familia, podemos erigir las bases
del Reino Celestial en la Tierra. (260-304, 19.5.1994).
1.3.
La fundación de la Federación de Familias: hacia la era de una familia global
Concluida
la misión de la Asociación del Espíritu Santo para la Unificación del
Cristianismo Mundial (Iglesia de la Unificación) ingresamos en una era en la
cual termina la misión de las religiones, en la cual no se necesita salvación,
en la cual por primera vez en la historia la humanidad no necesitará a la
religión. Transformando a las familias en hogares ideales, la Federación de
Familias perfecciona la restauración del ideal divino de la Creación y
establece un mundo celestial ideal. (8.4.1997).
La
familia debe asentarse. La religión tuvo hasta ahora como meta la esfera
individual; no existió una religión que tuviese como meta el ámbito familiar.
Así, todas las religiones exigían que sus fieles abandonen sus hogares y dejen
sus familias. Eran otras épocas. Toda religión profesó la salvación individual;
ninguna habló de la salvación de la familia, del clan o de la nación. Nuestra
Iglesia de la Unificación profesa la salvación de la nación, y la salvación del
mundo, teniendo como centro a la familia. (283-106, 8.4.1997).
El
fruto del ideal de la divina Creación anhelado por Dios en el Edén se
manifiesta cuando la familia se asienta, cuando una familia sintoniza con el
mundo. Una familia debe expandirse horizontalmente en torno a los hijos e hijas
y convertirse en el clan anhelado por Dios, debiendo conectarse automáticamente
como pueblo. (283-84, 8.4.1997).
Por
eso la familia es importante. Todo culmina con la Federación de Familias para
la Paz y la Unificación Mundial. Su centro es la familia.
Si
no podemos formar la Federación de Familias para la Paz y la Unificación
Mundial, jamás vendrá un mundo de paz. Esto es importante; así de importante es
la familia. Un mundo de paz comienza también a partir de la familia.
Si
en un hogar viven 10 miembros de la familia, los 10 tienen que ser unidos. Una
vez que armonicen mutua y tridimensionalmente en unidad, vertical y
horizontalmente, frente y detrás, derecha e izquierda, un mundo pacífico e
ideal vendrá en busca de ustedes.
¡Perfeccionemos
la Federación Mundial de Familias y construyamos un mundo de paz! Decir construir
significa aquí influirlo y establecerlo. (232-322, 10.7.1992).
Ahora
viene la Federación de Familias para la Paz y la Unificación Mundial. Su raíz
es la familia. Hay que atender a Dios en la familia, en el clan y en el país,
tomando como centro a la familia. Sin perfeccionar el ideal de la familia capaz
de ser un solo cuerpo con Dios, no puede construirse el Reino de los Cielos
terrenal. (300-229,
23.3.1999).
Cuando
hoy decimos “Iglesia de la Unificación” estamos hablando de la Federación de
Familias para la Paz y la Unificación Mundial. También en sus familias,
entonces, se establece la Federación de Familias. Hay que absorber (salvar) a
todas: a las familias satánicas, a las familias arcangélicas a medio camino del
lado celestial y a las familias tipo Adán. Como estas se dividieron por culpa
de un matrimonio equivocado, deben casarse correctamente, ingresar en la etapa
de perfección e ir hacia un mundo unificador.
Estamos
entrando en una nueva era. Cuarenta años después de haber iniciado mi ministerio
público, fundé la “Federación de Familias para la Paz y la
Unificación Mundial,” y al mismo tiempo creé el Juramento de la Familia,
un pacto que debe ser mantenido absolutamente. En la historia no ha habido
frases tales como juramento de la familia. El juramento de la familia nos
permite ingresar en el Cielo y al mismo tiempo perfecciona el Cielo. (264-244,
3.11.1994)
Ahora
no existe substancia ¿Y cuál es la sustancia? Es la Federación de Familias para
la Paz y la Unificación Mundial a surgir más adelante. Es la perfección de la
“base de cuatro posiciones.” ¿Cuál es el ideal divino de la Creación? Es la
perfección de la Voluntad divina ¿Cuál es la voluntad de Dios? Es la perfección
del ideal de la divina Creación ¿Qué es la perfección del ideal de la Creación?
Es la perfección de la base de cuatro posiciones ¿Qué es la perfección de la
base de cuatro posiciones? La perfección de la voluntad de Dios es que madre,
padre e hijos sean unidos y que cuando Dios baila sepan bailar y cantar con
Él. (232-54,
1.7.1992).
Tuve
que reordenar el estándar con el que la esfera cultural cristiana unió al mundo
luego de la Segunda Guerra Mundial, y tuve que corregir la dirección del mundo
sobre este curso de 7 años. Este corriente año también se incluye dentro de los
siete. Como la hora ha llegado, he fundado la Federación de Familias para
la Paz y la Unificación Mundial, después de cuarenta años de haber iniciado mi
ministerio público; ahora ustedes pueden trabajar en un ambiente mucho mejor.
Si
ustedes pueden crear una familia unida, será lo mismo que si alcanzaran la
unidad del mundo. Si ustedes pueden indemnizar la familia, será como haber
indemnizado al mundo entero. Por consiguiente, cuando reciten el juramento, sus
mentes y cuerpos deben ser uno, el esposo y la esposa deben ser uno, los padres
e hijos deben ser uno. Sin lograr la unidad mencionada, aún pertenecen al mundo
satánico. Ustedes deben recitar el juramento sobre la base de haber unido su
mente y su cuerpo, de haberse unido esposo y esposa y de haberse unido padres e
hijos. La Federación de Familias tiene que dirigir el mundo centrado
enérgicamente en el juramento de la familia. Tienen que realizar reuniones para
difundir estas enseñazas en sus familias el primer día de cada mes y a mediados
del mes. Se convierten así en dos organizaciones, en Caín y Abel. (265-249,
23.11.1994)
Todas
las personas del mundo deben perfeccionarse en una familia, ya que ingresamos
en una era durante la cual habrá que adherirse a una esfera mundial con la
forma de la familia del Adán original ¿Qué es lo que deberá perfeccionarse
aquí? Hay que ser una familia que restaure por indemnización a la familia caída
y para ello cada uno deberá hacer esfuerzos, mundialmente, mediante la
Federación de Familias. La perfección deben alcanzarla Adán y Eva; Dios no lo
puede hacer por ellos. Los Padres Verdaderos no pueden hacerlo por ellos. De
esta manera se constituye la Federación de Familias, una organización mundial.
Superarán el linaje sanguíneo del Adán del mundo caído. Si ustedes cometen un
error mientras escalan una montaña, tendrán que comenzar de nuevo el ascenso,
el mismo paso por el cual se resbalaron anteriormente. Tienen que subir la
montaña otra vez. En este mismo sentido, tienen que escalar de nuevo si
tuvieron un desacierto en el curso de restauración. Tienen que hacerlo, incluso
si eso significa que tienen que re-escalarlo por millones o decenas de millones
de años. (275-9,
30.10.1995).
El
hombre no pudo establecer una tradición del amor conyugal. Es un orgullo para
la raza, una luz histórica, el hecho de que apareciesen en la Tierra dos
personas con el título de Padres Verdaderos que vivan esto en la práctica, en
un mundo que no ha podido dejar una tradición de padres. Sepan que ellos son un
valioso tesoro al que no cambiarían por el mundo entero y espero que hoy,
solemnemente hereden estos lazos internos y los trasmitan a sus hogares. Así,
la Federación de Familias para la Paz y la Unificación Mundial tiene que
asentarse. Hay que retornar a la familia. (231-89, 31.5.1992).
Deberán
transitar el camino de la paz, el camino de la unidad en el cual la familia
pueda representar al mundo. Tienen que entender que todas las cosas se
interconectan en un estándar de unidad en la familia. Las familias maravillosas
triunfarán en el futuro. (264-231, 3.11.1994).
A
partir de ahora todo estará centrado en la familia, así que nadie puede ir al
Cielo solo. En adelante, incluso los cambios de liderazgo se basarán en la
unidad conyugal. Si el esposo asume como responsable, su mujer será su segundo.
Si sus hijos se destacasen por su nivel de capacidad, podrán ocupar cargos
principales, distribuidos en familia. (283-51, 8.4.1997).
Desde
ahora hay que darle primordial importancia a la Federación de Familias para la
Paz y la Unificación Mundial, pero no deben olvidarse del mundo. ¿Qué hacemos
con la paz si se pierde el mundo? ¿De qué sirve la unificación si se pierde la
paz? ¿Para qué hablar de la familia si se pierde la unidad? Una familia no
existe por sí sola ¿De que sirve una sola familia, si no está federada? Al
pensar en la federación hay que pensar en la unidad, en la familia, en la paz y
en el mundo; al pensar en el mundo hay que pensar en la paz y en la Federación
de Familias para la unificación. Forman un solo cuerpo. Dios puede morar allí donde
hay alguien que se siente representar el mundo como si fuese el dueño de la
paz, de la unidad, de la familia, el centro de un mundo unificado. (236-20,
2.11.1992).
Se
habla hoy de la “comunidad global,” ¿verdad? Vamos hacia la era de la familia
global, no de la comunidad sino de la ¡familia global! Eso forma un mundo en
reciprocidad con la aparición de la Federación de Familias. Como la Federación
de Familias surge centrada en la voluntad de Dios, el ambiente mundial debe ser
logrado en reciprocidad con ella. Ingresamos en una era de paridad, por lo que
con sólo iniciar algo, se globaliza inmediatamente. Y no estoy soñando. (275-36,
30.10.1995).
Hoy
el mundo tiende a unirse en torno al ámbito económico, ¿no? El mundo también se
esta volviendo uno en las esferas política, cultural, económica e intelectual
según los balances de poder, ¿no es así? Sin embargo es el amor verdadero la
única alternativa unificadora e histórica que puede lograr esa unidad. Hay una
dirección en la cual la historia debe dirigirse, y esto no puede ser unido por
el ámbito económico, sino por el amor. Hay que corregir el amor falso con amor
verdadero para así conectar superior e inferior, lo alto con lo bajo. La
verdadera e histórica dirección es una sola. De acuerdo con esa verdadera
dirección hay una visión del individuo y de la vida, hay una visión de la
familia, de la raza, de la nación y del mundo que se expande gradualmente. La
característica de la dirección del amor verdadero sintoniza con esta línea
central que liga individuos, familias, clanes… (211-310, 1.1.1991).
¿Cuál
es la necesidad de un Señor venidero, de un Padre Verdadero? Ninguna familia en
la historia convivió con padres verdaderos, desde la era del individuo y a lo
largo de su desarrollo en familias, tribus, razas, naciones y finalmente el
mundo. Cuando venga el Señor del segundo advenimiento deberá comenzar por la
unidad familiar en torno a padres verdaderos, aun si el mundo hubiese estado
unido centrado en Inglaterra, Estados Unidos y Francia. Las familias deben federarse
en torno a los Padres Verdaderos. Si la familia es unida, ni el clan ni la
nación son un problema.
¿Por
qué debe ser así? Los Padres Verdaderos vienen sobre un ámbito de hegemonía
mundial; son padres que vienen sobre un fundamento victorioso a ese nivel.
¿Para qué viene esta persona? Viene como Padre Verdadero en representación de
la era de la familia y debe conectarse con el pasado, como verdadero padre de
la era tribal, racial y nacional. (263-203, 4.10.1994).
¿A
quién se refiere la era del Completo Testamento? A que ya hay padres verdaderos
que ya tienen su familia… y no hay nada que se oponga a que esa familia logre
un mundo pacífico y unido. No hay obstáculos. Luché y vencí no solamente en el
ámbito familiar, sino que afiancé mi lugar aun cuando todo el mundo físico y
espiritual fue movilizado contra mí ¿No es grandioso? (261-66).
Debido
a que estamos ingresando en la era de la familia global, superando la era de la
comunidad global, hay que construir rápidamente una estándar o nivel de igualdad
para todos. Hay que crear un organismo mundial afín a ello; por eso es que en
esta reunión cumbre declaré que crearía una ONU religiosa y una ONG enfocada en
las mujeres. En Nueva York estamos haciendo ese trabajo ahora, con distinguidos
académicos y famosos de máximo nivel. (260-293, 19.5.1994).
1.4.
La razón de haber establecido el juramento de la familia
Toda
familia bendecida debe “pisar” el mundo arcangélico y a fin de atender a los
Padres Verdaderos debe transferirles todo a ellos en herencia, ya sea toda su
familia o su país. Por eso pasando mayo de este año fundé la Federación de
Familias para la Paz y la Unificación Mundial. Juntamente con ella nace el
juramento de la familia como medio para trazar una línea divisoria que
diferencie claramente el mundo satánico, el mundo arcangélico y el mundo de
Adán. Este juramento de la familia significa por primera vez una completa
separación con el mundo satánico. (266-69, 11.12.1994).
El
solo hecho de poder recitar hoy un juramento de la familia nos dice que esta es
una sorprendente era histórica, totalmente diferente a cualquier era del
pasado. Hasta ahora primó una forma de vida individualista pero pasaremos a una
forma de vida más familiar. Nadie vive por sí solo. Donde vaya el marido lo
seguirá su esposa. Hay que vivir de modo tal que la pareja se siga mutua y
automáticamente. No deben separarse. Siempre hay que convivir dentro del mismo
ámbito, en unidad. Con la aparición del teléfono no hay necesidad de enviarse
cartas ¿verdad? Así son estos tiempos. En todo momento hay que ir conformando
un ámbito de vida de modo que todos vivan en igualdad de posición. De no ser
así, no se estará cumpliendo el juramento de la familia, juramento que
indefectiblemente debe cumplirse. (260-309, 19.5.1994).
El
hecho de poder recitar el juramento de la familia nos habla de la posición de
Adán antes de caer, sin pecado, de un Adán perfeccionado. ¿Por qué? Una familia
caída proviene de padres caídos de los que recibió un amor falso, una vida
falsa y un linaje falso. Ustedes se han convertido en familias que no han
caído, por haber nacido del amor verdadero de padres verdaderos que están en la
posición de Adán y Eva perfectos, sin pecado. ¿Qué es este juramento que
tenemos hoy? Es lo que nos dota de toda la autoridad de una familia original.
Caímos, pero hay que retornar a la posición original de no haber caído y
conectar eso eternamente con el clan, la raza, la nación y el mundo sobre la
base de principios. Recién una vez logrado eso habrá un Reino de los Cielos
terrenal.
Por
eso es que alguien cuya mente y cuerpo no están unidos, no puede recitar el
juramento; tampoco puede recitarlo un matrimonio desunido, ni quienes no son
unidos de corazón con sus hijos. Si desconocen esto, todo el significado del
juramento se enturbia. (261-279, 20.6.1994).
El
juramento de la familia limpia todo. El artículo tercero nos dice que debemos
perfeccionar las Cuatro Grandes Esferas del Corazón, los Tres Grandes Reinados
y la Realeza. De allí para abajo fue confeccionado en un orden y de manera tal
como para poder restaurar todo eso ¿Quién puede recitar el juramento de la
familia? No es para que lo reciten quienes estén ligados al amor y la vida
falsos, por culpa de padres falsos del mundo satánico. Este juramento pueden
recitarlo únicamente aquellos que, habiendo retornado al mundo original, están
unidos con Dios y los Padres Verdaderos y están parados sobre el estándar de
poder unir mente y cuerpo, unirse con su pareja y unirse con sus hijos con amor
verdadero ¿Quién entra al Reino Celestial? No entra cualquiera, sino aquellos
que forman la base familiar de cuatro posiciones en la que conviven tres
generaciones que han unido mente y cuerpo, donde hay unidad conyugal y unidad
con los hijos. Así, a fin de entrar al Reino Celestial, tiene que haber
completa unidad en la familia, que es la base como para poder comenzar. Sepan
que este juramento de la familia es justamente la promesa que recitan personas
capaces de ello. (264-212, 3.11.1994).
Tienen
que entender que deben unir mente y cuerpo, ya que para que alguien pueda
recitar el juramento de la familia deberá estar en la posición de familia
perfeccionada. Sepan que quien no tienen unidad mente-cuerpo no puede recitarlo
¿Unirán mente y cuerpo? Entendieron que la mente y el cuerpo se dividieron por
culpa de la Caída, ¿no? Hay que limpiar todo: padres falsos, amor falso, vida
falsa, linaje falso…y hay que restaurar el amor, la vida y el linaje
verdaderos. (267-146, 4.1.1995).
Al
momento que sean uno con el juramento y se hayan asentado como familia, ya no
estarán viviendo más en el infierno terrenal sino que estarán viviendo en un
nuevo Reino Celestial mundial. Así, quienes practican el juramento de la
familia tienen que sentir que viven en otro mundo y no en el antiguo infierno.
En esa familia no tiene que haber peleas. Deben practicar amor verdadero. Este
y el juramento familiar se practican indefectiblemente sobre una lograda unidad
mente-cuerpo, unidad conyugal y unidad de los hijos. El falso amor separó la
mente del cuerpo, separó a la pareja y separó a los hermanos. Así, a fin de
restaurar -según los principios de restauración por indemnización- una familia
que pueda ser unida, hay que lograr nuevamente la posición de unidad de la
mente y el cuerpo, de los esposos y de los hermanos para conectarse al Reino de
los Cielos celestial y terrenal. (260-317, 19.5.1994).
Se
necesita un juramento familiar exhaustivo. Quien fuere íntegro en cuanto al
juramento de la familia será bendecido e integrará la Federación de Familias.
Mutuamente deben ayudarse a construir una familia que no tenga de qué
avergonzarse ante el Cielo en su dedicación y como familia formada según el
juramento. Entonces se producirá natural y automáticamente un dominio
territorial de Dios centrado en esa familia, se irá expandiendo el ideal del
Reino Celestial. (260-231, 19.5.1994).
¿Hay
en otro país algo llamado juramento de la familia? ¿Existe un juramento de la
familia en algún país del mundo satánico? No, no lo hay ¿En qué país se
estableció un juramento y se jura en representación de todas las familias? El
juramento hay que ponerlo en práctica, cumplirlo. No puede quedar sin ser
realizado, no pueden repetir sus palabras sin hacerlas realidad. (274-195,
3.11.1995)
El
juramento de la familia tiene que estar centrado en Dios. Así, hay que
convertirse en un ser recíproco. Todo es recíproco ¿Son recíprocos la mente y
el cuerpo, o no? De los dos ojos, uno es como si estuviese muerto, es del lado
satánico. Ustedes tienen dos maneras de mirar; van por dos caminos, por lo que
siempre debe haber autocrítica. También comen dos tipos de comida. ¿Como yo la
comida apropiada, es decir, como aquello con lo que el Cielo pueda protegerme?
No deben comer de prestado. Por eso nosotros, a partir de ahora, deberemos
hacer el juramento de la familia. (260-156, 2.5.1994).
Hoy
es 1º de mayo. Deben colocar el juramento en el altar, ofrecer tres
inclinaciones y orar diciendo: “Heredando todo lo que los Padres Verdaderos han
logrado, nos movemos ahora hacia un nuevo juramento;” de esa forma lo heredan y
deben orar “me estoy moviendo hacia la era de un nuevo juramento familiar.”
Luego tienen que arrepentirse. De ahora en adelante tienen que dejar “Mi
Juramento (o Mi promesa)” o el “Voto Familiar,” y comenzar con el “Juramento de
la Familia.” Incluso aquellos que aun no fueron bendecidos tienen que recitar
juntos el juramento de la familia. Todas las personas, sin distinción de su
situación con la bendición, deben recitarlo juntos. (260-156,
2.5.1994).
Sección
2. El significado y el valor del juramento de la familia
2.1.
La importancia del juramento
Ustedes
tienen que comprender que el Juramento de la Familia tiene los elementos
esenciales y adecuados para establecer familias centradas en principios. Tienen
que recitar el juramento antes de orar, con el fin de verificar su situación
interna y la de sus familias; así, deberán tratar de corregir las
circunstancias según ese pacto. Tienen que recitar el juramento de la familia.
En el pasado recitábamos “Mi Juramento,” ¿no? ¿Ahora qué tenemos? En el futuro
deberán surgir un juramento nacional y un juramento mundial, si bien todo está
incluido en el juramento de la familia. (260-305, 19.5.1994).
El
juramento está elaborado con el extracto de la providencia de la restauración.
Por ende, tienen que centrar sus vidas en él, donde quiera que vayan y hagan lo
que hicieren. En el inicio de cada uno de los artículos del juramento de la
familia aparece el amor verdadero ¿Qué es el amor verdadero? Si ustedes ofrecen
sus mentes y cuerpos ante Dios, Él les retornará cosas adicionándole su plus
alpha. Sin ofrecer sus mentes y cuerpos, no lograrán ser uno con Dios y no
podrán recibir de Él algo en retorno. Si ustedes se le ofrecen con fe absoluta,
con amor absoluto y con obediencia absoluta, siendo uno completamente con Dios
y siguiendo la dirección de Cielo en todos los asuntos, el Reino Celestial en
la Tierra y en el Cielo será realizado para ustedes. (285-297,
29.6.1997).
Ustedes
tiene que recitar el juramento cinco veces: al despertarse, después del
desayuno, del almuerzo, de la cena y cuando vayan a dormir. Tienen que auto
criticarse y verificar si sus mentes y cuerpos están unidos centrados en el
estándar del juramento de la familia. Entonces, si no están conectados con el
juramento, tienen que saltarse el desayuno, el almuerzo y la cena. Les digo, no
deberían comer ni dormir. El juramento de la familia no es un compromiso
individual, es el pacto de sus familias.
En
este momento providencial hacemos el juramento como familias, no como
individuos. La familia es la fórmula y la base. Por esto se recita en
representación de la familia. El padre, la madre y los hijos lo recitan
representando a toda la familia. Lo primero que ustedes tienen que recordar es
unir sus mentes y cuerpos. Lo segundo, es que los esposos y esposas deben
unirse. Lo tercero, es que los hermanos y hermanas en una familia deben estar
unidos entre sí y con sus padres. ¿Por qué todo esto? Porque nuestros primeros
ancestros perdieron a Dios en el Jardín del Edén. Adán y Eva se extraviaron
ellos mismos como individuos, perdieron su familia y eventualmente a sus hijos.
Debemos restaurar eso. Por esto la mente y el cuerpo deben estar unidos; el
esposo y la esposa tienen que estar unidos; los hijos tienen que permanecer
unidos. (267-146,
4.1.1995).
¿Cómo
empieza el juramento de la familia? “Nuestra familia... centrada en el amor
verdadero…” cada artículo del juramento está centrado en el amor verdadero. El
encabezado de todos los 8 artículos es: “Nuestra familia... centrada en el amor
verdadero.” ¿Qué es el amor verdadero? El término “amor verdadero” se refiere a
la unidad del amor de Dios y el amor de padres verdaderos, sin pecado, unidad
que liga el amor verdadero a una verdadera vida y un verdadero linaje.
Por
culpa de la Caída, la perspectiva providencial era hasta ahora que todo aquel
que quisiese seguir el camino de la fe debía practicar una vida ascética de
soltero y se le ordenaba que dejara su hogar.
Primero,
que vivan solteros y luego, que se alejen de sus familiares. ¿Por qué? Porque
la persona que vive en el seno de una familia caída es una persona que ha sido
expulsada del Edén. Al transitar el camino inverso de restauración por
indemnización, primero esa persona debe salir de donde está, y segundo que
desde que está en esa situación por culpa de un matrimonio errado, no debe
llevar una vida conyugal. Por ende, que nuestras familias bendecidas estén
centradas en el amor verdadero significa que están ligadas al linaje de Dios y
de los Padres Verdaderos en torno a su amor. (266-143, 22.12.1994)
La
familia es la base de todo grupo u organización, por lo que la cuestión es
simple. La unificación del mundo comienza a partir de la unidad de la
conciencia y el cuerpo, de la unidad conyugal y de la unidad de los hijos. Allí
se produce la unificación del mundo.
Así,
el peor enemigo de la mente es el cuerpo, que está del lado satánico. Con sólo
unir la mente y el cuerpo ya cambia el mundo todo. Esto no lo enseñó ningún
santo desde que existe la historia, sino que hoy surgen padres verdaderos y lo
enseñan.
Entonces,
hubo una caída… ¿pero por qué el cuerpo arrastra a la mente? Si bien al momento
de la Caída hubo un amor falso, la fuerza de ese falso amor fue superior a la
fuerza de la conciencia y allí se ocasionó el problema. Todo esto está siendo
analizado con lógica. Así, hay que inyectarle amor de Dios a nuestra mente, hay
que inculcarle que ame a Dios. Si la mente y el cuerpo se unen, se inyecta allí
el amor de Dios. (260-161, 2.5.1994).
La
familia es necesaria. ¿Vivirán para sí mismos, para sus hijos o para su esposa?
Hay que vivir por el bien de los hijos ¿Por qué? Porque ése es uno de los
principios básicos de la Creación, y de la existencia del mundo. Y así es la
Historia. Si así viviesen, todo ser del proceso histórico será unido a ustedes.
Dios
creó por su ser recíproco y por eso anhela que su objeto recíproco sea mejor
que sí mismo ¿En qué porcentaje deseará que sean mejores que Él?
¿10%...100%...1000%…eternidad por ciento? Eternidad por ciento…que significa
infinitamente por ciento. A fin de ello es que da y olvida, da y olvida. Si uno
se brinda en un ciento por ciento, no obtendrá más que cien. Por eso da y
olvida… y da y olvida… y da y olvida... (260-152, 2.5.1994).
Habrá
que reconstituir todo lo perdido y ajustarlo al país del Cielo para recuperar el
vacío reino del mundo celestial. El Reino de los Cielos del mundo espiritual
está vacío. No queda otra, ya que hay que ajustar todo. Por más que ustedes
quieran hacerlo, no pueden. ¿Acaso no son así los comunistas de Corea del
Norte? Si llegan a hacer la reforma agraria, no pueden evitar ser desprovistos
de todo. Sepan que vendrá un tiempo así, todos por un camino de una sola mano;
viendo los tiempos actuales, será en un futuro cercano. Yo estoy uniendo las
Américas. Si unimos América del Norte con América del Sur, la unificación de
las Coreas del Norte y del Sur será inmediata. Luego de eso, y una vez que
restauremos el país celestial, habrá que confeccionar a partir de entonces la
Constitución del Cielo. La Constitución se formula del juramento familiar que
ustedes practican. Si la constitución contiene las cuatro grandes esferas del
corazón, los tres grandes reinados y la realeza, esa es una fórmula que todos
conocen; no pueden engañarse. (273-46, 21.10.1995).
Bastará
con que todos vivan según una Constitución formulada con estos principios; y
las iglesias no serán necesarias. Bastará con vivir así y ser leal al país. Si
uno es leal se convertirá en patriota e hijo devoto de piedad filial, y habrá
que educar para que lleguen a ser santos e hijos sagrados, cosa que no pudieron
lograr aún. Hay que educar a la totalidad; esa educación debe hacerse en la
escuela. Si ustedes no incorporaron estos conceptos no lo lograrán durante su
época, y llevará generaciones de hijos y descendientes de ustedes corregirlo. (260-161,
2.5.1994).
Todo
el juramento de la familia comienza con “centrado en el amor verdadero.” El
camino de la restauración se inicia a partir del amor verdadero de la unidad
con Dios. Cuando vayan a su pueblo natal, deben ir representando a Dios y a los
Padres Verdaderos. (280-38, 13.10.1996)
2.2.
El juramento de la familia es un extracto de la providencia de la restauración
Sepan
que el juramento de la familia cuenta mi historia, la crónica de mi familia.
¿Qué viene primero? El ambiente, ¿verdad? Es la historia de la re-creación. Hay
que restaurar la Tierra; hay que salvar el clan familiar y hay que restaurar el
país. ¿Qué viene en segundo lugar? Viene la familia que representa el universo…
¿A la familia de quién se refiere? A mi familia, a la familia central, para que
ustedes hereden esa tradición.
Entonces,
habrá que volverse hijos de piedad filial en el hogar, patriotas ante el país y
santos ante el mundo. No son un problema hasta ahora los santos de la historia.
Hay que encontrar las familias bendecidas dispuestas a realizar el ideal de
Jesús, familias de Dios, y ligarlas al mundo. Hay dos leyes en el país del
Cielo: las del rey y las del país. En el Reino de los Cielos terrenal también
hay dos leyes: la del palacio y la terrenal. Hay que ser una familia que
conozca y respete estas cuatro leyes. Hay que ser bien atendidos en el palacio
real, en el país, en el palacio terrenal y en el país terrenal. Ese es el
camino que yo debo seguir, el de restaurar la supremacía victoriosa y el
respeto de la subyugación natural del enemigo. (280-35, 13.10.1996).
Ustedes,
señores, deberán transitar en sus hogares el camino de hijos devotos de piedad
filial, en el país el camino de la lealtad, en el mundo el camino de un santo y
en el cosmos el camino de un hijo sagrado. Hay que transitar un camino de
cuatro etapas. Y aunque no puedan irlo todo, aunque sólo pasasen la etapa de
hijos de piedad filial, obtendrán la salvación de ese país. Hay que cumplir por
lo menos una de las cuatro. Esa es mi historia. Deberán preservar el trono
familiar en medio de numerosas familias, deberán ser reyes de patriotas entre
numerosos reyes y países, deberán ser rey de santos en medio de numerosos
santos y deberán ser rey entre numerosos hijos sagrados. Deberá ser así para
recibir la herencia, para que a partir de allí comiencen a recibirla. No basta
con ser bendecido para heredar de la familia. (280-35, 13.10.1996).
Yo
puedo bendecir a las familias del mundo gracias a que llegué a la posición de
sustituto de Dios, pudiendo influir a todas las religiones terrenales, habiendo
cumplido el deber moral de un hijo sagrado. Ni las familias ni los pueblos
deberían ir cada uno por su lado. Pude cumplir las Cuatro Grandes Esferas del
Corazón (amor filial, fraternal, conyugal y paternal) y los Tres Grandes
Reinados (abuelos, padres, hijos) porque me paré en esa posición. Estando en
una posición que trasciende la Bendición, pude actuar libremente por doquier en
el Reino, por los cuatro puntos cardinales, en direcciones a 360º por las 12
“Puertas de Perlas.” Si ustedes no van a través de los ámbitos del corazón de
un hijo sagrado, del santo, del patriota y del hijo leal, en las Cuadro Grandes
Esferas del Corazón, nunca podrán decir que cruzaron las barreras de las Cuadro
Grandes Esferas del Corazón. Este es el tercer artículo del juramento de la
familia. (280-35,
13.10.1996).
¿Y
cuál es el cuarto juramento? Es el artículo que habla de una gran familia
universal. El mundo es hermano: es una sola línea sanguínea. Hay que protegerlo
como si fuese Dios mismo. Aun estando en el palacio divino hay que cumplir con
el cuarto punto. Hay que formar una gran familia universal y construir un mundo
de libertad, paz, unidad y felicidad. Ese es mi corazón. Profeso la filosofía
de una gran familia universal. Hay que sembrar la libertad, la felicidad, la
unidad y la paz. ¿Qué quiere decir esto? Este encabezado muestra la crónica de
mi vida. (280-35,
15.4.1992).
No
basta con tenerlo en mente. No vivimos en un mundo pacífico ni feliz. Hay que
ser capaz de ir directamente al mundo celestial. El quinto artículo es:
“Nuestra Familia, centralizada en el amor verdadero, jura promover diariamente
nuestro desarrollo progresivo para unificar el mundo espiritual subjetivo con
el mundo físico objetivo.” Lo que les pido es que ustedes mismos sean
progresistas, pro-activos. Agarran un sillón y se quedan mirando… ¿pueden
dormir o descansar en un mundo tan alborotado? Un segundo; se necesita un
segundo, pensar en cuánto más se puede restaurar en un día. La lluvia o la
oscuridad no son obstáculos. El mundo celestial está todo descompuesto. Por eso
hacemos este trabajo; yo lo hago. Operamos y corregimos el mundo celestial
desde el mundo terrenal. (280-35, 13.10.1996).
¿Cuál
es el sexto juramento? “Nuestra Familia, centralizada en el amor verdadero,
jura encarnar a Dios y a los Padres Verdaderos, y establecer un hogar que
atraiga la fortuna celestial y conecte la bendición del Cielo a todo lo que nos
rodea.” No significa que ustedes vivan bien; no debería bastarles con que
ustedes sí vivan bien. Dios no es así. Los padres no viven así, sino que deben
vivir brindándose para que sus hijos puedan vivir mejor. Tienen que
perfeccionar familias que conecten todas las direcciones, que vivan por y para
el mundo entero. (280-35, 13.10.1996).
El
séptimo juramento es: “Nuestra Familia, centralizada en el amor verdadero, jura
realizar una cultura mundial de corazón a través de una vida de servicio
voluntario a otros, conectada con el linaje sanguíneo original.” Tienen que
injertarse en el linaje original. Tienen que perfeccionar el mundo basados en
la cultura del corazón vinculada de raíz con el linaje de sangre original. Nada
puede acusarlos cuando han alcanzado esto. Ustedes son libres, incluso en el
infierno y en el Cielo. El juramento de la familia les enseña algo que va más
allá de la providencia de restauración. El juramento de la familia es un
extracto del Principio Divino entero. Ustedes tienen que contribuir con el
establecimiento de la nación celestial y ser capaces de transmitir este tipo de
historia a sus descendientes. (280-35, 13.10.1996).
Estos
días se agregó el octavo juramento, ¿no es así? “Nuestra Familia... al entrar
en la era del Completo Testamento, jura lograr la unidad ideal del amor divino
y el amor humano, por medio de la fe absoluta, el amor absoluto y la obediencia
absoluta, perfeccionando así la esfera de la liberación del Reino de Dios
en la Tierra y el Cielo.” Es sencillo. Yo no estoy hablando de
liberación sino del ámbito de la liberación. Ustedes no sólo tienen que asumir
la responsabilidad de sus propias familias, sino que en la
Tierra también tienen que hacerlo por sus naciones y por el mundo. (293-252,
1.6.1998)
Pasando
los 40 años de instituida la Iglesia de la Unificación fundé la “Federación de
Familias para la Paz y la Unificación Mundial.” Para alcanzar las metas de esta
federación tenemos que contar con un pacto absoluto. Ese acuerdo incambiable o
ley constitucional es el juramento de la familia. El juramento de la familia
apunta al Reino Celestial, a perfeccionar el Reino Celestial. (264-339,
20.11.1994).
Si
observan bien el juramento familiar verán que está labrado de un contenido tal
como para poder liberarse completamente a través de la restauración por
indemnización. Aquellos que recitan el juramento de la familia no pertenecen al
ámbito de las familias del mundo caído, sino que han ingresado en la esfera de
las familias perfeccionadas. Como el ámbito familiar se conforma en torno al
amor verdadero, se produce allí la unidad de la mente y el cuerpo, que fueran
separados por un falso amor. Esto también quiere decir que no pueden recitar el
juramento de la familia a menos que sus mentes y cuerpos estén en una armoniosa
unidad. (264
– 244, 3.11.1994).
2.3.
La ideología central del juramento de la familia es la del “Amor Verdadero”
La
Iglesia de la Unificación proclamó el juramento de la familia. El juramento de
la familia no se le está permitido a todo el mundo. No cualquier persona puede
recitar el juramento de la familia. En cada uno de los ocho artículos del
juramento de la familia se incluye la frase: “Nuestra Familia, centralizada en
el amor verdadero...” ¿Qué significa esto? Quiere decir que, aquellos que
reciten el juramento de la familia se posicionan en un fundamento completamente
diferente al del mundo satánico. ¿Por qué tiene que ser el amor verdadero el
prerrequisito del juramento? Para referirnos a lo que hay dentro del mundo
original, en un jardín del Edén sin pecado. (263 – 194, 4.10.1994).
Ya
les expliqué todo el juramento de la familia, ¿no es así? Desde el primer
artículo hasta el octavo los encabeza la frase “Nuestra Familia, centralizada
en el amor verdadero...” ¿Qué es el amor verdadero? Más adelante, si ustedes
llegan a ir al mundo espiritual sin estar unidos en amor verdadero, no podrán vivir
con Dios. (268-98,
12.3.1995).
Ustedes
tienen que hallar su verdadero ser interior y sus verdadera familia. Cuando
hablamos de “la familia,” nos referimos a tres generaciones: los abuelos, los
padres y los hijos. El mundo es una extensión de dicha familia ¿Qué es lo que
toda persona necesita? Uno necesita padres, cónyuge, hermanos e hijos. Es una
fórmula. Aquellos que no puedan tener estas relaciones familiares de amor no
pueden ir al Cielo. Si ustedes no viven en carne propia en sus familias las
Cuatro Grandes Esferas del Corazón, los Tres Grandes Reinados y la Esfera de la
Familia Real Celestial, no pueden entrar al Cielo. (272–212,
30.8.1995).
¿Cómo
es la primera parte del juramento de la familia? “Nuestra Familia, centralizada
en el amor verdadero...” habla de tener al amor verdadero como centro. Quien no
posee amor verdadero no puede constituir una familia, y es debido a la Caída.
Tienen que entenderlo. Originalmente, quien no posee amor verdadero no puede
formar una familia de Dios. La Caída es el proceso de corrupción del amor
verdadero ¿no les parece? (274-195, 3.11.995).
Todo
existe en relaciones recíprocas. No se puede ser arbitrario; eso provoca
reacciones adversas. Tienen que haber lazos internos como para brindarse si es
que quieren desarrollar y crear un mundo ideal de amor centrado en principios.
Sin eso, el amor no podrá desarrollarse, ni expandirse. (287-303,
6.10.1997).
En
el juramento de la familia no existe el concepto de enemigo. Sólo demanda el
espíritu absoluto de cada individuo. De eso trata el juramento de la familia.
Búsquenlo. No hay concepto de enemigos en él. No hay nada más que amor. Se
parece a un pilar fundamental adecuado al contenido del Reino de los Cielos
terrenal. Es la fórmula básica para construir el Reino de los Cielos en la
Tierra. (295-245,
28.8.1998).
La
esencia del juramento es: “Nuestra Familia, centralizada en el amor
verdadero...” La parte más importante es: “... centralizada en el
amor verdadero.” El juramento de los padres, el juramento de los cónyuges, el juramento
de los hijos, el juramento de los parientes consanguíneos, el juramento del
clan, el juramento de las naciones, todos, tienen que estar centrados en el
amor verdadero. El amor verdadero no tiene obstáculos. Amor verdadero significa
que uno invierte y se olvida de lo que ha invertido, y luego continúa
brindándose más. (270-289, 16.7.1995).
2.4.
Deben adoptar el juramento de la familia como estándar
No
se puede entrar al Reino Celestial sin antes perfeccionar el juramento de la
familia. Los cristianos afirman que pueden ir al Cielo simplemente con creer en
Jesús, pero el Reino Celestial no es tan sencillo. Hoy casi todo el mundo
pertenece a la esfera de la cultura cristiana, pero ¿es acaso la Tierra el
Reino de los Cielos? Este mundo es el peor de los infiernos. ¿Está el mundo más
cerca del infierno o del Cielo? ¿Ha superado el mundo sus fronteras? Cada uno
sabe cuál es su lugar. Tienen que comprender que el juramento de la familia ha
surgido sobre la sólida base del amor verdadero. El juramento de la familia
incluye en cada artículo: “Nuestra Familia, centralizada en el amor
verdadero...” El amor verdadero está presente en cada artículo del juramento.
Tienen que saber que yo asumí mi rol de Padre Verdadero recién una vez lograda
la unidad entre mi mente y mi cuerpo, entre mi persona y mi esposa e
hijos. (260-186,
8.5.1994).
La
expresión “amor verdadero” está en todos los artículos del juramento. El amor
verdadero se produce sobre esto: se cumple después de lograr la unidad
mente-cuerpo, la unidad conyugal y la unidad con los hijos; fuera de ello no.
Sin lograrlo, no pueden recitarlo. Hasta ahora han recitado el juramento
individualmente, pero en realidad se hace en familia. Cada vez que tengan una
reunión de oración, reciten primero el juramento. En el sentido más estricto,
ustedes no pueden orar sin antes haber unificado sus mentes y cuerpos. No
pueden llamar “Padre” a Dios. Podemos reparar la Caída porque conocemos cómo
aconteció. (260-186, 8.5.1994)
¿Qué
es el amor verdadero? La mente y el cuerpo deben ser uno solo, ¿cómo pueden
hacer para unirse? Hay que cortar con el linaje satánico, hay que erradicarlo.
De eso se trata la vida religiosa, de una cultivación de la relación
mente-cuerpo. Hay que subyugar el cuerpo en unidad con la mente. Hay que
fortalecer la mente y disciplinar el cuerpo para que la siga. La conciencia ya
sabe que irán al país celestial. Si disciplinan el cuerpo, automáticamente se
separarán de Satanás. Eso es lo que sucede al practicar el amor
verdadero. (260-186, 8.5.1994).
¿Qué
creen ustedes, que la mente y el cuerpo de Dios luchan, o que están en armonía?
¿Es fácil o difícil lograr la unidad de algo? Es más difícil que voltear al
mundo de cabeza. Perfeccionarse a sí mismo es más difícil que vencer al mundo.
La cuestión es cómo unir mente y cuerpo, y no es nada sencillo. Es difícil
pero, ¿tenemos que hacerlo o no? Sí, tenemos que hacerlo. Yo he pavimentado la
autopista para ustedes, después de haber culminado la más difícil de las tareas
en la historia. Yo he construido la autopista con puentes y túneles que
atraviesan las montañas. Yo no tenía por qué padecer todo eso. Sufrí para
salvar a la gente, a ustedes y al mundo, no para salvarme yo mismo. (260-186,
8.5.1994).
Nada
es más serio y más preciado que el hecho de que el mundo soñado se realizará en
el mundo espiritual y en la Tierra. Así que no se quejen; deben seguir
mansamente el camino del principio, la voluntad de Dios. Ese es el pensamiento
tradicional de Dios y de los Padres Verdaderos. ¿Tienen que heredarlo o no? Sí,
tienen que heredarlo. ¿Qué harían si yo ahora les dijese que no deben
heredarlo? Aún así, si ustedes tienen que responder “¡tenemos que heredarlo!”
no puedo oponerme ni dejar de liberarlos. (283-92, 28.8.1998).
El
juramento de la familia: 1ro, 2do, 3ro...hasta el 8vo. Todo responde a
principios fundamentales. Deben memorizarlo enteramente. Si no lo saben, no
conocerán el rumbo de la Providencia. Si desconocen la dirección, se
confundirán a medio camino. El juramento de la familia y el discurso que la
Madre está difundiendo ahora, tienen que ser publicados en un libro, por que
ellos son el gran principio de la restauración del cosmos. Tenemos que
restaurar la primogenitura en el mundo caído, lograr el asentamiento de las
familias y retornar a la inversa. Estamos destinados a crecer y desarrollarnos
con la absoluta autoridad que posee una familia. (283-92, 8.4.1997).
Si
alcanzaron el amor verdadero, deberán cumplir toda su responsabilidad. Quien
fuere irresponsable jamás alcanzará la perfección, ¿no les parece? La
perfección es posible únicamente cuando se asumen responsabilidades. No hay
ninguna relación entre la perfección y alguien irresponsable. Sépanlo, y
realicen su vida conyugal. Donde no se cumple la responsabilidad, no hay
perfección.
Debido
a que el amor se determina sobre una base responsable, todo dará resultados
uniformes mientras uno sea responsable. Hay que ser responsable. Cuando uno
hace el amor concentra en ello sus cinco sentidos ¿no? ¿Acaso hacen el amor con
los ojos por un lado, la nariz por otro, la oreja… los labios por otro lado?
¿Cuando colocan su órgano reproductor actúan con todos los sentidos
concentrados y mente y cuerpo en unidad? ¿Sí o no? Es así, con tal grado de
seriedad. (283-92,
8.4.1997).
Acabo
de cumplir ochenta años. ¿Alguna vez pasé, aunque sea la navidad, en casa?
Recientemente no me permitía celebrar ningún cumpleaños, si bien estos días
permití celebrarme los 60. Siempre actué de manera extremamente opuesta. No
estoy en deuda con ustedes. Como verdadero hijo, cada día, a cada hora, pienso
en todo esto que aconsejé. No tengo margen para pensar en intereses ni
ambiciones personales. Todos los días hay que impulsar un desarrollo progresivo
hacia la unidad del mundo espiritual y el mundo físico, aunque sea bajo presión
o por la fuerza. De esa manera movilizo el mundo espiritual, a los antepasados
que están en el mundo espiritual. A cambio, no debo perder con ellos, no debo
hacer menos que lo que los ancestros hacen; de ninguna manera. Por eso les pido
que me sigan, y que no dejen de dar charlas aun mientras duerman. Yo vivo así;
la Madre conoce mis secretos.
Si
no pude decir todo lo que quería, lo hago mientras duermo; incluso lo del
sermón de mañana, lo hablo todo de noche. La Madre conoce mis secretos; no soy
alguien que duerma sólo porque es de noche. Siempre hablo murmurando. (301-83,
16.4.1999).
¿Qué
deben hacer ustedes? Les digo que expandan su grupo familiar. Hay que tener un
mesías familiar en el clan. Hay que tener no menos de doce hijos espirituales
entre sus familiares y ser capaz de criar hasta las nueras de los nietos, hasta
la tercera o cuarta generación.
Un
clan o tribu consiste en organizar hasta 120 discípulos en torno a unos
primeros 70. Jesús tendría que haber liberado el país unido a la familia de
Zacarías con 120 discípulos. Esa es la misión de un mesías tribal.
¿Qué es un Mesías? Es un padre verdadero, ¿no? Es la familia de padres
verdaderos, el amor de padres verdaderos, sus parientes
consanguíneos. (301-85, 16.4.1999).
¿Quién
asigna a los mesías nacionales? Los asigno yo, porque en soledad obtuve una
victoria en ese curso. Si ustedes quieren llegar a conformar un ámbito
recíproco, para ello Dios debería poder moverse libremente en las familias de
ese mundo recíproco.
Entonces
se producirá un ámbito de liberación en el nivel familiar, en el nivel tribal,
en el nivel nacional y en el nivel mundial. Hay que restaurar la nación, y
luego al mundo, aun al costo de sacrificar su nación, aunque deban vender el
país y todo lo que tenga. Entonces, 10 años más tarde o después de 50
generaciones, la nación que ellos han ofrendado estará ante el mundo en una
posición subjetiva, central. ¡Es muy serio! (301-85, 16.4.1999).
Todo
lo que les enseñé es clave para entrar al Reino de los Cielos. Sin ajustarse a
esto no podrán abrir la puerta del Reino. Se abrirá si lo hacen con la llave
que yo les doy, y no de otra manera, por más que fuere alguien importante de
los Estados Unidos.
Mi
llave es esencial. Por linda que fuese una llave de oro, o de plata, no abrirá;
pero la llave que yo les doy, aun oxidada o luciendo insignificante, la abrirá
enseguida. Nadie puede fabricar esa llave. (260-186, 5.8.1999).
Si
Dios no puede vivir con la gente de la Tierra se debe a que esta visión
unificadora no se ha logrado en la familia. De lograrse, Dios vendrá de nuevo a
vivir allí. Tiene que estar intensamente arraigado el concepto de que decir
“amor verdadero” significa que mente y cuerpo, esposos e hijos están unidos. Si
estos tres se unen, esa familia de amor verdadero se convierte en el punto de
partida del Reino de los Cielos terrenal y también celestial.
El
Reino de los Cielos puede construirse cuando se unen en torno a Dios y los
Padres Verdaderos. ¿Dónde comienza el Reino de los Cielos? A partir de uno y de
su familia, a partir de sus hijos. (260-185, 8.5.1994).
2.5.
Nuestra actitud hacia el juramento de la familia
Del
juramento, el primer artículo dice que ustedes deben retornar a su tierra natal
o patria original celestial y reconstruir el ideal divino de la Creación. El
segundo nos motiva a convertirnos en hijos de piedad filial, patriotas, santos
e hijos sagrados, a fin de aliviar el histórico amargo dolor de Dios.
Hay
que pensar que todo puede comenzar a partir de nuestra familia, ya que Jesús
vino para ser un hijo sagrado pero no lo concluyó. Esa es nuestra
tradición. (267-193, 8.1.1995).
Para
memorizar el juramento de la familia hay que unir mente y cuerpo, unirse
absolutamente con el cónyuge y con los hijos. Solamente en esa posición pueden
memorizar el juramento. Recítenlo a diario, al levantarse, al desayunar, al
almorzar, al cenar, piensen en él durante cada comida diaria. Luego, al
acostarse, reflexionen acerca de cuándo han dedicado ese día para lograr la
unidad mente-cuerpo, para hacerse uno con su pareja y con sus hijos. Tómenlo a
diario como su estándar o criterio de vida. Si se pelean con su cónyuge no
pueden memorizarlo. Deben poder sentir lo impactante que es el no poder
memorizar el juramento de la familia. Es un escudo. (266-143,
22.12.1994).
Memorícenlo
al acostarse y al levantarse, y planeen en qué artículos del juramento se
concentrarán ese día e intenten vivir de acuerdo a ello, para evaluar al fin
del día si realmente lo vivieron así. Y si no lo lograron hoy intenten mañana
de nuevo, que al igual que comen para crecer, sea un elemento de vitalidad para
llegar a aquel mundo; memorícenlo y evalúense, de modo que los elementos de
vitalidad del Reino de los Cielos sean un componente estándar diario. Si
aquellos que tienen familia no pueden memorizarlo, es porque son falsos. En la
medida que esto representa a sus familias, ser incapaces de coincidir con ello
los hace reprobables. Sepan eso, y a fin de que tengan ese estándar, que los
padres lo memoricen y se lo enseñen detalladamente a sus hijos, además de
liderar de manera tal que otros que vivan dentro de su mismo ámbito simpaticen
o concuerden con ello. (287-130, 19.9.1997).
Observen
de nuevo a los Padres Verdaderos pero con una verdadera conciencia. Quisiera
que con esa conciencia amen a sus padres, a su pareja, a su país…al mundo.
Llegan tiempos en los que en su actitud hacia los Padres deben unirse en un
estándar recíproco absoluto.
Ahora
que la familia de los Padres Verdaderos se ha asentado, deben unirse
completamente en torno a ese fundamento recíproco. No deben existir conceptos
propios. Si mente y cuerpo no están unidos, si esposo y esposa no son unidos y
tampoco hay unidad con los hijos, no pueden memorizar el juramento de la
familia ni tampoco llamarme “Padre.” Hasta ahora me han llamado “Padre” para
usarme. No quiero escucharlo, así que hay que tener un estándar exhaustivo del
juramento. (263-244, 4.10.1994).
El
mundo donde viven los Padres Verdaderos y sus hijos -habiendo heredado el amor
verdadero- no necesita de la religión. Debe ser un mundo a conciencia. Por eso
ahora surge el juramento de la familia. Ustedes, unidos a los Padres
Verdaderos, tienen que unirse en mente y cuerpo, entre esposos y con sus hijos
cuando memoricen el juramento. Sepan que de no hacerlo no podrán memorizarlo. (266-31,
4.12.1994).
Amor
verdadero es siempre tener que pensar en vivir por sobre el nivel de la unidad
mente-cuerpo, de la unidad conyugal y la unidad con los hijos. Cuando vayan al
mundo espiritual serán inmediatamente acusados de acuerdo al juramento; así de
temible es el juramento. En todo momento deben vivir así. Si el padre no puede
cumplir con algo del juramento, tanto la madre como los hijos y el propio
individuo tienen responsabilidad común. (260-189, 8.5.1994).
Es
natural concluir que un niño de mente y cuerpo unido comienza a partir de una
pareja unida en amor verdadero cuyas mentes y cuerpos son uno. De otro modo, el
amor verdadero no puede morar en ese hogar y, donde no hay amor verdadero, Dios
tampoco puede morar. (270-324, 23.7.1995).
El
juramento de la familia se refiere a una posición que se ha afirmado en el
centro, se refiere a la posición en la que Dios y la totalidad son uno. Los
Estados Unidos no son el centro, ni lo es el Japón ni ninguna nación
desarrollada. Ese mundo se está hundiendo cada vez más en tragedias, tristezas,
sufrimientos y rencores. Hasta ahora se pensaba de la Iglesia de la Unificación
como un mundo oscuro y negro cual el Infierno, pero ha llegado la mañana y
emerge como un mundo totalmente opuesto. De manera que la “suerte” del país
celestial, el ideal creado es precisamente el ideal de la familia… el ideal de
la familia que es la perfección de la base de cuatro posiciones. A fin de
formar esa familia debe haber tres generaciones que formen la base de cuatro posiciones,
que se cumple también en tres etapas: Dios, los padres y los hijos, es decir,
Dios, Adán y Eva, y sus hijos. Esa es la fórmula original. La familia de Adán
es la familia fórmula. (260-183, 8.5.1994).
La
Palabra es el registro de las arrasantes victorias en las luchas de los Padres,
es el registro de una tradición vencedora. Hasta lograr la esfera cósmica
(universo físico y espiritual) de liberación deben aplicar en el ámbito de sus
vidas esta realidad tradicional, y practicando auto evaluaciones diarias de su
propia forma de vida, establecer una esfera substancial correspondiente a ésta.
Siempre hay que auto reflexionar según el juramento. Esto quiere decir que
deben pensarlo como una voz que se escucha del Cielo, auto criticarse a ver si
uno ha conformado una esfera substancial y pulir las partes que falten,
advertirse a sí mismo... “Desgraciado o desgraciada, entraste a la Iglesia de
la Unificación para arruinarla.” ¿Lo pensaron así alguna vez? (301-80,
16.4.1999).
Así
como Israel fue por un curso de 40 años con el Arca de la Alianza, nuestra
Iglesia de la Unificación debe ahora unirse en torno al juramento de la familia
e ingresar al Reino de los Cielos. Así como el pueblo de Israel salió de Egipto
para construir su país, debemos educar intensivamente en la ideología fundadora
de la nación. Nosotros, al igual que ellos, no tenemos un país en ningún lugar
del mundo. La Iglesia de la Unificación no tiene un país.
¿Cuál
debería serlo? Debería ser Corea. (265-293, 27.11.1994).
Sección
3. El juramento de la familia y la tradición de las familias bendecidas
3.1.
El logro de una vida celestial mediante el servicio
Dios
no es ilusorio ni conceptual; Dios no es abstracto. Posee una subjetividad
vital y siempre está con nosotros, como dueño de la vida que llevamos. No sólo
recibe atención, sino que es un Dios que está conviviendo con nosotros en torno
a un común amor. Esto parece un sueño (168-111, 13.9.1987).
Deben
establecerse la visión de que “mi” consciencia, “mi” intuición y “mis” sentidos
le pertenecen a Dios, así como todo lo que uno siente. Sepan claramente que
mientras no sea así no podrán poseer el Cielo, que se mueve con el
corazón. (8-294,
14.2.1960)
Sin
crear las raíces para atender a Dios en nuestros corazones y para que nosotros
los humanos podamos ser completamente uno con Él en la posición de cuerpo suyo,
no hay manera de “limpiar” este mundo satánico. Desde esta perspectiva, vivimos
la era del servicio incondicional, la era de la salvación mediante el servicio
voluntario. La gente puede ser salva mediante el servicio. Dios no es alguien
que está flotando en el aire. Hay que atender y servir de corazón a Dios como
el Sujeto recíproco dentro del ámbito de nuestra vida diaria. (144-274,
25.4.1986).
¿Cuántas
veces al día perciben la presencia de Dios? ¿Cuántas veces lo sienten en 24
horas? ¿Es suficiente con atender a Dios 2 de las 24 horas del día, aquellos
que pretendan recibir la salvación a través del servicio? A Dios lo necesitamos
con más urgencia que al aire. Más que al agua, necesitamos a Dios; es más
valioso que el alimento ¿No lo sienten así? (33-230, 16.8.1970).
A
partir de ahora deberán llevar una vida de servicio. La vida de fe hasta la
actualidad consistía en creer para ser salvo, pero de aquí en mas viene la era
de la salvación por medio del servicio incondicional. (161-218,
15.2.1987).
Originalmente,
si no hubiésemos caído, iríamos nuestro camino normalmente y atendiendo a Dios.
Para servirlo, hay que hacerlo con ambos: con nuestro corazón y con nuestro
estilo de vida. (150-213, 15.4.1961).
Hay
que vivir una vida de servicio. Recibimos el Reino Celestial de la esperanza,
pero aun no recibimos el Reino de los Cielos donde podamos vivir practicando el
servicio; es decir, en el aspecto de nuestra diaria vida, aun no reconocimos a Dios
como nuestro Sujeto recíproco acompañante. (6-226, 17.5.1959).
Como
Dios es el ser central del Universo, aunque uno se acerque a Él y esté a su
servicio miles de años siente que quiere servirlo aún más. Nunca se nos ocurrió
pensar que no hay mayor felicidad que estar al servicio de Dios, porque en
realidad ésa es la obligación moral del servicio teniendo a Dios como
centro. (77-328,
30.4.1975).
Tienen
que practicar una vida de servicio. ¿Por qué deben hacerlo? Entiendan que es
para recibir el amor de Dios; por lo tanto, en primer lugar hay que servirlo a
Él. Hay que atender a Dios. (78-30, 1.5.1975).
Todo
lo que uno ve y escucha durante su rutina de 24 horas, ¿para qué lo hace? Es
por Dios; hay que ver, escuchar y sentir por y para Dios. Si bien estamos
viviendo una vida terrenal debemos vivir de modo tal que la conectemos con la
vida celestial. (35-284, 25.10.1970).
La
persona que siempre vive discerniendo si Dios está contento o triste no podría
ser mala persona aunque quisiera serlo, ni podría infringir las leyes
celestiales aun queriendo infringirlas. Un hombre así no se doblegaría ante la
seducción de una hermosa mujer. (40-297, 7.2.1971).
¿Cuál
es la causa de los numerosos jóvenes, desdichados varones y mujeres, que hoy
escapan de sus hogares? Se debe a que se perdió el amor afín a las leyes
naturales, y es por eso que deben surgir padres universales que puedan traer a
Dios al centro de la familia. (21-155, 17.11.1968).
3.2.
Una vida en consonancia con los Padres Verdaderos
¿Qué
permanecerá al final? Dios y el hombre, el enfoque de una vida donde Dios y el
hombre, juntos, transiten el camino; y al igual que con la vida, una
cosmovisión que incluya a ambos, a Dios y al hombre. No una posición para que
en cierto grado el hombre conozca vagamente sobre Dios, sino una posición en la
que el hombre sea inseparable de Dios. Originalmente Dios y el hombre se
separaron en una posición en la que no debían separarse, así que deberán
alcanzar una posición superior a esa. Hay que ir en demanda de un escenario
mundial, de un ámbito diario de unidad entre Dios y el hombre. (65-127,
5.11.1972).
Señores,
en la era de la justificación por el servicio, es decir, en tiempos de vivir
una vida de servicio incondicional para otros, ustedes deben hacerlo teniendo
un centro claro y preciso. Hay reglas o leyes de cómo servir a Dios, quien
puede enojarse mucho cuando esas reglas son violadas. Así como sucede con
padres que aman mucho a sus hijos y una palabra de éstos puede causarles un
agudo y profundo dolor, también Dios puede enojarse mucho, porque ama al ser
humano. En un error por descuido uno puede ganarse el enojo de Dios. Por eso
siempre, a mi manera, intento darle alegría a Dios. (17-287,
15.2.1967).
¿Acaso
no buscan a alguien que piense en ustedes? Lo mismo hace Dios. El camino para
conquistar a Dios es pensar en Él más que otros, estar dispuestos a dedicarse
por Él. Dios buscará a esa persona. (128-172, 12.6.1983)
El
primer mandamiento para el ser humano es amar a Dios… ¿hay que amarlo a muerte,
o hay que amarlo temporalmente? ¿Quieren amarlo a muerte, o no? Hay que amarlo,
aunque los parta un rayo; hay que amarlo a muerte. Siendo así, no hay nada que
no puedan lograr antes de morir. (37-25, 22.12.1970).
Hay
que volverse obstinado para ir este camino. Los leales son en cierta manera
personas así; a veces lucen un poco tontos. Tienen el carácter de un oso. Si
les cortan un brazo dirían “Aquí quedó más corto; córtalo más.” Hay que tener
algo de esa estupidez. Tanto el oso como el jabalí, cuando les pegan un tiro y tienen
una parte que les cuelga, ellos mismos se la cortan y escapan. En la muerte
pensarán después; primero deben cortarse esa parte. Hay que tener algo de eso.
Los leales deben tener algo de tontos. (26-143, 19.10.1969).
¿Qué
tipo de persona soy yo? Soy alguien que no tiene más que una sola habilidad,
que voy solamente derecho hacia delante, torpemente. Debería callarme más la
boca y volver a tiempo pero, ¿por qué actúo como para que me insulten? Eso es
porque debo superar la oposición de mucha gente. Ustedes están pensando en
darse la vuelta ¿no? ¿Por qué debemos cortar con las cosas del mundo? Porque si
son atraídos al amor de su padre y de su madre, no pueden ir derecho. Como Dios
ha venido buscando hasta ahora un camino derecho, hay que ir de esa manera. (97-257,
19.3.1978).
Dios
es alguien tan solitario, se siente tan solo que yo, hasta el día que me muera,
quiero cumplirle al menos uno de sus deseos e ideales, ampliando aunque sea una
de las bases de esa área y he venido consciente de que mi misión es reunir a la
gente que pueda dedicarse a Dios. Si soporto con amor y desconozco lo que es la
venganza aunque me insulten y me torturen, es porque nací como hijo de Dios y
porque tengo la responsabilidad de establecer su voluntad. Vengo luchando con
la idea de que debo dejar el legado de por lo menos eso, cómo establecer esta
tradición, aun mientras me tambaleo, o se me dobla la cintura o me arrastro
sobre mi estómago. (82-47, 30.12.1975).
Señores,
ustedes ahora deben vivir con los Padres Verdaderos; por eso ellos están en la
posición de su abuelo, de su padre y su madre. Ustedes están en la posición de
primogénito. Esto es diferente. En conclusión: tres generaciones deben
convivir. Hay que vivir sintiendo que Dios está con uno, que los Padres
Verdaderos están con uno, y que los padres biológicos están con uno. Ingresamos
en una era que no se puede pensar que “Dios no existe; se murió.” (131-97,
16.4.1984).
¿Qué
hay que hacer para recibir el amor de los padres? Hay que amar todo lo que
ellos aman; entonces recibirán su amor. En el hogar un hijo debe saber que, si
quiere recibir amor de sus padres, lo obtendrá cuando aprenda a amar todo lo
que ellos tienen. Quien quiera recibir amor sin hacer esto, está actuando como
un ladrón. Si uno trata con displicencia aquello que para los padres es
valioso, no puede recibir todo su amor. (133-26, 1.7.1984).
Yo
he sacrificado mi vida con sangre y sudor para traerlos hasta este punto. He
sacrificado mi vida para traerlos aquí. Esto es exactamente lo que deben hacer
ustedes por otros. Yo quiero sentirme orgulloso de ustedes, los miembros.
Hagamos una promesa pública sobre este aspecto. (11-164, 20.7.1961).
Deberían
llorar de tanto añorar a los Padres Verdaderos, quienes están en la posición de
cuerpo substancial de Dios. Deben sentir con frecuencia ganas de verlos, de
agregar un plato o un vaso más en la mesa en un deseo de atenderlos. Hay que
tener ese corazón ferviente. Basta con tener un corazón tal que afloren las
lágrimas. Si así fuere, estarán unidos conmigo de corazón, respirarán al mismo
ritmo que yo, entenderán el estándar de mi personalidad, y mi pasado con las
experiencias que respaldan mi carácter; es más, podrán heredarlo. (38-75,
1.1.1971).
Adán
y Eva pecaron en el Jardín del Edén y vivieron en ese ámbito de la Caída, por
lo que no practicaron una vida de servir directamente y personalmente a Dios.
Quienes no lo sirvieron, no están calificados para entrar al Reino de los
Cielos.
Pero
a ustedes -que recibieron un linaje caído y vivieron una vida caída- la condición
de indemnizar un curso de restauración, atender a los Padres Verdaderos en la
Tierra estando aun en un cuerpo físico -cosa que Adán y Eva no pudieron hacer-
y vivir atendiendo a Dios, los califica para entrar al Reino de Dios. (150-233,
15.4.1961).
¿Cómo
piensan, entonces, que deben servir a Dios? Deberían sentirse como si fueran un
solo cuerpo con Dios y un solo cuerpo con los Padres Verdaderos. Si todos
ustedes vivieran de esta manera, podrían decir que todas estas cosas le
pertenecen, al mismo tiempo, a Dios y a los Padres Verdaderos. Lo que le
pertenece a los Padres Verdaderos le pertenece a la nación de los Padres
Verdaderos, y lo que le pertenece a la nación de los Padres Verdaderos me
pertenece a mí. Así deberían pensar ustedes.
El
universo le pertenece a los Padres Verdaderos. Esta casa le pertenece a los
Padres Verdaderos. Esta nación y también el mundo le pertenecen a los Padres
Verdaderos. Como yo soy el hijo de los Padres Verdaderos todo me pertenece.
Esta es la conclusión. (161-231, 15.2.1987).
En
la era del Completo Testamento, Dios en persona se le aparece a la gente en la
figura de los Padres Verdaderos. Por eso no importa qué tan grande sea la
fuerza política impuesta sobre la Iglesia de la Unificación, existe un poder
extraordinario dentro de la iglesia que puede superarlo y viene de lo dicho
anteriormente. El camino de la Iglesia de la Unificación es ver, sentir y
experimentar directamente al Dios Vivo. (La voluntad de Dios y
el mundo, 286).
La
esperanza del hombre es encontrar a los Padres Verdaderos. Las personas a
quienes hay que encontrar, aun yendo por el camino de la muerte, son los Padres
Verdaderos. Aunque deban guardar el rencor de perder toda la historia, de
perder toda la era y perder a toda su descendencia, si encuentran a los Padres
Verdaderos encontrarán la historia, encontrarán la era, encontrarán el futuro.
Tienen que saber qué tipo de personas son los Padres Verdaderos. (35-237,
19.10.1970).
Cuando
piensen en los tres caracteres de ese nombre “Cham Pu Mo (varadero, padre y
madre),” piensen que la historia gira alrededor de los Padres Verdaderos, que
gracias a ellos existe un punto de partida para girar hacia un nuevo mundo, que
gracias a los Padres Verdaderos se determinan los lazos internos para poder
subyugar... que gracias a ellos se conquista a Satanás, quien ha invadido el
mundo externo y que por primera vez quedó determinado un centro capaz de
liberar a Dios. En primer lugar deberían estar agradecidos por la sorprendente
gracia de poder vivir junto con los Padres Verdaderos, y actuar bajo sus
órdenes. (43-144,
29.4.1971).
Hay
que liberar a Dios. Desde que supe que Dios -quien con verdadera autoridad
divina debió haber vivido atendido, alabando una infinita felicidad junto a los
progenitores de la Humanidad en el jardín ideal- se había convertido en un
desdichado, quiero que liberemos a ese Dios con nuestras propias manos.
Esta
es una tremenda propuesta. Que en el mundo religioso surja semejante contenido
es una extremadamente grata noticia para Dios. Es el mejor de los evangelios.
Dado que quien estableció el budismo, el confucianismo, el islamismo y el
cristianismo es el mismo Dios, todas las religiones deben dar la bienvenida a
esto con ambas manos. (176-242, 11.5.1988).
Cuando
ustedes son uno con los Padres Verdaderos, pueden tener su nación, su raza, su
tribu y su familia. Los Padres Verdaderos son el estándar substancial que
combina todos los valores gloriosos del universo ¿Podrían cambiar a los Padres
Verdaderos por todo el dinero del mundo? ¿Podrían hacerlo a cambio de sus
vidas? Ahora es diferente que en el pasado. No importa donde fueren, pero para
servir a los Padres Verdaderos deberían visitar Corea. Sus hijos y las
posteriores generaciones de descendientes deberán hacerlo también. Eso es lo
que hace única a la Iglesia de la Unificación. (30-237, 23.3.1970).
3.3.
El establecimiento de una correcta tradición y leyes familiares
Lo
que a mi me preocupa no es cómo dejar a las posteriores generaciones el nombre
de la Iglesia de la Unificación, sino cómo dejarles personas que hayan heredado
mi tradición. Por eso he venido educando con énfasis en la importancia de la
tradición. (35-115, 4.10.1970).
Hasta
ahora hemos vivido y hablado como se nos dio la gana, pero deberemos establecer
reglas para nuestra familia también. Cuando los padres se enojan no deben
agarrar un palo para castigar a sus hijos ni usar palabras vulgares y mundanas.
Todos deberemos renovarnos, en una postura de cambio a partir de nuestras
palabras, nuestra actitud y nuestra forma de vida centrada en Dios. (28-252,
22.1.1970).
Hay
que regular claramente cómo debe ser una vida personal y también hay que
reglamentar claramente cómo debe ser la vida familiar. A partir de ahora
tenemos que vivir concretamente y no de la manera ambigua que vivíamos días
pasados. (24-28,
22.6.1969).
Los
padres existen por y para el bien de sus hijos. Si existieran para sí mismos no
habría surgido la palabra “padres.” Más adelante debe ser formada una visión de
la ética centrada en los principios de la Iglesia de la Unificación. ¿Cómo
deben vivir los padres? Aquellos que tuvieron hijos, deberán existir para
ellos. Ese es el primer artículo de la ética, y no necesita de explicaciones.
La decisión de vivir por el bien de un hijo no los coloca en una posición de desdicha
sino de felicidad. (La bendición y la familia ideal, 765).
Ustedes
mismos ¿a quién pertenecen? A sus padres y al mismo tiempo a sus hijos. ¿A
quién pertenecen, de ser así, los padres? Los padres pertenecen a sus hijos y
al mismo tiempo le pertenecen a Dios. Así, ustedes en primer lugar son de Dios,
y luego de pertenecer a sus hijos se pertenecen a sí mismos. Recién entonces se
habrán perfeccionado. Por eso es que aún permanece en este mundo, en la vida
humana, la regla del respeto hacia los padres. De aquí surge que hay que
respetar a los padres y amar a los hijos. Alguien sin padres es un huérfano.
Prueben recibir el amor de sus padres y amar a sus hijos. Una vez hecho, ese
“yo” sabrá distinguir las cuatro direcciones, sabrá quién está por encima y
quien debajo. (18-209, 8.6.1967).
Hay
que dejar una tradición y hay que dejar descendientes buenos y maravillosos,
que no sean descendientes de una mente estrecha sino fuerte y valiente. Así,
aun cuando el destino de ese país fuese declinar, no lo hará. Sepan que cuando
esté a punto de arruinarse, aparecerá un nuevo benefactor, y a una situación de
persecución y apremio le seguirá la bandera de la victoria. Hay que dejar una
tradición que no sólo alegre a Corea sino a todos los pueblos, y hay que dejar
buenos descendientes. Sin hacerlo, no tendrán nada que ofrendarle a Dios. (99-329,
1.10.1978).
Cómo
hacer para que tres generaciones de hijos bendecidos convivan conmigo es la
gran cuestión. ¿Pensaron que si tres generaciones se convierten en leales como
no hay otros hoy bajo el cielo, lo serán al mismo tiempo para el mundo
celestial? Dedíquense con devoción a abrazar a sus hijos, educarlos e
inculcarles esa idea. (51-269, 28.11.1971).
¿Qué
es vivir bien respecto al futuro? Que uno viva bien no es el problema. Hay que
educar a los descendientes; hay que dejarles algo. No sólo yo, que conduzco la
Iglesia de la Unificación, sino también ustedes, hemos venido transitando un
sendero miserable, como refugiados que no encuentran un lugar. Hemos caminado
el curso del desierto. Ahora debemos asentarnos, y para ello hay que luchar y
vencer. Al igual que se destruyeron siete tribus de Canaán, si no se vence en
la lucha, no podremos asentarnos. Basta con ganar la lucha con este
pueblo. (Mundo
Unificado, 11.1975).
Hay
que dejar por legado la ley celestial aun cuando los padres muriesen. ¿Para qué
está la familia? Por más que está para el bien de sus hijos, antes está para
Dios y para el bien del país, que es en definitiva estar por y para el bien de
los hijos, ya que solamente así los hijos compartirán la suerte de Dios, del
mundo y del país. De modo que no deben amoldarse a los hijos nacidos de su
bendición, aunque ellos sufran, sino que deben ceñirse a la suerte de Dios, del
mundo y del país. (21-87, 27.10.1968).
La
cuestión es cómo preservar el linaje puro que hemos recibido de Dios. No es un
linaje caído, sino puro… ¿cómo lo preservaremos? Deberían preocuparse
seriamente por ello. Si la Caída ocurrió en el Jardín del Edén, que no estaba
contaminado, no deja de ser un problema la cuestión de cómo limpiarse en este
mundo de mal y de pecado. Padres nacidos en este mundo pecaminoso deben recibir
la bendición, aunque sufran, y crear un ambiente libre de esa contaminación
para los hijos nacidos de su bendición. Pienso que aunque debamos sacrificarnos
tendremos que crear rápido un ambiente para la segunda generación. (La
voluntad de Dios y el Mundo, 550).
No
se conviertan en familias mundanas, de malos hábitos. No piensen “Hoy me
comporto así, incorrectamente, pero más adelante me portaré bien.” Hay que ser
perfectos ya. El problema es el presente. Pasado y presente tienen que ser
perfectos para que también el futuro pueda serlo. Que en el Edén no hayan
tenido un día así es otra prueba de la Caída. La posición ideal es aquella en
la que coinciden pasado, presente y futuro. Hay que ser capaz de ofrendar el
presente. ¿Será que pueden llegar a ser una plataforma eterna en este mundo?
Esa es la esperanza de Dios. (21-77, 20.10.1968).
Si
el pueblo de Israel declinó después de conquistar Canaán, fue porque habían
asimilado el ambiente anterior y se habían habituado a él. Se arruinaron porque
volcaron todos sus pensamientos a vivir mejor, a comer bien, y a una vida
lujuriosa. Hasta se casaban con personas que no eran israelitas con tal que
fueran de familia rica. Además ambicionaban poder y les gustaba el
conocimiento. Decayeron porque vendieron su mentalidad de pueblo elegido, ya
que se habían adaptado a la cultura cananita. (Tongil Segye, abril de 1986)
Los
hábitos son la peor costumbre crónica. Si después de casarse y tener hijos
practican una vida de malos hábitos, se les pegarán al cuerpo. En un ambiente
así no hay tiempo de hacer condiciones ni oración, con los niños haciendo
barullo alrededor. (30-125, 21.3.1970).
Nosotros
no priorizamos al individuo, sino a la familia. Pero no por eso definimos todo
en torno a la familia sino que hay que conectarla con todo lo demás. No alcanza
ya con los esfuerzos de una cultivación personal en solitario como era antaño.
Deberán determinarse y prepararse a multiplicar sus esfuerzos anteriores. En
una vida de desafío al mal puede ocurrirles que de repente se fatigan y se dan
en retirada. Al tener una familia deben esforzarse más que cuando eran solteros
o solteras. La familia se posiciona en el centro. No podemos evadir la
realidad. Las relaciones anterior-posterior, izquierda-derecha,
superior-subalterno hay que cumplirlas en la familia. No basta con la forma
común de la fe antigua. (27-85, 15.11.1969).
No
sean familias que viven por y para una generación, sino que deben ser familias
que vivan para la eternidad y para el mundo. Tiene que ser una familia que
expanda las bases del amor, colecte el corazón de todos los pueblos del mundo y
encienda una vela, y un incienso, determinada a morir habiendo establecido en
vida lazos comunes con todos los pueblos del mundo, del Cielo y la Tierra. Si
ustedes pueden formar este tipo de familias, no importa cuán trabajosas las
cosas puedan ser en la vida, Dios puede protegerlas. Dios los preservará como a
una semilla. (La voluntad de Dios y el Mundo, 594).
Ustedes
tienen que establecer la tradición familiar, y en especial la familia
bendecida, debe instituir la ley familiar. Tienen que fundar el prototipo de
educación en las normas para los hijos y las familias. Por lo contrario, si los
padres cometen desaciertos, no tendrán manera de evitar la acusación de sus
hijos. (21-87,
3.11.1968).
De
ahora en adelante habrá que cortar con la precisión de un bisturí y practicar
una disección. No pueden hacer las cosas como les place. Debido a que la
Iglesia de la Unificación es el medio para construir la nación celestial, no
funciona en el nivel individual sino en el nivel familiar. Aquellos que no se
vuelvan buenos ejemplos en sus familias serán censurados por el mundo. Serán
censurados por todo el Universo. (30-230, 23.3.1970).
Capítulo Dos
Explicación
del Juramento Familiar
Sección
1. Explicación del artículo 1º del juramento de la familia
Artículo
1º: Nuestra familia soberana del Chon Il Guk, centrada en el amor verdadero,
jura restaurar la patria original y edificar el Reino de Dios terrenal y
espiritual, el ideal divino de la Creación.
1.1.
La soberanía del Chon Il Guk
1.1.1.
El significado de Chon Il Guk
La
instauración del reinado de Dios no la realiza Él en persona, sino los Padres
Verdaderos. El Chon Il Guk no lo construye Dios, sino los Padres Verdaderos.
Chon Il Guk (天一國)
significa “nación universal de paz y unida.” Cuando uno desmenuza el caracter
chino “Chon” (天 Cielo),
significa “dos personas” (二人), es decir, dos mundos. Ambos están a
nivel. Está constituido de una estructura dual: una persona celestial y una
terrenal. Ustedes también poseen una estructura dual de mente y cuerpo,
¿verdad? ¿Están unidos en mente y cuerpo o no? Quien tiene luchas no puede
llegar a ser ciudadano del Chon Il Guk. (1.1.2002).
El
Chon Il Guk necesita una soberanía, un país (territorio) y una población.
Así, la Ceremonia de Coronación del Reinado de Dios realizada el año
pasado significó la restauración de la soberanía, luego la Gira del
Asentamiento de la Patria de Dios fue la restauración del territorio
y luego se hizo el registro de los ciudadanos del Chon Il Guk. ¿Entienden? Por
eso lo de la tarjeta de identificación, la necesitan para ser ciudadanos. (1.1.2002).
Chon
Il Guk es el país donde dos personas se hacen una. El Cielo requiere de dos
personas. Los padres deben ser dos. Todas las cosas del mundo consisten de un
sistema de pares, ¿verdad? ¿Qué es el Chon Il Guk? Todo consiste en parejas,
desde el mundo de los insectos, el reino animal, etc. Y esas parejas deben
unirse. Donde se unen dos artículos, dos personas, dos caracteres, sujeto y
objeto, se forma una plataforma sobre la cual Dios puede pararse.
Lo
dice la Biblia: “Si dos o más oraren en mi nombre”…Son tres si contamos a
Dios ¿verdad? Esto es lo mismo. Dos o tres personas son la base de un país, son
la base de una familia, son la base del mundo. A partir de allí se forma una
familia y se produce el comienzo de un pueblo. El ideal de dos personas se transforma
en eso. (19.2.2002).
¿Tienen
ustedes un país propio? Debemos llegar a una conclusión general sobre todo lo
concerniente a este país. Por eso el juramento comienza así “nuestra familia,
soberana del Chon Il Guk,” soberana…dueña… “Nuestra familia, soberana del Chon
Il Guk, centrada en el amor verdadero”…Eso es el sujeto que inicia y dirige. Se
hace así y así. ¿Entienden? El juramento va cambiando. En el juramento apareció
un dueño. ¿Puede venderlo cualquiera? Pero la palabra Chon Il Guk surgió eternamente
gracias a los Padres Verdaderos. Necesitamos un nuevo país, ahora que
instauramos el reinado de Dios, pasamos por la Gira del Asentamiento
de la Patria de Dios, luego a través de la Gira por la
Unidad y Armonía del Cielo y la Tierra, y terminamos la
Ceremonia de la Sagrada Quema por la Paz, la
Unidad y la Liberación del universo (físico y espiritual). (396-149,
5.11.2002).
1.1.2.
La condición y el estilo de vida de un soberano del Chon Il Guk
Tu
y yo, es una posición igual a la de la unidad mente-cuerpo, es decir, la
posición que llamamos “esposo y esposa un solo corazón,” “padres e hijos un
solo corazón.” La unidad de corazón no puede lograrse en circunstancias donde
uno está encima y el otro debajo. Si el padre está encima y el hijo debajo no
pueden ser un solo corazón. Tienen que estar mutuamente en posición ecuánime,
ubicados en un mismo plano de valor, para que sean un solo corazón.
Lo
mismo para una pareja. En una relación horizontal se puede ser un solo corazón
únicamente en una relación de interior y exterior, de anterior y posterior. En
una relación de superior y subalterno (encima-debajo) jamás puede haber unidad
de corazón. (41-30, 12.2.1971).
…unidad
en un solo corazón…los ojos deben ser un solo corazón, la nariz también debe
ser un solo corazón, todo un solo corazón. También la mente y el cuerpo deben
ser un solo corazón, el hombre y la mujer también…los clanes familiares del
país también…y el país mismo debe ser un solo corazón. Hay que ser un solo
corazón según el rey lo desee, un solo corazón con los presidentes del mundo,
un solo corazón con Dios…si se logra la unidad en un solo corazón con el
presidente del universo, el mundo será un solo país. Ese país unificado no es
un país ajeno, sino el país propio. (284-76).
La
primera condición en la Iglesia de la Unificación es la
unidad mente-cuerpo; por eso cuando Dios creó el universo dictaminó fe
absoluta, amor absoluto y obediencia absoluta.
Si
yo lo digo, se manifiesta substancialmente según mi fe. Si no se manifiesta, se
logra invirtiendo y haciendo que se manifieste.
Por
grande que algo fuere, se realiza según lo ordeno. Llega a perfeccionarse
porque brindo algo mayor a lo que anhelo. (Centro de entrenamiento
del Cielo y de la Tierra, Chong Pyong, 1.1.2003).
No
podrán ser ciudadanos del Chon Il Guk si no se determinan a vivir atendiendo
eternamente a los Padres Verdaderos con una mente pura de piedad filial,
cumpliendo su deber moral como verdaderos hijos devotos ante Dios, como
patriotas ante el país, como santos ante el mundo, como hijos sagrados, bajo la
figura de alguien cuya mente y cuerpo son uno, así como lo son en corazón, en
cuerpo, en pensamiento y en armonía. Podrán convertirse en herederos del Chon
Il Guk si son capaces de determinarse a ser representantes de Dios en la posición
de rey de pioneros, yendo incluso hasta situaciones miserables, trascendiendo
todo ambiente de dificultad o felicidad en este mundo, mientras descubren que
no pueden pensar en vivir bien solamente ustedes.
Deben
determinarse, más que ningún otro, a colocar a los Padres Verdaderos en una
posición liberada, de satisfacción, conformando un estándar recíproco dentro de
ese ámbito de vida en el que estarán dispuestos a sufrir miles de veces más,
dado que los Padres Verdaderos sufren y ustedes están deseosos de vivir con
ellos.
Uno
puede llegar a ser soberano o dueño del Chon Il Guk si deja ante el Cielo
eternamente, y ante sus descendientes, el orgullo de la gloria del servicio, de
saber agradecer y alabar, digiriendo tribulaciones en la situación más extrema. (5.11.2002,
Centro de Entrenamiento Central).
Convertirse
en soberano del Chon Il Guk viene después de ser un hijo devoto. Y después de
ser un buen hijo viene una familia de patriotas, santos e hijos sagrados. La
familia del hijo sagrado es la verdadera familia. Hay que formar una familia
verdadera para ser dueños del Chon Il Guk. (Centro de entrenamiento
del Cielo y de la Tierra, Chong Pyong, 1.1.2003).
Ustedes
tienen que ser hijos y nueras de piedad filial, y entonces santos de piedad
filial. Luego, con pureza, con pureza de sangre y con un puro amor, deben ser
ante Dios hijos de piedad filial en el nivel familiar, sobre el fundamento de
una familia; solos no, sino que toda la familia debe ser “hija” de piedad
filial.
Sean
familias de patriotas leales, familias de santos leales y familias de hijos
sagrados leales. En tal posición deben representar a un soberano o dueño
incomparable como príncipes y princesas que pueden heredar el reino de aquel
país, el celestial, desde el individuo al cosmos. Siempre debemos pasar ese
entrenamiento; eso significa ser soberano del Chon Il Guk. (Centro
de entrenamiento internacional Han Nam Dong, 12.3.2003).
Nuestra
esperanza es situarnos en la misma posición que Dios ¡El derecho a la misma
posición! El derecho a la convivencia significa eso, vivir juntos en el mismo
lugar. Luego viene el derecho a coparticipar. El derecho a actuar juntos y a
coparticipar son lo mismo. Hay que actuar y participar juntos. Luego viene el
derecho a compartir el amor, quiero decir, vivir juntos por el propósito del
amor.
Por
eso Jesús dijo “Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre
sino por mí.” Dijo que era el camino, la vida y la palabra, pero dejó fuera el
amor. Más tarde, la Iglesia de la Unificación, el Chon Il Guk,
avanzarían centrados en el amor.
Por
eso su esperanza es morar en el mismo lugar que los Padres. ¿No es lo que
desean? Ustedes quieren vivir con los Padres, quieren coparticipar en todo y
actuar junto con ellos. ¿Qué quieren que hagamos? ¡Vivamos eternamente juntos,
libres y felices, centrados en amor! ¡Amén! En ese sentido llegó la era de
justicia e igualdad, pacífica y unida, del Chon Il Guk.
Así
que cuando ustedes se mueven no lo hacen solos, sino que su país los sigue. Los
sigue todo el mundo espiritual, todo el mundo celestial; están viviendo con las
aptitudes de un dueño o soberano, en medio de la protección de todos los
pueblos del mundo terrenal.
Uno
debe llegar a ser ese soberano que sirve -mediante
el clan familiar- a la tradición del amor divino, a la
ideología que es como la columna vertebral de la tradición de un país. (5.11.2005).
1.2.
Nuestra familia, centrada en amor verdadero
1.2.1.
La precondición del juramento de la familia es “centrada en amor verdadero”
Desde
una perspectiva providencial, yo veo que la era providencial de la restauración
ya terminó. Si es así, cruzamos hacia el mundo ideal de la
Creación original. Decir que termina la era providencial de la
restauración significa que se termina el mundo caído que está bajo la autoridad
de Satanás e ingresamos en la era que Dios rige directamente los mundos
terrenal y celestial. En la Iglesia de la
Unificación proclamamos el juramento de la familia justamente por los
tiempos que se vienen. El juramento no lo practica cualquier persona común; no
fue mentado para que pueda recitarlo cualquiera. El encabezado de los 8
artículos del juramento reza como premisa: “Nuestra familia, centrada en amor
verdadero.” ¿Y eso qué significa? Que “amor verdadero” se expresa sobre un
fundamento que no tiene nada que ver con el mundo satánico. (263-194,
4.10.1994).
Hay
que afirmar el amor, la vida y el linaje verdaderos para superar este mundo,
que por culpa de la Caída está ligado a una vida y un linaje falsos
centrados en un falso amor. De otro modo, no puede ser superado. Tengan esto
bien claro.
La
razón por la cual en el juramento la precondición es el amor verdadero, es
implicar que se está dentro del mundo original, un Edén donde no hubo Caída.
Allí donde el amor, la vida y el linaje verdadero conformaron con Dios el ideal
de unidad, no hay amor falso, ni vida falsa, ni linaje falso. Si bien vivimos
en la Tierra, esta vida habría sido por sí misma ya el Reino de los Cielos
terrenal y celestial, podría haber constituido el punto de partida de un mundo eterno,
pero todo eso se perdió por culpa de la Caída. (263-194,
4.10.1994).
Desde
el artículo 1º al 8º el juramento de la familia tiene el mismo encabezado que
reza: “Nuestra familia, soberana del Chon Il Guk, centrada en amor verdadero…”
Si ustedes no están unidos con amor verdadero, no podrán vivir con Dios cuando
vayan al mundo espiritual. (268-98, 12.3.1995).
A
lo largo de la historia han surgido numerosos fundadores de religiones y
numerosos santos, pero no tuvieron ningún lazo con el amor verdadero. Jesús
vino a este mundo como Mesías y quiso crear un fundamento “novio-novia” a fin
de resolver todas estas cuestiones. ¿Qué tiene que hacer el Mesías cuando
viene? Tiene que instaurar la esfera de una nueva familia real celestial
dirigida a nuevas familias, nuevos clanes familiares, nuevas naciones y un
nuevo mundo; debe instaurar el ámbito de una familia real celestial, por encima
de todo reino o imperio. ¿Quién sería el antepasado directo de dicha familia?
Una persona con un fundamento de vida y linajes verdaderos centrados en amor
verdadero, un hijo legítimo de Dios, del amor original, sin pecado. Esa persona
es una semilla. Y si de esa semilla nace una raíz luego brotará un tronco, que
ramificará y crecerá por medio de nuevos brotes. A medida que crezca verticalmente,
en reciprocidad a ello veremos la expansión hacia un mundo horizontal ligando
familias, clanes, pueblos, naciones…el mundo. (263-194, 4.10.1994).
¿Qué
dice la primera parte del juramento? “Nuestra familia, centrada en amor
verdadero…” el amor verdadero gira en torno al amor verdadero. Por haber caído,
una persona sin amor verdadero no puede tener una familia ideal. Tienen que
entenderlo. Una persona que no tiene amor verdadero originalmente no puede,
ante Dios, tener una familia auténtica. La Caída significó la
corrupción del amor verdadero ¿Qué es, entonces, amor verdadero? Es el amor
relacionado únicamente con Dios. Hay de todo, uno mismo, o la nación, o los
hábitos del mundo, costumbres, las tradiciones de los pueblos…pero el amor
verdadero no es un amor que ligue relaciones semejantes, sino un amor que
únicamente se relaciona con Dios.
Por
culpa de la Caída el amor no pudo relacionarse solamente con Dios;
estableció una relación con Satanás. Y eso no se aplica únicamente a una
familia, sino que trascendió la familia satánica y está extendido por clanes
familiares, pueblos, naciones y hasta el mundo, hasta los mundos terrenal y
celestial. Nacemos como personas caídas y todos los hábitos y tradiciones en
los que está embebido nuestro ámbito de vida, no tienen nada que ver con Dios.
¡Es tan difícil negarlo…y resolverlo! ¿Cómo puede retornar a su estándar
esencial el amor puro y original de Dios? A fin de contactar el amor divino hay
que negar completamente los hábitos y las tradiciones del amor egocéntrico.
El
juramento habla de hijos devotos en la familia, de patriotas en el país, de
santos en el mundo y del deber moral del hijo sagrado ante el universo, todos
centrados en amor verdadero. Todos estos están interconectados en relación al
amor, pero no al amor egocéntrico. Por culpa de la Caída el amor
falso llegó a los confines del mundo. Y hay numerosos tipos de amor. Desde los
albores de la historia hubo situaciones de vida o muerte entretejidas por
amores complejos, países que cayeron, y todo tipo de cosas apiladas aquí,
conectadas al falso amor ¡Imaginen lo difícil que será restaurarlo!
Así, la Biblia dice -en cuanto a encontrar el
amor verdadero- que “quien esté dispuesto a perder
su vida, la ganará.” Uno no puede llegar allí sin estar antes dispuesto a
morir. Nadie lo supo hasta ahora. (274-195, 3.11.1995).
Si
Dios no puede vivir con la gente de este mundo es porque no se ha logrado en
las familias esta visión unificadora. De lograrse, Dios vendrá nuevamente a
vivir aquí. Tiene que estar intensamente arraigado el concepto de que al decir
“amor verdadero” hablamos de unidad mente-cuerpo, marido-mujer y padres-hijos.
Si estos tres son uno, entonces una familia de amor verdadero se convierte en
el comienzo de los reinos terrenal y celestial. Cuando se unan en torno a Dios
y los Padres Verdaderos, puede construirse el Reino de los Cielos tanto
en la Tierra como en el Cielo. ¿Dónde comienza entonces el Reino de
los Cielos? A partir de mí y de mi familia, de mis hijos. (260-185,
8.5.1994).
1.2.2.
El amor verdadero es un amor ligado solamente a Dios
La
Iglesia de la Unificación es el lugar que une a Dios y al ser
humano y a la mente con el cuerpo con el ideal del amor verdadero. Dios posee
amor verdadero, verdadera vida y verdadero linaje; como nosotros venimos de Él,
también en nosotros debería haber amor, vida y linaje verdaderos. Dado que el
ser humano nace en la relación de padres e hijos como un solo cuerpo centrado
en el amor de Dios, la mente y el cuerpo del ser humano debieron ser
naturalmente una unidad en el amor de Dios así como la mente y el cuerpo de
Dios están naturalmente unidos en amor verdadero. Sin embargo el cuerpo del ser
humano caído que heredó el amor, la vida y el linaje satánicos y por ende está
del lado de Satanás, lucha constantemente con la mente, que se halla en la
línea del frente de batalla del lado de Dios. (201-354, 30.4.1990).
Dios,
como Padre y fuente del amor verdadero, quiso legarle al ser humano un amor
verdadero, absoluto e incambiable. Dado que dentro del amor verdadero se
alcanzan la armonía y la unidad perfectas, el amor verdadero divino se
transfiere completamente al ser humano, objeto (contraparte, socio, pareja)
recíproco de Dios. Y no sólo eso, sino que por estos atributos del amor
verdadero, surge automáticamente el derecho a la herencia, a la convivencia y a
la coparticipación. Por lo que el ser humano puede y fue mentado para, como
hijo de Dios, moverse y actuar con Él. Además, también en las relaciones
interpersonales centradas en el amor, los humanos pueden gozar del derecho a la
herencia, a la convivencia y a la coparticipación. Y en el mundo original
de la Creación el ser humano poseería su propia felicidad e ideales
en torno al amor, y automáticamente podría conectarlo a sus generaciones anteriores
y posteriores. (205-156, 16.8.1990).
El
ser humano original de la Creación posee en mente y cuerpo el amor
verdadero de Dios y fue concebido para vivir respondiendo a tal amor. En otras
palabras, la mente percibiría y respondería a Dios centrada en amor verdadero,
y el cuerpo actuaría automáticamente en consonancia con la mente. La verdadera
fuente de la unidad -sin luchas entre la
mente y el cuerpo- reside en percibir y experimentar en
carne propia el amor verdadero de Dios tal cual es. El ideal de un ser humano
cuya mente y cuerpo forman un “cuerpo unificado,” es alcanzado cuando puede
poseerse plenamente el amor verdadero de Dios. El punto de partida de un ideal
de libertad y paz genuinas es posible a partir de la unidad de la mente y el
cuerpo en amor verdadero. Y sobre esa base de unidad mente-cuerpo pueden
lograrse individuos, familias, clanes, pueblos, naciones y un mundo libre y
pacífico. (234-270,
2.9.1990).
El
amor verdadero está ligado a Dios eternamente. La raíz del amor verdadero no
está conectada al clan familiar ni al universo centrada en uno mismo, sino que
básicamente está ligada a Dios, y como Él es eterno podemos llegar a ser
eternos automáticamente si nos conectamos al amor verdadero. Todo esto es muy
lógico. (229-45,
9.4.1992).
¿Dónde
nace el amor verdadero? Nace del buscar el bien del otro, el bien de los demás;
no hay amor verdadero en la búsqueda del propio bien ¿Por qué? Porque la
esencia de la creación del mundo no es inyectar o introducir algo o jalarlo
hacia sí. Todo en este mundo es brindarse. El eje de la divina creación del
universo en su búsqueda del ideal del amor comenzó por dar de sí mismo.
Comprendan que el deber moral del amor verdadero es llegar a ser capaz de dar
la vida. (284-71,
15.4.1997).
¿Qué
es el amor verdadero? El amor verdadero comienza únicamente donde uno está
dispuesto a dar incluso su vida una y otra vez, donde uno es capaz de dar y
olvidar lo que dio, repetidamente. El amor verdadero atraviesa el universo;
atraviesa el mundo de la muerte y se eleva por sobre él. Puede ir donde le
plazca, incluso puede atravesar el mundo de la vida, hasta el corazón más
fuerte. No hay lugar que el amor no pueda penetrar; incluso cuartos
secretos. (256-179,
13.3.1994).
¿Qué
es el amor verdadero? Es dar y olvidar, y volver a dar y volver a olvidar lo
que uno dio ¿Qué tipo de padres son maravillosos? Aquellos que dan y dan sin
recordar todo lo que dieron. Son falsos padres aquellos que previamente se
preparan llevando un registro de cuentas en una agenda, de todo lo que gastaron
y dicen que “Como nosotros te mandamos a la universidad, cuando seamos viejos
deberás mantenernos y pagar ese precio.” Tales padres, a diferencia de Dios, no
podrán tener hijos devotos ideales. (239-62, 23.11.1992).
¿Qué
logra el amor verdadero? Puede hacer que sus mentes y cuerpos -en
conflicto- se unan. Si hasta ahora la mente y
el cuerpo no lograron unirse fue porque no existió amor verdadero. Dado que fue
el amor falso lo que los dividió, el único camino de unificarlos es el amor
verdadero. Nada, excepto el amor verdadero, puede unir lo que la
Caída separó por culpa del amor falso. (259-292, 17.4.1994).
¿Qué
es el amor verdadero? Es dar todo, y volver a dar todo, una y otra vez. A
partir de dar todo eternamente se abre un camino para la unidad en torno a un
verdadero objeto recíproco de amor verdadero. (268-13, 7.2.1995).
El
amor verdadero existe a fin de fijar las leyes celestiales. Por eso también el
amor se basa en los principios divinos fundamentales. El amor está por sobre
los principios, ¿verdad? La libertad también está por encima de la esfera del
dominio directo de Dios, por sobre los principios; no es que los niegue. (303-165,
17.8.1999).
1.2.3.
Una familia verdadera es la base del amor verdadero
Una
verdadera familia es el primer hogar del amor verdadero. ¡La verdadera familia!
Allí hay un verdadero padre, una verdadera madre, un verdadero esposo, una
verdadera esposa y verdaderos hijos. Esa es la base familiar del amor
verdadero. (215-243, 20.2.1991).
Una
familia la comienzan un hombre y una mujer ¿qué tipo de hombre y qué tipo de
mujer? Visto según el ideal de la Creación son un hombre y una mujer
acordes al curso o proceso de la re-creación, unidos en mente y cuerpo. Es
igual para Todas las Cosas. La mente y el cuerpo deben formar una unidad. Si
mente y cuerpo se unen, el hombre es como un “sujeto recíproco” o “polo
positivo,” la mujer cuya mente y cuerpo son uno es como un “objeto recíproco” o
“polo negativo” y ambos tienden a unirse mutuamente. De esa manera, el
matrimonio puede ser un gran “negativo” o también un gran “positivo” que tiende
a unirse con los hijos. En una familia el hombre y la mujer, según ese
principio, se unen como sujeto y objeto (contraparte, socios, pareja)
recíprocos. La familia es una unidad solidaria, conformada en tres etapas a fin
de que se unan “positivos” y “negativos.” (268-13, 7.2.1995).
¿Cuál
es la fuerza que posibilita la unidad mente-cuerpo, la unidad esposo-esposa y
la unidad padres-hijos? Es la fuerza del amor; es la fuerza del amor verdadero.
¿De dónde viene la fuerza del amor verdadero? Viene del deseo, cuando ustedes
se casan, de que su pareja sea 100, 1.000, 10.000 veces, infinitamente mejor
que ustedes…infinitamente… ¿De dónde viene ese sentimiento? Viene de Dios. Al
igual que el ser humano, también Dios anhela -con
un amor absoluto, eterno y único- que su objeto
(contraparte, socio, pareja) recíproco llegue a poseer un valor infinito. La
fuerza de ese amor busca ser cada vez mayor. Busca crecer a partir de lo
pequeño. Únicamente el amor verdadero puede crecer y únicamente mediante ese
amor podemos conectarnos al universo. Todo responde a la misma fórmula. (268-13,
7.2.1995).
¿Por
qué nacemos? Nacemos por el amor, por el amor verdadero. ¿Y qué es el amor
verdadero? Es el amor que tiene tanto valor que no se lo puede obtener ni
cambiándolo por el universo. Si asimos ese amor, podemos asir a Dios, podemos
asir la esencia de Dios. Por eso el matrimonio es grandioso. No es algo que
deba hacerse a la ligera, ya que allí se perfecciona lo vertical-horizontal, lo
anterior-posterior, la unidad en un solo cuerpo con Dios, todo se logra
allí. (249-294,
10.10.1993).
¿Son
ustedes verdaderas personas? Con esto quiero decir si tienen hijos verdaderos.
Los padres deben dar y olvidar, una y otra vez, por el bien de los hijos; lo
mismo debe hacer el esposo por su esposa y viceversa. Lo mismo deben hacer los
hermanos, dar y olvidar, ya que -centrado en el amor del
ideal de la Creación- ese estándar fue
el punto de partida ideal anhelado por el verdadero Dios. (253-66,
1994).
Los
padres son los reyes del hogar. El centro del clan familiar se convertirá en su
rey; el centro de un pueblo será su rey; el centro del mundo será el rey del
mundo. Así sucede con Adán y Eva. Cuando Dios está en una posición de Sujeto
recíproco, el ser humano adopta una posición de objeto recíproco acompañante.
Así, si el ser humano es el rey central de la familia, rey de todos los
centros, también Dios será allí un rey, ya que es “sujeto” y polo “positivo.”
No importa cuán grande se es, hay que ajustarse a esta fórmula. (268-13,
7.2.1995).
Dios
creó este universo por causa de su objeto (contraparte, socio, pareja)
recíproco. También Dios siente soledad cuando está solo ¿Ustedes también,
verdad? Por eso se necesita un objeto recíproco, una compañía. ¿Qué clase de
compañía? Una compañía de amor. Si Dios, Sujeto recíproco del amor, comenzó con
el concepto de dar y olvidar constantemente, su compañero recíproco también
debe dar ilimitadamente, inyectar ilimitadamente, posicionarse como objeto recíproco
capaz de estimular con su respuesta.
Para
resumir esto, el amor de Dios conlleva el concepto de dar y olvidar, por lo que
el universo comenzó a formarse con el espíritu de servicio y sacrificio de dar
todo de sí mismo; así comenzó la perennidad del universo. Por eso Dios también
necesita un objeto recíproco de amor. Ustedes también, ¿verdad? También Dios,
por ser un Dios verdadero, quiere posicionarse en esta Tierra centrado en el
amor verdadero, pudiendo compartir su amor con un verdadero objeto recíproco
acompañante. Comienza allí el asentamiento.
La
familia es la base para el asentamiento. Es la base, la unidad básica. Una
fórmula trabaja en unidades. ¿Cuál es el lugar de inicio donde Dios puede
experimentar alegría, puede bailar, reír y cantar? Ese lugar no es el país, ni
el mundo, ni tampoco el hombre, es decir, el hombre solo, sino la familia donde
hombre y mujer son uno y pueden asentarse como compañeros recíprocos de Dios.
Todo comienza allí: el ideal, la libertad, la felicidad. Es la misma fórmula
para todo. (268-13, 7.2.1995).
Hay
que practicar amor verdadero. Al hacer el juramento familiar, deben hacerlo
indefectiblemente sobre la unidad mente-cuerpo, esposo-esposa y padres e hijos.
Por culpa del falso amor se dividieron mente y cuerpo, esposo y esposa y
hermanos entre sí, por lo que para restaurar una familia capaz de unirse -por
los principios de la restauración- hay que volver a
lograr la unidad mente y cuerpo, esposo y esposa, y la unidad entre hermanos,
que la conecte al Reino de Dios terrenal y celestial. (260-317,
19.5.1994).
1.3.
Restaurar la patria original
1.3.1.
El verdadero significado de tierra natal o patria original
¿Qué
clase de lugar es (la patria original)? Es ese lugar al que queremos ir, que
queremos ver, en el que queremos vivir. Es ese lugar al que la mente y el
cuerpo quieren ir juntos. Debemos restaurar esa patria original de la cual
enorgullecernos como lugar donde podamos reposar eternamente, decir con orgullo
que es la base de la felicidad. Numerosas personas pasaron por la historia y
murieron añorando, demandando y adorando esa patria original. Sepamos también
que numerosos religiosos y filósofos están trabajando arduamente para encontrar
esa tierra natal original; de modo que la patria original deberá aparecer de cualquier
forma. (23-74,
11.5.1969).
El
jardín original es el jardín ideal, es el mundo donde mutuamente unos se ocupan
de las necesidades de los otros, es el mundo donde los sentimientos fraternales
alcanzan cualquier punto del vasto universo. No es un mundo como el de hoy día,
de ideales y filosofías que discuten sentimientos nacionalistas, o las
diferencias de la soberanía de una nación. Es el mundo donde se discute sobre
el corazón, trascendiendo las diferencias raciales o la soberanía nacional…no
se discuten las circunstancias económicas del ser humano, ni las diferencias en
las condiciones culturales. (7-37, 5.7.1959).
¿Dónde
sería hoy la patria original si en un principio los ancestros humanos no
hubiesen caído? Sin duda sería el Edén donde vivieron Adán y Eva. Hoy, cuando
la gente nacida del linaje sanguíneo de padres caídos dice “tierra natal
original,” piensa en el lugar donde nació; es muy fútil, insubstancial, la
patria original ideal que la humanidad añora y demanda. ¿Cuál es el destino
final que busca hoy la Iglesia de la Unificación? Debemos ir en
busca de la patria original perdida. Allí están nuestros padres, nuestros
hermanos, nuestros parientes. No es un lugar donde nos recibirán con tristeza,
sino con alegría y felicidad eternas. Debemos buscar ese lugar original donde
la alegría no sea temporaria, sino donde pueda perpetuarse, eternamente. (23-74,
11.5.1969).
La
tierra original no es un lugar donde more el mal. Es el eterno mundo unido,
aislado del mal, donde se vive alabando la eterna felicidad desbordados del
amor original. La patria original es el lugar donde queremos vivir para siempre
en medio de la alegría del universo y cantándole a la felicidad, dominando
Todas las Cosas creadas embebidos en el amor de nuestros padres y de nuestra
familia. (18-102,
28.5.1967).
Extrañamos
nuestra tierra natal original porque allí tenemos a nuestros padres, hermanos y
parientes -más cercanos que nadie- y
es algo que en todo momento nos atrae, donde siempre que fuéremos nos recibirán
de la misma manera, donde se compadecerán si sufrimos dificultades, nos
confortarán, y nos recibirán y tratarán con alegría.
Sepan
que sin eso desaparecerían nuestros fuertes sentimientos de añoranza, aún
cuando fuésemos allí porque lo extrañamos y nos gusta; por el contrario, uno
regresaría más bien lamentándose. En la patria original tiene que haber
indefectiblemente alguien que nos reciba bien. (23-80, 11.5.1969).
¿Qué
les viene a la mente cuando piensan en “tierra natal original”? En la tierra
natal están nuestros queridos padres, nuestro querido barrio, nuestra querida
casa, nuestros queridos hermanos. Si dejamos el pueblo natal para irnos lejos,
al exterior, la esfera o extensión de esa tierra natal se expande a los límites
de la patria, es decir, sentimos al país entero como pueblo natal. Y si nos
encontrásemos en los límites del universo, este mundo sería nuestro pueblo
natal. Cuanto más crece la esfera desde la que lo observamos, la extensión de
la tierra natal crece proporcionalmente; seguramente ustedes lo sintieron bien
ya en alguna experiencia de vida. (7-22, 5.7.1959).
¿Quién
es el antepasado capaz de encontrar la verdadera tierra natal original? Dios;
Dios y los padres verdaderos. Si se trata de un verdadero país, ligado a
verdaderos antepasados, ese trabajo no será posible sin encontrar a Dios y a
los Padres Verdaderos. Por medio de la restauración -gracias
a padres verdaderos- de todas las cosas distorsionadas
por padres falsos desde los albores de la historia, podremos tener a Dios y a
los Padres Verdaderos en este mundo terrenal y podrá así perfeccionarse el
Reino de Dios terrenal y celestial. (267-321, 5.2.1995).
Si
poseemos la alegría de compartir sufrimientos y placeres en unidad con el amor
de Dios, nuestra tierra natal original, nuestro país original está sin lugar a
dudas allí donde podamos vivir eternamente atendiendo en gloria al esplendoroso
Dios, como integrantes el mundo del amor de Dios, de la familia y la realeza
divinas. Ustedes están buscando ese lugar. (264-155, 9.10.1994).
Hay
que encontrar la patria original. Cada uno seguirá su propio camino a la base
de la tierra natal, hacia ese lugar donde -perfeccionados
si no hubiesen pecado en el Edén- nuestros
antepasados podrían haber compartido sufrimientos y alegrías con Dios, e irá
sin un líder religioso, sin la guía de sus padres ni la mía, siguiendo
solamente las órdenes de la conciencia ¿alguna vez escucharon propuestas para
educar la conciencia? No hay nada sobre sus vidas que ésta ignore. (262-117,
23.7.1994).
Todos
ustedes tienen un pueblo natal, ¿verdad? ¿Y dónde quedará la tierra natal de
Dios? Si existe, a partir de allí surgirán un clan y un pueblo; a partir de ese
pueblo surgirá una nación y un mundo… y así el Reino de Dios terrenal. Si
existiese en el globo terráqueo la tierra natal de Dios ¿querrían ir allí o no?
Seguramente querrían ir. Si la naturaleza humana es querer ir al pueblo natal
donde están su padre y su madre, sus hermanos y hermanos -por
mal nacidos que éstos fueren- ¿cómo no van a
querer ir al pueblo natal de Dios? La tierra natal de Dios es tierra natal de
todos nosotros, así que miente quien diga que no querría ir. (23-152,
18.5.1969).
Suponiendo
que haya un lugar en este mundo donde Dios, asentado, pudiese vivir con una
familia, ese lugar representaría a toda la humanidad y por lo tanto esa base
familiar que serviría a Dios para iniciar esa vida, sería la tierra natal de la
humanidad. Así, el lugar donde Dios viva es básicamente nuestra tierra natal.
Por
culpa de la Caída no se pudo comenzar allí con Dios. La familia no
llegó a estar en esa posición; no existe semejante tierra natal. Recién ahora,
con mi llegada, proporcioné la base o el punto de partida para que Dios y los
Padres Verdaderos, en unidad, se asienten. Ese lugar no puede convertirse sino
en la tierra natal de la humanidad. Fue restaurada, sí, pero es igual a la base
inicial con la forma original y allí se puede compartir el amor de Dios además
de ser el lugar de comienzo como base del amor verdadero; por esa razón es la
tierra natal de la humanidad. (289-142, 1.1.1998).
¿Dónde
queda la patria que Dios quiere? ¿Dónde queda la patria de la humanidad? Es
aquel país al que vienen los padres verdaderos. ¿No es lógico que así sea?
¿Dónde queda entonces la tierra natal de la humanidad? Hasta podría ser el Africa
o tantos otros países, pero esta histórica tierra natal del mundo y del
universo es aquella donde nacen padres verdaderos. (156-233,
25.5.1966).
¿Dónde
queda la patria que Dios anhela? ¿Dónde queda la tierra natal de la humanidad?
El lugar natal de los Padres Verdaderos es la tierra natal histórica,
universal, mundial. Debemos heredar de los antepasados una ideología y una
tradición. De otro modo, seremos tratados como hijos adoptivos. El pueblo
coreano debe convertirse en el pueblo elegido, y para ello voy a tener que
voltearlo patas arriba. Para hacer de Corea la tierra natal debemos prepararnos
para ser una ofrenda de lealtad, de devoción, de amor y de sacrificio. De no
ser así, Corea perderá su calificación para serlo. Para crear algo bueno se requiere
ejecutividad. Hay que lograrlo aunque demande sangre, sudor y lágrimas. (15-283,
2.11.1965).
Si
Corea es la tierra natal mundial que Dios desea, se convertirá en patria
universal de todos los pueblos; su nueva civilización dominará el mundo, su
idioma se hará universal, sus hombres y mujeres serán mundiales. Si hubiésemos
nacido de los padres originales, el idioma sería el mismo. Por culpa de la
Caída las lenguas se separaron. Así, si Corea se convierte en la tierra
natal original, el país que Dios quiere, será elevada, Si Dios baila, lo hará
agarrado de Corea. Dios no pudo bailar ni un solo día; no pudo reír un solo
día. (156-233,
25.5.1966).
Corea
es la cuna del amor, es la tierra natal original capaz de hacer realidad la
casa del amor de la Humanidad, la tierra natal del amor, un país de amor.
Así, como Padre Verdadero, esta persona ha abierto una ruta que puede conectar
directamente el ideal familiar -absoluto e incambiable,
centrado en amor verdadero- a la forma de la
nación, del mundo, del mundo celestial, del Reino de Dios terrenal y celestial.
Incluso lo saben en el exterior y hay quienes abandonan su país para venir a
vivir a Corea. (290-287, 2.3.1998).
El
lugar al que van las personas que vivieron como familia de Dios en el Reino
terrenal, es al Reino de Dios celestial, el mundo espiritual. El Cielo es el
territorio de nuestra patria original. El Reino de los Cielos en el Cielo es el
territorio de nuestra patria original. Pero desde que el ser humano cayó
todavía no ha surgido ese Reino de los Cielos terrenal, por lo que el Reino
celestial está vacío. Nadie fue aun al Reino de los Cielos en el Cielo. (161-12,
1.1.1987).
1.3.2
La tierra natal original que debemos buscar
¿Dónde
queda la añorada tierra natal original? Es el lugar donde están el padre y la
madre. Eso no deja lugar a dudas. El mundo humano actual se compone de 5.000
millones de personas que son fruto de la reproducción de los hijos del
matrimonio de Adán y Eva fuera del paraíso perdido, luego que Dios los
expulsara por haber caído. No hay nadie que no venga de allí. Desconocemos el
camino a seguir porque nos enfermamos. Hemos venido como huérfanos, debido al
accidente ocurrido. Como el comienzo es incierto, el destino también lo es. La
humanidad no sabe hacia dónde ir. Nadie sabe qué será de ella. Como lo
ignoramos, Dios me lo enseñó primero a mí para enseñárselo a los 5.000 millones
de seres humanos. En la Iglesia de la Unificación nadie
desconoce a Dios. (228-220, 3.4.1992).
Por
culpa de la Caída perdimos nuestra tierra natal original, perdimos el
pueblo natal. Originalmente, si uno naciera y viviera sin pecado, ¿dónde
moriría? En la tierra natal original; por eso uno desea que cuando muera lo
entierren en su tierra natal. ¿Dónde vivimos? Vivimos en el pueblo natal, pero
resulta que es tierra enemiga, tierra triste. Tomemos como tierra natal este
lugar donde vivimos, ¿podemos cantarle como si fuese la fuente de la felicidad?
No; así que será pasajera ¡Pasen, familias! ¡Pase, país! ¡Pase, mundo! ¡Pase,
comunismo! ¡Pase, democracia! Lo que yo anhelo es una filosofía de amor de la
patria original, una filosofía fraternal que comparta el amor de los padres,
que comparta carne y sangre. Jesús clamó por esto en una manera ambigua, pero
esto es bien concreto. (155-32, 6.10.1964).
Hay
que buscar la patria original, pero ¿dónde queda? ¿Cuál era la tierra natal
original de Jesús? Si Jesús no hubiese muerto (en la cruz) el país de Israel se
habría convertido en la tierra natal de Jesús. El comienzo de la patria mundial
se habría producido en torno al país de Israel ¿Cuál era la misión y las
responsabilidades que debía asumir Jesús en este mundo? Era la construcción de
la tierra natal original. A fin de convertirse en la tierra natal ante toda la
humanidad caída, tenían que aparecer en escena padres restaurados por el Cielo;
de otro modo no podía aparecer la tierra natal. ¿Pueden nacer hermanos sin
padres? No, no pueden.
¿Quién
está en el pueblo natal? Tiene que haber parientes, tiene que haber hermanos,
tiene que haber padres y luego, en torno a la familia, tiene que haber
posesiones ¿Por qué uno añora la tierra natal? Porque allí comenzaron los lazos
de nuestra vida interior sentimental. Mientras uno valore su vida, no debe
olvidar su tierra natal. (155-321, 1.11.1965).
“¡Que
llegue el tiempo de la patria de la esperanza!” Estableciendo una nación
celestial se puede juzgar a Satanás -hasta ahora enemigo de
Dios- se puede erradicar el mal y se debe
hacer realidad en este mundo un Reino celestial de paz priorizando solamente la
bondad. Entiendan bien que ésa es la esperanza de Dios, es también la esperanza
de Jesús, y de aquellos antepasados nuestros que hasta ahora contribuyeron
enormemente durante el curso de la restauración. (155-321, 1.11.1965).
Nadie
jamás pensó que Dios podía estar lleno de amargura y tristeza. Desconocían
esto. Les parece que entre el clamor de “¡Me muero!” de todos los pueblos del
mundo, hijos de Dios atrapados tras la cortina metálica del enemigo, Dios puede
responderles “¿Qué les pasa a ustedes? ¡Déjenme dormir!” Sepan que Dios está
trabajando sin descanso para restaurar este mundo. (156-233,
25.5.1966).
El
juramento familiar dice “jura restaurar la patria original.” En eso la
Iglesia de la Unificación es opuesta al resto del mundo
religioso, que ordena dejar el hogar y ordena una vida de celibato. (Ordenamos)
retornar a la tierra natal. La orden de retornar al pueblo natal es la mejor de
las buenas nuevas, inexistente en la historia del mundo religioso. Sin embargo,
aun cuando esto, que ocurre por única vez, es la mejor de las buenas nuevas,
¡hay muchos pecadores que se rehúsan al camino de retorno al pueblo
natal! (264-187,
9.10.1994).
¿Cuál
es el primer artículo del juramento de la familia? “Centrada en amor verdadero,
jura restaurar la patria original.” Hay que restaurar la Tierra.
El artículo no dice “que se perfeccione el Reino de Dios terrenal y
celestial, el ideal divino de la Creación.” Hay que edificarlo,
construirlo; con “mis” manos. Hay que recuperarlo, reponerlo del mundo del
Diablo. Hay que recuperar completamente el ámbito mundial de Satanás. Por eso
no decimos perfeccionar, sino edificar. Son bien diferentes. (261-88,
22.5.1994).
Hay
que retornar a la tierra natal, convertirse en un hijo devoto y en un patriota,
formar una familia modelo y un país -el ideal de la divina
Creación- instaurar el reinado y así el Reino
de los Cielos en la Tierra y en el Cielo. Hay otro mundo, por culpa
de la Caída, que hay que unir en torno al ideal de una gran familia de
Dios, pero que no hay que dejarlo como está -una
vez que haya sido unido- sino que hay que ligarlo al Reino de
Dios terrenal y celestial. A fin de adelantar esto, hay que entusiasmarse y
contribuir con pasión a su desarrollo. (267-153, 4.1.1995).
“Nuestra
familia, centrada en el amor verdadero, jura restaurar la patria original y
edificar el Reino de los Cielos…” Significa que uno construye el Reino de los
Cielos terrenal y celestial. Como la familia se perdió, hay que formar una
familia… “Nuestra familia, centrada en el amor verdadero, jura restaurar la
patria original y edificar el Reino de los Cielos”… Habla de la patria o tierra
natal original, la tierra original centrada en la familia, no habla de su
“país.” Significa que hay que retornar a la tierra natal.
Si
ustedes tienen una familia así, tienen que retornar a su pueblo natal y hacer
realidad el Reino de los Cielos terrenal y celestial. Ahora, con sólo restaurar
la tierra natal, el país y el mundo serán uno. No hay de qué preocuparse. El
Reino de los Cielos se establece automáticamente. Ello toma lugar en la
familia. (260-156,
2.5.1994).
¿Qué
significa retornar a la tierra natal? Dado que Dios es la raíz del amor
verdadero, retornemos a la tierra original y vivamos eternamente con la raíz,
las ramas y los frutos del amor verdadero. La razón lógica de retornar al
pueblo natal es que vivamos eternamente en paz y felicidad centrados en el
amor. (252-269,
1.1.1994).
¿Cómo
podemos conectarnos a la tierra original y a Dios? Su pueblo natal es su lugar
de nacimiento, ¿verdad? Todas las personas se conectan al mundo horizontalmente
a partir de la tierra natal. Hasta ahora nadie pudo tener una tierra natal del
lado celestial. Fue perdida. No fue restaurada la posición del Adán original.
Nosotros debemos restaurarla. Hay que retornar allí. A partir de allí comienzan
la familia y el clan familiar, y se expanden hasta el país y el mundo. Es
lógico; no es algo conceptual. De hacerlo, se abrirá el camino a seguir.
Sobre
la base individual hay que restaurar al ancestro Adán y hay que restaurar la
posición de Jesús, entonces en la era de la perfección se puede ingresar a la
tierra original en torno al Padre Verdadero, Señor del segundo advenimiento.
Ingresando allí, todo les pertenece; ésa es la posición de ustedes. Si avanzan
al menos con ese solo concepto bien en claro, Satanás se apartará de ustedes.
Por eso hay que completar la misión de mesías tribal. (248-27,
30.5.1993).
¿Qué
se les dará en herencia cuando se hayan asentado? Nada al individuo sino a la
familia. Deben entender eso. Por eso aparece el juramento de la familia. Sí,
hay que educar exhaustivamente con el pacto familiar. Si miramos el juramento,
el artículo 1º sugiere que con amor verdadero restauremos la tierra natal
original y construyamos el Reino de los Cielos. Con lograr ese artículo solo,
se pueden cumplir todos. (268-226, 2.4.1995).
1.4.
El ideal original de la Creación
¿Cuál
es el ideal de Dios? Es el amor verdadero. Edifiquemos el ideal de la
Creación ¿Qué significa eso? Significa perfeccionar la “base de cuatro
posiciones.” Si gracias al casamiento de Adán y Eva se hubiesen unido Dios y la
humanidad, Todas las Cosas se habrían unido sobre ese amor conquistando a Dios;
convirtámonos así en un “Segundo Señor” capaz de conquistar o poseer todo el
mundo creado. Dios es el “Señor” invisible y nosotros somos el “señor” visible.
Dios es el Dios interno; nosotros seamos el “dios externo.” Todos aspiran a ser
como Dios. (276-253, 24.2.1996).
La
perfección de la “base de cuatro posiciones” -el
ideal divino de la creación- es que Adán y Eva
se unan a Dios en amor. Allí Dios está presente encima y debajo, a derecha e
izquierda, y al frente y detrás ¿Para qué? En primer lugar, para perfeccionar
el amor humano y el amor divino. Ambos forman un solo cuerpo. La unidad en amor
determina el derecho a la propiedad, a ser dueño soberano. En el amor eterno se
determina el derecho a la posesión del amor. Ante el hombre, la mujer es eterna
posesión del esposo y ante la mujer, el hombre es eterna posesión del amor de
su esposa. (276-253, 24.2.1996).
¿Cuál
es la voluntad de Dios? Es construir el ideal de la Creación ¿Cuál es
ese ideal? Perfeccionar la base de cuatro posiciones ¿Qué es perfeccionar la
base de cuatro posiciones? Es perfeccionar el ideal del amor, el ideal de la
unidad. Considero que Todas las Cosas existen por amor ¿Qué tipo de amor? Amor
verdadero. ¿De dónde viene el amor verdadero? Es dar todo de sí, dar y olvidar.
Desde antes de crear Dios hizo todo con absoluta fe. (276-299,
10.3.1996).
Dios
es un padre vertical, un “Sujeto” recíproco vertical; el hombre es un “sujeto”
recíproco horizontal. Para perfeccionar un “cuerpo estructurado,” vertical y
horizontal deben estar unidos. Un cuerpo estructurado tridimensional se forma
de la unidad vertical-horizontal y frente-detrás. El ente vertical es la
relación padres-hijos. Lo horizontal, la relación Este-Oeste, es la relación
conyugal. La relación fraternal es la relación frente-detrás. Ese es el ideal
divino de la Creación, conformar una forma esférica ideal del amor en una
familia así.
¿Y
donde está Dios allí? Dios está en el centro. El ideal divino de la
Creación es que Dios exista como ser central representado como padre, como
esposo, como madre, como esposa, como hijo, como hijo mayor, como hijo menor.
¿Qué significa esto? Que Dios quiere vivir eternamente con el hombre y la
mujer. Si ellos son padres, quiere vivir con ellos eternamente en la posición
de padres; si ellos son pareja, quiere vivir con ellos eternamente como pareja
¡La base para ello es la familia! (267-224, 8.1.1995).
El
ideal divino de la Creación tuvo a verdaderos padres como el estándar
o el criterio que Dios usó para crear Todas las Cosas. La hora en la que Adán y
Eva ingresan en la etapa de perfección, en la cual los Padres Verdaderos pueden
celebrar sus bodas sagradas, es lo mismo que celebrar las bodas sagradas de
Dios; quiero decir en el mismo lugar y posición. Como Dios es el “Señor” o
dueño y raíz del amor verdadero, el ideal de la Creación es a fin de
que el hombre se haga uno con ella y expanda así a este mundo horizontal, humano
y terrenal, las raíces del amor verdadero.
Pero
a causa de la Caída recibimos por linaje la “sangre” y la “carne” de
Satanás. Es difícil que entremos al Reino de los Cielos, aunque eliminásemos
esta sangre y linaje satánicos e incluso el Infierno, ya que no tenemos ninguna
conexión sanguínea con el ideal divino de la Creación, ninguna relación de
amor verdadero con Dios y los Padres Verdaderos. (266-58, 11.12.1994).
Nuestra
conciencia aspira a los más elevados ideales y también nuestro cuerpo tiene
máximas aspiraciones. Por más que lo analizo, pienso que lo máximo que aspiran
hombres y mujeres es llegar a ser reyes y reinas del mundo. Desde un principio
esto ha sido parte del ideal divino de la Creación: horizontalmente ser
entes centrales ilimitados y verticalmente ser como Dios ¿Hay algún ser
superior a Dios? Hombres y mujeres son templos de Dios, son cuerpos
substanciales internos del Dios invisible. (272-277, 8.10.1995).
El
anhelado ideal de Dios comenzó con la siembra de una semilla. Esto es una
fórmula. Siembra una semilla. Esa simple semilla sembrada representa a un
masculino absoluto, no dos. Lo mismo para la mujer; dicha mujer es una reina, y
semejante hombre es un rey. El ideal es que rey y reina se unan en amor. Una
vez conectados, Dios vendrá a morar con ellos. En el mundo caído no hay base
para una formula ideal con semejante contenido. (271-328, 3.9.1995).
Amor
es llegar a ser un solo cuerpo. Las expresiones “unidad padres-hijos, unidad
conyugal, unidad fraternal” no pueden existir lejos del amor. Los cuerpos del
hombre y la mujer son el cuerpo substancial de Dios. Al unirse se elevan en
busca del estándar vertical y se reúnen en este punto. Primero se conectan al
estándar vertical. Lo vertical desciende rápido por la fuerza de la gravedad,
baja más rápido que lo horizontal. El estándar vertical automática y
naturalmente se convierte en centro y si ambos se unen y rotan, la totalidad
forma una esfera en torno a él. Dios se transforma en núcleo, Adán y Eva en
“cuerpo complementario” (segundo “yo” de Dios) y perfeccionan un cuerpo
esférico de amor. Esa posición es un cuerpo substancial de amor que los hijos
perfeccionan. Esa posición es el cuerpo perfeccionado del ideal del amor
familiar del mundo celestial. (262-189, 23.7.1994).
¿Cuál
es la raíz de un mundo pacífico? Es Dios, Él es el centro. Alcanzando la unidad
de dirección y propósito centrada en Dios, en su voluntad y en su ideal, eso es
posible. ¿Cuál es la voluntad de Dios? Esta es una pregunta importante ¿Cuál
decimos, en la Iglesia de la Unificación, que es la voluntad de
Dios? En primer lugar, es la construcción del ideal de la Creación.
Es simple. ¿Y qué es, entonces, la edificación del ideal de la
Creación? Es la perfección de la base de cuatro posiciones. ¿Y qué es la
perfección de dicha base? Es la familia ideal. Es simple. La cuestión es si
existe esa familia ideal. (261-289, 24.7.1994).
Según
el ideal divino de la Creación, si una familia parte de una posición
afirmada o asentada, con un verdadero hombre y una verdadera mujer ligados al
amor, la vida y el linaje verdaderos, entonces el amor de Dios, la vida de Dios
y el linaje de Dios descenderán verticalmente uniendo el Cielo y la
Tierra y, afirmándose en el mundo terrenal, deberá expandirse
horizontalmente. Cuando haya una familia de amor recíproco, entonces se
formarán clanes y pueblos en torno al individuo y su familia, cubriendo los
cuatro puntos cardinales. (259-192, 10.4.1994).
Dios,
como ideal de la Creación, instauró el ideal de padres. Así de importante
son los padres. Siendo también los padres la existencia central del mundo
celestial, ellos se convierten en reyes. El rey comienza a partir de padres
terrenales. Eso es el centro de todo. Estando en este mundo terrenal son el
centro del Reino de los Cielos en la Tierra y en el Cielo. El reinado
del mundo celestial y el reinado terrenal son como “interno y externo,” igual
que la relación mente y cuerpo. Por eso, mente y cuerpo son una unidad. En
definitiva el ideal de la Creación -todo
el propósito del universo- es formar una
familia en torno a los padres. Una célula o unidad familiar la forman la unidad
de los tres siguientes niveles: el nivel que componen un verdadero padre y una
verdadera madre, una verdadera pareja en un segundo nivel y verdaderos hijos en
el tercer nivel. Esto es como una fórmula. No pueden separarse jamás ¿Por qué?
Lo que está unido en amor verdadero nada puede separarlo, por fuerte que fuere.
Ni Dios puede separarlos; son eternamente uno, absolutamente. (265-288,
27.11.1994).
El
ideal de la Creación constituye la corriente principal de la historia
providencial. Tienen que conocer la Voluntad de Dios. Todos hablan de
ella pero nadie conoce su contenido. Tengan esto bien en claro. Se lo pregunté
a un famoso teólogo amigo y me respondió “¡Bueno! La voluntad de Dios es algo
fácil y difícil al mismo tiempo.” ¿Cómo puede decirme eso? Ni los teólogos
pueden definir la voluntad de Dios. Por eso hay tantos grupos religiosos,
porque el cristianismo no pudo dar una definición, una conclusión estándar.
¿Cuál
es la voluntad de Dios? Es la construcción del ideal de la
Creación ¿no es así? El corazón de Dios, ¿es dual o único? Decir que en la
medida que Dios es absoluto su voluntad es absolutamente una, es llegar a una
conclusión lógica ¿Qué es, entonces, la construcción del ideal de la
Creación? Es la perfección de la base de cuatro posiciones. ¿Y qué significa
esto? Significa la perfección del ideal del amor ¿Qué amor? El amor
verdadero. (247-116, 1.5.1993).
En
el futuro seremos el centro del Reino de los Cielos celestial y del Reino de
los Cielos terrenal. El Reino celestial es el estándar vertical y el Reino
terrenal es el estándar horizontal; la unión de ambos acarrea la unificación
del Reino de los Cielos en la Tierra y el Reino de los Cielos en el
Cielo. Estos son la imitación de la formación de una gran familia unificadora
en torno al amor verdadero de Dios. Ese es el ideal divino de la
Creación. (269-80,
8.4.1995).
Perfeccionando
al ser humano con un valor infinito centrado en amor verdadero, también Dios
alcanza su propia perfección en el amor, y así se construye el mundo ideal
de la Creación embebido de un eterno amor ideal. (254-106,
1.2.1994).
El
ideal divino del amor no puede perfeccionarse con una sola persona, sino que se
cumple indefectiblemente mediante una familia, mediante el casamiento de una
pareja, y esto no pudo revolverse hasta ahora porque se desconocía este
contenido. Los descendientes de padres falsos que cayeron (pecaron) todavía no
pudieron entrar al Reino de los Cielos, ese Reino que Dios instauró como ideal
de la Creación. Están en una etapa (espiritual) intermedia. Lo mismo
sucede con Jesús, quien fue al Paraíso porque no pudo contraer matrimonio.
De
modo que todos nuestros antepasados están divididos o separados en el mundo
espiritual. Por más que se ame una pareja, no puede ir al país de Dios, al
Reino de los Cielos. Van a un Cielo intermedio, al lugar que les corresponda
según su situación emocional. Así, si hay diez miembros en una familia, allá
estarán todos separados. (272-289, 13.10.1995).
El
ideal divino de la Creación busca perfeccionar un caso modelo en el
hogar, un núcleo que pueda amalgamar con el mundo, y eso se alcanza mediante
una pareja; de modo que si esa pareja se quebrase, perturbaría a “las Cuatro
Grandes Esferas del Corazón.” Todo el que allí se perfeccionase fue concebido
para entrar al Reino de los Cielos, pero en lugar de ello se irán al infierno.
Hay que comprender la naturaleza valiosa del primer amor. Sabiendo esto ¿cuán
maravillosa puede llegar a ser una familia de la Iglesia de la
Unificación? (257-216, 15.3.1994).
La
voluntad de Dios es la construcción del ideal de la Creación.
La edificación de ese ideal es la perfección de la base de cuatro
posiciones, que a su vez significa la perfección del ideal del amor verdadero.
¿Cómo se puede volver a esto, ya que se perdió con la Caída? Hay que
restaurar el derecho de primogenitura, el derecho de los padres, el derecho del
rey el de la familia real y, viviendo de esa manera, alcanzar el estándar
original como para entrar al Reino de los Cielos. Esta es la corriente
principal de la historia providencial de la Iglesia de la
Unificación. La corriente principal es la providencia de la Creación,
pero por la Caída, toda la providencia de restauración se convirtió en la
corriente principal. (247-143, 1.5.1993).
1.5.
La construcción del Reino de los Cielos en la Tierra y en el Cielo
1.5.1.
La familia es el punto de partida del Reino de los Cielos
La
familia de Adán debió ser una familia de amor verdadero coincidente con el
ideal de Dios. Adán y Eva, los primeros ancestros humanos, fueron creados
dentro de la expectativa de que perfeccionasen substancialmente la naturaleza
invisible de Dios y que le transmitiesen al universo la voluntad y el amor
divinos. Adán, Eva y sus hijos habrían afirmado en su vida diaria los
principios fundamentales a ser seguidos por toda la humanidad.
Los
descendientes de Adán y Eva se habrían perfeccionado en la unidad de mente y
cuerpo, y habrían formado familias de individuos unidos a Dios, de esposos
unidos, familias de unidad con los hijos, logrando en este mundo un fundamento
estable de libertad, paz, felicidad y esperanza. El ideal de Dios es que ese
modelo no se quede allí, en los niveles familiar y nacional, sino que se
expanda al mundo y al universo entero. El modelo del Reino de los Cielos
logrado en el hogar se expande hacia toda la nación; el Reino de los Cielos del
nivel nacional se expande al mundo entero, y el Reino de los Cielos mundial se
expande a todo el universo físico y espiritual. (288-167, 27.11.1997).
La
mentalidad y la personalidad básicas del ser humano se forman desde el hogar.
La familia es el punto de partida del amor, del carácter de bondad universal y
la vida; es su base fundamental. Comenzamos nuestras vidas como niños nacidos
del amor de nuestros padres sobre una base familiar, concebidos para crecer y
llegar a ser esposos y esposas, luego padres y abuelos, perfeccionándonos como
personalidades de amor para finalmente ir al mundo celestial (mundo espiritual)
inmersos en el amor y afecto de nuestros descendientes. Ese es el principio
de la Creación.
De
familias nace la historia, nacen países y comienza el mundo ideal. Sin esto no
tiene sentido la existencia del individuo, ni el legado de un linaje a
generaciones posteriores. De modo que la familia es la cuna y la residencia del
más valioso amor y de la vida de un ser humano, y que prioriza todos los
valores, pensamientos y sistemas. (288-167, 27.11.1997).
Por
recibir y servir a Dios y vivir en este mundo terrenal centrado eternamente en la
familia, junto a los Padres Verdaderos, pasaremos de ser familias terrenales a
ser familias celestiales e ingresaremos todos en el mundo unido. Así, Dios
tiene que vivir en sus hogares. Hay que construir esa familia del Edén con la
que Dios quiere vivir. Como Él no pudo vivir con la familia de Adán y Eva,
deben atenderlo ustedes y que viva en sus familias.
En
calidad de mesías tribales deben servir a Dios en su clan
familiar. Sus países deben servir a Dios. El mundo de ustedes debe vivir con
Dios y atenderlo; el universo debe vivir atendiendo y sirviendo a Dios. La
familia es la base de partida como para vivir de esa manera y servir a Dios.
Entiendan que la familia es la base de partida del Reino de los Cielos terrenal
y celestial. (270-103, 7.5.1995).
Como
Dios es el ser original de amor verdadero, todo lo que esté ligado a ese amor
se convierte en su cuerpo. Los padres están en el lugar del Dios visible,
esposo y esposa son mutuamente ambas mitades de Dios y los hijos son Dios en
miniatura. La organización familiar conformada en amor verdadero por estas tres
generaciones es la base del Reino de los Cielos. Sin lograr esa base, no se
construye el Reino de los Cielos. La familia es el centro del universo. La
perfección de la familia es la base de la perfección del universo, de modo que
si uno ama al universo como ama en la familia, tendrá pase libre por doquier.
En ese caso Dios, como padre de todo el universo, está en la posición de centro
integral del amor. (298-306, 17.1.1999).
Al
unirse con Dios se moverán al unísono con toda la variedad multiforme
de la Creación. Por lo
tanto, en el amor entre hermanos, el mayor debe amar al menor siguiendo el
modelo de cómo los padres aman a sus hijos. El amor familiar florecerá allí
donde una familia unida se ame de esa manera, y esto puede llegar a ser un amor
social (la manera en que se ame la sociedad); es más, será la manera en que se
amará un pueblo y finalmente será el amor con el que se amará el mundo. Pero
hoy esto es algo ambiguo. (28-170, 11.1.1970).
¿Qué
les habría dado Dios a Adán y Eva si no hubiesen caído? Dios los habría
bendecido en matrimonio para que tuvieran hijos y formasen una familia en la
que Dios se deleite, y se multiplicasen hasta formar un pueblo. Si esto se
extendiese ¿qué tipo de mundo sería? Sería el mundo del Diosismo (la ideología
de Dios) y al mismo tiempo de la ideología de Adán. Si en ese mundo existiese
una ideología, sería la de Adán. Si existiese allí una visión del universo,
sería la de Adán, si hubiese allí una cosmovisión, sería la de Adán, si hubiese
allí una visión de la vida, sería la filosofía de Adán.
A
todas las razas les parecería bien, ya que varían según el ámbito y el
ambiente, por lo que todos los colores de piel se sentirían a gusto con esa
visión. ¿Cómo es que, entonces, los numerosos pueblos tienen idiomas
diferentes? El Cielo los separó porque los primeros ancestros humanos
pecaron. (156-202,
25.5.1966).
La
familia es el fundamento horizontal del mundo en miniatura. A partir de ella
nacen la nación y el mundo ¿Qué es la familia? Como maqueta horizontal de “un”
solo mundo, está en un nivel recíproco ante el Dios absoluto ¿Y qué es uno? Uno
es la plataforma donde el centro absoluto puede morar. (26-258,
9.11.1969).
Los
pueblos y la humanidad provienen de algunos hermanos y hermanas. Los hermanos
simbolizan la dirección frente-detrás, anterior-posterior, son como la carne
que la cubre. Esto que estaba chato se reviste de carne. Nace allí una forma
esférica. Por eso los hermanos, la ciudadanía, forman algo redondo. Un pueblo
es la expansión de unos hermanos, de modo que el amor fraternal es afín al amor
universal. La familia en la que crecen muchos hermanos y hermanas es como el
modelo del Reino de los Cielos, que abraza a la humanidad. (235-268,
11.10.1992).
¿Cómo
es una familia? El lugar del abuelo es el de Dios, Adán representa la familia
del presente y sus hijos representan el futuro. Dios simboliza el pasado, el
padre y la madre simbolizan el presente y los hijos simbolizan el futuro. En
una familia con este concepto del amor tienen lugar las cuatro esferas del
corazón y los Tres Grandes Reinados. ¿Qué sucede cuando se perfecciona este
corazón? Dios se manifiesta en la superficie de esta Tierra en la posición del
abuelo de la familia y conduce ese hogar a fin de perfeccionar en unidad el
Reino de los Cielos, tanto el terrenal como el celestial. (236-259,
8.11.1992).
La
familia es el modelo del Reino de los Cielos. Allí hay cuatro rangos: abuelo y
abuela, padre y madre, esposo y esposa, e hijos. Si expandimos esto, también
encontramos en cada país del mundo estas cuatro etapas: abuelos, padres,
cónyuges e hijos.
El
individuo debe sacrificarse por la familia, ésta debe sacrificarse por el clan
familiar, este debe sacrificarse por la nación y ésta a su vez debe
sacrificarse por el mundo. Con este principio de sacrificarse por algo mayor o
superior, si uno -cuando está fuera de su país- enaltece
a los demás pueblos del mundo más que a sus propios abuelos, padres, esposa e
hijos, se perfecciona en sintonía con el palacio original del Reino de los
Cielos y podrá así ir a cualquier lugar del Reino que quisiere. (252-265,
1.1.1994).
Hay
que amar a la gente del Reino de los Cielos. Somos hermanos. De allí empiezan
tres tipos de amor. Este modelo de amor fraternal es el eje del mundo
celestial, es el eje de la construcción del Reino ideal. Es el eje del mundo
terrenal y se convierte también en eje del mundo celestial, de modo que ambos
mundos se intercambian y, si uno va cultivando el mundo celestial, este irá
desarrollándose. Dios creó al ser humano aspirando a una estructura ideal ¿Por
qué necesitamos hijos? Porque debemos crear horizontalmente una forma esférica
centrada en las relaciones frente-detrás. Por eso creó. (219-168,
29.8.1991).
Los
reinos celestial y terrenal serán uno en torno a Dios, así como Caín y Abel se
unirán horizontalmente, centrados verticalmente en Dios y los Padres
Verdaderos. Como creó por amor, ambos reinos se unirán en amor del mismo modo
que se unirán -centrados en el ideal del amor- un
sujeto y un objeto recíprocos acompañantes cuyo centro es el ideal divino
original. Este universo, el mundo creado, empezó del amor, de modo que también
Dios debe unirse en amor. El amor es el sujeto recíproco del Reino de los
Cielos. (243-323,
28.1.1993).
La
perfección de una persona es la eterna unidad de su mente y cuerpo teniendo
como centro al amor verdadero. Cuando un hombre y una mujer así llegan a ser
padres habiendo alcanzado el amor conyugal eterno, ellos serán verdaderos
padres. La historia centrada en tales padres permanecerá incambiable desde los
antepasados y por siglos, expandiendo horizontalmente el plano vertical. El
mundo que se logra es el Reino de los Cielos, la unidad de las virtudes del
Cielo y la Tierra. (207-58, 28.10.1990).
¿Qué
es lo sorprendente del “Principio Divino” de la Iglesia de la
Unificación? Hasta ahora se desconocían las bases teóricas de cómo se unían los
mundos terrenal y celestial. Ello comienza a partir de Adán y Eva centrados en
amor verdadero. Dios representa el carácter interno de Adán, y este representa
la personalidad externa de Dios. Ambos son uno; por eso el amor de Dios se
inicia con Adán. Uno es un comienzo vertical y el otro un comienzo horizontal.
Esto es teóricamente perfecto.
Así
es como el Reino terrenal y el celestial se hacen uno. Una exposición teórica
es posible; hasta ahora era imposible explicarlo con la teología de las
iglesias evangélicas cristianas. Ellos ven al Creador como alguien sagrado
mientras creen que las cosas creadas son mundanas y profanas. ¿Cómo puede
establecerse de esa manera una teoría del amor? Inmediatamente surge un
problema ¿Puede Dios hacer lo que le plazca, como ellos afirman? No, ni
siquiera Dios puede hacer lo que le plazca. Tampoco Dios puede hacer lo que
quiera con el amor. (226-169, 4.2.1992).
La
familia es una encapsulación de todos los hombres y mujeres del mundo. Hablar
de la humanidad es igual que hablar de un solo hombre y una sola mujer. La
familia es una semilla que puede expandirlo todo. A partir de la multiplicación
de una semilla viene una familia; la asociación de numerosas familias forma un
clan, y se expanden hasta formar un pueblo, naciones, el mundo y el
universo. (273-48,
21.10.1995).
La
familia es una locomotora que si pasa el túnel y corre hacia la meta,
automáticamente sus países y el mundo, prendidos de su cola, arribarán al Reino
de los Cielos. (269-291, 1.5.1995).
1.5.2.
La construcción del Reino de los Cielos es la misión de las familias bendecidas
El
primer artículo del juramento de la familia trata de la restauración del medio
ambiente. Hay que restaurar por indemnización todo lo que fue perdido. Por eso
hasta ahora la religión demandaba dejar el hogar y practicar el celibato. Sin
embargo, y por primera vez, la Iglesia de la
Unificación les ordena retornar al pueblo natal. Mundialmente pasarán
grandes cosas. No hay mayor felicidad que ésta para los círculos religiosos, y
no son sólo palabras. (269-105, 9.4.1995).
¿Qué
viene después de “restaurar la tierra natal original”? “…edificar el Reino de
Dios terrenal y espiritual.” Adán y Eva perdieron todo porque fueron
expulsados, ¿verdad? ¿Y qué hay que hacer, una vez restaurada? Hay que
construir el Reino de Dios. “Yo” tengo que crearlo. Hay que rehacer todo lo
perdido. Hay que recuperar y rehacer lo que fue robado. Háganlo, aunque les
lleve miles de años. Por eso la Iglesia de la
Unificación habla del retorno a la tierra natal. Esta es una estrategia
inexistente en el mundo religioso. (288-323, 1.1.1998).
Como
fueron Adán y Eva (y no Dios) los que perdieron el Reino de los Cielos, si
nosotros no lo recuperamos, tampoco Dios puede hacerlo. El diablo siente
mayores deseos de destruirlo. Nosotros debemos restaurar el Reino de Dios.
Dijimos “restaurar la patria original.” Por eso la Iglesia de la
Unificación actúa de forma opuesta a la del mundo religioso, donde hasta
ahora ordenaron a sus seguidores a dejar su hogar y practicar el celibato. Hay
que retornar al pueblo natal. Esta orden es la mayor de las “buenas nuevas,”
nunca antes escuchada en el mundo religioso. Es como una buena noticia que
solamente se escucha una vez. (264-187, 9.10.1994).
¡Qué
alegría para Dios, para los Padres Verdaderos y para las familias bendecidas,
con la proclamación del Juramento de las Familias! “…restaurar la patria
original.” Este globo terráqueo es la tierra natal o patria original. Dentro de
la tierra natal hay que construir el Reino de Dios terrenal y celestial, el
ideal divino de la Creación ¿Con qué? Con amor. Todos vendrán
siguiendo el camino del amor que los pueda retornar a la tierra natal. Hay que
reconstruirlo a partir de la restauración del amor original de la gente caída. (297-209,
20.11.1998).
La
persona que vivió una vida familiar centrada en el amor verdadero de Dios y en
consonancia con la unidad del Reino de Dios terrenal y celestial, pasa a la
próxima vida como familia ciudadana del Reino de los Cielos. Esta ya no es la
era de la salvación individual. La voluntad de Dios es la salvación familiar.
Como la Caída tuvo lugar en una familia, la restauración debe tener
lugar en la familia. Ese momento llegó; nunca antes hubo una era así en la
historia. Por primera vez la familia entra, renovada, en la era del
asentamiento. (260-304, 19.5.1994).
Entiendan
que es una histórica muy buenas nuevas esto de poder recitar el juramento de la
familia. “Nuestra familia…” aquí aparece nuestra familia. “Nuestra familia,
centrada en el amor verdadero, jura restaurar la patria original…” es el pueblo
natal donde uno nació. “… jura… construir… el ideal divino de la Creación,
el Reino de Dios en la tierra y en el Cielo.” “…ideal de la Creación” se
refiere al ideal de Dios. El ideal de la Creación es la construcción
del Reino de Dios terrenal y celestial. Entonces, como por culpa de la
Caída ese ideal no se alcanzó, hay que restaurarlo, hay que crear el Reino
de Dios centrado en la patria original. (260-188, 8.5.1994).
Yo
debo construir el Reino de Dios, el ideal de la Creación. Como (Dios)
perdió su familia, nuestra familia debe construirlo. Cuando hablamos de la
tierra natal o patria original, nos referimos a ella centrada en la familia. No
en el país. Por eso hay que retornar al pueblo natal. Si tienen familia allí,
deben retornar y construir el Reino de Dios terrenal y celestial.
Ahora,
con sólo restaurar la tierra natal, el país y el mundo se unirán
automáticamente. No hay de qué preocuparse. El Reino de Dios se construirá
naturalmente. Tiene lugar en el hogar. (260-156, 2.5.1994).
“…
jura… edificar el Reino de Dios terrenal y espiritual, el ideal divino
de la Creación.” Aquí usamos la palabra “edificar.” ¿Por qué usamos
esa palabra? Porque somos nosotros los que debemos hacerlo de nuevo. No se hace
solo; hay que construirlo. Hay que re-crearlo, ya que se volvió un infierno
terrenal y un infierno espiritual.
“…
jura… edificar el Reino de Dios terrenal y espiritual, el ideal divino
de la Creación.” Debemos hacerlo nosotros. La familia es la que
permite que venga a mí, como individuo, el Reino de los Cielos. Hay que
construirlo en el hogar; por eso surge el juramento de la familia. Debemos
hacerlo… ¡nosotros! (260-304, 19.5.1994).
El
artículo 1º del juramento de la familia habla del retorno a la tierra natal
original, de retornar al ámbito de la patria original.
Por
eso decimos “…jura restaurar la patria original y edificar el Reino de Dios
terrenal y espiritual, el ideal divino de la Creación.” Se perdió
allí ¿no? ¿Quién crea? Nosotros debemos hacerlo. “Yo” debo hacerlo. La familia
de Adán debe hacerlo, ya que se equivocó.
Yo
ya les preparé todo ese fundamento. Si no reciben oposición, tendrán
automáticamente la capacidad de ejercer autoridad dondequiera que vayan con esa
verdad. Prueben ir a algún lugar y abrir la boca. Reúnan a la gente como fuere
y hablen por media hora, una hora o dos horas. Díganle a la gente “opónganse,
si es malo lo que digo.”
Seguramente
les van a estar agradecidos. Todas las condiciones están dadas para que vayan
con autoridad absoluta en una sola dirección; si lo pueden ver con sus propios
ojos y no actúan acorde, es que ya son demasiado tontos. Se lo arrebatarán los
mendigos y no dejarán de ser más que siervos. (283-75, 8.4.1997).
¿Cuál
es nuestro más sincero corazón? Es que restauremos nuestra tierra natal y
construyamos la patria original. Hoy hablamos de la reconstrucción, ¿verdad?
Reconstruir es demoler lo que queda y construir de nuevo. No le estoy pidiendo
a la Iglesia de la Unificación una reconstrucción, sino una
fundación (creación-construcción), ya que ni tenemos material, nada más que
nuestras manos ¿Existe la tierra natal original? ¿Existe una patria original?
No, no lo hay; por eso hay que “fundar.” ¿Con qué material? Sus puños son el
material, sus cuerpos son el material, sus huesos son el material. Los tesoros
del mundo volarán hacia nosotros cuando ustedes muevan sus cuerpos, cuando
derramen su sangre y su carne. Adquiramos material, entonces. (155-53,
6.10.1964).
Demos
gracias que ustedes ahora tienen un juramento de la familia. ¡Anuncien a la
esfera religiosa que deambula tristemente en tierra ajena que retorne a su
tierra natal! Es inolvidable. (283-77, 8.4.1997).
1.5.3. El cumplimiento
de la misión del retorno a la tierra natal original y del mesías tribal
Hay
que ir hacia un Gólgota mundial, trascendiendo el Gólgota individual, el
Gólgota familiar, el tribal, el racial y el nacional. El Cielo no espera ir con
nosotros al frente, sino que Dios siempre ha ido al frente, abriendo un camino
y llamándonos. Quien no pueda ir este caminó, caerá; tiene que caerse. Hay que
ir este camino aunque uno debiese morir una y mil veces. El día que esa tierra
natal original se construya de la mano de los coreanos, la gente del mundo
entero nos tratará como pueblo de la patria original.
Hoy
también estamos yendo hacia ese “jardín” anhelado por Dios, y nos reunimos para
prepararnos para poder seguir hacia allí también mañana. Sepan bien que el
propósito innato de nuestra vida es seguir este camino, con todas nuestras
fuerzas y toda nuestra devoción, considerándolo más valioso que cualquier otra
cosa del mundo. (155-53, 6.10.1964).
Hay
que retornar a la patria original. Todos hemos sido expulsados, y por eso ahora
hay que restaurarse e ingresar. Hay que ir como familia perfecta. ¿Para qué
restaurar la tierra natal original? No simplemente para vivir; hay que
restaurarla y construir el perdido Reino de Dios, terrenal y celestial. Como
Satanás está ocupando la tierra natal, hay que crear el Reino de los Cielos
allí. ¿Por qué? Porque los Padres Verdaderos, luego de concluirlo, quieren
legárselo a ustedes. Los Padres Verdaderos vienen a recuperar en el escenario
mundial lo que perdió la familia de Adán; ya construyeron el fundamento para
recuperar la tierra natal, restaurarla y perfeccionar el Reino de Dios
en la Tierra y en el Cielo. Como yo hice el fundamento mundial, ahora
ustedes deben hacerlo en el nivel tribal. (266-144, 22.12.1994).
¿Por
qué deben cumplir toda su responsabilidad como mesías tribal? La
primera razón es que deben salvar a sus padres. Los padres están en la posición
de primer Adán y ustedes en la de segundo Adán. Deben restaurar a sus padres,
recrearlos y cumplir la misión de Adán.
La
segunda razón es porque ustedes necesitan su propia tierra natal, que podrán
poseer si cumplen su misión de mesías tribales y en definitiva
la razón es que deben perfeccionar la familia de Adán. Concretamente, deben
educar el clan familiar. (El Mesías Tribal, 162).
Sin mesías
tribales, nada se conecta en torno al nivel familiar; y así, ustedes no
pueden tener una tierra natal original. Yo tengo la mía, pero ustedes no. Si
restauran a toda su familia vendrá el tiempo del “registro.” Cuando llegue ese
tiempo tendrá lugar la conformación de las “tribus” (familias extendidas) y el
rango será según el orden de registro. Los primeros estarán en la posición de
hermano mayor y se formará un nuevo sistema en el que los atenderán como a sus
antepasados. Hay que hacerlo en todo el mundo para que tenga lugar la
perfección del reino terrenal. (210-273, 25.12.1990).
La
plataforma de la Iglesia de la Unificación es tribal. Mi
sangre se mueve conjuntamente. Si yo derramo lágrimas, deberá derramarlas; si
yo estoy contento, deberá estarlo. Somos parientes de sangre. Somos un pueblo
que trasciende todas las razas y todos los niveles nacionales de diferentes
culturas, que derribamos muros, unidos para fundar un nuevo mundo celestial. El
día que este pueblo fuere grande y noble emergerá la creación de la nación
celestial, y cuando vivan como pueblo de tan sublime nación, tendrá lugar la
creación de un mundo sobre el cual se conectarán los reinos terrenal y
celestial universales. (El Mesías Tribal, 167).
Acabo
de darles el título de “mesías,” ¡mesías tribales! Como mesías, ¿qué
deberán hacer? Ya preparé todo para que sean mesías nacionales, mesías
mundiales y mesías universales. Preparé para ustedes un
tesoro grande como una montaña.
Con
sólo convertirse en mesías se conectarán a algo como una montaña de joyas y les
daré en herencia Todas las Cosas, como agua que fluye corriente abajo. (Mesías
Tribal, 172).
Sepan
que el Reino de Dios del eterno mundo celestial es el lugar del mundo
espiritual al que ingresan quienes vivieron en el Reino de Dios terrenal y
tendrán que pensar cómo harán para ser parte de él. A partir de ahora no
necesitan pensar en otra cosa. Comprendan que están en la última parada donde
pueden perfeccionar y resolver todos los hábitos centrados en sí mismos y les
queda pendiente la cuestión de cómo perfeccionarlo. Este es el problema propio
de la mente y el cuerpo, del esposo y la mujer en la familia, y para los hijos
será un problema de relaciones superior-subalterno. Entiendan que este es el
tema de la perfección, la unidad que conecta en común a la familia entera y que
cualquiera que sea dejado de lado hará que se desnivele. (298-53,
1.1.1999).
¿Qué
significa que llegaron “los últimos días”? Significa que se acercó el momento
de restaurar la tierra natal original, que se acerca la era en la cual la
humanidad -viviendo en la tierra original- puede
fundar la histórica patria original.
Por
eso se etiquetó a Jesús como “Rey de reyes,” porque traía ese concepto
fundacional. ¿No es raro? ¿Por qué lo habrán llamado así? Y eso no es falso, es
verdad. Sin una motivación no puede surgir un resultado. Si uno escudriña en el
contenido del resultado, encontrará sin falta que hay una motivación, que no
necesariamente el ser humano conoce. Dios maneja todo. (155-32,
6.10.1964).
Mi
deseo es hacer de la juventud de la Iglesia de la
Unificación personas capaces para todo. Voy a tener que formar personas
que sepan parar una crisis en cualquier área cuando el país los necesite. Para
estar sentado, quieto, cultivando la tierra y cavando, mejor morirse ¿De qué
servirá eso? En vez de andar paleando es mejor irse sin ser notado y volver
luego de haber logrado cosas que nadie del pueblo se imaginaría. Y eso se sabrá
10 ó 20 años después de haberlo hecho. Así somos nosotros. Somos personas que
nos preparamos para hacer cosas que otros no pueden ¡Vamos, vamos, vamos rápido
hacia la tierra natal! ¡Demos, demos, demos rápido testimonio! ¡Luchemos con
todas nuestras fuerzas! ¿Unir voluntades para qué…? Para establecer el
verdadero ideal. (155-53, 6.10.1964).
Debemos
ir hoy y también deberemos ir mañana. También yo, que los conduzco, he sido
torturado por venir este camino. Varias veces fui a prisión. Si contamos el
tiempo que viví en prisión ¿cuántos años son? Fui a prisión, fui torturado
hasta vomitar sangre, y en medio de amarguras y persecución he sufrido todo
tipo de vergüenzas y miserias.
He
absorbido el dolor amargo de mis padres, de parientes, del país, de la raza, de
numerosas religiones.
Pero
eso no fue problema porque sabía que el camino que yo debía seguir era más
grande y más precioso que ese. Si hoy vine hasta aquí, mañana habrá que ir más,
y pasado más que mañana, y si fui este año también deberé seguir el año que
viene, y si transité este camino 10, 20, 30, 40 años, el resto de mi vida
seguiré yendo mientras quede pendiente la tierra natal original. ¿Qué clase de
lugar es la tierra natal original? Es el lugar al que queremos ir, donde
queremos encontrarnos, donde queremos vivir.
Sé
que ese camino es más valioso que cualquier cosa en el mundo y que cualquiera
de las que me rodeen, y por ser más anhelado que cualquier otra cosa, nuestro
destino es dejar todo para transitarlo, ese es el camino de la unificación que
yo estoy siguiendo. Debo ir hasta el final de mi vida. (155-53,
6.10.1964).
Tienen
que atender a Dios provistos de un ideal artístico de la familia, de una familia
embellecida; hay que formar una familia tal que si los Padres Verdaderos o Dios
visitasen su hogar no quieran irse de allí jamás. Su responsabilidad es formar
un modelo de familia tal que los líderes mundiales -y
más aún los hijos directos de la familia celestial de los Padres Verdaderos- o
una familia real, quieran ir a vivir a su casa. ¡Esta es la tarea más
apremiante que el Cielo propone en la era actual! ¡La cumpliremos! ¡Seremos
responsables! Si realmente lo son, tendrá lugar el nacimiento de una familia
eterna, del Reino de los Cielos en la Tierra anhelado por Dios. (298-54,
1.1.1999).
Sección
2. Explicación del artículo 2º del juramento de la familia
Artículo
2º: Nuestra familia soberana del Chon Il Guk, centrada en el amor
verdadero, sirviendo a Dios y a los Padres Verdaderos, jura ser una familia
central y representativa del mundo terrenal y el mundo espiritual; jura
perfeccionar el camino del deber familiar de hijos e hijas de piedad filial en
nuestra familia, de patriotas en nuestra nación, de santos y santas en el mundo
y de hijos e hijas sagrados en el universo.
.
2.1.
Ser una familia representativa, central
2.1.1.
La familia de Adán:
familia representativa, familia central
“Nuestra
familia, soberana del Chon Il Guk centrada en el amor verdadero, sirviendo a
Dios y a los Padres Verdaderos,”… Hay que atender a Dios y a los Padres
Verdaderos, que por culpa de la caída de Adán y Eva, fueron expulsados del
Edén. Hay que servir a Dios y a los Padres. Dios es “Padre y Madre” vertical, y
Adán y Eva perfectos son padres horizontales; uno alcanza la unificación sobre
la unidad de ambos padres, conectándose así al Reino de los Cielos y a Dios.
Nada puede salir bien si no sirven a Dios y a los Padres Verdaderos. En esa
unidad se vuelven una familia representativa del universo terrenal y
espiritual, que está por encima de la posición de Adán y Eva antes de
caer. (260-189,
8.5.1994).
La
posición de Adán -representando el pasado y el presente de
la humanidad- es la posición cumbre, es la cima de
antepasados humanos de cientos de millones de años. Al principio no hay más que
uno. Adán y Eva se casan en la cima, se afirman en la Tierra como
familia central y se expanden hacia el universo. En esa posición Adán debió
haber sido un hijo de piedad filial del mundo celestial, un patriota del mundo
celestial, santo e hijo sagrado, pero no lo logró. (264-187,
9.10.1994).
¿Cuál
es el segundo artículo? “Nuestra familia soberana del Chon Il Guk, centrada en
el amor verdadero, jura ser una familia representativa y central del mundo
terrenal y el espiritual —a través de servir a Dios y a los Padres Verdaderos—
y jura perfeccionar el camino del deber familiar de los hijos e hijas de piedad
filial en la familia, patriotas en la nación...” y sigue. ¿Qué significa esto?
Una familia central del universo… la familia de Adán y Eva es una familia
central, representativa. Representante no hay más que uno; centro no hay más de
uno. Es una semilla; Adán y Eva son la semilla de familias bendecidas, de
matrimonios. Las semillas de esa familia son todas iguales. Sus familias
también tienen que ser todas iguales en amor a esa familia. (263-60,
16.8.1994).
Adán
y Eva fueron concebidos para ir sin inconvenientes por el camino del servicio
absoluto al amor verdadero, desde la familia a la nación, al mundo y
directamente al Cielo. No existe un contenido como este en ninguna visión
ideológica de las eras históricas. Dicen que todo va subiendo en zigzag. Hay
que avanzar según el ideal de la expansión de la familia unida en torno a este
amor eterno. La forma del modelo de la familia no cambia. Eso es ser una
familia representativa y una familia central.
La
familia del Adán perfecto, sin caer, sin pecado, es una familia universalmente
representativa, es una familia central, como lo dice el segundo artículo de
nuestro juramento de la familia, representativa y central al mismo tiempo. Adán
y Eva se elevan ante Dios, en la cumbre, y los tres se hacen uno. (269-78,
8.4.1995).
Adán
y Eva son el centro del universo; son la familia central que representa a toda
la humanidad. El presidente del país tiene familia, los presidentes del mundo
también y Dios también tiene familia. Es lo mismo; si uno comprime las ocho
etapas de desarrollo hasta la esfera mundial, pueden plegarse a un solo y
nivelado plano, es el estándar y es uno solo (la familia). Esto crece unido al
eje, que es uno solo. Una familia se une en torno a un eje. Uno es el
representante del eje de la familia, por lo que es único en el mundo; por eso
todos quieren ser reyes y reinas.
La
ambición lleva al ser humano a querer poseer a Dios y, siendo objeto recíproco
acompañante del supremo Dios -como hombres y mujeres
supremos de este mundo- Dios es “mío” y al mismo tiempo todo
lo que Él creó es “mío.” El amor une, determina el derecho de propiedad
verdadero. Esta es una verdad maravillosa. (273-282, 29.10.1995).
El
segundo artículo del juramento de la familia habla de “ser una familia central
y representativa del mundo terrenal y el mundo espiritual a través de servir a
Dios y a los Padres Verdaderos jura ser una familia central y representativa
del mundo terrenal y el mundo espiritual; jura perfeccionar el camino del deber
familiar de hijos e hijas de piedad filial en nuestra familia, de patriotas en
nuestra nación…” y sigue. Tanto el camino del hijo o hija de devoción filial,
como el del patriota, el del santo o santa y el del hijo o hija sagrados, están
todos ligados por el amor. Para eso existe la familia representativa de Adán y
Eva; es la familia cumbre. Se unen en matrimonio en la cumbre y aterrizan
en la Tierra. Y si luego “aterrizan” en el Cielo centrados en el
amor, se convierten en la familia central. Esa es la familia de un hijo
sagrado, es la familia de un santo, de un patriota y de un hijo de piedad
filial.
Se
convierten eternamente en una semilla que se expande por su fruto. Una persona
basada en este principio será sin lugar a dudas ciudadana del mundo
celestial. (263-148, 21.8.1994).
Centrado
en el único punto de partida que es la familia de Adán y Eva, el clan familiar
es su circunferencia. La familia es el núcleo. Un núcleo no se traslada. En
torno a esa familia hay que liberar al clan familiar, al pueblo, a la nación,
al mundo, al universo y a Dios. Hay que convivir con Dios. Para entrar con
propiedad al Reino de los Cielos, Dios tiene que convivir con la familia, así
como también debemos poseer un valor familiar tal como para convivir con el
clan, el pueblo, la nación, el mundo y el universo.
La
familia de Adán representa a las familias del mundo. El lugar al que vamos es
ese, el de representar a todas las familias del mundo y ésa es la posición que
ocupamos hoy según el principio de restauración por indemnización. (263-204,
4.10.1994).
La
familia de Adán es una familia representativa que debe llegar a la cumbre, ya
que allí está Dios y es donde pueden unirse como dos polos opuestos en la
máxima posición…representativa…son una familia representativa y lo que allí se
siembre se expandirá mediante su descendencia. Se siembra a lo largo de este
área central y se conecta así a la familia, al clan, al pueblo, a la nación, y
al mundo, el universo en el Cielo y la Tierra. Si bien es una familia
representativa, debe ser una familia central en al plano superficial porque
debe ser sembrada en la tierra. Serán ocho etapas, el centro del universo. Si
se siembra esta semilla tendrán lugar una familia, un clan, un pueblo, una
nación y un mundo, que darán semillas de idéntico valor a la primera. (261-317,
24.7.1994).
El
Cielo bendijo a Adán y a Eva con la semilla del matrimonio. Las familias del
mundo entero que hoy conforman la familia humana son el fruto recogido de una
semilla, de modo que la semilla que contiene la familia de Adán tiene el mismo
valor que la semilla de su descendencia actual, luego de millones de
generaciones ¿Puede cambiar una semilla? Si uno siembra una semilla de pino y
este se expandiese al mundo, aunque produjese billones de semillas, todas ellas
tendrán el mismo valor que la primera, de modo que se puedan cultivar los
pinos. (273-282, 29.10.1995).
2.1.2. Una familia
bendecida posee el mismo valor que la familia original
La
familia de Adán es representativa y está en una posición central. De modo que
sus matrimonios son familias que representan a la humanidad. Deben grabarse ese
concepto, que son familias centrales del mundo. ¿Acaso no deben serlo los hijos
de Dios? Debe ser así, ya que son familias que ingresarán al mundo espiritual.
Para que las familias bendecidas ingresen como familia de Adán deben saber el
juramento familiar. (265-196, 23.11.1994).
La
“Bendición” tiene un estándar capaz de conectarnos al amor original de Dios, un
amor limpio y puro, por eso debemos formar familias de igual valor a la de Adán
y Eva sin pecado; solamente así seremos semillas idénticas. Si hay tres
hermanos, los padres deben tratarlos como Dios los trata. Por mucho que esto se
expanda, cada familia individual tiene el mismo valor que la familia de Adán.
Deben poseer semillas de idéntico valor. (263-196, 4.10.1994).
Una
familia bendecida es una familia que representa al mundo tanto nominal como
virtualmente. Por ese motivo, es un hecho indiscutible que tiene que
representar a Dios ante la familia de los Padres Verdaderos, el clan, la raza,
y numerosos clanes familiares de la nación. En ese sentido son familias
representativas, familias centrales, de modo que “mi” familia tiene el mismo
valor que la familia de Adán. Esa es la conclusión, no pueden vivir “allá” de
una manera y aquí de otra. (263-204, 4.10.1994).
El
segundo artículo del juramento habla de la familia representativa. ¿Qué es una
familia representativa? No hay en ella más que dos personas: Adán y Eva, y
Dios. Es la máxima posición del universo, una posición representativa. Por
contraer matrimonio en esa posición comienzan como familia de Dios en la
Tierra. ¿Por qué? Porque deben dar a luz hijos. Una familia representativa
es una familia central. En la familia hay solamente dos: no hay dos hombres y
una mujer…ni dos mujeres y un hombre, Dios colocó una pareja.
Que
un solo hombre y una sola mujer sean representativos ante Dios los asemeja a
Adán y Eva, por lo que si la familia de Adán es una semilla, nuestra familia
también lo es. Una semilla de pino preserva su valor en cualquier tiempo y
lugar; tiene idéntico valor. Si sembramos estas familias, nacerán en cualquier
lado, igual que un pino. Por eso es todo un acontecimiento mundial la bendición
en matrimonio que yo les doy. (273-48, 21.10.1995).
Cuando
recibe la bendición, por ejemplo, alguien de apellido Kim de Corea, no es
bendecido como hijo de un tal Kim, sino que recibe la bendición en la misma
posición de Adán y Eva antes de caer, como hijo legítimo de Dios. ¿Qué
significa esto? Que esa familia representa a la totalidad. Si la familia de
Adán representa a la totalidad y teniéndola como centro se conectan a ella la
familia extendida y el clan familiar, y se desarrollan hasta el nivel mundial…
y si esto lo unimos y lo comprimimos es exactamente igual al desarrollo de
círculos concéntricos y una esfera centralizada en un punto. Del mismo modo, y
como uno recibe la semilla original igual a Adán, figura central, y si bien
existe una de grado, la nuestra tiene que poseer el mismo valor que la forma
del clan, del pueblo, de la nación y del mundo que quiso construir Adán. (263-196,
4.10.1994).
La
familia de los Padres Verdaderos es una semilla. Si sembramos esa semilla, y si
es perfecta, por más que se reproduzca en billones de familias, sus semillas
tendrán idéntico valor. Serán iguales. El estándar de la familia en la cual
Dios se asienta es reconocido como poseedor de un idéntico valor aunque hayan
pasado millones de generaciones, por lo que su semilla es idéntica. Por eso
nuestra familia es representativa. Represento a Corea.
Por
eso el segundo artículo del juramento dice: “Nuestra familia soberana del Chon
Il Guk, centrada en el amor verdadero..., jura ser una familia representativa y
central del mundo terrenal y el espiritual...” Un representante está en la
cima. Después habla de ser una familia central…familias representativas,
familias centrales. Si lo logran, el universo será de ustedes, es decir, mundo
terrenal y el espiritual serán de ustedes. (282-319, 7.4.1997).
“Una
familia representativa, una familia central.” Tienen que pensar en esto. La
familia bendecida no es una más de 5000 millones; al revés, representa a los
5000 millones. Como se perdió lo que comenzó con los dos -Adán
y Eva, familia representativa- siendo familias
representativas ahora recomiendan uno a uno a los hombres y mujeres del mundo
para recuperarlos y bendecirlos en matrimonio.
Una
familia representativa está en la cima del mundo terrenal, y si se repliega
(como una mira telescópica) desde la cima hacia abajo, en el plano horizontal
se convierte en una familia central, cumpliendo entonces con el deber moral de
un hijo devoto en el hogar, de un patriota en la nación, de un santo en el
mundo y de un hijo sagrado en el universo, aliviando así todo, principalmente
el dolor amargo de Jesús. Esto yo lo perfeccioné y se lo lego a ustedes, así
que basta con que me sigan y lo resuelvan. (267-148, 4.1.1995).
Cuando
ustedes contraen matrimonio no son apenas uno y uno, un hombre y una mujer.
Tienen que pensar que son un matrimonio que representa a la humanidad. Una
pareja que se une en amor verdadero está en la posición de representar a la
humanidad; quiero decir que está en la misma posición que Adán y Eva. Hay ocho
etapas (bosqueja en una pizarra). Adán y Eva están aquí, al tope. Todo esto
debe ir creciendo según la tradición de Adán y Eva. Eso es el reinado. (266-145,
22.12.1994).
Una
familia central universal… Adán y Eva son una familia central y representativa.
Representante hay uno solo. Centro también hay uno solo. Es una semilla. Adán y
Eva son la semilla del matrimonio, son la semilla de una familia bendecida. Las
semillas de esas familias son todas iguales. Su familia también debe ser
igual. (263-60,
16.8.1994).
Cuando
decimos que una familia bendecida es una familia restaurada, ¿el valor de su
contenido es diferente o es idéntico a la familia de Adán? Si alguien visita su
casa, esa casa es el palacio de su familia, el palacio del clan familiar, el
palacio del país, el palacio del mundo, el palacio del universo. ¿Qué significa
que hombres y mujeres sueñan con ser reyes y reinas? ¿Qué significa eso? Se
debe a que en un principio Adán y Eva fueron concebidos para ser rey y reina.
Representan
el mundo y representan el universo... Por supuesto que ellos representan la
familia... son rey y reina... una semilla... Ustedes son su fruto. Un fruto
sale de la misma semilla; poseen el mismo valor…vienen de la misma vena… ¿Piensan que basta con juntar a un hombre y una
mujer para que sean como Adán y Eva sin pecado y sirvan de base para un reino
familiar, un reino nacional, un Reino de los Cielos terrenal y espiritual? A
la familia bendecida por los Padres Verdaderos en la
Iglesia de la Unificación que no posea ese mismo valor la
partirá un rayo. (261-317, 24.7.1994).
Una
familia centrada en los Padres Verdaderos ingresa en la esfera del linaje
directo del amor de Dios. La familia bendecida es el fruto que manifiesta en este
mundo la naturaleza histórica de la obra de los Padres Verdaderos. Las familias
bendecidas son mundiales. Reciben la bendición en el techo del mundo. Debajo
hay numerosas naciones, clanes, familias, numerosos individuos. Quedó al revés.
Si la familia de Adán hubiese realizado un mundo unido por la perfección de una
familia mundial, su valor y el “mío” serían el mismo. Es una semilla, una
semilla mundial. (263-206, 4.10.1994).
Así
como yo soy un hijo devoto en la familia de Dios, un patriota para el país, un
santo para el mundo y un hijo sagrado del universo, ustedes sólo tienen que
heredar esa tradición. De no hacerlo, no pueden ser representativos, centrales.
La familia representativa de Adán es el centro de la familia y al mismo tiempo
es el centro del universo. El centro es uno solo. El representante es la
cúspide, el centro es un eje perpendicular a la horizontal. Si esas ocho etapas
se comprimen se transforman en un círculo. (260-60, 16.8.1994).
¿Quién
es el antepasado directo del ámbito de la familia real? Una persona sin pecado,
que con amor original y como hijo legítimo de Dios está centrada en el
fundamento de verdadera vida y un verdadero linaje cuyo centro es el amor
verdadero. Esa persona es una semilla que si echa raíces éstas serán rectas, de
las cuales crecerá un tronco recto y brotes rectos, y así crecerá. Cuando vemos
cómo se expande hacia el mundo horizontal en reciprocidad y en la medida que
crece verticalmente, se conectan la familia y el clan, el pueblo, la nación y
el mundo. Por lo tanto, también las ramas centradas en una verdadera raíz, un
verdadero tronco y verdaderos brotes son ramas de amor verdadero y los frutos
que allí maduren serán iguales a la familia del Adán original. (263-194,
4.10.1994).
Los
fieles de la Iglesia de la Unificación tienen que pensar
que representan el Cielo y la Tierra, como si fuesen Adán y Eva. Al mismo
tiempo que representa al universo, es una familia que representa a todos los
países y al mundo. Tanto en el estándar vertical como en el horizontal es una
familia central representativa, la principal familia representativa. En cuanto
al mundo terrenal, ésta será también el centro del mundo horizontal. Debe ser
así para que ingrese al mundo celestial con ese corazón, dentro del mismo
ámbito de la familia real, atienda y sirva a Dios, sirva al rey y pueda vivir
como parte de esa familia. Sepan que así es el Reino de los Cielos. (261-317,
24.7.1994).
“…sirviendo
a Dios y a los Padres Verdaderos..., jura perfeccionar el camino del deber
familiar de hijos e hijas de piedad filial en nuestra familia, de patriotas en
nuestra nación, de santos y santas en el mundo y de hijos e hijas sagrados en
el universo,” significa que perfeccionaremos en nuestra familia todo lo que el
Cielo (Dios) anhela. Significa que como padres daremos la educación a nuestros
hijos, en la nación ofreceremos la educación cívica al pueblo, en el mundo
habrá que educar a la gente como miembros de la familia del mundo celestial, es
decir, que estén calificados, aprobados como miembros de la familia
humana. (260-189,
8.5.1994).
Desde
tiempos remotos el ser humano siempre quiere ser una figura principal,
independientemente de la era y el lugar en que viva. Esa es la naturaleza
humana. Sabemos que eso es algo que todos tenemos en común. ¿Cómo es que toda
persona abriga esta aspiración? No lo adquirimos después de nacer, sino que
fuimos concebidos así desde un principio, así nacemos y no podemos sino ser
así. En el estándar original, y junto con una naturaleza histórica, eso está
ligado a nosotros, es inevitable y todo ser humano quiere ser el mejor. (226-7,
1.2.1992).
2.2.
Perfeccionar el camino del deber familiar de hijos e hijas de piedad filial en
nuestra familia, de patriotas en nuestra nación, de santos y santas en el mundo
y de hijos e hijas sagrados en el universo
2.2.1. El camino que
inevitablemente debemos seguir
¿Qué
clase de persona es un hijo devoto? Es aquella persona que aunque debiere
sacrificarse en mente y cuerpo por sus padres, trasciende ese sacrificio y aun
así quiere amarlos más. ¿Qué es un patriota? Patriota es aquel que por el bien
de su nación no se cuida a sí mismo sino que se sacrifica una y otra vez, que
da y olvida lo que dio, ese es un verdadero patriota. Si hay uno que da y
olvida diez veces, y otro que da y olvida once veces, este último está en la
posición de sujeto recíproco (iniciador y director). En este principio
fundamental todos los asuntos se resuelven en paz. Sin amor, sin el camino de
vivir considerando el bien de otros, no hay manera de lograrlo. (255-190,
10.3.1994).
En
la familia se necesita un hijo de devoción filial, aquel hijo absolutamente
unido a sus padres. Un patriota debe estar absolutamente unido al personaje
principal del país. Esta es la real circunstancia existencial del universo. Si
en el mundo hay un santo, hay que desear estar unidos absolutamente a él; y más
allá aún, hay que desear unirse absolutamente a Dios, centro del cosmos. (262-128,
23.7.1994).
La
devoción sigue al buen hijo. Tanto los ancianos como los padres y hasta los
hermanos de la familia quieren encomendarle todo al hijo devoto de su familia,
incluso los descendientes del futuro. Lo que quiero decir es que voy a fundar
la familia y el mundo que Dios quiere. ¿Quién? ¡Yo! Aunque cueste, sé que Él es
un Dios de emociones, que puede dejarlo en mis manos, y puede apoyarme, que una
persona con convicciones no puede perder. (263-170, 23.8.1994).
Como
Dios desea que su objeto recíproco de amor sea mejor que Él mismo, este puede
llegar incluso a vivir diciéndole a Dios lo que tiene que hacer. Si el hijo
devoto le dice a su padre o a su madre “¡ven!” ¿Vendrán o no? Vienen, ¿verdad?
El camino del hijo devoto, del patriota, del santo y del hijo sagrado es buscar
siempre hacer algo nuevo, lo que fuere. (263-183, 23.8.1994).
Así
como lo dice el segundo artículo del juramento, hay que ser hijos devotos en la
familia y patriotas hacia el país. “Hijo o hija de piedad filial” tiene aquí un
significado diferente al que se le da en el caído mundo terrenal. Se refiere a
un tipo de hijo o hija piadosos de sus padres como nunca antes existió en la
historia.
Aun
queda en Dios el amargo dolor de haber perdido la familia de Adán. Por eso Él
ha deambulado en busca de padres verdaderos. Sepan entonces cuán preciosos son
los Padres Verdaderos. (263-204, 21.8.1994).
Decimos
que un verdadero hijo devoto es aquella persona que lleva una vida de brindarse
y olvidar aun su propia vida por el bien de sus padres; ese es un verdadero
hijo devoto, el más devoto de todos.
En
el país también es así. Si alguien quiere ser un patriota, podrá decirse de él
que es un verdadero patriota cuando sea capaz de dar su vida por su país, una y
otra vez. De modo que si hablamos de un “hijo sagrado,” el mayor de ellos será
aquella persona capaz de dar su vida, una y otra vez, más y más, por el bien
del mundo. (263-275, 15.10.94).
¿Será
feliz o no una mujer cuyo marido la busca y le dice que ante su amor él será
absolutamente obediente? Será absolutamente feliz. Y si así actuare la mujer,
su marido sería absolutamente feliz.
Quien
sea capaz de ello ante sus padres es un hijo piadoso; quien sea capaz de ello
hacia el país es un patriota; quien sea capaz de ello ante el mundo es un santo
y quien sea capaz de ello ante universo, el Cielo y la Tierra, ¡será
llamado hijo sagrado! ¡Amén! “¡Todo eso era material para educarme a mí!” (El
Padre comienza a bromear) Aaaa… laralá… que baile hasta la base de la
lenguaaa…men! …que les tiemble la barrigaa...aaa…men! “Men” (en inglés man)
significa hombre… eso. Al decir “amén” están diciendo ¡Ah! ¡hombre sorprendente!
“Ahh, man.” Piensen en ese sentido cuando digan “¡Amén!” (264-140,
9.10.1994).
Necesitan
tener la convicción de que por difícil que fuere, es natural seguir el camino
del hijo de devoción filial, del patriota, del santo y del hijo sagrado. Tienen
que determinarse a ser hijos devotos aunque se sacrifiquen a sí mismos por sus
padres… no a sí mismo… en la familia, aunque tengan que sacrificar incluso a su
esposa e hijos.
Si
los padres son unidos a su devoto hijo y este es capaz de sacrificar incluso a
sus padres por el bien del país, ya se posiciona como patriota. Luego, cuando
este patriota está dispuesto a sacrificar su país para salvar el mundo, cumple
con el deber moral de un santo. Ese es el ideal de la creación que Adán debía
alcanzar.
“Yo”
debo ser un hijo devoto, un patriota, un santo; debo estar determinado a ser
capaz de sacrificar la familia entera para cumplir con el deber moral de un
hijo sagrado. (266-105, 18.12.1994).
En
una familia el hijo devoto es aquel que de entre todos los hermanos más dio y
sacrificó. En el país también, patriota es aquel que dio más que cualquier
clan, familia o ciudadano. Santo es quien más se sacrifica por el mundo y quien
más dé por el bien del Cielo y la Tierra (el universo)… puede ser un
rey, igual que Jesús. Quien no viva así no puede entrar al Reino de los Cielos,
ya que es el lugar al que van los que así vivieren.
No
hemos venido a trabajar aquí para tener para comer, ni para triunfar. Nos hemos
reunido para ser ciudadanos del mundo celestial, para ser hijos devotos,
patriotas, santos e hijos sagrados del mundo celestial. Sepan que es miembro de
nuestra familia y ciudadano del Cielo aquella persona que vivió en una familia
que amó a los que Dios buscó, que amó a aquellas familias y fieles que le agradaban
a Dios. (269-253,
30.4.1995).
Hay
que tener la convicción de que si uno se perfecciona será un hijo o hija devoto
en la familia que representa a la humanidad, será un patriota que representa su
histórica nación, será un santo o santa que representa al mundo, será un hijo
sagrado o hija sagrada que representa la totalidad de la providencia divina, y
que desde el nivel individual podrá retornar al Cielo trascendiendo
completamente el mundo satánico. Ese soy “yo,” un yo que puede perfeccionarse
como hijo devoto, patriota, santo e hijo sagrado. Un marido y una mujer así se
convierten en un matrimonio de hijos devotos, en un matrimonio de patriotas, de
santos y de hijos sagrados. Esa
pareja nacional, mundial y universal es una familia... ¡Una familia que perfecciona
el ideal divino de la Creación! ¡Amén! ¡Amén! ¡Amén! Levanten ambas manos
y comprométanse aquellos que confían en formar una familia así. ¡Viva! “Viva”
quiere decir que todo transcurrirá sin problemas por millones de años, que se
perpetuará. (270-103, 7.5.1995).
Si
existiese un Reino de los Cielos terrenal tendrá que brindarse (sacrificarse)
por el bien de un Reino de los Cielos celestial. Nuestro juramento dice:
“Nuestra familia soberana del Chon Il Guk, centrada en el amor verdadero, jura
ser una familia representativa y central del mundo terrenal y el espiritual a
través de servir a Dios y a los Padres Verdaderos, y jura perfeccionar el
camino de hijos e hijas de piedad filial en la familia, patriotas en la nación,
santos y santas en el mundo, e hijos e hijas sagrados en el universo,” ya que
sin brindarse a sí mismo esto sería imposible.
Hay
que ser un hijo o hija de devoción filial para crear una plataforma que exalte
el deber moral de un patriota; ser un patriota es la plataforma para llegar a
ser un santo o una santa, que será a su vez la plataforma para transitar el
camino de un hijo sagrado o una hija sagrada. Recién cuando uno pase por eso,
vuelva ante el Cielo como hijo o hija de Dios bajo el aspecto de santidad y
retorne a su hogar, el Reino de los Cielos podrá surgir. (274-114,
29.10.1995).
La
persona que vive más y más por el bien de sus semejantes será un personaje
central; sin ninguna duda. En el hogar la persona que vive por el bien de sus
padres es un hijo devoto y será el centro y el heredero en esa familia. Lo
mismo sucede con un patriota. Quien da incesantemente y se sacrifica sin apegos
por el bien del país, será capaz de asumir responsabilidades sobre él, como lo
son los presidentes o los primeros ministros. Se convertirá indefectiblemente
en una figura principal. Por eso nuestra consciencia nos empuja hasta allí, nos
enseña que seamos hijos devotos en el hogar, patriotas en la nación, santos en
el mundo e hijos sagrados en el universo... (275-38, 30.10.1995).
La
persona que mientras tenga vida viva para sus padres es un hijo o hija de
devoción, quien esté dispuesto a morir por su país será un patriota, quien esté
dispuesto a morir por salvar a la humanidad será un santo o una santa, y quien
vive y muere por la Tierra y el Cielo será un hijo sagrado o una hija
sagrada. Una persona así quedará en la historia. (275-136, 4.12.1995).
Los
hijos verdaderos son los reyes de una familia centrada en Dios. Desde un
comienzo hay que ser hijos e hijas verdaderos, de modo que ese rey suba a la
posición de patriota o devoto a su país. El rey y la reina son patriotas. A
continuación, el santo está en la posición de rey del mundo, aquel que está
determinado a ser un santo. Luego, cuando alguien se determina a ser hijo o
hija en la posición de rey o reina del universo, sigue el camino de hijos
sagrados. ¿Van a ser hijos sagrados, o van a ser santos? ¿Por qué quieren ser
hijos sagrados? Porque podrán sentirse orgullosos ante un santo. ¿Serán hijos
sagrados o serán patriotas? Quieren ser hijos sagrados para sentirse orgullosos
ante los patriotas. ¿Serán patriotas, o serán hijos devotos? (¡Patriotas!)
Porque quieren sentirse orgullosos ante un hijo devoto.
El
hijo devoto seguirá el camino del patriota, este seguirá el camino de un santo,
este seguirá el camino de un hijo sagrado y este seguirá el camino de
Dios. (280-117,
11.11.1996).
Aquellos
que viven cómodamente en familia son tontos que no pueden vivir fuera del cerco
del Reino de los Cielos familiar. Es así. Por eso tienen que ser una familia representativa,
una familia central. El camino que uno debe seguir es el de hijo devoto,
patriota, santo e hijo sagrado; ese es el camino que inevitablemente debemos
ir.
Por
eso hay que ser un hijo devoto en la familia, y luego hay que ser un patriota
en el país. Un patriota no puede deshacerse de ese deber moral desde que nace.
Hay que mantenerse enfocado día y noche. En mi vida nunca perdí el enfoque en
su voluntad. Dormido o despierto, continúo y continuaré por siempre. (283-77,
8.4.1997).
Para
los padres de un verdadero hijo devoto es más difícil relacionarse con ese hijo
que con el líder del país. Deben cuidarse en cada palabra que dicen y en cada
uno de sus actos. ¿Por qué esto? Porque deben mostrar en el hogar cómo se sirve
al gobernante del país. Si los padres atienden así a sus hijos, tampoco éstos
pueden tratar a sus padres a su antojo.
Aquellos
hijos que sirven a padres que son difíciles en el trato hacia sus hijos, son
muy prudentes y cautos cuando tratan con sus padres, Antes de hablar o de actuar
lo piensan varias veces. (285-16, 19.4.1997).
Se
les pide que sean hijos devotos en la familia ¿verdad? ¿Para qué? Muchos
piensan que los padres hacen esto con sus hijos únicamente por su propio
beneficio, pero no es así. “¡Agréguenle su amor al amor de sus padres!” De eso
se trata. Solamente así tomará lugar una forma esférica, redonda, que crece.
Todo lo que se mueve crece ¿no? ¿Por qué? Porque actúa centrado en el amor, por
eso tiende a crecer. (253-234, 30.1.1994).
No
es fácil convertirse en esposo o esposa de alguien. Sus hijos no son suyos, son
como ajenos, son hijos del mundo. Lo que trato de decir es que no es fácil ser
padres de hijos del mundo. Tampoco es fácil ser un maestro. Ni es fácil ser
hijos devotos de sus padres. De modo que en la familia deben recibir de su
abuelo y abuela, de sus padres, de su cónyuge, el entrenamiento de vivir
completamente por el bien de los demás. Si pueden formar una familia modelo
capaz de vivir así, esa familia será bienvenida en cualquier lugar del mundo
celestial, en cualquier país, en cualquier pueblo. (252-265,
1.1.1994).
Está
escrito en la Biblia que quien esté dispuesto a morir, vivirá, y
quien quiera salvar su vida, la perderá. No está refiriéndose a gente villana,
sino a aquellas personas ejemplares dispuestas a sacrificar sus vidas habiendo
dedicado toda su lealtad y devoción, aquellas personas centrales del lado
celestial, superiores a cualquier devoto o patriota del mundo caído. Cuando esa
clase de gente esté a punto de perder su vida, vivirá. Si alguien va al fondo
del infierno no tiene nada que ver con Dios, aunque viva cien o mil vidas. Francamente hablando, es así. (261-58, 22.5. 1994).
Todo
debe ser discernido a partir del ideal de la providencia divina de
restauración. En medio de eso deben encontrar algo especial por lo cual
agradecer a Dios y dedicarle sus vidas. Deben trascender el nivel de la
historia traidora de Adán y Eva. Entiendan esto.
Si
Dios no se les manifiesta deberían estar esperándolo sin comer ni dormir hasta
que lo haga, con más deseos que Adán antes de caer, con mayor deseo que los
primeros ancestros humanos. Tienen que alcanzar, de corazón, una posición
superior a la del hijo devoto, el patriota, o de la hija virtuosa. (261-55,
22.5.1994).
Un
hijo devoto no va al infierno. En caso de ir, será retenido en espera hasta que
vuelva el Señor, pero no va al infierno. Existe un mundo espiritual intermedio.
¿Ustedes aspiran a ser hijos devotos, o serán patriotas, o santos, o hijos
sagrados? Aunque sean patriotas sin haber practicado devoción a sus padres,
estarán por encima de la perfección de un hijo piadoso. (246-188,
16.4.1993).
Si
en la Iglesia de la Unificación se vuelven patriotas ¿serán
patriotas como no los hay en este mundo, o serán un patriota como tantos otros?
Para poder servir a Dios hay que ser hijos devotos como no hubo otro en la
historia, patriotas como no hubo otro, santos como no hubo otro, hijos sagrados
como no hubo otro en la historia.
Esta
lastimosa aflicción nació de un simple día con un simple error de Adán y Eva.
Cuando entendamos esto entenderemos qué tan serios debemos ser en la
Iglesia de la Unificación para poder cambiar nuestro linaje, el
derecho a la propiedad y las esferas del corazón. (273-114, 22.10.1995).
Dios
será automáticamente liberado cuando encuentre un objeto recíproco de amor, un
objeto de amor verdadero que sea mucho mejor que Él mismo. Comprendan que es
por eso que deben ser el más devoto de los hijos leales, el más patriota de
todos, el más santo de todos, el mejor de todos los hijos sagrados. De otro
modo no pueden liberar (aliviar) a Dios. Sin ser más que eso, no podrán
liberarlo.
Por
más que sigan a Jesús no irán más allá del Paraíso. Esa es una vida de
celibato. Otras religiones predican que deben dejar sus familias y practicar el
celibato. ¿Y qué predica la Iglesia de la Unificación? ¿Que
dejen sus familias? Les predica que deben retornar a su tierra natal, ¿verdad?
Y les predica que deben casarse ¿no? Somos lo opuesto. ¿Por qué razón? Porque
ya no se necesita más la religión. Estamos en una posición que supera a la
religión. (265-93,
20.11.1994).
Adán
debió haber sido un hijo devoto del mundo celestial, un patriota del mundo
celestial, un santo…un hijo sagrado del mundo celestial, pero no lo logró. Mi
amargura es no haber sido un hijo devoto durante mi juventud, cuando estaba
lleno de vigor. Perdí el momento.
No
pude ir el camino del deber moral de un patriota, que si es por la vida del
país hubiese estado al frente de cualquier aventura o riesgo, y poder estar
agradecido aún derramando la sangre como un patriota. (264-187,
9.10.1994).
¿Por
qué entrevero la historia y hago estas declaraciones impactantes y digo cosas
provocadoras? Porque esa es la situación de Dios y esas circunstancias no
han muerto. Aun no pude aliviar la amargura. ¡La amargura de no haber sido un
hijo devoto a Dios en mi juventud! ¡La amargura de no haber vivido el honor de
un patriota por no haber tenido un país! (Corea se encontraba bajo dominación japonesa). ¡La
amargura de no haber cumplido con el deber moral de un hijo sagrado en
representación de todas las naciones! ¡La amargura de no haber tenido una
supremacía celestial victoriosa y de no haber cumplido como hijo sagrado en
liberar a Dios! Todavía me queda esa amargura. (264-63, 9.10.1994).
¿Por
qué se necesitan hijos devotos, patriotas, santos e hijos sagrados? Por devotos
que fuesen a los Padres, como máximo lo serían por unos 100 años; no podrían
serlo durante toda la vida. Los Padres Verdaderos no pueden vivir miles de
años. Aunque lo fueren toda su vida, no alcanzan a los cien años. Pero el
patriota supera su generación. La tradición de un patriota se hereda de los
abuelos y se trasmite a los descendientes. De no ser así, no podría fundarse un
país. La ideología de un santo trasciende al patriota. Hay que vivir por encima
del estándar de amar a todo el universo.
Así,
el camino del santo trasciende el camino del patriota, el camino del hijo
sagrado trasciende el camino del santo y está en lo máximo. Todos respetan las
leyes del Reino de Dios en la Tierra y del Reino de Dios en el Cielo,
las leyes de ambas naciones, preservando interna y externamente las relaciones
verticales y horizontales. (246-188, 16.4.1993).
¿Quién
es el Padre Verdadero? Comprendan ustedes que, en cuanto a la familia, es el
primer hijo devoto que surge en la historia. En cuanto al mundo celestial, está
en la posición de un patriota representativo. Luego, está en la posición de un
hijo sagrado que cumplió todo su deber moral como tal. Así, lo que ustedes
necesitan ahora es la ideología del padre verdadero. Así como Él fue por todo
el camino de un hijo devoto, de un patriota, de un santo y de un hijo sagrado,
ustedes también deben seguir a los Padres y heredar esa tradición, con el
corazón de que como hijo e hija son los únicos en el mundo entero.
El
hecho de haber recibido la bendición de los Padres Verdaderos en la posición de
hijo e hija que representan al mundo significa que se les otorga una esfera de
reciprocidad con ellos. Y comprendan que las familias bendecidas deben vivir en
carne propia y a diario la vida de la familia de los Padres. (266-89, 18.12.1994).
2.2.2. La diferencia
entre un santo y un hijo sagrado
¿Cuál
es la diferencia entre un santo y un hijo sagrado? Un hijo sagrado surge la
unión de Adán y Eva -originales, sin pecado- como
cuerpo vivo y linaje divinos centrados en el amor de Dios. Un hijo sagrado fue
concebido para nacer de la línea de sangre de un hijo y una hija de Dios. Pero
no sucede así con un santo. Por eso no hay hijos sagrados en el mundo caído.
Puede haber santos. De manera que hasta ahora un santo ha enseñado los
principios y deberes morales de un mundo recíproco externo, pero no ha podido
enseñar los principios subjetivos internos. ¿Por qué? Porque no surgieron
padres verdaderos, ni hijos sagrados. La ideología de la Segunda
Venida es para instaurar el deber moral, el camino de padres verdaderos e
hijos sagrados. Esa es la ideología mesiánica. (226-113, 2.2.1992).
De
entre los santos de este mundo ¿quién es el santo principal? Es Jesús. Como el
linaje sanguíneo de Jesús fue purificado desde que estaba en el vientre, él
estaba libre de acusación satánica. Ese niño concebido en el amor de Dios es el
primer fruto substancial del amor verdadero. Él no tenía relación alguna con el
falso amor. Excepto Jesús, nadie nació como hijo sagrado. Ni siquiera Buda, ni
Mahoma, ni Confucio. Pero Jesús enseñó basado en la esfera del corazón, en el
amor.
Dios
es “padres” (padre y madre), absoluto, y Jesús está en la posición de esposo
absoluto y hermano mayor absoluto. El contenido de las enseñanzas de Jesús
tiene como centro a la familia y al amor. Ese amor del que habla no es un amor
secular, mundano, sino divino. Sacamos la conclusión de que como Jesús fue la
persona central que conectó ese contenido con el mundo, donde quiera que fue,
nunca tuvo ni un solo pensamiento egocéntrico. (229-221, 12.4.1992).
Jesús
fue el primer hijo nacido en toda la historia de un linaje de sangre
purificado. Por eso es ante Dios el primogénito, el “unigénito.” En la esfera
religiosa, el único hijo sagrado que nace de esta manera, de un linaje
purificado es Jesús y por eso podemos llamarlo el mayor de los hijos
sagrados. (244-249,
14.2.1993).
Jesús
es el mayor de los santos. Fue el primer antepasado del amor, porque recién con
Él hubo, por primera vez, una línea de sangre pura. (251-296,
1.11.1993).
Como
nació sobre un dominio hegemónico nacional victorioso en haber trasformado su
linaje, nada ni nadie del mundo satánico puede poner en discusión las
relaciones familiares sanguíneas de Jesús, ni acusarlo de haber dejado algo sin
indemnizar. No pueden presentar nada.
Por
eso es el primer unigénito de Dios, nacido en el nivel nacional centrado en el
amor divino. Su linaje de sangre fue purificado, ¿verdad? Ningún santo en la
historia había venido de un linaje limpiado de esa manera, ni Confucio, ni
Buda, ni Mahoma; nadie. Solamente una persona nació con el linaje purificado de
su trasfondo tradicional. (251-253, 31.10.1993).
Un
hijo sagrado es un hijo de Dios. Para el hijo de Dios no solo el mundo presente
es un problema. Él rige ambos mundos, el espiritual y el terrenal, según las
leyes del palacio real del Cielo. No es una ley nacional a ser cumplida por la
población de un país. Las leyes del palacio celestial y terrenal se hacen una.
Un hijo sagrado es la persona en una posición ligada a ese amor. Todo debe
enfocarse en el amor. (229-42, 9.4.1992).
Jesús,
hijo sagrado unigénito, es el primer antepasado cuyo centro es el amor
verdadero. (251-298, 1.11.1993).
¿Qué
hay que hacer para convertirse en un personaje mundial? No basta con principios
éticos y morales, ni se puede serlo centrado en personas, ya que así no se
superará el nivel nacional. El contenido capaz de superar el nivel nacional
está en el Cielo. Sin una ideología cósmica no se puede trascender el
país. (38-260,
8.1.1971).
¿De
qué hablaron los santos? No hablaron solamente del ser humano, sino que
hablaron de Dios. Si observamos a quienes participan del rango de santos,
¿reverenciaron a Dios o no? ¿Hay alguien que se haya hecho santo dejando de
lado a Dios? Además, los santos no solamente nos enseñaron deberes morales sino
que los combinaron con las leyes celestiales. (33-291, 21.8.1970).
La
persona que en el hogar cuida de sus padres y les ama es un hijo devoto; la
persona que se preocupa por su país y lo ama es un patriota, y la persona que
ama al mundo es un santo. ¿Y qué es lo que yo enseño? Que sean hijos sagrados
que aman a Dios, al mundo y al universo. ¿Qué es a lo que aspiran ser? ¿Aspiran
ser hijos e hijas sagrados, o hijos e hijas devotos? (audiencia: “¡Hijos sagrados!”) Para
ello hay que tener un corazón de amor idéntico al de Dios. (129-99,
1.10.1983).
Hasta
ahora los santos no enseñaron enérgicamente sobra la unidad de la mente y el
cuerpo. Se equivocaron al pensar que el ser humano es originalmente así.
Adjudicaron al mundo externo los problemas prioritarios. Confucio dijo “Cultiva
la moral propia y rige tu familia, y podrás así gobernar tu nación y traer paz
al mundo.” Se pensaban que todo comenzaba a partir del hogar ¿verdad? La paz no
vendrá así al mundo, allí no hay manera de poder traer paz. ¿De dónde viene la
paz? De uno mismo, de resolver la lucha entre la mente y el cuerpo. El fuego
está ardiendo dentro de uno. (250-166, 14.10.1993).
Si
decimos “hijo sagrado” estamos hablando de un hijo de Dios, de alguien que
amará por supuesto a Dios y también al universo, que está determinado a amar
hasta las leyes del palacio celestial y no solo la esfera de amor del Cielo
y la Tierra. El hijo sagrado tiene que observar ambas leyes, la del
mundo terrenal y la del palacio celestial, ya que es rey del país del Cielo.
Sobre esa base tiene que amar a la descendencia real celestial, a los
ciudadanos del Cielo, a la descendencia real terrenal y a la población del país
terrenal. Y cuando ame los palacios y los pueblos de ambos mundos será llamado
hijo de Dios.
Un
hijo de Dios necesita de la gente de la Tierra, de las familias imperiales
de la Tierra, de la gente de “aquel país” (mundo de los espíritus) y de la
realeza de aquel país. Únicamente así se torna un hijo sagrado. (229-183,
12.4.1992).
Lo
mismo se aplica a la religión. ¿Cómo empezaron las religiones? Los santos están
todos como soberanos de sus religiones, como dueños o señores de su religión.
Todos ellos comenzaron recibiendo instrucciones de Dios, previamente habiendo
cultivado un camino mediante su devoción, pero cuando subieron a una posición
más elevada, se secularizaron cada vez más.
Por
eso en medio de la confusión del mundo actual no hay un sistema religioso que
pueda liderarlo por el camino correcto con un contenido esencial claro y
seguro. Hay sistemas en bloques, pero no hay una religión cuyo sistema pueda
cubrir el mundo entero y corregirlo.
La
religión ya ha sido probada; todo ha sido probado: la política, todas las
ideologías...y todas arribaron a una parada decepcionante. Hoy están chocando
contra sus limitaciones, no pueden avanzar más. (253-13, 1.1.1994).
Dios
no tuvo hasta ahora un hogar donde convivir con el ser humano, ni tuvo un país
y ni qué hablar del mundo. Ustedes deben tener en mente estos conceptos: “Dios
no puede vivir en mí, ni en mi hogar, ni en mi país, ni en el mundo.” Hay que
volver a servir a Dios, vivir atendiéndolo más que cualquier hijo devoto,
patriota, santo o hijo sagrado del mundo caído. Hay que enfatizar ese lema de
la vida de fe. (266-85, 18.12.1994).
Si
hablamos de “santos” nos referimos a personas que aman al mundo. Los líderes de
las principales religiones son considerados santos, y si nos preguntamos quién
de ellos es un gran santo, se formaliza la lógica de que el número uno de los
santos es aquella persona que ha derramado sangre por la humanidad, y que ha
arriesgado constantemente su vida, una y otra vez. En ese sentido el
cristianismo ha derramado mucha sangre a lo largo de la historia y por eso
logró unificar el mundo después de la Segunda Guerra Mundial. (228-45,
3.3.1992).
Personas
como yo viven arriesgando la vida. Soy un cuerpo que ya está preparado para
ello, que juró ante el Cielo, que no guardaré rencor si mi destino es morir
lejos de mi país y de mi hogar. Y si fui un hijo devoto tal que Dios vendrá
allí a recoger mi cuerpo; y si fui un patriota tal que haga que el rey venga a
recoger mi cuerpo, si fui un santo, si fui un hijo sagrado, no habrá mayor
bendición que esa y allí donde me derrumbe será un hermoso lugar. Será un lugar
de celebración, con el poder de resucitar a todos los pueblos bajo el cielo,
será un lugar monumental y gracias a ese triste lugar numerosos jóvenes de
generaciones posteriores renacerán y explotarán como un volcán activo. La
Iglesia de la Unificación tiene mucho de ese material. (227-260,
14.2.1992).
2.2.3
El verdadero camino del ser humano
Hasta
las máximas esperanzas del ser humano se cumplen mediante el amor. Todos los
anhelos de Dios son esperanzas de amor. Si alguien es un hijo devoto, Dios
anhela que lo sea mediante un amor que sólo busque el bien de los padres, y si
ese hijo devoto tiene pareja, que sea un matrimonio por amor, y que lleguen a
ser padres de amor. (263-309, 27.10.1994).
El
lugar donde uno se ofrende en sacrificio se convertirá en la luz de la familia.
A eso llamamos un hijo devoto y, si todos los ciudadanos se sacrifican por el
país brillando con luz propia, los llamamos patriotas, y así sucesivamente los
llamamos santos e hijos sagrados. (276-159, 18.2.1996).
Una
persona con mente y cuerpo unidos que vive por el bien de todo el universo será
una figura central universal. Cuando hablamos de “hijo devoto” nos referimos a
quien más hace en el hogar por el bienestar de sus padres; en el país es un
patriota quien más hace por el bien del gobernante y del pueblo. Quien más haga
por el bien del mundo es un santo y quien más haga por el Cielo y la
Tierra es un hijo de Dios, un hijo sagrado. (276-180, 19.2.1996).
Un
hijo devoto no se endeuda con sus padres, sino que endeuda moralmente a sus
padres. Un patriota no se endeuda con su país, sino que endeuda de gratitud a
su país. Un santo no se endeuda con el mundo, sino que endeuda al mundo de
gratitud.
Llegó
el momento que el mundo se mueva en torno a los Padres, que no le deben nada al
Cielo ni a la Tierra. Existe un estándar de hijo devoto del mundo
satánico, patriota del mundo satánico, santo del mundo satánico e hijo sagrado
del mundo satánico, pero no existió un estándar de hijo devoto, patriota, santo
e hijo sagrado centrado en el mundo celestial. Sepan que somos nosotros quienes
deben instaurarlo. (266-103, 18.12.1994).
La
familia de ustedes vale más que si la hubiesen adquirido pagando por ella el
universo a cambio. No sabían que la familia bendecida valía tanto, ¿verdad? Los
asuntos no se resuelven a golpes de puño. Esta enorme obra es para crear
en la Tierra el fundamento del hijo devoto, del patriota y, pasando
por el fundamento del hijo sagrado, construir el mundo ideal anhelado por Dios
en la familia de Adán.
Como
los Padres Verdaderos están en esa posición, allá en el mundo espiritual son el
polo positivo y sujeto director hacia los hijos devotos, los patriotas, los
santos y los hijos sagrados. Más que su padre y madre, más que un patriota de
su país, más que el mundo de los santos, más que el universo… ustedes serán
liberados cuando indemnicen en sí mismos la esperanza de Jesús. Esto es más que
la fundación de una nación, es el centro mismo del concepto fundacional, es la
mismísima base. (266-105, 18.12.1994).
¿Quién
desea que sean un hijo sagrado? Dios lo desea. ¿Quién desea que sean santos? El
mundo lo desea. El país desea que sean patriotas; la familia desea que sean
hijos devotos. Ese es precisamente el camino de la genuina verdad. Si un padre
es verdadero no le dirá a su hijo “ya eres un hijo devoto, no necesitas ser
patriota.” Un padre verdadero le enseñará “Tu debes sacrificar tu familia si es
necesario para servir a tu país como un patriota; deberás cumplir tu deber moral
de santo, y si es necesario, sacrificar eso para ir el camino que el Cielo
desee, y si fuere necesario, sacrificar el universo para encontrar a Dios.”
Ignoraban
que existiesen estos conceptos. Hay que dar y sacrificar; de otro modo, un país
y un mundo unido jamás existirán. (285-218, 19.5.1997).
Hay
que enseñar lo que se necesita para ser un ser humano ideal, para la estructura
humana y la perfección del carácter, cosas progresivas como la piedad filial,
el patriotismo, la santidad y la naturaleza sagrada de un hijo divino.
Si
hay padres que lo enseñen... ¿les
parece que Dios pensará “¡guau, ellos sí que cumplen su rol de padres, de
maestro y de señor!,” o que no lo pensará? Cuando Dios les diga “Tú
tienes aptitudes de padre, de maestro,” significa que también estarán
calificados como señor, que es un padre que bien puede llegar a ser un rey
¿Tienen el concepto de “hijo devoto” los occidentales? No, y tampoco tienen el
concepto de patriota, ni de santo, ni de hijo sagrado. Por eso están
declinando. (285-218, 19.5.1997).
Hay
que sacrificarse. Para encontrar el amor no hay otro camino que el del
sacrificio. Un hijo devoto es aquel que durante toda su vida va un camino de
sacrificio por sus padres, y solamente por sus padres. Un patriota es aquel que
sacrifica toda la vida por su país, no sólo sacrificándose él como individuo
sino incluso a su familia. Y no sólo uno, sino que si fuese necesario hay que
sacrificar la esposa, y luego los hijos. Los que no conocen el precio del
sacrificio no pueden ser ni hijos devotos ni nada. (283-21,
8.4.1997).
Señores,
su ambición es la de querer ser más que Dios, ¿verdad? Así es la ambición, y es
así porque realmente pueden llegar a serlo. Si hay un hijo devoto capaz de
consolar a un Dios que está llorando de tristeza, ¿acaso no deberá estar en una
dimensión mayor a la de Dios para poder consolarlo? Nosotros, que queremos
consolar a Dios, ¿podemos hacerlo si somos menos que Él? ¿No les parece? Esto
es lógico. Como ese mundo, así es nuestra eterna tierra natal, que algún día podremos
ver. ¿Quieren ir, o no? No se puede. Con un carácter terco uno no puede
circular en los cuatro puntos cardinales. Si no pueden girar 360 grados en el
plano horizontal ¿cómo van a hacer para girar 360 grados en la línea
perpendicular? Aunque se les ordenase “¡Giren 360 grados a la inversa, con el
Este y el Oeste como eje!” no están en la posición de poder hacerlo
libremente. (280-119, 11.11.1996).
¡La
perfección de la familia, del clan familiar, de la nación, del mundo, del
universo, hasta la liberación de Dios! Hay que salvar a Dios. Para aliviar el
corazón de aquellos padres que tengan un mal hijo hay que ser el mejor de los
hijos devotos.
Ignorábamos
que Dios, abrazando al mundo caído, era un Dios desdichado. Si pensásemos que
ese desdichado y mortificado Dios es nuestro padre -y
si realmente cumplimos nuestro deber moral de hijos devotos- viviríamos
en desgracia, siendo incapaces de dejar de derramar lágrimas por Él. Esa es la
responsabilidad de quienes vivimos hoy en este mundo y debemos ser salvados.
Esto es muy serio. ¿Quién se los enseña? (283-215, 12.4.1997).
Aunque
comencemos en sufrimiento y terminemos la vida en sufrimiento, la actitud de
los hijos del Cielo es pensar cómo haremos para aliviar el corazón de Dios,
cómo haremos para servirlo. Yo quiero ser así con el mundo celestial, dejar a
la posteridad sentimientos de patriotismo y dar cumplimiento, portando el
nombre de hijo sagrado, a ese mundo que otros santos e hijos sagrados no
pudieron. Les soy sincero. (258-106, 17.3.1994).
Si
uno se arma de coraje y se determina a derrumbar el mundo malo, en ese mismo
instante surgirá gracias a uno un campo de acción de Dios. Eso será para uno un
“regalo real” de una alegría mayor que cualquier posición valiosa, más que
cualquier posición gloriosa. Pienso si no será ese el camino de hijos e hijas
devotas, que representen la eterna historia, estando dispuestos a recibir toda
la persecución; pienso si no será ese el camino del patriota hacia el país
eterno. (255-121,
10.3.1994).
Sin
personas, Dios no puede ser liberado en el amor. Los padres son liberados en el
mundo del corazón al tener un hijo devoto, el rey al tener un patriota, el
santo al tener un futuro líder mundial, Dios al tener un hijo sagrado, todos
ellos con el deber moral de un hijo devoto, deben hacer realidad todos los
asuntos de su objeto de amor para que también Dios sea liberado. Esta es una
verdad sorprendente. (283-173, 8.4.1997).
Nunca
en mi vida me quejé. Nunca critiqué. El camino del hijo devoto y el camino del
patriota no es la queja. Ni puede haber crítica. Mientras haya una relación de
amor con el Sujeto recíproco perfecto, no puede haber quejas ni críticas.
Uno
debe asumir como propios los errores de su cónyuge; no puede decir “¡No me
gustas!” (263-105,
21.8.1994).
Estoy
pensando para más adelante llevar una estadística de los resultados
individuales del testimonio. ¿Qué significa el establecimiento o asentamiento
de los Padres Verdaderos y la era del Completo Testamento? El Cielo y los
suyos, que habían andado deambulando, deben regresar y hacer su vida.
Al
tratar de practicar la vida de “aquel país,” vemos que hay que pagar tributos.
Se necesita ese tipo de patriotas e hijos devotos. En la familia se necesitan
hijos devotos, y en el país se necesitan patriotas. ¿Acaso el camino de la
lealtad no es la base de formación de toda nación? Aunque uno pasare hambre y
dificultades, o incluso sufriese una desgracia de morir, debe servir al Cielo y
no colaborar al derrumbe de su país ¿no les parece? (254-119, 2.2.1994).
Lo
que una persona necesita absolutamente es practicar el deber moral de hijo
devoto, patriota, santo e hijo sagrado. Un santo se hizo necesario por culpa
de la Caída. Se necesita perfeccionar el deber moral de un hijo
sagrado. Por eso toda esfera recíproca con Dios se puede ligar desde el
individuo, el Cielo, o el mundo hasta nuestra propia familia. Eso es algo que
debe ajustarse en vida; es el camino de la perfección. Esto lo escuchan por
primera vez, ¿verdad? He hablado concretamente de esto sólo en los Estados Unidos,
pero aquí es la primera vez.
Sí
o sí tienen que llegar a ser hijos devotos, patriotas, santos, hijos
sagrados. (285-91,
21.4.1997).
El
amor sale corriendo cuando uno es egocéntrico. Si uno se da una y otra vez al
prójimo, crece gradualmente. De modo que una verdadera persona existe en el
deberse a los demás: un verdadero esposo al deberse (a su esposa), verdaderos
padres al deberse (a sus hijos), un verdadero hijo devoto, un verdadero rey, un
verdadero país, solamente lo son cuando se deben (a los demás). (268-259,
2.4.1995).
Sección
3. Explicación del artículo 3º del juramento familiar
Artículo
3º: Nuestra familia soberana del Chon Il Guk, centrada en el amor verdadero,
jura perfeccionar las Cuatro Grandes Dimensiones del Corazón, los Tres Grandes
Reinados y la soberanía de la Esfera de la Familia Real del
Reino de Dios.
3.1.
Las Cuatro Grandes Dimensiones del Corazón
El
artículo 3º del juramento familiar habla del mundo original, libre de pecado.
Significa el retorno al mundo original. Los niños crecen, más adelante se
casan… todo se hace en busca de la posición de la pareja casada… de la posición
de padres… es el camino cuyo fin es llegar a ser un solo cuerpo con Dios. La
perfección de las Cuatro Grandes Dimensiones del Corazón es el camino que uno
debe transitar hacia la perfección humana. (283-80, 8.4.1997).
La
familia de Adán en el jardín del Edén iba a ser la familia de amor verdadero
ideada por Dios, quien creó con el fin de revelar la totalidad de su ser
incorpóreo. Dios y el ser humano estaban en una relación recíproca de sujeto y
objeto acompañantes centrada en el amor verdadero. Dios creó dos personas -Adán
y Eva- anhelando la perfección substancial
del amor verdadero que en su corazón tenía la forma invisible de los hijos, los
hermanos, los esposos y los padres. Dios anhelaba la perfección substancial del
amor verdadero de hijos, de hermanos como familia substancial, como pareja
substancial, y como padres substanciales; anheló la perfección de su objeto
recíproco de amor verdadero.
Con
el amor verdadero de una relación vertical entre padres e hijos, la relación
horizontal de amor verdadero conyugal y el amor verdadero fraternal en la
posición frente-detrás, Dios anheló el ideal esférico del amor verdadero. Es
decir que la unificación se alcanza cuando en un único punto central se conecta
todo, verticalmente se conectan superior e inferior, horizontalmente derecha e
izquierda y se conecta la secuencia frente-detrás. Ese punto es el punto
central del cuerpo esférico. (259-44, 27.3.1994).
¿Cuándo
perfeccionamos las Cuatro Grandes Dimensiones del Corazón: de hijos, de
hermanos, de esposos y de padres? Cuando el ser humano se casa centrado en Dios
y produce frutos del primer amor, ese es el centro y el fruto de toda
perfección. Por lo tanto el matrimonio es la unión virtuosa del Cielo, la
Tierra y el ser humano; es la perfección de lo vertical y lo horizontal,
derecha e izquierda y frente y detrás. El matrimonio es el lugar de la
perfección del amor verdadero ideal de los hijos, los hermanos, los esposos y
los padres. La pareja Adán y Eva son -como
objeto recíproco substancial más amado por Dios- el
“segundo” antepasado y al posicionarse como “segundos creadores” heredan el
sentimiento de todo lo que Dios sintió como “primer creador,” siendo su alegría
como “segundos creadores” la multiplicación de hijos para experimentar en
persona la posición del primer creador, sintiendo es su lugar la alegría de la
posición de hijos, hermanos, esposos y padres. Dios es el primer creador, Adán
y Eva son el “segundo creador” y los hijos de Adán y Eva son el “tercer
creador,” es decir, que como primer, segundo y tercer creador, Dios, Adán y
Eva, y los hijos constituyen la categoría fórmula centrada en al base de cuatro
posiciones, fórmula y principio fundamental de la existencia que toda la
humanidad no puede sino seguir.
Viéndolo
así, si se conectan superior e inferior (padres e hijos), izquierda y derecha
(la pareja casada) y frente y detrás (los hermanos), con Adán y Eva como
centro, vemos la perfección de la familia. En esa posición se encuentran con
Dios, es la posición de la unidad de la mente y el cuerpo en cada individuo, la
unión del hombre y la mujer…formándose una base unida entre Dios, Adán, Eva y
los hijos, donde pueden afirmarse centrados en Dios; se convierte en la base
donde se concentran la paz, la libertad, la felicidad y la esperanza. (259-42,
27.3.1994).
Permitirle
a Adán y Eva la reproducción de hijos fue hacer que Adán y Eva -en
la posición de “segundo creador” substancial visible- experimenten
el estímulo proveniente del “tercer creador” substancial. Así, la familia es la
base para experimentar generación tras generación las Cuatro Grandes Esferas
del Corazón: de hijos, hermanos, esposos y padres. La familia es la base para
perfeccionar todo el amor verdadero. Y la familia forma la unidad del amor
divino y el amor humano, además de hacer posible el comienzo de la perfección
que permite poseer el universo.
Es
decir que es la fuente de hijos, hermanos, esposos y padres ideales. Solamente
allí pueden surgir hombres y mujeres unidos en mente y cuerpo, solamente allí
se puede ver una pareja perfecta, con un hombre y una mujer ideales; allí
también se puede ver a padres ideales. Centrado en el amor verdadero, se crea
el modelo para poder ver la perfección de los hijos, los hermanos, los esposos
y los padres. (259-42, 27.3.1994).
Una
persona es padre o madre, esposo o esposa, hermano o hermana e hijo o hija. Son
“cuatro grandes principios.” Toda persona, mientras sea hijo o hija de alguien,
debe pasar por este curso; hay que ser hija o hijo de alguien. Los niños crecen
y aprenden a ser hermanos, nacen hijo o hija y crecen como hermanos. ¿Qué hacen
los hermanos? Aprenden a ser como el padre o la madre. Adán y Eva eran hermanos
que luego serían esposos y más tarde padres. Es lo mismo.
Por
esto, la esposa es como una hermana menor, una “hermana Eva;” el esposo es
como su hermano mayor. Ante Dios son hijos e hijas y como tales tienen un
camino a seguir, como hombres y como mujeres respectivamente. En la escuela
aprenderán los deberes morales y cívicos de un hombre y una mujer, y se irán
pareciendo a papá y mamá, y como ellos, se casan. (263-57, 16.8.1994).
En
el artículo 3º del juramento familiar aparece lo que sería el contenido del
texto educativo o enseñanzas del país del cielo si Adán y Eva no caían. Toda
persona debe perfeccionarlo. Gracias a que está directamente unificado su
propósito, serán una familia liberada, sin acusaciones en el mundo espiritual
ni en el terrenal. A partir de allí nace el mundo ideal de paz y felicidad, el
Reino de Dios terrenal y celestial.
Viéndolo
así, ¿qué son las Cuatro Grandes Dimensiones del Corazón? No son cuatro
dimensiones separadas. Cuando Adán y Eva se casaren, todas darían fruto allí.
Entonces, al mismo tiempo que son la perfección de Dios, con Adán y Eva en la
posición de perfección de padres, esposos y hermanos, a partir de la semilla de
bebé de Dios, también los hijos de Adán se perfeccionan en esa
posición. La Caída significó no tener ni poder ver en este mundo el
estándar del “tercer creador.” (264-195, 16.8.1994).
En
general, todo ser humano nace como hijo, crece como hermano, se convierte en
cónyuge y fallece siendo padre o madre. Este es el curso fórmula ineludible del
ser humano. Quien no pase por este curso se sentirá desdichado cuando vaya al
mundo espiritual. La mujer que no conoció el amor de un esposo, la persona que
no conoció el amor de padres, o el amor de hermanos o el amor de hijos, no
puede ir cerca de Dios. Por eso hablamos en la Iglesia de la
Unificación de las “Cuatro Grandes Dimensiones del Corazón.” (263-57,
16.8.1994).
¿Cuáles
son “las Cuatro Grandes Dimensiones del Corazón”? Son la esfera del corazón de
los hijos, la esfera del corazón de los hermanos, la esfera del corazón de los
esposos y la esfera del corazón de los padres. En una familia el abuelo está en
la posición de Dios; en lo que hace a la esfera de la perfección Adán y Eva
están horizontalmente en la posición de ligarse directamente al Dios
perpendicular, y sus hijos representan el mundo del futuro. Recuerden bien que
“nuestra” familia es el fundamento para heredar los Tres Grandes Reinados:
pasado, presente y futuro. Al estar en la posición de Dios el abuelo es el rey
del hogar y los hijos de uno son los reyes y reinas a heredar el Reino de Dios
del futuro. (235-30, 24.8.1992).
¿Qué
es el tercer artículo del juramento familiar? Es el texto educativo del país
del Cielo. Las Cuatro Grandes Esferas del Corazón son aquello que Adán y Eva no
pudieron perfeccionar. La vida conyugal es el punto terminal de la perfección
de los hijos, es el punto terminal de la perfección de los hermanos, es el
punto terminal de la perfección de los esposos y es el punto terminal de la
perfección de los padres. Hay que casarse y dar a luz hijos sagrados. Ellos son
el fruto. Por eso el amor de los padres por sus hijos no cambia en miles de
años. La posición de una pareja casada es formidable.
Es
la posición donde florece históricamente la cumbre de la esperanza que como
hijos la humanidad ha anhelado; es la posición donde se florece como hermanos y
como esposos. Es la posición donde los padres se unen. Y así, de la misma
manera que Dios comenzó a crear, Adán y Eva lo hacen a partir de allí, amándose
como pareja y dando a luz hijos. Se posicionan como “creador” substancial y,
procrean hijos en la posición de “creador” horizontal (terrenal). Hacen así al
“tercer creador,” que son los hijos. (263-148, 21.8.1994).
La
posición de la pareja es al mismo tiempo la posición de la unión de Dios y sus
hijos, es la posición de la unión de los hermanos en la familia de Dios, es la
posición de la unión de la pareja y es la posición de la unión de los padres.
La posición de la pareja, vista según las Cuatro Grandes Dimensiones del
Corazón, es la del objeto recíproco absoluto que la perfeccionará.
Por
consiguiente, es la posición en la cual el esposo hace que la esposa reciba al
hijo ideal de Dios, la hace recibir así al hermano mayor celestial, al marido
celestial, al padre celestial. En el caso de la esposa hacia el marido es la misma
posición.
Tal
pareja, y así como lo experimentó Dios, da a luz hijos y experimenta mediante
sus niños todo lo que fueron ellos cuando chicos, y esto les hace sentir
alegría. (259-45,
27.3.1994).
¿Qué
son “las Cuatro Grandes Dimensiones del Corazón”? ¿Cuál es la esperanza de los
hijos? Su esperanza también es la de encontrar el camino del amor. La esperanza
de los hermanos es también encontrar el camino del amor. La esperanza de la
pareja también es encontrar el camino del amor. La esperanza de los padres
también es encontrar el camino del amor. Van en busca del camino del amor, pero
¿Cuál es la parada o terminal donde las cuatro dimensiones del corazón
encuentran el camino del amor? En el amor de la familia. (273-24,
21.10.1995).
Las
Cuatro Grandes Dimensiones del Corazón deben ser perfeccionadas en las cuatro
esferas verticales del corazón de Dios: la perfección de la esfera del corazón
de hijos, hermanos, esposos y padres. Adán y Eva debieron haber perfeccionado
todas ellas. Por eso hay que aliviar la tristeza de Dios perfeccionando las
cuatro grandes dimensiones verticales del corazón.
En
la familia el abuelo es la persona en la posición de haber creado el Reino de
los Cielos; no sabían que allí en la familia el rey y la reina son el abuelo y
la abuela, ¿verdad? Recuerden bien que de aquí en más la familia es la base
para que hereden el Reino de los Cielos.
Como
nuestra familia es la base para hacer realidad las cuatro grandes esferas
verticales del corazón, ahora deben haber entendido bien cuánto deben vivir una
vida de amor en el hogar. (235-30, 24.8.1992).
Siendo
que el amor de Dios es absoluto, es un principio o ley celestial fundamental
según el cual una pareja no puede separarse. Hay que restaurar el mundo humano
caído que perdió este principio y hay que retornar a la tierra natal original.
Haciéndolo se puede alcanzar la meta de la paz mundial. Y del reino celestial
familiar al reino celestial nacional, del reino celestial nacional al reino
celestial mundial y hasta el Reino de los Cielos celestial verá su liberación,
desplegándose hacia un mundo pacífico.
La
posición de una pareja casada que se ama con amor verdadero es la posición del
palacio que a su vez es fuente del amor, la vida y el linaje de Dios y del ser
humano; es el punto de partida del ideal del Reino de los Cielos en la
Tierra y en el Cielo.
Los
hijos que fueren fruto del amor verdadero perfeccionarán la unidad conyugal
centrada en amor verdadero y serán una familia que sirva y atienda a Dios,
llegarán a ser la base de partida del ideal de la paz. Las dos mitades -que
son el hombre y la mujer- serán uno y como
objeto recíproco acompañante de Dios perfeccionarán el amor divino ideal.
Es
decir que, haciendo perfeccionar al ser humano en amor verdadero como persona
de infinito valor, Dios mismo se perfecciona en el amor verdadero, establece el
ideal familiar -que es el ideal de la divina Creación
embebido en el eterno amor ideal- y perfecciona el
mundo ideal. (295-45, 17.8.1998).
Adán
y Eva deben realizar las Cuatro Grandes Esferas del Corazón en el plano
vertical centrados en los hijos. Y como la familia es el despliegue horizontal
de lo vertical hay que heredar una tradición de 3 etapas centradas en Dios.
Actualmente el centro son el padre y la madre, Adán y Eva. El pasado es la posición
de Dios y los hijos son la posición del futuro. Sepan así que nuestra familia
debe heredar la tradición de Tres Grandes Reinados. Una Familia Real que haya
vivido así ingresará como pueblo del país eterno, como Familia Real del país
eterno. Ese lugar es el Reino de los Cielos. Esa es justamente la posición de
los Padres Verdaderos. Hoy, con la aparición de ellos, se perfeccionaron las
Cuatro Grandes Esferas del Corazón y los Tres Grandes Reinados.
En
la medida que el centro son los padres -y
como los Padres están en la posición de reyes que representan a las familias
del mundo entero- las próximas generaciones que aquí
pertenezcan serán hijos a heredar ese reinado. Es la misma conclusión. Jesús
cumplió hasta ahora el papel de rey en el mundo celestial porque no había
padres, pero ahora que yo voy se establecerá un nuevo reinado centrado en los
Padres; también será así en la Tierra. Así, los “positivos” (sujetos
recíprocos) visible e invisible se unen. La mente y el cuerpo se unen. (235-231,
20.9.1992).
Un
padre cría a los hijos de Dios en su lugar y en la posición de padre
substancial. Gracias a ello uno puede sentir substancialmente cómo es que el
Dios invisible crió a sus hijos. También Dios ha crecido así, pasando la etapa
de los hijos, los hermanos, los esposos y los padres.
Criando
a los hijos propios uno puede ver la historia del pasado del Dios invisible,
ese aspecto del primer creador en la etapa de los bebés. Uno cría sus hijos en
la posición de “segundo creador,” creador “visible,” y nos permite criar hijos,
hermanos, y formar un matrimonio para ver substancialmente en el plano
horizontal la realidad interna e invisible que vivió Dios criando a Adán y Eva
como hijos y hermanos. Eso es lo que representan nuestros hijos. (263-148,
21.8.1994).
¿Cuándo
se perfeccionan las Cuatro Grandes Dimensiones del Corazón? ¿Cuándo se
perfeccionan los hijos? ¿Cuándo se perfecciona la pareja? Se perfeccionan al
momento de casarse; en ese momento dan frutos los tres amores: el amor de hijo,
el de hermanos y el de la pareja. En el mundo terrenal es así. Los padres de
Adán y Eva están en el Cielo. Los padres se erigen sobre la base de estos tres
tipos de amor.
Ya
que de esta manera ustedes nacieron, crecieron y se hicieron padres, ahora
tienen que tener hijos, tienen que dar a luz a su próxima generación. ¿Qué es
la próxima generación? Es crear hijos como “segundo creador,” así como Dios
creó a Adán y a Eva. Como el primer creador es vertical, ambos deben unirse en
la columna vertical. El nivel horizontal se elevará infinitamente. De modo que
el nivel vertical se ensancha infinitamente, teniendo lugar una esfera en una
superficie infinita.
Por
eso los padres representan al Cielo. Los hijos, los hermanos y la pareja
representan la Tierra. Cuando se unen en torno a los padres, se unen
en el nivel vertical. Por eso la perfección de Adán y Eva es la perfección del
ideal divino de la Creación. Se perfecciona todo lo anhelado como
ideal de la Creación. ¿Qué significa esto? Que para ello se necesita
un objeto recíproco de amor. (263-57, 16.8.1994).
La
perfección de las Cuatro Grandes Dimensiones del Corazón da fruto en el amor de
un objeto recíproco centrado en Dios, que es la exteriorización del pasado, el
presente y el futuro. Esa posición es la unión en amor de una pareja que
contrae matrimonio. Esa posición de unidad en un solo cuerpo no se puede lograr
por uno mismo, sino que debe estar centrada en Dios. Tiene que insertarse Dios
para que de esta posición de una pareja surja la posición del rey. Sin formar
una unión en amor, no nace el reinado. El reinado se forma con un rey y una
reina; el Dios vertical tiene que insertarse allí para que nazca el reinado.
Así,
por primera vez en el mundo terrenal el propio Dios se une completamente a Adán
y Eva. Se unen y proyectan horizontalmente hijos e hijas, formando todos una
idéntica base de cuatro posiciones. Si tienen tres hijos, las bases de cuatro
posiciones de esos tres hijos son vistas como una idéntica forma modelo. El
valor será el mismo que el de la familia de Adán y Eva. Una semilla es algo que
siempre conserva el mismo valor. (270-258, 16.7.1995).
Tienen
que saber que la posición del segundo creador ya estaba prometida, pero no la
del tercer creador. Dios no pudo tener nietos. Sepan que ustedes tienen que ser
sus nietos. Esos nietos reviven todo el crecimiento del primer Dios invisible y
del segundo Dios, para alegría de Dios y de los padres; son seres capaces de
hacer sentir el amor de ambos mundos, proyectando la totalidad de la historia
del pasado. Quien está en esa posición no es Adán, ni Dios, sino los nietos.
Por eso también Dios venera a los hijos; Dios también venera a los nietos y
Adán también tiene que venerar a sus hijos. Deben criar correctamente a sus
hijos. Por eso, si uno de sus hijos cae, ocurre la impactante realidad de que
la familia queda fuera.
Hay
que perfeccionar las Cuatro Dimensiones del Corazón y los Tres Grandes
Reinados. El abuelo está en el lugar de Dios. El padre, siendo el centro de la
segunda generación, se convierte en el rey de las familias del mundo. Hay que
servir al padre y la madre como si fuesen el rey y la reina. Por recibir los
dos tipos de amor, por poder recibir el amor de padre y madre en lugar de Dios,
en la era de los nietos pasamos al mundo de la expansión del Reino de Dios en
el Cielo y en la Tierra. (264-195, 9.10.1994).
Dios
pasó de haber amado a Adán y Eva desde que estaban dentro de su mente a amar a
los hijos queridos de Adán y Eva con un cuerpo substancial visible. Es
diferente entonces la posición en la que Dios y Adán y Eva aman a los nietos.
Por eso rinde un fruto que tiene lugar en dos etapas, según el principio de
“origen-división-unión.”
Así
como cuando Dios creó a Adán y a Eva de la división del origen y se elevó a la
posición de “padres” pasando por la etapa de hijos, hermanos y pareja, debemos
ascender pasando por el amor de hijos, por el amor fraternal, por el amor
conyugal y finalmente por el amor de padres. Deberían tener bien claro que el
amor de padres debe estar conectado tanto vertical como horizontalmente.
Por
eso el estándar vertical tiene lugar en la Tierra y en el Cielo;
luego se expande centrado en los padres. Toda la historia se desenvuelve
centrada en los padres. Este es el curso fórmula del desarrollo; se desarrolla
en la forma de una familia centrada en los padres. (270-258,
16.7.1995).
También
Dios ha venido creciendo; creó substancialmente en Adán y Eva a los hijos,
hermanos, esposos y padres que tenía en su mente invisible y los sintió como su
“segundo yo” en su crecimiento como hijos, hermanos, esposos y padres. Dios
experimenta infinita alegría al perfeccionar de esa manera el ideal del amor
verdadero.
Para
hacer que los humanos sintamos la misma alegría que Dios, toda persona pasa por
la posición de ser hijo, hermano, esposo y padre de alguien. Toda persona forma
una familia centrada en las Cuatro Grandes Dimensiones del Corazón, por lo
que la familia es la base para vivir en carne propia las esferas ideales del
corazón. Al igual que Dios, aquellos de nosotros que experimenten las vivencias
de las esferas substanciales del corazón tendrán libertad en cualquier lugar
del Reino de Dios terrenal y el celestial. Deseamos tener una familia para
poder llegar a ser personas ideales. Todo ser humano debe restaurar la familia
original y restaurar el nido del amor. (259-44, 27.3.1994).
Como
matrimonio deber realizar las Cuatro Grandes Dimensiones del
Corazón y los Tres Grandes Reinados. De lograrlo, podrán ir y venir a
placer entre la Tierra y el mundo espiritual. La perfección de
las Cuatro Grandes Dimensiones del Corazón es posible cuando se casan
y se unen en amor. Si esto se quiebra, quedarán incompletas las esferas del
corazón de hijos, hermanos, esposos y padres. Habría que ir al mundo espiritual
habiendo perfeccionado antes estas esferas del corazón que por culpa de la
Caída nunca fueron realizadas. Por eso hay que restaurarlas por
indemnización. (249-289, 11.10.1993).
Las Cuatro
Grandes Dimensiones del Corazón dan fruto en la unión en amor de una
pareja, y los Tres Grandes Reinados se perfeccionan una vez que Adán y Eva
tienen hijos. Recién después de tenerlos se perfeccionan los Tres Grandes
Reinados. Dios representa al abuelo, que a su vez representa al mundo
espiritual y Adán y Eva representan el presente, uniendo así el pasado, el
presente y el futuro representado en los hijos nacidos de Adán y Eva. Lo que se
dividió del origen debe volver a unirse (origen-división-unión). (270-258,
16.7.1995).
Nuestra
vida terrenal se transfiere al mundo espiritual tal cual es. Tienen que
saberlo. ¿Y cómo pueden conectarse horizontalmente una vez que estén en el
mundo espiritual? Ingresamos a ese mundo donde lo que “yo” sentí en mi familia,
lo siento en la familia universal. Vivimos aquí en una familia centrada en
padres horizontales -por supuesto que
centrada en Dios, el Padre y Madre vertical- y
luego pasamos al eterno mundo vertical, el mundo de los padres. En la medida
que ese mundo es el Reino de los Cielos, no entra una sola generación sino que
hay que pensar que entran miles de generaciones. Es la extensión de una vida
terrenal centrada en Dios, vivida con los abuelos, los padres y los hijos; de
modo que para entrar allí y armonizar, tienen que haber lazos que nos hagan
sentir horizontalmente la responsabilidad que sentimos en la familia, ya sea
como hermana mayor, o menor, o como esposa, o como madre, o como hermano mayor,
o menor, o como esposo o como padre. (247-308, 1.6.1993).
Es
la primera vez que escuchan esto. El Reino de los Cielos es la patria a la que
debemos ir con el amor de la Familia Real, habiendo restaurado
las Cuatro Grandes Dimensiones del Corazón y los Tres Grandes
Reinados. ¡Muéranse y verán si no es así! Por bien nacida que fuere una
persona, queda atrapada en esta condición. En ese momento no se arrepientan,
“¡Ah, si le hubiese hecho caso al Reverendo Moon!;” mejor decídanse rápido
y reciban la Bendición del matrimonio ahora. Es la manera más rápida
de resolverlo. Y mientras tanto van aprendiendo. Un hombre y su mujer tienen
que ser unidos, restaurar la familia que el Cielo perdió y atender a Dios como
a un rey. El abuelo simboliza a Dios, hay que atenderlo en lugar de Dios. Su
padre y su madre son reyes centrados en la familia de 5000 millones que
componen la raza humana. Hay que atender a los hijos como a reyes del futuro.
¡Que el mundo donde las familias atienden a sus padres como a Dios y leguen esa
tradición por millares de generaciones se convierta en el Reino de los Cielos
en la Tierra! ¡Amén! (239-76, 23.11.1992).
3.2. Los Tres Grandes
Reinados
3.2.1. Los Tres Grandes
Reinados son el marco básico del ideal de la Creación
Si
desde un principio Adán se hubiese perfeccionado, se perfeccionaba también el
padre del Reino de los Cielos; cuando se perfeccionase Eva, también lo hacía la
madre del Reino de los Cielos. Si con ello llegaban a ser “dueños” (soberanos)
de la familia, se habría formado la Familia Real Celestial. Por lo
tanto, Adán y Eva fueron concebidos para ser reyes individuales, reyes
tribales, reyes nacionales y reyes mundiales. (201-130, 27.3.1990).
Dios
vendría a ser el rey del Reino de los Cielos, Adán sería el rey terrenal y los
hijos de Adán crecerían como reyes del Cielo y de la Tierra. Si le
preguntasen a cualquiera “¿qué aspira tu familia?” responderá “Mi abuelo, mi
papá y yo deseamos ser reyes. Esa es la máxima aspiración del ser humano.”
Ustedes viven sin saber que son hijos de Tres Grandes Reinados. Para ser el
príncipe de tres generaciones, hay que atender al abuelo como si fuese rey del
mundo celestial, y hay que atender a los hijos como si fuesen príncipes. El nacimiento
de una familia así debió serlo la familia de Adán centrada en el ideal de Dios.
Allí están incluidos el país de Adán, el mundo de Adán y el universo de
Adán. (280-167,
24.11.1996).
Adán
y Eva son hijos de Dios, y en la medida que lo son, son los príncipes del mundo
espiritual y príncipes del mundo terrenal. Al mismo tiempo que son príncipes
del mundo celestial, debían crecer para llegar a ser los reyes de la
Tierra. Son descendientes reales. De modo que deben cumplir con las leyes
del palacio celestial, practicar todos sus deberes morales y llegar a ser un
modelo ideal en toda dirección -vertical, horizontal,
derecha, izquierda, frente, detrás- centrados en el
amor de Dios. Vayan donde fueren -al Este, al Oeste, al
Sur, al Norte, hacia delante o hacia atrás- serían
un modelo ideal porque están en esa posición central, que es el eje o el núcleo
de todas las direcciones. Desde esta perspectiva, ustedes deberían ser un
ejemplo dondequiera que fueren. (226-258, 9.2.1992).
¿Qué
son el abuelo y la abuela? Son embajadores plenipotenciarios enviados por el
mundo celestial. Por eso hay que atenderlos como si fuesen Dios. Su padre y su
madre son reyes de las familias de 5000 millones de personas que conforman la
humanidad. Ustedes son príncipes a heredar el futuro reinado. Tenemos esa
tradición.
¿Cuál
es el propósito del ser humano? El ser humano vive para recibir el reinado
pasado, presente y futuro del mundo celestial. Todos quieren ser reyes y
reinas, ¿verdad? Con esa corriente ideológica principal como base, se tornan
ciudadanos de una esfera del corazón fraternal recíproca. Esto se trasmitirá
por millares de años como realeza centrada en el primer descendiente real
directo. (228-282,
5.7.1992).
¿Qué
es la familia ideal original? Es la familia del “padre rey celestial,” el rey
del Cielo y de la Tierra. ¿Qué es la familia ideal? Dios representa
el pasado, la Tierra representa el presente y los hijos son los
príncipes del futuro. El “padre rey celestial” es la posición de Dios, el “padre
rey terrenal” es la posición del padre y la madre, y los hijos son los
príncipes, esa es la posición de los hijos. Si tomamos como familia las 3
generaciones: el abuelo representa a Dios, este “padre rey terrenal” representa
al padre y la madre de la familia, y los hijos son príncipes y princesas. Estas
tres generaciones son todas representantes del reinado. Hablar del abuelo es
hablar del pasado, hablar de los padres es hablar del presente y hablar de los
hijos es hablar del futuro. Interconectados abarcan el pasado, el presente y
hasta el futuro. (219-244, 8.9.1991).
La
familia que perfecciona las cuatro dimensiones del corazón y los tres reinados
es una familia ideal. El abuelo es como Dios, los padres son los reyes de las
familias del mundo y uno es el futuro rey, a heredar los reinos celestial y
terrenal. Dios es el rey del Cielo, los padres son los reyes de la
Tierra y los hijos son los reyes herederos de ello. El lugar donde deben
dar frutos estos Tres Grandes Reinados es en nuestra familia ideal. (239-185,
24.11.1992).
Como
el abuelo representó el pasado del mundo celestial, es un embajador del mundo
celestial dentro de casa, enviado especial del Cielo. La madre y el padre son
los reyes del Reino de los Cielos terrenal del presente. Un nieto puede recibir
el amor de su padre y puede recibir el amor del abuelo. Adán y Eva no
recibieron más que el amor de Dios. No hubo quien recibiese el amor de Adán.
Dios tampoco pudo amar más que a la primera generación. Hay que amar hasta la
segunda generación de nietos. A partir de allí se expande. Tres generaciones
forman una unidad. Por eso hay que servir al abuelo como si fuese Dios, hay que
servir a mamá y papá como si fuesen los reyes del mundo y hay que servir a los
nietos como a reyes del futuro mundo celestial y del reino terrenal. Es dual,
doble. La tercera generación puede recibir el amor del abuelo y de sus padres.
Es doble. Así se origina el Reino de Dios terrenal y el espiritual. (266-147,
22.12.1994).
El
abuelo y la abuela deben actuar en el lugar de Dios, el padre y la madre deben
actuar en el lugar de gobernantes del mundo y sus hijos como reyes del mundo
celestial. El ideal de la familia es que vivan comportándose como príncipes y
princesas, ésa es la familia original de amor que Dios creó. La familia es el
palacio del reino celestial y sus integrantes representan a la Familia
Real del mundo celestial. Sus padres representan al rey y la reina de
todas las naciones del mundo. Todos tienen esa ambición. Es lo mismo. Los niños
representan a príncipes y princesas de todo el universo del futuro. El centro
del lugar de semejante valor es nuestra familia; realmente debemos estar
orgullosos de ella. Es muy valioso que estemos sobre las bases de tan
maravillosa teoría. Cuando puedan decir “Yo, como familia central, estoy
orgulloso de ser una familia que representa al matrimonio ideal,” todo lo
existente y a existir les darán la bienvenida. ¿Entienden el valor de esa
familia y sus antecedentes históricos? Esta es precisamente la organización o
el sistema de la familia ideal creada por Dios. Ustedes deben alcanzar esa
posición. Dios está en el lugar del abuelo. Si llegan a esa posición, todos
vendrán a reverenciarlos. (216-299, 14.4.1991).
El
ideal unificado de los Tres Grandes Reinados no sólo comprende la era del
reinado de los abuelos y la era del reinado de los padres, sino que también
incluye las eras del reinado del mundo espiritual y del país terrenal. El
abuelo es la primera generación y el padre es la segunda; necesitan una tercera
generación, ya que los nietos deben recibir el amor de sus abuelos y también el
de sus padres. Es realmente extraño. Yo tuve hijos e hijas y los crié, pero soy
amigo de mis nietos; nos hicimos amigos. A medida que envejecemos nos sentimos
solos, nuestro entorno cambia y todo se retrae; así es que nos aliamos con
nuestros nietos. Así se perfeccionan el abuelo y el padre, y juntos forman una
semilla. Una vez que la cima está conectada hasta este punto, todo debe
conectarse allí. Únicamente cuando estos dos se unen, se convierte en una
semilla. Así el abuelo se perfecciona, el padre también, y nace una semilla.
Centrada en los hijos de la familia de Adán, en esa única forma modelo, la
familia se expande horizontalmente conectada a la descendencia real directa. Es
imposible expandirse sin convertirse en una semilla que vivenció tres esferas
del corazón. (283-79, 8.4.1997).
Por
culpa de la caída de Adán y Eva, Dios no llegó a ocupar una posición en la
tercera generación. La Caída ocurrió en la segunda generación. ¿Qué
es lo triste hoy de las familias norteamericanas? Que el abuelo y la abuela no
pueden ver a sus nietos tanto como quisieran. Los abuelos nacieron bebés,
llegaron a abuelos y retornan a un estado similar al del bebé, de manera que
sus amigos son sus nietos. Cuando uno envejece se vuelve senil, ¿no? , uno se
vuelve como un niño, va pareciéndose a un niño. Si a uno le da amnesia... ¿no se olvida hasta de las palabras? Por
eso deben permanecer unidos; cuando uno llega a abuelo anciano, sus nietos son
más simpáticos que sus hijos; extrañan a sus nietos más que a sus hijos. Es
así. Desde este punto de vista ¡qué infeliz es la gente mayor de los Estados
Unidos! (266-147, 22.12.1994).
Amando
y respetando a nuestro abuelo heredamos el pasado y aprendemos sobre la vida en
el mundo pasado. De nuestros padres aprendemos el presente, y amando y mimando
a nuestros hijos vamos aprendiendo sobre el futuro. ¿Qué es lo que heredamos de
nuestros abuelos y padres? El linaje que recibimos es el del amor verdadero.
Heredamos amor verdadero. Nuestros abuelos son ancianos, pero están unidos con
amor verdadero, y también nuestros padres están unidos, de modo que nosotros
también debemos ser como ellos y heredar el futuro. Entiendan que sin ser una
verdadera familia, absoluta, no pueden heredar el futuro.
Cuando
miramos a estas tres generaciones es como estar mirando el universo. El amor
universal está en la verdadera familia, que representa toda la historia, el
presente y el futuro provenientes de Dios. En una verdadera familia amamos a la
abuela, a la madre, a la hermana mayor… Si no tenemos abuela, nos sentimos algo
inseguros; si no tenemos abuelo, también… y lo mismo si falta alguno de los
miembros de la familia. Cuando logremos esa familia, iremos al mundo celestial
tal cual somos en la Tierra. Los abuelos, el padre y la madre, los
hijos, todos van automáticamente al Reino de los Cielos. La persona que amó a
abuelos verdaderos, a padres verdaderos, a hijos verdaderos, a familias
verdaderas, a una nación verdadera y al universo verdadero, irá al Reino de los
Cielos. La familia es el texto modelo de ello.
Cuando
pensamos en esto, cuando pensamos en Dios, nuestro futuro es eterno. Si amando
a Dios sentimos que “mi amor va hacia el futuro,” el futuro se torna un
eterno. (162-140,
5.4.1987).
La
familia ideal es la que perfecciona las Cuatro Grandes Dimensiones del
Corazón y los Tres Grandes Reinados. Por eso el abuelo es como Dios, los
padres son como los reyes de las familias del mundo y uno es como el futuro rey
que heredará los reinados terrenal y espiritual. Nuestra familia ideal es el
lugar donde deben dar fruto los Tres Grandes Reinados. (239-185,
24.11.1992).
Ahora
que ingresamos en la era del Reino de los Cielos terrenal nuestras familias
bendecidas son Familias Reales. ¿Qué tan ejemplares deberíamos ser, entonces?
¿Puede un rey vivir como se le plazca? Todos, el rey, la reina y los príncipes,
deben cumplir las leyes de su país. Además están las normas del palacio. Una de
las leyes es la ley del palacio ¿Acaso no hay normas para los nobles que viven
en el palacio? ¡Lo difícil que es en Inglaterra o en Corea la vida de la
descendencia real! Yo transité ya todo ese camino, el camino de la
restauración. Si uno no lo prueba, no toma conciencia del Reino de los Cielos.
Ustedes no pueden elevarse a la posición de rey que gobernará el Reino de los
Cielos. Sin saber cómo atender a la reina, ¿cómo pueden llegar a ser reyes? ¿No
les parece? (232-326, 10.7.1992).
Mis
enseñanzas son el comienzo de una historia, el comienzo de la esperanza de la
humanidad, el comienzo de la felicidad y la paz. Es el comienzo de todo lo que
concierne al Reino de los Cielos. De modo que sus familias, conectadas a mí
durante mi vida en este mundo, están en la esfera de la realeza. Si viven de
esta forma irán infaliblemente al nivel del mundo espiritual proporcional al
grado de perfección alcanzado. Si piensan que esto que digo no tiene nada que
ver con ustedes, están equivocados.
Sus
familias están en posición de cumplir los mayores anhelos del mundo. La
esperanza de la familia es que el abuelo sea un rey, que el padre sea un rey y
que siéndolo también el hijo, las tres generaciones se posicionen como reyes
del universo. No hay mayor esperanza que ésa. Renueven su convicción de que
ustedes alcanzarán la cumbre de la perfección de las aspiraciones humanas. (249-111, 8.10.1993).
3.2.2. La restauración
del derecho a la primogenitura, el ámbito de los padres y el reinado
Adán
y Eva habrían sido los padres de la humanidad y al mismo tiempo los reyes de
todas las naciones. Adán y Eva cayeron y perdieron los tres derechos de los que
hablamos en la Iglesia de la Unificación.
Adán
es el primer hijo, el mayor de todos los humanos; significa que poseía la
primogenitura. Ese primogénito se convertiría naturalmente en padre y más tarde
habría llegado a ser rey ¿Cuáles son los tres derechos? Uno es el derecho a la
primogenitura, otro es el derecho a ser padre y el tercero es el derecho a ser
un rey. Los humanos nacemos dotados de estos tres grandes derechos. (273-223,
29.10.1995).
Los
Tres Grandes Reinados deben incluir el concepto de primer creador, segundo
creador y tercer creador. Si este no se incluye no pueden haber Tres Grandes
Reinados. Dios es el ancestro del pasado, Adán y Eva son los ancestros del
presente y sus hijos son los ancestros del futuro. Deben incluir el concepto
del antepasado o de lo contrario no habrán tres reinados. Luego le sigue
naturalmente el ámbito de dominio de la Familia Real, centrado en el
linaje directo y en calidad de relación recíproca. (270-287,
16.7.1995).
Como
conclusión integral de la historia providencial tenemos la restauración de la
primogenitura, la restauración del derecho a padre, la restauración del derecho
a rey y la restauración del derecho a la familia real. El propósito de la
restauración de la primogenitura es la restauración del derecho a ser padre. El
propósito de la restauración del derecho a ser padre es la restauración del
derecho a ser rey, y el propósito de este último es la restauración del derecho
ser una familia real. Sus abuelos, sus padres y su propio matrimonio simbolizan
los Tres Grandes Reinados. El abuelo simboliza el pasado, los padres simbolizan
el presente y su matrimonio simboliza el futuro; y como el abuelo es un
embajador especial del mundo espiritual enviado a su casa, la familia que
obedezca absolutamente al abuelo prosperará. (249-306, 11.10.1993).
La
historia providencial de la salvación es la historia de Caín y Abel debiendo
unirse para restaurar a la madre y restaurar al padre. Todo sería en vano si no
se restaura todo lo que se perdió. Después de restaurar a la madre y luego al
padre, hay que restaurar la familia. De esa manera se establecerá en este mundo
la eterna familia ideal.
Primero
hay que restaurar la primogenitura; segundo, hay que restaurar el ámbito de los
padres y ambos deben unirse para restaurar el reinado. Originalmente la familia
de Adán debió ser un “palacio.” Quiero decir que Adán y Eva eran un rey y una
reina. El hombre simboliza el Cielo y la mujer simboliza la Tierra, y si
el reinado de ambos mundos se hubiese perfeccionado, no hubiese caído, habrían
sido una familia ideal. Ese es el ideal de la familia de Adán. Después viene el
ámbito del dominio de la Familia Real. (246-170, 11.4.1993).
¿Qué
son los Tres Grandes Reinados? El abuelo es el rey del mundo celestial y el
padre y la madre son los reyes terrenales. Uno es el rey del futuro. De modo
que hay que ser absolutamente obediente a la instrucción del abuelo y a la
instrucción de los padres. Teniendo que ser más bien un patriota antes que un
hijo devoto, hay que ser absolutamente obediente. Los nietos, hijos de Adán,
recibirían el amor del padre y el amor del abuelo, pero no pudieron recibir más
que el amor del padre. No recibieron el amor del abuelo. Los hijos de Adán
deben recibir el amor del abuelo. Por eso lo de las tres generaciones.
Hay
que recibir el amor del abuelo para que recién entonces se expanda
horizontalmente. Hay que pasar por tres etapas. Ese es un modelo, la base de
cuatro posiciones. Hay que ligar las tres generaciones. Por eso si el nieto
recibe el amor del abuelo se conecta del mundo terrenal con el mundo
espiritual, se torna el sucesor de la descendencia real del mundo celestial. Lo
mismo es en el mundo terrenal. (283-79, 8.4.1997).
La
Caída arrastró tres generaciones. Los abuelos representan la era del
Antiguo Testamento, los padres representan la era del Nuevo Testamento, uno
representa la era del Completo Testamento y los hijos pasarán más adelante a
una era global. Estas deben ser conectadas en la familia, pero en la familia
donde esto debió ser conectado se perdieron los padres, se perdió la
primogenitura y se perdió el reinado. Los padres y el reinado ya los poseemos.
Como los Padres Verdaderos abrieron el camino para poder restaurar la
primogenitura, el ámbito de dominio de padres y el reinado, ahora se los lego a
ustedes.
Gracias
a tener este estándar del reinado ustedes pueden ser mesías tribales.
Si los doté del título de mesías tribales en representación
del reinado nacional, del reinado mundial y del reinado celestial, es porque
ustedes son reyes tribales, padres verdaderos tribales. (210-270,
25.12.1990).
Si
Adán no hubiese caído sería el gran primogénito, pero terminó en un fracaso.
Perdió el derecho a la primogenitura, perdió el derecho a ser padre y perdió el
derecho a ser el rey del universo. Comprendan que este movimiento de
recuperación de estos tres grandes derechos es justamente la parada final de la
providencia de la restauración. Esa es la conclusión. La providencia de la
restauración es para que Adán, en poder del derecho a ser padre verdadero y de
la primogenitura, restaure el reinado del mundo celestial y el mundo terrenal.
Nuestro primer ancestro debió haber sido ese tipo de persona. (208-272,
20.11.1990).
Si
no hubiesen caído, nuestros primeros ancestros habrían sido hijos de Dios y
reyes del Reino de Dios en la Tierra y en el Cielo. Eso es mundial.
Es el origen y al mismo tiempo el fin, el alfa y el omega. Del alfa no salieron
padres buenos sino que salieron padres malos; y todo esto debería ser
desechado. Tienen que surgir padres verdaderos que puedan digerir todo lo que
comenzó con padres malos. (226-319, 9.2.1992).
Hay
que ser uno con los Padres Verdaderos y heredar su tradición. Cuando la familia
de ustedes, en la tradición “central” (sujeto recíproco), se vuelva el fundamento
que pueda regir las naciones y sea una familia con rol de sujeto recíproco,
ingresarán en la esfera de la realeza del mundo celestial. El lugar al que así
ingresan se llama Reino de los Cielos, y no cualquiera entra allí. Tres
generaciones deben determinarse a seguir este camino y esto hace cuatro etapas:
los abuelos, los padres, la pareja y los hijos; son cuatro etapas pero tres
categorías, tres generaciones de parejas. (228-295, 5.7.1992).
Primero
viene la restauración del ámbito de los hermanos, en segundo lugar viene la
restauración del ámbito de los padres y en tercer lugar viene la restauración
del ámbito de los reyes. En el mundo democrático no existe el concepto del
reinado ¿verdad? El mundo democrático es el mundo del fraternalismo. Es una visión
en un mismo plano o nivel.
Es
el mundo del fraternalismo, en el que los hermanos luchan entre sí. Empiezan
con que “¡esto es mío!,” “¡no, es mío!,” y terminan en luchas. ¿Acaso la
democracia no lleva latente el concepto de la lucha? Se pelean el partido oficial y la oposición…
¿Cuál es el contenido? Se pelean por ver quién se queda con el
reinado. ¿Y qué es un presidente? ¿Acaso no es un rey? Como cambian
constantemente y todos recurren a la explotación, las cosas no funcionan. Si
apareciere un rey absoluto, no habría problemas. Nacería un mundo de paz
absoluta. (205-172,
1.9.1990).
El
ámbito político del mundo democrático es un sistema de luchas. Por eso nosotros
debemos elevarnos a la posición de padres, ya que únicamente así se puede
detener la lucha. Todos los hermanos se unen en torno a los padres. No hay otra
manera. Primero hay que restaurar a padres verdaderos y a partir de ellos se
pueden encontrar verdaderos hijos, verdaderas naciones y verdadera paz. Fuera
de ello, no hay manera. (205-190, 1.9.1990).
El
“Diosismo” es un pensamiento centrado en padres verdaderos, perteneciente al
ámbito vertical. Lo vertical y lo horizontal se combinan uniendo a todos los
hermanos del mundo y esto se manifiesta como un cuerpo esférico ideal. El amor
es esférico. Una esfera siempre está alineada a la perpendicular donde fuere
que se encuentre. Su superficie es como un ámbito ideal, de modo que el mundo,
el ámbito “superficial,” no puede quejarse. Cuando un balón de fútbol va
rodando y se detiene, cualquiera de sus lados es igual, de modo que se alinea a
la perpendicular, por eso decimos que se arriba a un mundo de igualdad, a un
mundo “esférico,” con esa perspectiva de valores. Ténganlo claro. (218-347,
22.8.1991).
Unificaremos
en torno al “Diosismo.” Los padres verdaderos son lo reyes de una familia. Una
familia armoniza automáticamente con otras, de modo que surgirá un rey tribal
(familia extendida). Las tribus forman un pueblo, de modo que surgirá un rey
étnico y así sucesivamente con la nación, el mundo y el universo. Los distintos
reyes van interconectándose hasta Dios, quien por eso es rey de reyes. (205-189,
1.9.1990).
3.3.
Perfeccionar la esfera de influencia o la soberanía de la Familia Real
3.3.1. El Reino de los
Cielos es el lugar donde va la Esfera de la Familia
Real del amor
El
Reino de los Cielos es el lugar donde van los miembros de la Familia Real,
aquellos que centrados en el amor de Dios se hicieron príncipes y princesas y
recibieron el amor del rey y de la reina. Los cristianos dicen que por creer en
Jesús irán al Reino de los Cielos ¿verdad? Bueno, que vayan, a ver cómo les va;
allá se van a enterar si yo tenía razón o no. Lo que ellos dicen no es lógico.
Hasta ahora ninguna religión se ajustó a la lógica. (237-172,
16.11.1992).
¿Quiénes
eran Adán y Eva? Si Dios es el rey del mundo creado, Adán y Eva eran los
objetos recíprocos del amor del rey; eran los príncipes a heredar la
Esfera de la Familia Real. Eran príncipe y princesa. Es lo que
habrían sido si no hubiesen caído. Comprendan que Adán y Eva fueron el primer
varón y la primera mujer nacidos de Dios, el gran rey del universo. (229-57,
9.4.1992).
Las
personas que pueden entrar al mundo celestial deben hacerlo en calidad de hijos
legítimos del amor de Dios, como descendencia real del mundo celestial… Ante
Dios hay que pasar por la puerta de los príncipes y las princesas. ¿Dónde está
el Reino de los Cielos? Allí donde uno va en calidad de descendencia real, como
miembro de la familia real. En este mundo debemos llegar a ser hijos del linaje
directo y colateral del amor fraternal ejemplar y vivir con el honor de la
realeza que ha formado un clan familiar y una nación ejemplares. Viviendo así,
el lugar al que iremos automáticamente será el Reino de los Cielos. (236-204,
8.11.1992).
Ahora
ustedes deben ser parte de la familia real del amor verdadero. Si Adán era hijo
directo, todos sus parientes son del linaje “colateral” y conforman el
“pueblo.” Hay que proveerse del amor de príncipes y princesas del mundo
celestial, llevar con altura esa autoridad y esa dignidad, y el lugar al que
ingresarán marchando con orgullo ¡será el Reino de los Cielos, la patria
original! (220-219, 19.10.1991).
Sin
amar al mundo no pueden ir al Reino de los Cielos. Para ingresar hay que amar
al mundo como si fuera propio y a la humanidad como si fuese la propia familia.
Si uno no puede ponerse en el lugar de Dios y sentir el dolor ajeno como
propio, no llegará a ser un príncipe o princesa del mundo celestial. Dios es
así, entonces tienen que ser sus príncipes y princesas; para eso hay que
restaurar el derecho a la primogenitura, el derecho a ser padres y el derecho a
ser rey, luego el derecho a pertenecer a la Familia Real. Sin pasar
esta última puerta no podrán encontrarse con Dios en el mundo original. Hay que
ir en busca de las raíces de las que hablamos antes, y la cuestión es si se
unirán al resultado y si serán bienvenidos por todo el universo, sin entrar en
conflictos en un mundo de libertad. Ante tal persona todos agacharán la cabeza,
ya sea que vayan pasando por el Cielo o el infierno. (253-322,
30.1.1994).
Sin
restaurar la primogenitura no se puede restaurar el ámbito de los padres. Como
se perdieron los hermanos originales, hay que elevarse a la posición de padres
sobre el fundamento de haber restaurado a los hermanos. La restauración sigue
el camino inverso. Luego de restaurados los padres, Adán y Eva, se vuelven
reyes. La esfera influencia de la Familia Real tiene lugar cuando se
forma un clan familiar y parientes de sangre colaterales centrados en un reinado
tribal (familia extendida). Esta es la conclusión general de la providencia de
restauración, es la conclusión tradicional y por lo tanto toda persona debe
seguir este camino para ser hijo de los Padres Verdaderos. (246-146,
7.4.1993).
Las Cuatro
Grandes Dimensiones del Corazón y los Tres Grandes Reinados deben ser
realizados en nuestro hogar. Quienes se perfeccionen por medio de esto no
necesitan creer en Jesús, ni tampoco necesitan creer en mí. Pueden ir
directamente ante el trono de Dios. El día que esto se cumpla, nacerá la esfera
de dominio de la Familia Real del país de Dios. Para ello hay que
vivir de cierta manera y más adelante deben tener la misma sangre que mis
hijos. ¿Entienden lo que quiero decir? Que debo casarlos con mis hijos para
conectarlos a la familia real. (238-48, 19.11.1992).
¿Cuál
es el centro de una familia que se perfecciona? El ideal de la familia, el
ideal divino de la Creación, recién se perfecciona con una vida centrada
en las Cuatro Grandes Dimensiones del Corazón, los Tres Grandes Reinados y
en la Esfera de la Familia Real. Deben pertenecer a la
Familia Real y esta familia tiene que unirse en torno al rey. El Reino de
los Cielos es el lugar al que se va cuando uno vivió dentro de la Familia
Real. (244-48,
29.1.1993).
Podremos
entrar a la esfera de dominio de la Familia Real solamente después de
realizar las Cuatro Grandes Esferas del Corazón y los Tres Grandes
Reinados. La esfera de influencia de la Familia Real es el lugar del
amor verdadero centrado en ellos. Es un camino libre y seguro hasta el Reino de
los Cielos.
Ese
es el ideal de Dios para la familia de Adán. Allí reside la perfección del hijo
y la hija verdaderos; allí se perfeccionan los hermanos, se perfecciona el
matrimonio y se perfeccionan los padres. (244-310, 1.3.1993).
La
restauración de la primogenitura conduce a la restauración de los padres, y la
restauración de los padres a la restauración del reinado. Restaurando la
soberanía del reinado tiene lugar la esfera de dominio de la Familia
Real. La esfera de influencia de la Familia Real habla de un
escenario de vida. Hemos ingresado en esa era. De modo que obteniendo victorias
cruzamos de regreso. ¿Y qué haremos una vez que estemos de vuelta? Como todo se
perdió con una familia, debemos restaurarla. (235-42, 28.8.1992).
El
pueblo del mundo celestial, las familias extendidas y los ciudadanos del Cielo,
comienzan a partir de la Familia Real soberana. Si queremos retornar
a la posición que originalmente tendríamos, no podremos retornar al mundo
celestial sin aprender por experiencia propia la esfera del corazón de la
Familia Real centrada en amor verdadero celestial. No haberlo logrado es
la amargura de Dios. Su amargura es no haber podido tener su príncipe y su
princesa para darles su amor. Tampoco pudo tener nietos.
Durante
su crecimiento Adán y Eva no pudieron amarse en la posición de príncipe y
princesa capaces de suceder al rey. Cayeron a medio camino, dentro de la esfera
de dominio indirecto, gobernada según el resultado de la aplicación de los
principios. Como resultado de ello no llegaron a ser el objeto recíproco del
amor de Dios, que pudiesen discutir directamente con Él, ni mutuamente de Padre
a hijo, sobre la obra de la Creación o el curso de la historia. (220-47,
14.10.1991).
Si
los primeros ancestros no hubiesen caído habrían sido hijos directos centrados
en el reinado del Cielo y la Tierra, en el ámbito de los padres del Cielo
y la Tierra y en la primogenitura del Cielo y la Tierra; habrían
sido el palacio real en esta Tierra y a la vez el palacio real del Cielo. Y
allí todos los hermanos de linaje colateral podrían haber recibido
horizontalmente la tradición celestial directa, entrando al Reino aquellos que
viviesen la tradición. No podemos negar que el Reino de los Cielos es el lugar
donde moran familias y parientes que vivieron la tradición real de amor
verdadero. Si pueden ir al Reino todos los que vivieron en el ámbito de la vida
real, hayan estado al frente, o en las ramas, concluimos que las familias de
todos los pueblos del mundo deben vivir la tradición real centrada en el
amor. (218-221,
29.7.1991).
La
Iglesia de la Unificación ha venido transitando hasta ahora la
historia de la era de la indemnización. El propósito de ello fue restaurar la
primogenitura, restaurar una nueva esfera de padres, restaurar un nuevo reinado
y restaurar una nueva soberanía de la Familia Real. ¿Centrados en
qué? Hay que restaurarlo centrado en Dios y no en el mundo humano actual. Ni
centrado en un reinado actual ni en cierta familia. Hablamos del derecho a la
primogenitura centrado en Dios, del derecho al ámbito de los padres centrados
en Dios, del derecho al reinado centrado en Dios y de la soberanía de la
Familia Real centrada en Dios. Y ésta ha sido al presente la esperanza de
la humanidad. (230-171, 3.5.1992).
La
gente que yo busco es la Familia Real del Reino de Dios, la
Familia Real de amor del Reino de Dios. Ustedes deben tornarse una semilla
a entrar al granero, pasar por el frío viento del ártico del año siguiente,
recibir la cálida brisa y los rayos del sol primaverales, dar brotes en la
correcta dirección, expresar su creatividad interna y su poder vital;
únicamente así pueden generar poder vital, dar brotes de vida. (180-62,
20.8.1988).
3.3.2
La soberanía de la Familia Real del Reino de Dios
¿Qué
es la Esfera de la Familia Real? En la familia de Adán estaban
el hermano mayor, Caín y el hermano menor, Abel. En todo ambiente siempre hay
ineludiblemente relaciones recíprocas de sujetos y objetos. Así como un sujeto
y su objeto recíproco acompañante deben unirse, Caín y Abel tenían que ser
hermanos unidos de corazón. Esa familia unida debía unirse con las familias del
mundo caído. Eso significa la esfera de influencia de la Familia Real.
Como
el hermano mayor es un personaje principal se ubica en el centro, coloca a su
derecha a sus hermanos directos en linaje, coloca a su izquierda a los que
estén en posición de ser restaurados, y tiene que hacer que se unan. Esto
ocurre por culpa de la Caída. Si no hubiesen caído, bastaba con que
se uniesen los hermanos en la familia de Adán; pero al querer salvar al mundo
satánico, y con la unidad de Caín-Abel en la posición de Abel, ellos deberían
traer unidad al mundo satánico en la posición de Caín. Sobre ese
fundamento -cuando se alcanza el estándar de la
restauración de la primogenitura, la restauración del ámbito de los padres y la
restauración del ámbito del rey- y cuando el
hermano menor puede hacer que le obedezcan, se establece la esfera de dominio
de amor de la Familia Real.
Así,
también los hijos del mundo caído pueden establecerse en la posición de segundo
hijo mediante los hijos de linaje directo e ingresar al ámbito de influencia de
amor de la primogenitura, pudiendo convivir en el Reino de los Cielos terrenal
y en el espiritual. Eso es la Esfera de la Familia Real. (270-260,
16.7.1995).
La
Esfera de la Familia Real no se refiere a los hijos propios. Las
personas del mundo no-caído deberían haber sido originalmente los primeros
príncipes, sin pecado. Después de la Caída, sin embargo, con la
primogenitura entremezclada con Satanás, la gente caída destruyó el ideal de
Dios de un Reino celestial. Por lo pronto, la gente en la posición de Abel
debería superar la aflicción y abrir el camino para conducir al maligno hacia
una rendición voluntaria y natural. Así, aquellos en la posición de primer hijo
en el mundo caído pasan a ser segundo hijo, colocándose en la posición de
objeto recíproco y revirtiendo principios universales. En esa posición emerge
un fundamento centrado en los Padres Verdaderos. (264-195, 9.10.1994).
La
Esfera de la Familia Real no puede restaurarse al lado celestial
sin tratar a la humanidad caída como segundos príncipes y sin que la esposa
legítima Lea sirva a Raquel como si esta fuere legítima colocándose ella en la
posición de concubina. Nadie conoció este sorprendente punto de argumento, este
camino que debemos seguir con esos intercambios. Debido a que responde a estos
principios, pasaron ciertas situaciones en la época de Jesús.
En
tiempos de Jesús había que restaurar por indemnización el estándar del derecho
a la primogenitura, a padres, a reyes y a la Familia Real. Ya que
Satanás invadió de cierta manera y provocó ciertos daños, también el Cielo
debía restaurar provocándole esos daños al mundo satánico. Es la ley de
restauración por indemnización. (262-203, 23.7.1994).
Si
leemos el tercer artículo del juramento aparecen allí las Cuatro
Grandes Dimensiones del Corazón, los Tres Grandes Reinos y la
Esfera de la Familia Real. Es como un texto educativo. Toda
persona debe cumplirlo. ¿Qué significa allí la Esfera de la
Familia Real? Toda la gente del mundo satánico, en calidad de primogénito,
destruyó a Dios, y aquí habla de la manera de salvar a toda esa gente. Hay que
restaurar la primogenitura y traer a la gente con nosotros amándola como a un
hermano menor (segundo hijo). Hay alguien a quien debemos llevar con nosotros,
no debemos ir solos. Así se restaura la primogenitura. El Caín del mundo
satánico se torna nuestro hermano menor. Hay muchos más hermanos menores. Toda
la humanidad está incluida allí, en la posición de hermana menor. Es revertir
la primogenitura. Sus hijos legítimos tienen que entrar llevando consigo al
mundo satánico. No separados, sino juntos, llevándolos consigo. Sus padres y
todas las generaciones deben hacerlo, continuamente, hasta que Satanás sea
restaurado. A eso se refiere la Esfera de la Familia
Real. Por eso lo incluí especialmente en el juramento. (265-253,
23.11.1994).
Originalmente,
la esfera de influencia de la Familia Real no debía existir. Esta
esfera es para amparar como hermanos menores a los hijos del mundo caído. Sin
participar de la Esfera de la Familia Real, el Caín del mundo
satánico no puede entrar al Reino de los Cielos.
Caín
también tiene que pertenecer a al ámbito de dominio de amor de la Familia
Real, ingresar a la esfera del segundo hijo del lado de Dios; si como
primogénito arruinó el Cielo perderá esa primogenitura, pero no debe pensar que
ha sido desterrado. Al quedar en la posición de hermano menor está dentro del
ámbito donde el hermano mayor y los padres deben amarlo y así ingresar al
Reino. Al Cielo ingresan quienes reciben el amor de la Familia
Real. Ya hay una familia modelo, pero aun falta restaurar el mundo. (267-151,
1995.1.4).
¿Qué
es la Esfera de la Familia Real? Ahora no tenemos más que familias,
pero ¿qué es la Familia Real? Tiene que ver con Caín. Hay que salvar a
Caín. En lugar del Cielo tengo que explicarle lo que está errado, un falso
reinado mundial, hay que enseñarle el deber moral de un príncipe y arrastrarlo
dentro. Hay que salvar a Caín y Abel, adoptarlo como hermano menor... tengo que
enseñarle toda la tradición de la familia real en calidad de hermano menor y
llevarlo arrastrado si es necesario, para que también su descendencia terrenal
se conecte a la Esfera de la Familia Real como descendencia
real. Si no podemos unir en lazos fraternales a todo este mundo Caín, la esfera
real continuará permaneciendo en este mundo.
Entonces,
no debemos olvidarnos de Caín. No es la familia propia la que debe volverse
Familia Real. Las familias del mundo y sus familias deben unirse como hermanos,
heredar todos los reinados del mundo, colocarlos en la posición de hermano
menor e ingresar llevándolos con nosotros. A eso me refiero. Significa que si
se resuelve aquí, Caín y Abel se unen a la inversa. (283-80,
8.4.1997).
La
Esfera de la Familia Real no se forma solamente con sus propias
familias. Caín y Abel deben unirse indefectiblemente. Esos Caín y Abel tienen
padres y abuelos tipo Caín, ¿verdad? Hay que orientarlos, y automáticamente,
centrados en el hijo de la esfera Caín, el abuelo de esa familia y las tres
generaciones se rendirán naturalmente. Y si nuestra familia va hacia la
Esfera de la Familia Real, puede llevarlos a ellos a la posición de
hermano menor e ingresar juntos. A eso me refiero. (283-80,
8.4.1997).
¿Qué
es la Esfera de la Familia Real? No incluye a los hijos directos
de Adán y Eva. Aunque ustedes se hayan restaurado con la bendición, todavía
queda el resto del mundo caído: la esfera Caín, la esfera de los mesías
tribales, y la esfera Caín mundial. Hay que restaurar eso para posicionarse
como primogénito. El Abel resistido por Satanás restaura la posición del
primogénito del Cielo, el derecho a la primogenitura y al hermano mayor que
fuera primogénito anteriormente lo adopta como hermano menor y lo lleva consigo
al Reino de los Cielos. A esa responsabilidad nos referimos cuando hablamos
de la Esfera de la Familia Real.
Caín
y Abel deben unirse horizontalmente, ya que fue de esa manera que se tornaron
enemigos. Así, el orden de sus relaciones fue revertido por el error de los
hermanos, de modo que Abel ahora se volvería hermano mayor y Caín hermano
menor, restaurándose como hijos originales de Dios sin pecado e ingresarían al
Reino de los Cielos. Deben retornar a la tierra natal, cumplir su deber moral
de hijos devotos, patriotas, santos e hijos sagrados y, si perfeccionan todo el
texto educativo fórmula de la familia que Dios planeó, todo habrá
terminado. (266-147, 22.12.1994).
Hay
que restaurar la primogenitura, el ámbito de los padres, el reinado y la
Esfera de la Familia Real. ¿Qué significa la
Esfera de la Familia Real? Algo grave le pasó a Dios. Mientras
intentaba realizar su ideal, surgieron una mujer e hijos que no esperaba. Y
ahora también nacieron hijos directos. Como esto se desconoció hasta hoy, no
hubo manera de resolverlo. De aquel lado hay cinco mil millones de personas y
de este lado hay unos pocos hijos e hijas.
No
tengo más de trece hijos; son apenas trece. ¿Cómo resolveremos el problema
Caín-Abel? ¿Dónde está la solución? Sin amar al enemigo, no hay manera. Abel
tiene que educar a todos con amor. Luego de restaurar por indemnización toda la
primogenitura, debe reconocerlos a todos ellos como parte de su propia Familia
Real; debe reconocerlos como Familia Real. Háganlo (249-221,
10.10.1993).
Como
ya preparé el camino para que hasta el segundo hijo pueda elevarse a la
primogenitura, si bien el cuerpo de Adán erró, viene el Señor de la segunda
venida vertical, restaura la primogenitura y, reconociendo la esfera del
segundo hijo, establecí al Primer Adán y al Segundo Adán como si fuésemos un
solo cuerpo. De allí nace la Esfera de la Familia Real.
La
Esfera de la Familia Real significa que todos ustedes vinieron
como caídos, primogénitos del lado satánico pero, como desearon la restauración
de la primogenitura del lado celestial, los elevo de rango y los trato como
hermanos menores de la Familia Real. Esto significa que los trato
como si fuesen el mismo cuerpo del Adán sin pecado. Esto los hace hermanos. El
Señor del Segundo Advenimiento es el Adán primogénito, y ustedes son “Adán tipo
hermano menor.” (253-89, 7.1.1994).
El
reinado vertical está en la posición de “sujeto recíproco.” Este reinado
vertical se une a la Esfera de la Familia Real horizontal y
ambos crean un mundo unido mayor. Allí pueden conectarse con Dios, el Ser
recíproco Supremo. En la posición de polo negativo (-) se unen a un polo
positivo (+) mayor en pro del desarrollo. Ese es el mundo ideal. Esta es la
fórmula de la re-creación. No hay propuesta superior a estos conceptos
de la Iglesia de la Unificación. De modo que toda persona,
sea presidente o lo que fuere, tiene que seguirme. (246-263,
18.4.1993).
Dios
tampoco pudo poseer soberanía de la Esfera de una Familia Real. Con
solo tener un reino, es decir, con tan solo restaurar la soberanía celestial de
un país, iré organizando la Esfera de la Familia Real. De
inmediato se ordena todo en línea según la constitución. Los fieles de la
Iglesia de la Unificación ignoran esto. “¿De qué habla?,” se
preguntan. En el mundo espiritual no hay tal cosa; quiero decir que el Reino de
los Cielos está vacío. Como no hay un centro, está vacío. Esto lo deja a uno
sin habla. (270-279, 1995.7.16).
Los
cinco mil millones de personas que componen la humanidad son parientes
de la Familia Real a heredar el reinado directo de la primogenitura.
Aquellos que vivan en carne propia el corazón de la Esfera de la
Familia Real, naturalmente entrarán al Reino de los Cielos. De modo que hay que
vivir la experiencia propia de la esfera del corazón de un mundo unido que
materialice globalmente la Esfera de la Familia Real en un
mismo plano. A partir de entonces, los Padres Verdaderos están por encima de la
primogenitura; es el reinado de los Padres Verdaderos. Centrado en este reinado
hay que avanzar conduciendo a las familias reales del entorno. El Reino de los
Cielos es el lugar al que van los hermanos de esta familia, por supuesto,
centrados en los padres, conduciendo la familia real, exaltando el reinado. El
Reino es el lugar al que vamos luego de experimentar ese corazón. (247-265,
9.5.1993).
Si
consideran mis enseñanzas, se darán cuenta lo lejos que están de mí. No soy
alguien que pueden encontrar cuando se les plazca. No se puede ir hacia el
eterno mundo esencial sin resolver primero, desde la corriente principal
de la Providencia, la esencia del linaje, la esencia del corazón.
Como
Dios es amor quiere legarles la herencia eterna…injertar los descendientes
caídos, los hijos del adúltero, y reconocerles el mismo valor que a los frutos
del verdadero olivo, para colocarlos en el granero del Reino de los Cielos.
Llamamos “Esfera de la Familia Real” a lo que se refiere a esta
condición. (249-319, 11.10.1993).
Originalmente
todos los hijos nacidos en este mundo formarían parte de la
Esfera de la Familia Real. Cuando Dios anuncia la
Era del Completo Testamento y la Era de los Padres Verdaderos,
está considerando a todos los pueblos del mundo como parte de la soberanía
de la Esfera de la Familia Real, pero no reconoce la aptitud de
la esfera real. Permite el ingreso a la Esfera de la Familia
Real pero para ser miembro de la realeza, y según el principio de
restauración por indemnización, hay que poseer registro de que amaron a Abel
más que nadie, desde el individuo al mundo. (251-169, 17.10.1993).
3.3.3. La
Esfera de la Familia Real no incluye los hijos directos
La
Esfera de la Familia Real no incluye a mi linaje directo, que
está más allá de la indemnización. Hasta ahora la gente caída condujo a otros
al infierno con la autoridad de la primogenitura, pero ahora ceden el derecho
del primogénito y ellos están en la esfera del segundo hijo. Originalmente
debieron ser el primogénito de la Familia Real, pero como pasó lo que
pasó, es reconocido igualmente como parte de la Familia Real pero en
la posición de segundo hijo y retorna al lado de Dios, de manera que desaparece
todo punto de acusación de Satanás y los suyos ante Dios. Así, Dios es
verdaderamente justo. Ahora la misión de ustedes es concretarlo; háganlo por
ustedes mismos, por sus familias y por su nación. (258-229, 17.3.1994).
¿Qué
es la Esfera de la Familia Real? Si están pensando que se
refiere a mis hijos están muy equivocados. Viéndolo desde una posición
restaurada, hay una mujer restaurada y Caín y Abel restaurados; Y originalmente
están la madre y los hijos Caín y Abel de mi linaje. Hay dos corrientes. Como hemos venido
restaurando... ¿qué haremos con las personas del mundo Caín si el mundo se une
y se restaura? Sería terrible dejarlos morir. Ellos debieron ser
originalmente de la Familia Real de Adán. Fueron arrastrados hacia
Satanás, pero si recuperan su condición original hay que injertarlos a su
autoridad original. Por eso a las mujeres restauradas y a sus hijos las
incorporamos a la Familia Real. Hay que hacer que toda la gente del
mundo se una a la Esfera de la Familia Real. (256-327,
14.3.1994).
Hay
dos tipos de leyes para la Familia Real; debe cumplir con la ley de la
nación y debe cumplir la ley de la Familia Real. Para que la
descendencia de Adán, de cinco mil millones de personas, se posicione
en la Esfera de la Familia Real, Caín y Abel deben unirse
absolutamente centrados en mis hijos. La verdad es que no pueden venir
directamente donde yo estoy. Las familias bendecidas no pertenecen a Satanás ni
a ningún otro lugar, sino que solamente pertenecen al lado celestial; están en
la posición de Caín y Abel, primer y segundo hijo.
La
cuestión es cuántos de ustedes serán elegidos. Por más que toda la humanidad
estuviese dentro de la Esfera de la Familia Real, la cuestión es
si tienen una relación directa con ella. La Esfera de la Familia
Real se une juntando a sus hijos con los míos para que desaparezcan Caín y
Abel. La máxima esperanza de las mujeres reunidas hoy aquí es hacer que su
descendencia, como fuere, se case con la mía. (249-114, 8.10.1993).
Los
hijos directos del Señor del segundo advenimiento no tienen condiciones de
indemnización; no están atados a ellas sino que las condiciones de
indemnización se transfieren a la dama de la esfera Caín y al hijo de la esfera
Caín. Incluso es así con la Madre. Eso fue justamente lo que sucedió
con Song Jin y su madre. Hay que reconocer a la esfera Caín en la
Esfera de la Familia Real como hermana menor... se la coloca en
la posición de hermano menor restaurado y se la trata como parte de la
Familia Real, de modo que Satán no tiene modo alguno de acusarlo. Satanás lo
reconoce porque no hay ninguna condición para que diga que es hijo suyo. Si no
se reconoce como parte de la Familia Real significaría que existe un
grupo de gente fuera de la Esfera de la Familia Real, dentro de
la esfera satánica, de modo que Satanás no desaparecería; pero por
reconocerlos, Satanás tiene que desaparecer. Esto es importante; no deben
confundirlo. (260-156, 2.5.1994).
A
lo largo de la historia aparecieron fundadores de distintas religiones y santos
y sabios, pero no tenían lazos con el amor. Jesús vino al mundo como Mesías
para resolver todas estas cuestiones con el fundamento de “novio-novia.” ¿Qué
es lo que el Mesías tiene que hacer? Tiene que crear una nueva Esfera de la
Familia Real para nuevas familias, nuevos pueblos, nueva nación y un nuevo
mundo.
¿Quién
es el antepasado del linaje directo de la Familia Real? Es el hijo directo
del amor original de Dios, de su amor, vida y linaje verdaderos, sin relación
alguna con la Caída. Él es una semilla de la cual, si sale una raíz,
será una raíz recta, un tronco recto y crecerá con brotes rectos. En la medida
que esto crezca verticalmente, en correspondencia se irá expandiendo hacia el
mundo horizontal conectándose a las familias, clanes familiares, naciones y el
mundo. (263-194,
4.10.1994).
No
hay nadie en este mundo que haya nacido mediante padres verdaderos; quien no
nace del linaje de verdaderos abuelos y verdaderos padres, no tiene manera de
entrar al Reino de los Cielos. Según el ideal divino de la Creación, el
Reino de los Cielos es el lugar donde van luego de casarse y tener hijos
aquellos que reciben el linaje de padres verdaderos, los atienden como señores
de los mundos celestial y terrenal y viven centrados en ellos en la esfera de
sus parientes. De modo que no pueden entrar al Reino quienes no experimenten en
vida el amor de la esfera de la familia raíz. Es claro. (250-49,
11.10.1993).
Si
ordenamos integralmente la historia podemos entenderla según el ideal del amor.
Es la ideología principal de la Providencia. ¿Cuál es la ideología
principal? Visto en gran escala, son cuatro. Tanto en este mundo caído como
antes de la Creación la ideología principal es: primero, el
establecimiento de la primogenitura; segundo, la esfera de los padres; tercero,
la esfera del rey y luego viene la Esfera de la Familia
Real. Todo está comprendido en estos cuatro. Adán debió ser el primogénito
y sus hijos debieron ser la Familia Real. Si Adán no hubiese caído,
el primogénito de la familia de Adán se convertiría luego en rey y el segundo
hijo (e hijas) automáticamente sería de la Familia Real, que se
continuaría por miles de años tornándose en un país y luego un mundo,
constituyendo la humanidad.
El
reinado principal sería uno solo y el mundo sería único y unido en torno a la
esfera de los padres y el reinado. La raíz es una sola, no dos. (247-134, 1.5.1993).
3.3.4. Hacia la era de
la organización de la nación en torno a la esfera de influencia de la
Familia Real
Ustedes
ingresarán a la Esfera de la Familia Real celestial cuando
sean una familia central (sujeto: iniciador y director), convertida en una base
capaz de regir las naciones con una tradición de “Sujeto” recíproco heredada de
los Padres Verdaderos en su unidad con ellos. Así es como ingresarán al lugar
que llamamos Reino de los Cielos. Allí no entra cualquiera. Tres generaciones
deben determinarse a seguir ese camino. Los abuelos, los padres, la pareja y
los hijos, en cuatro categorías de las cuales tres son una pareja. (228-295,
5.7.1992).
Adán
y Eva nunca pudieron recibir la educación de parte de Dios como hijos de Él, o
como su príncipe y princesa. Tampoco pudieron recibir educación como hermanos;
si la hubiesen recibido, todos los pueblos del mundo se habrían unido en lazos
fraternales. ¿Acaso la humanidad no es hermana en Dios? ¿No les parece? Allí,
en torno al primogénito de la familia principal, los hermanos se habrían
expandido horizontalmente formando un clan familiar, un país…se habría
expandido por el globo terráqueo. El ser humano habría ido al Cielo por haber
vivido en el palacio celestial y sentido en carne propia las esferas del
corazón de la Familia Real. No cualquiera va la Reino de
los Cielos. (226-130, 2.2.1992).
Estamos
en la era de organizar un pueblo centrado en la Esfera de la
Familia Real del mundo celestial. Vendrá el día en que todos sean como
empujados por un buldózer (topadora). Cuando salga al mundo con el Principio
Divino y mis enseñanzas, no tienen que haber coreanos que puedan obstruir esta
tradición mundial, ni permitiré que la Iglesia de la
Unificación obstruya esta tradición mundial. Serán arrancados de raíz.
Remembrando el tiempo cruel y frío, cuando tuve que dejar a mi padre y a mi
madre, o a mi esposa y mi hijo, tengo que actuar con los ojos cerrados. Si es
por causa de establecer la tradición del Reino de los Cielos, hay que tener el
coraje de apoyar el cuchillo donde y cuando fuere necesario. (184-243,
1.1.1989).
Lo
que digo parece un sueño ¿no? Si les cuesta creerlo... ¡Vayan y vean! ¿Puede entrar en la
Esfera de la Familia Real, -centrada
en el amor idealizado unificadamente en el amor divino puro del mundo
celestial, en la vida divina y en la esfera del linaje de sangre de Dios- una
persona centrada en el amor satánico, la vida satánica, de linaje satánico? Se
va automáticamente al infierno. ¿Podrán levantar la mirada allí en el infierno?
No. Recién podrán mirar una sola vez cada varias generaciones o décadas. ¿Por
qué? Porque existe el sentimiento innato de adorar a los padres; porque aún le
queda la dirección de la succión del amor, y porque hay un momento en que la
propia suerte coincide con los ciclos de fortuna que giran, haciendo sintonizar
la mente y el cuerpo. Y eso es así porque existe el nivel (del corazón) que
alcanzaron Adán y Eva hasta los 15 ó 16 años. Sin eso, sería directamente
imposible. Aún quedan esas barreras de aflicción. La gran cuestión es cómo
hacer para darle a esto un puntapié y lograr la ecuanimidad para todos. (220-18,
13.10.1991).
Entre
los esposos usan básicamente un lenguaje respetuoso, ¿no? En una familia de
alta cuna no utilizan un lenguaje bajo. No hay un país así, excepto Corea. La
ley del Cielo es así, y más riguroso aun. Pero esta tradición no incluye a
Dios. Si bien está comprendida la nación, no está conectada con las leyes
universales; por eso deben recibir las enseñanzas de la
Iglesia de la Unificación. Si no, no hay manera de retornar
a la Esfera de la Familia Real. (253-323, 30.1.1994).
Hay
que corregir todo lo que hicieron mal las mujeres y los hombres. Si se desvían
un poquito, Satanás querrá tenerlos agarrados por el cuello: “Este es una mala
persona, yo me la llevo.” Así que los Padres Verdaderos tiene que enderezarlos
a todos, yendo delante del camino que siguen hombres y mujeres, delante del camino
que siguen durante toda la vida. De eso se tratan las Cuatro
Grandes Dimensiones del Corazón. Hay que
vivir en carne propia las Cuatro Grandes Dimensiones del Corazón, los
Tres Grandes Reinados y la Esfera de la Familia Real. (246-146,
1993.4.7).
Aunque
hubiese una carretera, si no tienen auto o no tienen dinero para la gasolina,
de nada les sirve tampoco la licencia de conducir. Ustedes tienen que digerirlo
por sí mismos, deben intentar asemejarse a la Familia Verdadera. Su
familia es como un auto: necesitan un conductor que lo controle, necesitan un
auto y otras cosas. Deben aprender a conducir y también tienen que ganar
dinero. Y no se endeuden. Si se endeudan, pasarán vergüenza cuando vayan al mundo
espiritual. Deberían pensar en hacer algo que le aporte a los demás, o no
podrán ingresar a la Esfera de la Familia Real. El Reino de
los Cielos es un lugar científicamente organizado. Por eso la familia es un
prototipo del mundo celestial. (246-79, 23.3.1993).
Sección
4. Explicación del Artículo 4º del juramento familiar
Artículo
4: “Nuestra familia soberana del Chon Il Guk, centrada en el amor
verdadero, jura perfeccionar un mundo de libertad, paz, unidad y felicidad;
jura formar una gran familia universal en el mundo terrenal y en el mundo
espiritual, el ideal divino de la Creación.”
4.1.
El ideal divino de la Creación
El
cuarto artículo del juramento familiar dice. “Nuestra familia soberana del Chon
Il Guk, centrada en el amor verdadero, jura perfeccionar un mundo de libertad,
paz, unidad y felicidad; jura formar una gran familia universal en el mundo
terrenal y en el mundo espiritual, el ideal divino de la Creación.”
De allí surge la felicidad. A partir de una familia ideal anhelada por
Dios se realizan la felicidad la libertad y los ideales. (260-305,
19.5.1994).
El
ideal de Dios es que el mundo sea una sola familia, la misma familia. Como es
el lugar de las personas que recitan “las Cuatro Grandes Dimensiones del
Corazón y los Tres Grandes Reinados,” son una sola familia centrada en Dios; no
puede haber dos familias. “… a través de formar una gran familia universal…” nuestro
mundo es una sola gran familia. (260-191, 9.5.1994).
¿Cuál
es la voluntad de Dios a la que se refiere la Iglesia de la
Unificación? Su voluntad es perfeccionar el ideal de la
Creación... perfeccionar el ideal divino de la Creación. A fin
de realizar la voluntad de Dios, hay que pensar en perfeccionar el ideal divino
de la Creación antes de pensar en perfeccionarse uno mismo. ¿Dónde se
perfecciona el ideal divino de la Creación? Se perfecciona en la familia,
centrado en el individuo. (170-61, 8.11.1987).
¿Qué
es el ideal divino de la Creación? En la Iglesia de la
Unificación decimos que es “la perfección de la base de cuatro posiciones
centrada en Adán y Eva.” La perfección de la base de cuatro posiciones es,
desde el aspecto de la divina Creación, la perfección de su voluntad. Para
poder perfeccionar dicha base tiene que haber un Adán perfecto y una Eva
perfecta.
Si
un hombre y una mujer perfectos se hubiesen unido y dado a luz hijos, se habría
realizado una esfera de perfección humana, un ser humano perfecto y centro de
todo el mundo creado, un sujeto, un cuerpo substancial del ideal de la
Creación con la victoria de la perfección. Y siendo que ese centro estaría
conectado a Dios y a su amor, se harían realidad todos los ideales por los que
Dios creó.
Conectados
al amor de Dios un Adán perfecto y una Eva perfecta, es decir Adán y Eva
perfeccionados, hijos perfeccionados, una familia centrada en la base de cuatro
posiciones creada ante Dios, se hacen realidad todos los ideales de la
Creación. (164-9,
3.5.1987).
¿Qué
es lo que finalmente quedará? Quedará la relación de Dios y el ser humano
centrada en el amor. Hay que verlo así. Nadie puede transformar el inmutable
amor entre Dios y el ser humano; nada puede cambiar estas leyes del amor. No
hay fuerza que lo cambie. Las relaciones humanas centradas en este amor, es
decir las relaciones entre seres humanos centradas en Dios, perdurarán. ¿Qué
mundo es ese? Es el Reino de los Cielos terrenal. Al pasar de vivir en ese
mundo hacia el mundo espiritual vivirán una vida ideal eterna. Ese lugar se
llama Reino de los Cielos en el Cielo. Siempre debemos tener presente estos
conceptos. (164-9, 3.5.1987).
Si
decimos “voluntad de Dios” hablamos de hacer realidad el ideal divino
de la Creación. ¿Cuál es ese ideal? Como lo elucidamos en los
Principios de Unificación, el ideal de la Creación es la perfección
de la base de cuatro posiciones. Lo definimos así. ¿Qué es esa base de cuatro
posiciones? Se refiere a, por supuesto, padres e hijos, Dios, Adán y Eva y los
hijos. ¿Y cuál es el centro de la base? No es Dios, ni Adán y Eva, ni los
hijos. Ustedes también enseñan la base de cuatro posiciones, ¿cómo la conectan
al centro? ¿Qué determina el centro? El centro es el amor verdadero; únicamente
el amor verdadero puede establecer el centro. (132-107, 27.5.1984).
La
familia que alcanza la unión de padres e hijos en perfecto amor es eterna; es
eterna y al mismo tiempo es absoluta. Ese punto de partida del amor es único,
incambiable y absoluto. Ese amor no existe solamente en Dios, ni solamente en
el padre, ni solamente en la madre. Se instaura sobre el fundamento familiar.
La voluntad de Dios de una familia de amor es absoluta porque el amor es
absoluto. Después, en cuanto a todas las relaciones, también son absolutas.
Debido
a que la invasión de uno de ellos significa la destrucción de la totalidad, eso
no puede ser tolerado. Por consiguiente, concerniente a la cuestión de que la
mismísima base puede ser invadida, hay que abrazarla y protegerla más allá de
la propia vida si fuere necesario. La ruptura de este fundamento de amor es lo
más temido que hay, ya que es un eje cuya expansión es el mundo. Cuando en la
familia de Adán nace la familia de su hijo, ambas familias deben ser unidas.
Cuando se forma una base de cuatro posiciones, dicha base se trasladará en el
futuro como base de cuatro posiciones del mundo espiritual. (106-57,
9.12.1979).
¿Cómo
se logra un mundo de paz? Un mundo de paz es un mundo único. El mundo unido
también es uno solo. ¿Por qué debe ser uno? El ideal del Dios absoluto es
naturalmente absoluto. Y no hay más que uno, absolutamente. Si fuesen dos, no
lo podemos llamar absoluto. Es eternamente uno solo. Ese ser central único es
Dios, quien no pudo completar la gran obra divina, la voluntad del ideal
de la Creación. Por culpa de la Caída, todo se volvió un
desastre. (263-10,
16.8.1994).
4.2.
Una gran familia Universal en la Tierra y el Cielo
4.2.1.
La familia es la base de
una gran familia universal
Una
humanidad concebida con Adán y Eva como verdaderos padres habría sido una sola
gran familia en un mundo pacífico de la esfera cultural de Adán. Por
consiguiente, la conclusión de la historia de restauración será precisamente la
reorganización centrada en la restauración de una verdadera familia de amor
verdadero en torno a padres verdaderos. En ese momento, la familia verdadera
central es la esperanza de la humanidad y al mismo tiempo la esperanza de Dios.
Esa familia verdadera será la fuente de un amor y una vida verdaderos, el punto
de partida de la paz y la felicidad de la humanidad. (294-67,
11.6.1998).
“…jura
formar una gran familia universal en el mundo terrenal y en el mundo
espiritual, el ideal divino de la Creación.” Esta es una familia
grande. ¿Acaso una gran familia universal no viene de la esfera de una Familia
Real sin pecado? Esto no pudo ser realizado. Debe ser una familia universal de
fraternidad y camaradería con un estándar de paz que interconecte a las
Familias Reales. Se forma una gran familia universal tal que también Dios puede
tener paz y libertad. No habrá obstáculos para Dios ni para sus hijos; habrá
paz y libertad, ningún obstáculo. Tampoco habrá obstáculos para la unidad ¿Qué
viene después? ¿Acaso no dice que juramos perfeccionar un mundo de felicidad?
Todo está incluido. Pero por más que haya creado el juramento familiar, todavía
queda pendiente el mundo celestial. No hay relaciones de corazón entre los
antepasados caídos. (283-82, 8.4.1997).
¿Cuál
es el cuarto artículo? Una gran familia universal. El mundo es hermano, es una
misma sangre; hay que protegerlo como si fuese Dios. Hay que realizar este
cuarto artículo del juramento aun estando sentados en el palacio de Dios. Hay
que formar una gran familia universal, perfeccionar un mundo de libertad, paz,
unidad y felicidad. Ese es mi corazón, yo profeso el pensamiento de la gran
familia universal. Hay que sembrar libertad, paz, unidad y felicidad. ¿Qué
significa esto? Revela la crónica de mi vida; el encabezado es mi
historia. (280-35,
13.10.1996).
Tiene
que haber un modelo de abuelo y abuela, de padre y madre, un modelo de pareja
casada y un modelo de hijos, a fin de establecer un estándar demandado por el
mundo centrado en la familia que Dios estableció. Corea es un país que profesa
el pensamiento y el sistema de una gran familia o gran familia extendida. Con
este pensamiento de que siete generaciones pueden convivir en una misma casa,
ustedes tienen que ir creando una historia con una tradición según la cual
cientos y miles de personas puedan vivir como una misma familia.
¡Hasta
a mi me sorprende como esto encaja con el camino de los “mesías tribales”
de la Iglesia de la Unificación! Vendrá un día en que haya
concursos mundiales de familias que pueda mostrar con orgullo cómo pueden
abrazar a otros y formar una gran familia, y que esas familias sean bendecidas
y premiadas. Todos ellos serán parte de la Esfera de la Familia
Real. (276-180,
19.2.1996).
“…jura
formar una gran familia universal en el mundo terrenal y en el mundo
espiritual, el ideal divino de la Creación.” Hay que formar una gran
familia; es la voluntad de Dios, de modo que no podemos deshacernos de las
familias satánicas.
Por
más que uno poseyese un reinado y lo tuviera todo, al no existir el reinado de
la familia de Adán para representar un reinado sin pecado, hay que abrazar en
una gran familia a todo el mundo satánico y que todos estemos en las mismas
condiciones de libertad, paz, unidad y felicidad, que deberemos inyectar allí.
Paz y unidad. Nuestro pensamiento es la unificación pacífica. (267-151,
4.1.1995).
Hay
que darse cuenta claramente que la paz puede ser una realidad cuando fuere
propiedad común y practicada desde el individuo a la familia, y de la familia a
la nación y el mundo, y cuando se tome conciencia de que somos hermanos y
formemos una familia global. (259-47, 27.3.1994).
4.2.2. El amor es el
núcleo de una sociedad de coexistencia, co-prosperidad y justicia común
Una
sociedad ideal o un país ideal es aquella sociedad en la cual la gente
trasciende fronteras y colores de piel, viviendo feliz en mutua cooperación y
armonía. Esa sociedad es una gran familia extendida, donde las personas son
conscientes que son hijos e hijas de Dios y hermanos en torno a los Padres
Verdaderos. En ese lugar viven las familias bendecidas que restauraron el
linaje, la propiedad y el corazón y es el lugar donde se logra un mundo de
libertad, paz y unidad dentro de la cultura y el idioma de los Padres
Verdaderos. Dentro de la cultura del corazón de Dios la gente vive de manera
inter-dependiente (coexistencia), prosperando mutuamente (co-prosperidad) y
compartiendo valores universales de justicia y bondad (justicia común). (269-155,
17.4.1995).
El
mundo ideal es una sociedad que económicamente profesa el pensamiento de
coexistencia, políticamente profesa la prosperidad común y moralmente profesa
una justicia universal. La coexistencia tiene como contenido central la
propiedad común basada en el amor verdadero de Dios. La familia es el modelo
básico de una sociedad de coexistencia, un ideal de inter-dependencia.
No
sólo sería la simple propiedad material, sino la propiedad común basada en el
amor de Dios.
En
una familia, si bien legalmente todo está a nombre de los padres, en realidad
es de los padres y los hijos, es decir, propiedad común de toda la familia. Al
mismo tiempo cada individuo tiene su cuarto, su vestimenta y su dinero
personal. De esta manera, en el hogar deben armonizar el propósito de la
totalidad y el propósito individual. Esta forma de propiedad familiar ideal
basada en el amor se proyecta a la sociedad, a la nación y al mundo, es la
forma de propiedad de la sociedad ideal. (271-76).
La
relación original entre Dios y el ser humano es una relación centrada en el
amor verdadero. Hay varios casos: la propiedad común entre Dios y el individuo,
la propiedad común entre la totalidad y el individuo, la propiedad común entre
el vecino y el individuo. Hay que poseer en común con un corazón agradecido
centrado en el amor verdadero de Dios.
En
el mundo ideal constituido por seres humanos que perfeccionan el amor de Dios,
el propósito de la totalidad y el propósito del individuo armonizan de manera
natural. Como el ser humano tiene ambiciones y también tiene autonomía en el
amor, estaría permitida la propiedad individual, el propósito individual. Aun
así no se demandan posesiones personales infinitas ni propósitos personales que
afecten al propósito de la totalidad. Un ser humano perfeccionado, por su
propia conciencia y naturaleza original, adopta la cantidad adecuada a su
estatus.
Especialmente
en la actividad económica de un ser humano ideal -con
el carácter íntegro universal de amor verdadero y de verdadero dueño de la
Creación- no puede haber codicia ni
irregularidades, dado que tiene como base el amor y la gratitud. Al mismo
tiempo, no puede enfatizarse el lucro de una región o nación en particular, en
contra del propósito de la totalidad. El propósito de la actividad económica no
es la búsqueda del lucro sino que se enfoca en el bienestar común. (271-76,
22.8.1995).
El
pensamiento de la prosperidad común es la demanda de una política de común
participación que, basada en el amor verdadero de Dios, persiga la realización
de los ideales de libertad, igualdad y felicidad. La forma de participación de
una política común no es mediante la elección de representantes. Cuando se
comprenda que la unidad política es la expansión de las relaciones familiares
de amor, los candidatos no pueden estar en una relación de animosidad mutua. En
relaciones fraternales de atender y servir como Padre al mismo y único Dios, se
presentan los candidatos con vocación de servicio y por recomendación de su
entorno.
Y
no debe pasar por varias etapas electivas ni deben intervenir condiciones
artificiales en la decisión final, sino que debe definirse de acuerdo con la
voluntad de Dios. Es decir, es una manera de definir al elegido por sorteo,
mediante oración y una ceremonia solemne. Al definirse según la voluntad de
Dios y la fortuna celestial, todos estarán agradecidos, aceptando el resultado
con alegría. (271-76, 22.8.1995).
El
pensamiento de justicia común se refiere a la búsqueda de la bondad y la
justicia para todos los integrantes de la sociedad, preservando la ética y la
moral universales centradas en el amor verdadero de Dios. Es un ideal que
apunta a una sociedad moral, donde todos los pueblos practicarían
universalmente la ética y la moral según valores absolutos basados en el amor
de Dios.
El
mundo ideal tiene como premisa o prerrequisito a la familia ideal y al ser
humano perfeccionado. La armonía unificadora de padres ideales, esposos ideales
e hijos ideales mediante el amor verdadero es una condición indispensable de la
familia ideal. Un ser humano perfeccionado es el que logró la unión armoniosa
de su mente y su cuerpo.
El
mundo de supremo amor donde autónomamente se practican la bondad y la justicia
en la vida social como expansión de la vida familiar -base
del amor verdadero- de personas así perfeccionadas, es
un mundo moral, feliz, realizado, un mundo ideal. (271-76, 22.8.1995).
Los
principales organismos y ministerios de una nación del mundo ideal armonizan en
un mutuo y satisfactorio dar y recibir según un propósito común, exactamente
así como varios órganos del cuerpo humano cooperan inter-dependientemente,
siguiendo las órdenes de la mente, autónoma y conjuntamente de acuerdo al
propósito común. (271-76, 22.8.1995).
4.3. Un mundo de
libertad, paz, unidad y felicidad
4.3.1. Nuestro ideal es
el mundo unido
El
artículo cuatro del juramento se refiere a formar una familia de Dios universal
y realizar un mundo libre, feliz, unido y pacífico. Una vez lograda una familia
representativa uniremos todo. Por más que lográsemos realizar las Cuatro
Grandes Dimensiones del Corazón, no todo termina allí. Hay una responsabilidad
de remediar el mundo centrado en esa familia. Hay que resolver la inseguridad
del mundo, la confusión y desdicha del mundo satánico, un ambiente cuya
libertad está condicionada. El cuarto artículo del juramento es eso: ¡“Nuestra
familia soberana del Chon Il Guk, centrada en el amor verdadero, jura
perfeccionar un mundo de libertad, paz, unidad y felicidad; jura formar una
gran familia universal en el mundo terrenal y en el mundo espiritual, el ideal
divino de la Creación”! (267-151, 4.1.1995).
El
cuarto punto del juramento es “Nuestra familia soberana del Chon Il Guk,
centrada en el amor verdadero, jura perfeccionar un mundo de libertad, paz,
unidad y felicidad; jura formar una gran familia universal en el mundo terrenal
y en el mundo espiritual, el ideal divino de la Creación.” De allí
surge la Federación de Familias.
Cada
uno debe perfeccionar todo: las Cuatro Grandes Dimensiones del Corazón, los
Tres Grandes Reinados y la Esfera de la Familia Real. La
gente del mundo satánico está ahora en posición de hermano menor y ustedes,
como hermano mayor, deben enseñarle correctamente la tradición. Únicamente así
el lado satánico se restaura a la Esfera de la Familia
Real. Debemos restaurar la primogenitura perdida y luego salvarlos a
ellos. Estableciéndolos como “segundos príncipes,” ingresarán al mundo
celestial llevando ustedes el derecho de primer príncipe. Haciendo esto se
restaura la Esfera de la Familia Real. Sin hacerlo, no se
restauran ni la primogenitura ni el derecho de la Familia Real. (264-201,
9.10.1994).
“…jura
formar una gran familia universal en el mundo terrenal y en el mundo
espiritual, el ideal divino de la Creación.
Por
más que uno poseyese un reinado propio y lo tuviera todo, y al no existir el
reinado de la familia de Adán, para representar un reinado sin pecado habrá que
abrazar en una gran familia a todo el mundo satánico y que todos estemos en las
mismas condiciones de libertad, paz, unidad y felicidad, que deberemos inyectar
allí. Paz y unidad. Nuestro pensamiento es la unificación pacífica;
unificaremos uniéndonos con el comunismo. (267-151, 4.1.1995).
Toda
la gente sabia que pasó por el mundo pensó solamente en cómo unir al mundo
externo, pero la diferencia con la Iglesia de la
Unificación es que nosotros pensamos cómo podemos unirlo a partir de
nuestro yo interior. Donde no hay unidad no hay paz ni libertad. Donde haya
unidad, habrá sobre ella felicidad y libertad. La unificación es lo más
importante. (227-249, 14.2.1992).
Únicamente
puede haber paz, felicidad, libertad y esperanza sobre un fundamento de unidad.
Sus mentes y cuerpos no están unidos, ¿hay libertad allí? Incluso cuando van a
la empresa, la mente y el cuerpo están en guerra mundial, sin poder asentarse,
¿acaso son libres así? Ni quieren nombrar la libertad. ¿Pueden ser felices si
el cuerpo y la mente luchan? ¿Acaso no los angustian cuestiones de la vida?
Este es fundamentalmente un gran problema. ¿Qué felicidad, qué paz puede haber
allí donde no hay unidad mente-cuerpo?
Todos
los problemas se originan en esa línea, porque es justamente en esa línea donde
se realizan la paz, la felicidad, la libertad y la esperanza. El día que esto
se distorsiona, todo se va quebrando. Los comunistas como Marx o Hegel notaron
su propia lucha interior y pensaban que esa era la esencia humana; no sabían
que se debía a la Caída. Ignoraban que existió la Caída.
De allí surge el concepto de lucha. (242-60, 27.12.1992).
Hay
que formar una gran familia universal. Cada unidad es una familia, pero en Caín
y Abel eso no es solamente una familia. Familias de todo el mundo deben vivir
adaptándose al ambiente y no aislarse o agruparse centradas en sí mismas,
adoptando como centro el ideal de una gran familia universal.
La
humanidad es una gran familia de hijos e hijas de Dios. Hay que formar esa gran
familia, pero no para vivir improvisadamente, sin propósito. El mundo terrenal
de una gran familia universal tendrá que vivir ajustándose al estándar del
mundo celestial. (266-150, 22.12.1994).
Donde
no hay unidad no hay libertad; donde no hay unidad no hay felicidad. Donde no
hay unidad no hay paz; donde no hay unidad no hay esperanza. Veamos si no es
así. ¿Serán felices si sus mentes y cuerpos no están unidos? ¿Son felices
cuando mente y cuerpo se pelean? ¿Hay libertad allí? Deben funcionar bien
mutuamente. La paz requiere que se logre un mutuo balance. ¿Están equilibrados?
¿Se llevan bien con su cónyuge? ¿Pasan un día feliz si se pelean a la mañana?
De ninguna manera. Tienen que saber esto. Hay libertad sobre la base de la
unidad. Sin unidad no hay felicidad, no hay paz. Sin unidad tampoco hay
esperanza. (231-269, 7.6.1992).
Donde
no hay unidad, no habrá felicidad ni esperanza. Toda la esperanza, la felicidad
y la paz anhelada por todos los seres humanos se da sobre ese fundamento. Todo
tiene lugar sobre un fundamento de unidad. Incluso sobre la unidad de padres e
hijos hay libertad, felicidad, verdadera alegría. Piénsenlo. Hoy día la
humanidad busca la libertad, busca la felicidad y busca la paz. ¿Dónde la
encontrarán? ¿Cómo la encontrarán? Sobre un fundamento unido, en lo referente a
las relaciones sujeto-objeto, vertical-horizontal, anterior-posterior y
derecha-izquierda, sobre esa relación recíproca de sujeto y objeto acompañantes
se realiza la felicidad, la paz y la libertad. (225-93, 5.1.1992).
La
paz no se logra sin una base de unidad. Existen los términos “paz,”
“felicidad,” “libertad,” pero en concreto ninguna de éstas existe si no hay
unidad.
¿Hay
paz allí donde se pelea una pareja? Donde hay unidad hay paz, ¿verdad? ¿Puede
ser feliz una pareja desunida? La felicidad huye de allí. Lo mismo ocurre con
la libertad. ¿Hay libertad en los choques mutuos entre el hombre y la mujer? En
la confrontación no hay paz ni libertad. También la libertad existe sobre la
base de la unidad. (229-228, 12.4.1992).
La
libertad nacerá allí donde exista una unidad de los hijos para encontrar el
país pacífico. Allí se originarán la paz y la felicidad. Surgirán familias que
bailarán en una esfera de felicidad y paz. Luego la persona que bailó lo
agradecerá. Tiene que bailar la familia, tiene que bailar el país y tiene que
bailar el mundo para que también Dios los proclame como hijos de una histórica
liberación, y mediante ello todos los pueblos y naciones retornarán triunfantes
como ciudadanos de un reino unido. (234-219, 10.8.1992).
La
paz está sobre una línea horizontal de igualdad, de equilibrio; no puede
pararse en un lugar inclinado, en la desigualdad. Todos ustedes buscan
libertad, ¿no? Gritan “¡Libertad, soy libre, libertad!” ¿Dónde desea vivir esa
libertad? Quiere vivir en una línea horizontal unida. Sobre ella puede haber
libertad, felicidad, paz, esperanza, todo puede existir allí. Aquí no hay nada.
¿Dónde está su esperanza personal, su libertad individual? Está sobre la unidad
de su mente y su cuerpo. ¿Dónde está la felicidad? Está sobre la línea
horizontal donde se unen el cuerpo y la mente. La esperanza también está
allí. (254-252,
15.2.1994).
La
libertad se para sobre un plano nivelado, horizontal, sobre la unidad. La
felicidad y la esperanza vienen sobre la unidad; lo mismo sucede con la paz. El
propio nombre de la “paz” (Piong Jua) en coreano significa unidad en el mismo
nivel. Nada puede obtenerse sino en la unidad. (257-141,
14.3.1994).
Si
el amor de Dios y el amor humano no comienzan juntos, habrá dos direcciones.
Tendrán direcciones y propósitos diferentes. No puede alcanzarse así un mundo
pacífico y unido. De ser así, desaparece todo: la felicidad, la libertad, la
paz, la esperanza. (265-262, 23.11.1994).
No
puede existir libertad sino sobre la base de la unidad. Si el cuerpo y la mente
luchan, y les trajesen una bolsa de felicidad, ¿podrían abrazarse a esa bolsa y
decir que están contentos? Quiero decir si acaso puede haber libertad allí. De
ninguna manera. ¿Y la paz, dónde está? La paz está en un estado nivelado,
horizontal, donde todo es abundantemente libre y sin deficiencias. ¿Tiene dónde
morar la paz, si la mente y el cuerpo se pelean? Lo mismo ocurre con la
felicidad. Es linda la felicidad ¿no? ¿Pueden encontrarla si la mente y el
cuerpo luchan entre sí? No tiene sentido. (232-189, 6.7.1992).
En
la unidad hay libertad. Los ojos, cuando enfocan bien, se sienten bien. Cuando
uno tiene la nariz tapada se siente molesto, pero si se destapa se sienten
libres, y así con los oídos, con las manos, con todo el cuerpo. Si no hay
unidad no hay libertad, ni paz, ni felicidad. La perfección de toda la
Creación está en el balance, en lo plano y a nivel. No puede morar en un
lugar con aristas agudas. (267-312, 5.2.1995).
Gracias
a los Padres Verdaderos, que vencieron mundialmente, ustedes ya aprendieron y
saben todo. Ahora basta con que formen el Reino de Dios familiar. Yo tengo que
crear el Reino de Dios mundial pero ustedes, para ser padres verdaderos, deben
unir la mente y el cuerpo, deben ser uno con su cónyuge y ser uno con sus
hijos, restaurar lo perdido en la familia de Adán, lo que cayó. Ese es el
comienzo. Hay que restaurar el Reino de los Cielos de paz, felicidad, libertad
y unidad. Todo les irán bien, les
irá OK. (259-318, 24.4.1994).
4.3.2. Solamente el amor
es un componente de la libertad, la paz, la unidad y la felicidad
¿Cómo
habría proliferado la familia de amor verdadero de Adán si no hubiese
ocurrido la Caída? Adán y Eva habrían sido una verdadera pareja ideal de
amor verdadero, habrían sido padres verdaderos y se habrían convertido en los
antepasados verdaderos de su descendencia y de toda la humanidad. Esta,
concebida a partir de Adán y Eva como padres verdaderos, habría sido una gran
familia extendida y este habría sido el mundo pacífico de la esfera cultural
adánica. Por lo tanto, la conclusión de la historia providencial será que se
restaurará y se establecerá una familia centrada en los padres verdaderos y en
amor verdadero, centro de la reorganización del mundo a venir. Esa familia
verdadera, central, es la esperanza de la humanidad y es al mismo tiempo la
esperanza de Dios. Esta familia verdadera será la fuente del amor verdadero y
la vida verdadera, el punto de partida de la paz y la felicidad de la
humanidad. (294-67, 17.4.1995).
Lo
que con mayor apremio necesita hoy la humanidad es una revolución de amor
verdadero de la mano de los Padres Verdaderos. Sin reformas fundamentales no
podemos esperar un mundo feliz y pacífico. Los problemas de hoy día deben ser
resueltos por un pensamiento que predique la verdadera familia de amor
verdadero, un pensamiento que predique el amor verdadero de Dios. Ustedes
deberían evaluar muy seriamente todo el movimiento de paz que desplegué
mundialmente hasta ahora, y junto con él deben evaluar la ideología del amor
verdadero. No deberían considerar simplemente como eventos educativos las campañas
por el amor verdadero y la pureza en los jóvenes, ni las campañas pro
verdaderas familias de amor verdadero, que trasciende fronteras, culturas,
razas y religiones.
La
paz mundial requiere que primero haya una nación pacífica. La paz de una nación
debe tener como premisa la paz familiar. El poder, la riqueza o el conocimiento
que han venido anhelando las personas seculares, no pueden convertirse en
suficiente requisito indispensable para la paz ni la felicidad. La verdadera
felicidad no es directamente proporcional a la posesión del amor ni tampoco
depende de la comodidad de la vida material. En el amor verdadero obtendrán
verdadera paz y verdadera felicidad. Una paz genuina y una felicidad infinita
se obtienen con toda certeza solamente cuando se brindan al prójimo con amor
verdadero y una vez que retorna todo lo que han brindado. (294-68,
11.6.1998).
La
humanidad está enfrentando hoy una era de crisis total. No alcanza con
previsiones en una sola área determinada. Los líderes deben ser la conciencia de
la era y, mostrando un ejemplo positivo, deben liderar la formación de familias
verdaderas, que son el prerrequisito y la piedra angular de un mundo pacífico.
La ceremonia de Bendición de 360 millones de parejas que yo he conducido es uno
de los frutos de haber dedicado mi vida a enseñar sobre una familia ideal.
Quienes participan de esta ceremonia de bendición ya se han comprometido con
Dios; son personas a convertirse en verdaderas parejas, verdaderos padres
centrados en el amor de Dios y que constituirán familias verdaderas. Estamos
poniendo en marcha ampliamente una histórica revolución de amor verdadero
mediante campañas pro familias verdaderas, a fin de hacer realidad un mundo
pacífico. (294-68,
11.6.1998).
Donde
no hay amor no hay felicidad ni paz. ¿Cómo pueden hacer el hombre y la mujer
para ser pacíficos? Deben unirse en “cóncavo y convexo,” y eso solamente se
logra entre cónyuges. ¿Pueden tener paz si lo hicieren con otro hombre u otra
mujer? Eso sería un gran accidente. ¿Podrían ser felices haciéndolo con otro
hombre u otra mujer? Sería grave. Todo es así. No se puede ser libre con otra
pareja; es un accidente. Entonces, sepan que todo es imperfecto cuando se
excluye el amor. (275-17, 30.10.1995).
Tanto
los ideales, como la libertad, la paz, la unidad o la felicidad, tienen lugar
centrados en el amor. Si hay desunión no puede existir la libertad en el mundo
del hombre ni en el de la mujer. ¿Cuál es la fuente de la libertad en este
mundo? No lo es el dinero, ni nada material, ni siquiera el conocimiento. Nace
la lógica de que debe venir del amor. Como el punto de partida es uno, la
parada final también debe ser una sola. (270-268, 16.5.1995).
La
libertad y la paz son una misma cosa. Hay paz en la libertad que viene de la
unidad. Si solamente hay libertad, no tiene dónde afirmarse. ¿Qué es la
libertad, es substancial o qué? Un hombre y una mujer actúan en unidad y sin
reservas. ¿Qué necesitan para ello? Si fuesen dos, no pueden unirse. Ese es el
problema. ¿Qué los hace uno? No es la libertad lo que los une. Si el hombre o
la mujer quieren ser libres se escapan ¿verdad? ¿Es eso la libertad? ¿Es
libertad no poder olvidar al marido y sentir ganas de volver y derramar
lágrimas en el camino? No. Todo debe estar centrado en el amor. Cuando se
excluye el amor, todo se quiebra. (247-153, 2.5.1993).
Cuando
el padre y la madre se unen en amor, esa unidad es en sí misma el mundo de la
libertad. Allí viene la paz y existe felicidad. ¿Qué puede hacer que los
hermanos se unan? La libertad no puede unirlos. La “igualdad” no los une, sino
el amor. El amor une al padre, la madre y los hijos. ¿Qué une a un niño con una
persona mayor? ¿Qué une a los abuelos con los nietos? ¿La felicidad? ¿Alguna
ideología? El amor, amor, amor. Lo mismo para el país; no lo une su presidente,
sino los patriotas, los que aman el país. También es así con la humanidad; se
une en torno al filantropismo, al amor. No hay nada que hacerle. (247-153,
2.5.1993).
El
Reino de los Cielos partió del amor original de Dios, la cuna de los reinos
celestial y terrenal. Allí está la cuna de la libertad, de la felicidad, del
ideal; allí está la fuente de la paz y la unidad. Esta verdad es sorprendente.
Ténganlo presente. (267-257, 8.1.1995).
Si
no hay amor verdadero tampoco hay libertad, ni paz, ni unidad, ni felicidad.
Únicamente en el amor verdadero se pueden perfeccionar todas las cosas. Esta es
la era de la perfección de la libertad, la paz, la unidad y la felicidad
centradas en el amor verdadero. (289-206, 2.1.1998).
Para
concluir con las luchas históricas hay que retornar a Dios. Primero hay que
unir mente y cuerpo centrados en Dios. Cuando un hombre y una mujer así forman
una verdadera familia centrada en Dios, allí dentro se le sirve nuevamente a
Dios. Por consiguiente, la base donde Dios puede morar en la
Tierra es nada más ni nada menos que la familia verdadera de amor
verdadero; es más, es el lugar de partida de una verdadera nación y de un
verdadero mundo. Y con esto se abre un mundo de verdadera libertad y verdadera
felicidad. (271-88, 22.8.1995).
Sección
5. Explicación del artículo 5º del juramento familiar
Artículo
5: “Nuestra familia soberana del Chon Il Guk, centrada en el amor verdadero,
jura promover diariamente un desarrollo progresivo para unificar el mundo
espiritual y el terrenal en una relación ideal recíproca.”
5.1
La unificación del mundo espiritual y el mundo terrenal en una relación ideal
recíproca
5.1.1
El mundo espiritual o celestial está en la posición de sujeto recíproco
El
artículo 5º dice: “Nuestra Familia… centrada en el amor verdadero, jura
promover diariamente… unificar el mundo espiritual…” Es como si todos los días
estuviésemos en la posición de sujetos recíprocos del mundo espiritual. Allí
hay numerosos clanes, numerosos pueblos étnicos. Aunque lográsemos el ideal de
una gran familia extendida, el mundo físico debería tener como estándar al
mundo espiritual y moverse en sintonía ya que ellos en el futuro vivirán juntos
allá. “…promover diariamente un desarrollo progresivo para unificar el mundo
espiritual y el terrenal en una relación ideal recíproca.” Para hacer que se
unan, no deberían estar tan divididos. Así como el mundo terrenal se unirá
centrado en el estándar ultra familiar que es el ideal de Dios, no hay que
vivir de esa manera solamente en la Tierra sino que como será igual
en el mundo celestial, hay que vivir acorde a la vida en aquel mundo. Por eso
en la vida rutinaria deben sentir el amor en carne propia, quiero decir, deben
vivir de modo tal que puedan sentir el mundo de los espíritus, y sentir si Dios
está triste o contento. Todo lo contenido en el artículo 5º lo armé como
perfección del curso providencial. (266-159, 22.12.1994).
¿Quién
unirá al mundo espiritual con el mundo físico? Ambos mundos tienen que unirse
centrados en el ser humano; por eso hay que promover un desarrollo progresivo
hacia esa unificación. Avancen…todos los días…no deben retroceder. No deben
hacerlo. Quiero que promuevan un desarrollo progresivo. No vivan en un sólo
sector de este mundo; creen diversas relaciones y muévanse como para influir en
el conjunto.
Primavera-verano-otoño-invierno,
Este-Oeste-Norte-Sur… así como hay cuatro estaciones que giran por los cuatro
puntos cardinales, ustedes tampoco deberían vivir en un solo país. Ahora que
desaparecerán las fronteras y vendrá un mundo unido, hay que vivir recorriendo
el mundo. Pero no vayan a perjudicar a nadie. Hay que promover un desarrollo
progresivo. No vivan jugando. (266-150, 22.12.1994).
Tienen
que saber que en la gran familia universal hay un mundo espiritual y un mundo
físico. Para formar una gran familia extendida hay que crear la unidad entre el
Reino de los Cielos terrenal y el Reino de los Cielos espiritual. Tienen esa
misión. Por eso: “Nuestra familia soberana del Chon Il Guk, centrada en el amor
verdadero, jura promover diariamente un desarrollo progresivo para unificar el
mundo espiritual y el terrenal en una relación ideal recíproca.” Todos los
días; dice todos los días, no una vez al año. Dice promover a diario un
desarrollo progresivo para unificar el mundo celestial… hay un mundo celestial;
hay un mundo espiritual. Y hay un objeto (contraparte, socio pareja) recíproco
que es el mundo terrenal. ¿Qué es lo que hay que hacer en el mundo terrenal?
Hay que promover un desarrollo diario hacia la unificación. No descansen;
motívense y entusiásmense para traer desarrollo y crear así la unidad de los
dos mundos. No hay tiempo para descansar. Si quieren formar la gran familia
extendida del mundo celestial, hay que unir el Cielo y la Tierra. (267-152,
4.1.1995).
Después
de haber caído, ni hablar del mundo terrenal, pero hasta debajo del trono del
Cielo se formó una esfera de influencia satánica. Así, Satanás ha venido
calumniando a los individuos del mundo espiritual y del mundo físico. Ni los
creyentes saben que Satanás se ha movido con semejante autoridad. Ese mundo
creado y concebido para gozar y alabar el glorioso ideal divino centrado en
Adán y Eva, con el error del ser humano pasó -todo
junto y de golpe- a ser de Satanás. Deberían sentir
hasta la médula de los huesos que como resultado eso le causó al Dios Creador
una profunda tristeza. (1-282, 16.12.1956).
Ustedes
no conocen el mundo celestial en posición de sujeto recíproco. ¿Cuántas veces
al día piensan en el mundo espiritual? ¿Hay mucha más gente en el mundo de los espíritus,
o habrá más gente en este mundo físico? ¿Qué piensan? ¿Pensaron en el mundo
espiritual? Pensar nada más en este mundo es como pensar solamente en la cola.
Ese
concepto se perdió con la Caída. De modo que aquí nuestra familia
debe pensar todos los días que existe el mundo celestial. El mundo espiritual
es “más” (+), es el (polo) positivo, así como la mente es “el positivo.” El
cuerpo representa al mundo terrenal y la mente representa al mundo espiritual.
La mente es como el polo positivo y el cuerpo es como el polo negativo. De modo
que si uno vive ignorando la mente “sujeto recíproco” (inicia y dirige)
ignorando el mundo de la mente, se va al infierno. Es como si el cuerpo
castigara a la mente, negándola, y este dominio hay que revertirlo. (260-193,
8.5.1994).
Ustedes
han vivido hasta ahora sin el concepto de que el mundo espiritual está
diariamente en la posición de sujeto recíproco. Ni siquiera una vez al mes
tuvieron ese concepto, y no debe ser así. Todos los días tienen que pensarlo.
Si en la vida diaria no se relacionan con ese mundo celestial subjetivo y no se
arman aquí de la forma perfeccionada terrenal recíproca a ese mundo, cuando
vayan allá en el futuro no se habrá formado la base para la perfección del
mundo celestial. Hay una relación directa, y hay que tenerla todos los días del
año para que cuando vayan allá se convierta en su segundo campo de
actividades. (260-305, 19.5.1994).
El
mundo espiritual centrado en Dios es “sujeto” (inicia y dirige) Todos los
niveles conectados ahora al mundo espiritual, es como si no existiesen.
Originalmente Dios es el Sujeto (centro) en el Cielo, y en la
Tierra los Padres Verdaderos. Si lo que yo enseño no está de acuerdo con
el contenido esencial de Dios, todo será distorsionado; este pilar se quebrará.
Por eso debe ser corregido. El contenido debe coincidir. (292-320,
27.4.1998).
¿Cómo
es el artículo 5º del juramento de la familia? “Nuestra familia soberana del
Chon Il Guk, centrada en el amor verdadero, jura promover diariamente un
desarrollo progresivo para unificar…” Unificación… significa la unificación del
mundo espiritual y el mundo físico. Ese es el problema. Ustedes también
quedarán atascados allí. Yo mismo derramé sangre y lágrimas toda mi vida para
superar esa amarga colina.
Ustedes
no conocen los secretos escondidos en el trasfondo de la
Iglesia de la Unificación. Nadie lo sabe y tampoco hay necesidad
de que lo sepan. ¡Sería mucha carga para ustedes si lo supiesen!
Los
padres sufrían tanto que quienes conseguían algo de comida lloraban de dolor y
de vergüenza. No deseo eso. Ni Dios ni yo queremos que recuerden el sufrimiento
de los padres para saldar una amargura histórica provocada por condiciones de
indemnización. Olvídenlo y clamen por el nombre de un Reino de los Cielos
terrenal lleno de esperanza; como representantes de Dios y de los Padres
Verdaderos ustedes tienen que volar alto, con el mundo como campo de acción y
el Cielo y la Tierra como escenario de su país. Vivan enérgicamente
con el deseo de volar alto, no de saltar alto. (283-242, 13.4.1997).
Dentro
de la esfera de la unificación hay ocho etapas que atravesar, desde el
individuo y pasando por la familia, la parentela…Si bien una persona debe pasar
por estas ocho etapas de unidad, nadie lo supo. Suponiendo que haya un país o
una nación central que pretenda ignorarlo, ¿qué harán, señores, si cuando van
al mundo espiritual deben ser regidos por esta ley? Serán individualmente
recluidos.
Cuando
vayan al mundo espiritual sus matrimonios serían separados. Si son diez en la
familia, los diez se separarán. No podrían ir a un mismo lugar. Lo que pasa es
que desconocían esto; si lo supiesen, verían que este mundo es como una sombra
del mundo espiritual, pero como este no tiene una forma material, también la
imagen espiritual se va pareciendo al mundo físico, van haciéndose uno. (284-15,
15.4.1997).
A
fin de encontrar un camino ideal para ligar el mundo espiritual y el mundo
físico revelé su contenido visitándolo y examinándolo todo, desde el infierno.
Sepan que tenerlo hoy en sus manos es como tener un tesoro histórico. ¿Qué
decía el artículo 5 del juramento? “… promover diariamente un desarrollo
progresivo para unificar el mundo espiritual…” Todos los días deben aprender
sobre el mundo de los espíritus. Esto es aprender.
“… para unificar el mundo
espiritual y el terrenal en una relación ideal recíproca” El mundo físico
objetivo es igual que un fruto. Este lugar y el mundo espiritual son el
mismo lugar; por eso la unificación. El hecho de que el mundo espiritual y el
mundo físico puedan unificarse y mediante ello abrir las puertas del infierno y
del Cielo, urge a apresurarse para entrar al Reino de los Cielos, aunque sea
para llegar una hora más temprano. Hay que llevar a la gente al Cielo aunque
fuere por la fuerza. (294-130, 14.6.1998).
5.1.2. Debemos unificar
el mundo celestial con el mundo terrenal
La
familia de Adán es el núcleo de todas las relaciones recíprocas de sujeto y
objeto del mundo terrenal, y Dios es el núcleo de todas las relaciones de
sujeto y objeto recíprocos del mundo espiritual. Así, cuando ambos núcleos se
unen, los reinos terrenal y celestial forman un Reino de los Cielos unificado.
Se fusiona Adán, quien puede ser el núcleo del Reino de los Cielos en la
Tierra, con el núcleo que es dueño o señor de las familias del mundo espiritual. (269-118,
9.4.1995).
Actualmente
el mundo celestial y el mundo terrenal no están unidos. Nosotros debemos
unificarlos. ¿Qué dice el 5º artículo? “… promover diariamente un desarrollo
progresivo para unificar el mundo espiritual...” Cuando hablamos de “progresivo” hablamos de avanzar rápido… ¿y qué
más?.. que
es tiempo de promoverlo.
¿Acaso
cuando tienen hambre no piensan: “¡me gustaría comer algo antes de seguir!”? Yo
no vivo así, sino que siempre quiero irme una hora más tarde y no una hora más
temprano. Ustedes también deberían sentirlo así. Si es por ese trabajo,
deberían ser capaces hasta de vender su propia carne si fuese necesario para
terminarlo. (280-38, 13.10.1996).
Hay
que reorganizar todo el mundo caído y hacer de él un solo mundo. El amor
verdadero es uno, absolutamente uno. En un país estructurado en torno al amor
verdadero, el conjunto es como uno solo. El mundo espiritual y el mundo físico
son como “dentro y fuera,” dos caras de la misma moneda. Como lo dice el
artículo 5º del juramento, nuestra familia, centrada en el amor verdadero,
todos los días debe unir al mundo espiritual con el mundo terrenal, y
reorganizarlo. El mundo espiritual es sujeto (contraparte, socio, pareja)
recíproco y este mundo es objeto (contraparte, socio, pareja) recíproco.
Tenemos que acelerar la unidad de ambos mundos; aunque fuere por la fuerza,
debemos hacer que sea más rápido. Agiten el látigo. (295-261,
8.9.1998).
Cuando
morimos, entramos en ese mundo. Hay que resolver el mundo espiritual; ese mundo
también debe ser resuelto en la Tierra. Hay que evitar el juicio en
el mundo espiritual. Hay que resolverlo todo aquí. Esto no es un concepto sino
una realidad. Habiendo sentido lo real que ese mundo es, no me importó la
persecución, por mucha que fuere. Si la oposición y la persecución son
conceptos, esto es una realidad. Para sobrevivir, debe ser así. Lo más
importante es cómo experimentar personalmente que el mundo espiritual es real.
Por
eso la persecución no es ningún problema, porque conocemos su propósito. Cuando
nos levantamos por la mañana deberíamos tener mayor percepción real del mundo
espiritual que de toda la realidad de la naturaleza. El mundo espiritual es
vasto; allá no solamente hay norteamericanos e ingleses. Personas de diferentes
nacionalidades pero de igual nivel o estado espiritual, están todas juntas.
Todas las razas están juntas en un mismo lugar.
Ya
sean alemanes o de otra nacionalidad, ellos todavía reconocen la figura que
tenían antes en este mundo, pero como ven el mundo del corazón, la cercanía a
una persona dependerá de la belleza de este. Quieren unirse con aquellos que
tienen un corazón más bello, de modo que se unirán aunque se les pidiese que no
lo hagan. Inmediatamente saben quién es el otro, aunque haya vivido hace miles
de años. Están pensando que lo que digo es un concepto o un sueño, pero no
sienten que es real, ¿verdad? La cuestión es si son capaces de vivir
sintiéndolo como real, que no son sólo palabras. Cuando lo conozcan verán que
este mundo es como una sombra. (295-261, 8.9.1998).
Como
ese mundo no tiene fronteras, si allá uno tiene un corazón de amor podrá
relacionarse con cada persona que se encuentre. La mente no envejece; cuanta
más edad tiene, más hermosa es. ¿Es aceptable que en el mundo espiritual los
hijos de Dios tengan un aspecto desagradable? Quienes viven en la armonía de un
profundo amor son toda gente linda. No solamente las mujeres; los hombres
también.
Para
resolver cualquier problema, deben orar para poder recibir mi guía y mi
enseñanza. Si en el jardín del Edén no hubiesen caído, habríamos vivido con
Dios. Dios quería vestir un cuerpo físico y por eso creó a Adán; por eso
también pueden comunicarse con el mundo espiritual a través de mí. No es Dios
por sí mismo que perfecciona el amor divino, sino a través de la gente. (295-261,
8.9.1998).
Hay
que conocer muy bien el mundo espiritual. El artículo 5º del juramento de la
familia dice: “Nuestra familia soberana del Chon Il Guk, centrada en el amor
verdadero, jura promover diariamente un desarrollo progresivo para unificar el
mundo espiritual y el terrenal en una relación ideal recíproca.” De modo que
hay que conocer el mundo espiritual; si no lo conocen no pueden ingresar en la
era de la perfección. (294-98, 14.6.1998).
No
deben desconocer el mundo espiritual. ¿Qué dice el artículo 5º del juramento?
“… centrada en el amor verdadero, jura promover diariamente un desarrollo
progresivo para unificar el mundo espiritual y el terrenal en una relación
ideal recíproca.” Empújense a sí mismos; no hay tiempo que perder. Estas
palabras también representan un aspecto de mi vida. Nuestra vida en este mundo
no es para siempre. Sólo se vive una vez, y a pesar de ello tenemos que
derribar todas las barreras que surgieron por culpa de la Caída, desde el
individuo al universo.
No
sólo debemos construir una carretera sino que también debemos colocar
ferrovías, y una pista de aterrizaje. ¿No es el mundo espiritual más que un
aeropuerto? La base es una verdadera familia, la familia verdadera de los
Padres Verdaderos. Desde esa base podemos ir cuando queramos y volver cuando
queramos. Haber hecho todo esto conmigo será algo de lo que se enorgullecerán
cuando vayan a “aquel país.” (296-279, 10.11.1998).
¿Qué
es, entonces, la providencia de salvación? Así como el mundo espiritual gira en
torno a Dios, la Providencia ha estado obrando para que el mundo
terrenal gire en torno a la voluntad de Dios. Se establecieron numerosas
religiones de diferentes niveles y trasfondos culturales, pero aun así la
providencia de la restauración ha venido progresando.
¿Quién
ha hecho el trabajo principal en el mundo espiritual hasta ahora? Jesús ha sido
el centro, Jesús y el Espíritu Santo. A través del Cristianismo -base
cuyo sistema ha sido estructurado para la unión de Jesús y el Espíritu Santo
centrados en Dios- ha venido formando el sistema de la
esfera cultural cristiana en el nombre de Dios, Jesús y el Espíritu Santo. Dado
que es así en el mundo espiritual, la Tierra también debe adoptar esa
forma a fin de ajustarse al mundo espiritual y formar una unidad.
¿Y
cuándo se unirán ambos mundos? En el tiempo del segundo advenimiento de Cristo.
De ser así, el Señor del segundo advenimiento llega al mundo habiendo heredado
todo el sistema del mundo espiritual, llevando al mundo a que pueda ajustarse a
ese sistema. Irá elevando al mundo. (161-220, 15.2.1987).
¿Qué
es lo que podría conectar el mundo físico al mundo espiritual? Nada que fuere
temporal podría hacerlo. Debe trascender el tiempo y el espacio, y ser igual y
el mismo ayer, hoy y mañana. Tiene que ser algo que a diario le guste a todo y
a todos, día y noche, sin ser resistido dondequiera que fuese. Solamente así
seremos felices.
Y
eso es… el amor. Sería imposible lograrlo con dinero, o con conocimiento.
Estas
cosas son unilaterales. Lo mismo se aplica al poder político, que está limitado
al ámbito de su era; pero cuando se trata de expandirlo, ¿qué es lo que haría
de puente entre “yo,” un individuo y el nivel nacional, hasta alcanzar el nivel
global? Se necesita algo que sirva de puente, y eso también es... el
amor. (233-128,
1.8.1992).
El
mundo espiritual es el lugar donde viven los ancestros y el mundo físico es
donde viven los descendientes. Ambos mundos están en una relación de Caín y
Abel. El mundo espiritual es el mundo arcangélico y el mundo físico es el mundo
de Adán. Si se unifican convivirán como Reino de los Cielos en la
Tierra y Reino de los Cielos en el Cielo. Si el mundo espiritual y el
mundo terrenal no se unen, no surgirá el Reino de los Cielos terrenal. El mundo
espiritual y el terrenal deben unirse; el mundo arcangélico y el mundo adánico
deben unirse. Con la unión de Caín y Abel se forma un estándar que permite la
existencia de padres verdaderos. Se retorna a las circunstancias anteriores
a la Caída. (255-24, 27.2.1994).
¿Qué
es lo que hay que hacer con amor verdadero? Estamos avanzando diariamente hacia
la unificación del mundo espiritual y el mundo físico; estamos avanzando en
desarrollo. Y deben impulsar ese desarrollo progresivo. A menos que nos
quitemos completamente la capa de pecado que heredamos de los ancestros por
medio de la disciplina que fuere, no seremos capaces de volar al Cielo a
retornar al seno de Dios y recibir su amor en el Reino celestial de la
liberación. Esto es la resurrección familiar. El mundo no debería obstruir el
camino de la familia. (299-46, 1.2.1999).
El
mundo físico y el mundo espiritual se unirán centrados en Dios, bajo la bandera
unificadora de los Padres Verdaderos. Dado que Dios creó por y para el bien de
los demás con amor, fe y obediencia absolutos, nosotros debemos pararnos sobre
ese fundamento del poder plenipotenciario y la omnipotencia de Dios. Para
retornar al estado original y encontrar allí un objeto recíproco de amor, hay
que dar y olvidar con fe, amor y obediencia absolutos. Hay que restaurar todo
lo que Dios hizo y nosotros mismos, en el lugar de Dios, debemos practicar la
fe, el amor y la obediencia absolutos. (303-153, 17.8.1999).
Sus
mentes y cuerpos están fuera de foco. Hay que corregirlos. Por eso la religión
castiga al cuerpo. Sin lograr que en un período de tres a cinco años el cuerpo
adquiera el hábito de obedecer absolutamente a la mente, no podrán ir por el
camino directo al Cielo. Si quisiéramos ligar Corea del Norte a la ferrovía
Pusán-Seúl, los rieles deben tener el mismo ancho; lo mismo si quisiéramos
conectarla a China. Del mismo modo, la dimensión de nuestra vida terrenal debe
ser igual a la dimensión del mundo espiritual. Su órbita es el amor. No puede
haber unificación si el amor del mundo espiritual y el amor del mundo físico no
son iguales. (242-51, 27.12.1992).
Hay
que conocer claramente el mundo espiritual. El artículo 5º del juramento dice
“Nuestra familia soberana del Chon Il Guk, centrada en el amor verdadero, jura
promover diariamente un desarrollo progresivo para unificar el mundo espiritual
y el terrenal en una relación ideal recíproca.” Hay que conocer el mundo
espiritual. No pueden ingresar en la era de la perfección si lo desconocen; por
eso quiero enseñar sobre el mundo espiritual con la verdad del Completo Testamento. (294 - 98,
14.6.1998).
Dios
no puede actuar arbitrariamente. El no puede asesinarnos; tiene el poder de
hacerlo en un instante, pero no puede castigarnos ni tocarnos. Los círculos
religiosos ignoraban que la permanencia de esos linajes conforma el mundo
caído. Recién ahora, con el título de Padre Verdadero, descubrí en detalle la
realidad del mundo espiritual y desde la motivación de la Caída hasta
los secretos de Dios, desenterré los secretos de Satanás y todo esto es develado
en “El Principio Divino” de la Iglesia de la Unificación.
Para armonizar en unidad, con esto, todo lo que formó la historia
conflictiva de la confusión causada por la ruptura entre el mundo físico y el
mundo espiritual, quiero conectar y resolver las cuestiones fundamentales de la
realidad del mundo espiritual, del mundo físico y de la vida humana. (304-214,
8.11.1999).
Todos
los días nosotros realizamos el reino terrenal y formamos una gran familia,
pero ¿a qué estándar debe ajustarse la vida de esa gran familia? Al del mundo
espiritual, que es una familia más grande. La familia mayor tipo Caín debe
unificarse todos los días en sintonía con la familia extendida del mundo
espiritual recíproco. “… promover diariamente un desarrollo progresivo para
unificar el mundo espiritual y el terrenal en una relación ideal recíproca.” Si
es un desarrollo progresivo no significa unirse y quedarse así, quietos, sino
que hay que seguir desarrollándose.
Hay
que avanzar hacia la globalización, desde el nivel familiar a la era tribal; de
la tribal a la nacional y así sucesivamente. Si no sucede así, todo será
dispersado a medio camino y será un lío. Siempre, ya sea en el trabajo, o yendo
a algún lado, o estando sentado o descansando, debemos unirnos como objeto
recíproco al sujeto, que es el mundo espiritual y sin quedarse allí, progresar
sin parar, desde la familia a la tribu, a la nación... de la nación a cruzar la
cima del mundo para entonces sí ingresar al Reino de los Cielos terrenal y
celestial. Ordenaremos limpiamente todo lo maniobrado por Satanás y
perfeccionaremos el mundo original del ideal de Dios. Debemos apurarlo. Así
está establecido el orden. (261-90, 22.5.1994).
5.2.
Promover un desarrollo progresivo
5.2.1. Impulsen a diario
un desarrollo progresivo
Un
desarrollo progresivo jamás debería detenerse. Tiene que avanzar en todo
momento. Hay que progresar, desarrollar ¡desarrollo progresivo! Hay que
desarrollarse en todas las direcciones. Deben unirse, siguiendo ese camino
según lo prometido.
El
juramento de la familia no se recita porque sí. Si su mente y su cuerpo no
están unidos, y pelean con su pareja, no pueden recitar el juramento. Si no se
unen con sus hijos, no pueden recitarlo. Deberían darse cuenta de lo valiosa
que es la familia. El hecho de tener semejante juramento de la familia hace que
como nunca antes en la historia el mundo espiritual esté con la mirada sobre
nosotros, ya que nadie en la Tierra podría ser más feliz que
nosotros, de poder tenerlo. Todos nuestros ancestros nos envidian desde el
mundo espiritual. ¡Qué feliz debe estar mi madre de recibir la Bendición,
aunque no sabía de qué se trataba! Por primera vez estoy hablando del retorno a
la tierra natal y bendiciendo a todos en una esfera de liberación de todos los
pueblos, y mis padres son uno de esos casos. De esta manera se fija el
orden. (271-290,
28.8.1995).
Al
avanzar debemos hacerlo con todas nuestras fuerzas, para apurarnos. Hay que
acelerar un desarrollo progresivo hacia la unificación. Aunque está avanzando,
hay que azuzarlo para que se apure. ¿Por qué piensan que existe el artículo 5º
del juramento? ¡Para que tengan un paso a salvo por la Tierra y por
el mundo espiritual! Significa que las puertas del infierno terrenal y
celestial no tienen nada que ver y que la marcha para ingresar por las puertas
del Cielo ya comenzó y va en camino. ¡Promover un desarrollo progresivo hacia
la unificación! Empújense a sí mismos. Si tienen muchos hermanos menores, hagan
que reciban la bendición aunque sea a los golpes. Y si sus hijos no reciben la
bendición, será un problema. (294-105, 14.6.1998).
Hoy
día los “unificacionistas” tienen que sintonizar a diario con el mundo
espiritual, pero lo hacen una vez cada tanto ¿verdad? Hacen lo que les plazca.
Esto hay que examinarlo a diario, ya que uno puede volver a caer aun después de
haber formado una gran familia extendida. A fin de protegerse de esto, deben
impulsar un desarrollo progresivo hacia la unificación. Tienen que ir a tiempo,
al mismo ritmo. Luego viene “¡(nuestra familia)… jura…!” Allí no hay
perfección; significa que todavía no se ha perfeccionado la unificación del
Reino de Dios en los Cielos. Hay que acelerarlo, y marchar acorde y en
sintonía. Esto es absolutamente necesario. (261-90, 22.5.1994).
¿Qué
es el artículo 5º del juramento de la familia? Todos los días vivimos así,
realizamos el Reino terrenal y formamos una gran familia, pero ¿a qué estándar
debe ajustarse la vida de esa gran familia? Al del mundo espiritual, que es una
familia más grande. La familia mayor tipo Caín debe unificarse todos los días
en sintonía con la familia extendida del mundo espiritual recíproco. Es “para
unificar.” Así lo dice su contenido...“Promover un desarrollo progresivo para
unificar…” Si es un desarrollo progresivo no significa unirse y quedarse
así, quietos, sino que hay que seguir desarrollándose.
Hay
que avanzar hacia la globalización familiar, desde el nivel familiar al tribal;
de la tribal a la nacional y así sucesivamente. Por eso dijimos “… progresivo…”
El día que se detengan, resbalarán. El día que se detengan, se conectan con el
infierno. Hay que avanzar al menos un paso para conectarse a la prosperidad y
al Reino de Dios. Significa eso, un desarrollo progresivo; hay que acelerar el
“desarrollo.” Urjanse a desarrollar constantemente. Avancen rápido, rápido. (261-90,
22.5.1994).
Hay
que “… promover diariamente un desarrollo progresivo para unificar el mundo
espiritual y el terrenal en una relación ideal recíproca.” Se unen y van hacia la unificación… ¿y qué
significa “progresivo”? Que no deben quedarse ociosos luego de la
unificación. Hay que avanzar, ya que todavía les queda pendiente el mundo
físico y el mundo espiritual. No pueden asentarse luego de la unificación. Hay
que avanzar más. Hay que impulsar un desarrollo constante. Háganlo rápido.
Juramos que lo impulsaríamos. (283 - 82,
8.4.1997).
¿Qué
dice el artículo 5º del juramento? “Nuestra familia soberana del Chon Il Guk,
centrada en el amor verdadero, jura promover diariamente un desarrollo
progresivo para unificar el mundo espiritual y el terrenal en una relación
ideal recíproca.” Háganlo, es progresivo. Debe avanzar siempre. No deben
detenerse. “Promover un desarrollo progresivo…” Hay que impulsarlo aunque esté
progresando. Esto que les digo es importante. Vivimos en un ámbito pequeño aquí
en este mundo -que es recíproco de aquel mundo subjetivo- pero
hay que preparar aquí la matriz con el estándar modelo del mundo celestial,
para después trasladarla allá. No hay nada que hacer al respecto. No es
algo que yo diga por decir. El juramento de la familia nació porque -considerando
de un modo integral todo lo referente al mundo espiritual y al mundo físico- ésa
es la manera de transitar el camino que Dios quiere que vayamos. (274-114,
29.10.1995).
Hay
que crecer. Estar detenido es afín a estar muerto. ¡Cuánto se alegraron al
escuchar la verdad e ingresaron en la Iglesia de la Unificación!
¿Están más contentos ahora que entonces? El corazón y el deseo de Dios es que
trasciendan su alegría personal y la conviertan en alegría mundial. Yo también
estoy yendo ese camino, por lo que mi alegría no es mía. Me estoy esforzando
para globalizarla. Todos comenzaron por Dios pero volvieron a pensar en sí
mismos; lo humano los bloqueó. (273 - 69,
21.10.1995).
¿Cuál
es el quinto artículo del juramento de la familia? “Nuestra familia soberana
del Chon Il Guk, centrada en el amor verdadero, jura promover diariamente un
desarrollo progresivo…” Es un desarrollo progresivo. Uno se convierte en una
persona nueva. Una persona que está viva, crece. ¿Va creciendo la alegría que
sintieron cuando entraron en la Iglesia de la Unificación, o
desapareció? Va creciendo. Quiero que impulsen un desarrollo progresivo. Lo que
está vivo, crece. Lo que no puede crecer, se muere. Como se perdió el valor
recíproco con el mundo espiritual, perdieron la alegría. Por eso quiero que
impulsen un desarrollo progresivo. (273-69, 21.10.1995).
“Impulsar,”
es apresurarse. Cosas como dormir mucho, volverse perezosos, comer y disfrutar,
no existen en la historia providencial. Estamos apurados. La vida es corta. Por
eso “nuestra familia soberana del Chon Il Guk, centrada en el amor verdadero,
jura promover diariamente un desarrollo progresivo para unificar el mundo
espiritual y el terrenal en una relación ideal recíproca.” Significa que
les pido que corran sin descanso, igual que yo. Corran sin dormir. (260-193, 8.5.1994).
“… jura promover
diariamente un desarrollo progresivo para unificar el mundo espiritual y el
terrenal en una relación ideal recíproca.” Hay que avanzar todos
los días; si se detienen se mueren, se mueren, así que no se detengan.
“Promover un desarrollo progresivo.” Aunque fuere de a un paso, día a día hay
que seguir avanzando. Digan “¡Juro que así lo haré!” Tendremos que
desarrollarlo constantemente, de modo que no nos desviemos ni una pizca en la
Tierra de todo lo que el mundo espiritual pueda demandarnos. (260-305,
19.5.1994).
Dijimos
que “Nuestra familia soberana del Chon Il Guk, centrada en el amor verdadero,
jura promover diariamente un desarrollo progresivo para unificar el mundo
espiritual y el terrenal en una relación ideal recíproca.” Basta con avanzar
hacia la unificación, pero dijimos que había que impulsar un desarrollo
constante. Hay que empujarse a sí mismo, castigarse. Si en el mundo terrenal
deambulan y no pueden seguir el ritmo, hay que empujarse fuertemente a sí
mismo. (301-83,
16.4.1999).
En
el quinto artículo del juramento dice “promover un desarrollo progresivo,”
¿verdad? Sería bueno avanzar en unidad con la mente, pero ese impulso o
aceleración debe hacerse a la fuerza. Si arrastran la gente a la fuerza, la
establecen como si fuera un ternero en ofrenda y la bendicen, esa persona no
irá al infierno cuando pase al mundo espiritual. En corto tiempo irá al Reino
de los Cielos. Por eso les digo que lo hagan a la fuerza si fuere necesario. (293-318,
18.3.1998).
Todos
los días deben unir el mundo espiritual (sujeto iniciador-director) y el mundo
físico (objeto receptor-respondiente). Los mundos recíprocos en posición de
sujeto y objeto deben unirse. Hay que tener un desarrollo progresivo, un
desarrollo que avance. “Jura promover un desarrollo progresivo…” Promover,
acelerar…rápido, rápido, rápido. No deben detenerse. Si se detienen se caerán;
detenerse es afín al infierno y a la muerte. La detención desciende hacia el
infierno, la aceleración lleva al desarrollo. Corran y corran sin cesar.
Hagan
como yo, corran y corran sin dormir. Uno puede establecer una relación con el
mundo en el que piensa a menudo: ¿cómo puede tener una relación con un mundo en
el que uno ni piensa? Así se los unifica. Hay que pensar en ambos por igual,
recíprocamente. (260-193, 8.5.1994).
5.2.2. Construyamos una
autopista de amor verdadero
Dios
no quiso mirar el mundo espiritual ni el mundo físico tal como estaban hasta
ahora. Hay que purgarlos completamente. Y eso no es tener que salvarlos uno por
uno.
En
lugar de Jesús, y después de purificar las familias de la parentela, tienen que
perfeccionar el Reino de los Cielos en la esfera de mesías tribal,
en la esfera de mesías nacional y en la esfera de mesías
mundial. Hay que vivir en persona la esfera del corazón de Jesús y
aliviarle la aflicción de no haber podido formar una familia, yendo a la muerte
en la cruz. Dios también lo desea, de modo que debe aliviarlo por medio de
ustedes. Sobre esa base deben formar sus familias.
No
piensen en la Iglesia de la Unificación como una fe
rutinaria o habitual como el cristianismo. No es así; esto es muy serio. Con la
verdad que enseña todo sobre ambos mundos, deben enterrar sus conceptos
mundanos de la familia. Hay que deshacerse de todos esos conceptos antiguos
sobre el mundo espiritual y el mundo terrenal. Después de hacerlo, hay que
construir un nuevo mundo. (292-320, 27.4.1998).
A
fin de recuperar un mundo que ha sido tan ensuciado, Dios viene obrando su
providencia de salvación por medio de establecer una relación con los seres
humanos. Dirige la Providencia a fin de volver a tratar con seres
humanos que lo traicionaron y cayeron tanto que no tienen cómo compararse con
el resto de los seres creados. Dios colocó puentes y ha obrado hasta hoy,
pasando por la era del Antiguo Testamento y la era del Nuevo Testamento, para
tener potestad sobre personas que Satanás controla y acusa falsamente. (1-282,
16.12.1956).
El
artículo 5º del juramento de la familia dice “Nuestra familia soberana del Chon
Il Guk, centrada en el amor verdadero, jura promover diariamente un desarrollo
progresivo para unificar el mundo espiritual y el terrenal en una relación
ideal recíproca.” Esto significa que todo el mundo es una misma
familia. Todos deben unirse en la posición de objeto recíproco acompañante
del mundo espiritual, que está en la posición de sujeto recíproco. No solamente
hay que unirse sino que, como aun permanece el infierno terrenal, la esfera
satánica, hay que apresurar esto. El día no alcanza. Si esto continúa así por
dos o tres generaciones más, va a ser todo un problema. Las dificultades se
multiplicarán más y más. Esto es urgente.
Para
el año 2000 debemos cortar esto y vendrá la era en la cual hay que hacer una
avanzada general. Ya que urge semejante desarrollo rápido, formas de rápido
colapso tendrán lugar en el mundo y ustedes verán bien con sus propios ojos,
antes de morir, cómo todo se separa y cae en el infierno. Tienen que saber que
instauramos el juramento de la familia centrado en el contenido indivisible que
es la misión a cumplir por nuestras familias en el marco de la
restauración. (264-202, 9.10.1994).
Todas
las familias bendecidas anhelan que yo visite su casa, ¿verdad? Tal vez vaya,
no sé cuando, así que, como si fuese para una fiesta de 10 años de espera,
vendan todo lo que puedan y ahórrenlo para que ni bien llegue yo la organicen
rápido. Deberían tener ese corazón. Cuando vaya a algún lado terminaré
visitando la casa que se haya preparado. Y si no puedo ir por falta de tiempo,
tal vez vaya pasando enfrente y mi auto se rompa allí, de modo que tenga que
visitar sin falta esa casa. Si no hacen una ofrenda de devoción, no hay manera.
Si
yo desconociese el mundo espiritual no podría recorrer este camino. El Padre
del mundo espiritual es mi padre, por eso conozco los secretos del mundo
espiritual mejor que nadie. Cuando era un refugiado y tenía hambre, movilizaba
a los antepasados. Hacían que los descendientes preparasen una mesa en la calle
para el visitante. Muchas veces me alimenté así. No quiero contarles más porque
parecen mentiras.
Posesiones
de Dios, antes de casar a Adán y Eva, no habían. ¿Qué hubiese pasado si no
hubiesen caído? De modo que si uno las tiene, es un ladrón. Sea el país o quien
fuere, es un ladrón. En la familia de Adán, las posesiones de antes de casarse
eran de Dios. El hecho de que adquirieron propiedades significa que deportaron
a Dios; lo expulsaron. Destruyeron la posesión material, la posesión del amor y
la posesión de la familia. Para indemnizar esta amarga aflicción, por Dios y
por los Padres Verdaderos, todos los pueblos del mundo deben tornarse
verdaderos hijos devotos y patriotas. A fin de ello deberíamos entregar en
ofrenda hasta nuestros cuerpos, cada joya que posean e incluso sus vidas, pedir
que retornen a Dios a través de los Padres. (299-46, 1.2.1999).
¿En
qué posición viene el Mesías? Con amor, el Mesías debe saber amar las leyes
terrenales y también debe saber amar el protocolo del palacio del Reino
celestial. Viene para construir un mundo así. De esta manera, se combinarán las
virtudes del mundo espiritual y del mundo físico. ¿Con qué puede unir ambos
mundos? ¿Qué es polo positivo (+) en ambos mundos? El amor centrado en
Dios. (207-250,
11.11.1990).
¿Qué
es un hijo sagrado? Es una persona que ama el Cielo y la Tierra.
Es una persona que ama al Cielo centrado en Dios y ama al país centrado en
el Reino terrenal. Es una persona que conoce las reglas del palacio celestial y
conoce las leyes del país, y que quiere cumplir y amar las leyes de ambos
mundos. Un hijo o hija sagrado es un hijo o hija de Dios. En coreano esta
palabra hijos sagrados “seongya” se compone de dos caracteres chinos: seong (聖) que significa
“sagrado” y ya (子)
que significa “hijos.” No es el ya (者) que significa tipo o compañero. Estamos
hablando del hijo de Dios. Este es el pensamiento mesiánico. (207-250,
11.11.1990).
¿Qué
deben hacer los Padres Verdaderos? Abrir todos los caminos bloqueados entre el
mundo espiritual y el mundo físico y construir una autopista que vaya desde el
infierno, desde Danbury (Connecticut, EEUU), desde el infierno del mundo
espiritual hasta el Cielo. (134-127, 25.2.1985).
Estoy
proponiendo que abramos una autopista, una ruta directa desde el mundo terrenal
hasta el mundo celestial. Este camino no puede ser sino de amor verdadero.
Hagamos una autopista de amor verdadero y que la parada final y la
partida -el mundo terrenal y el mundo celestial- tengan
la misma altura y el mismo ancho. El cumplimiento de esta meta se hace posible
luego de alcanzar el Reino de los Cielos en la Tierra. (135-168,
12.11.1985).
Bajo
la dirección de Dios removeremos todas las piedras de paso entre el mundo
espiritual y el mundo físico, y colocaremos una autopista y una ferrovía sobre
un puente de hierro. Mi esperanza es abrir un camino que se pueda recorrer
hasta Londres sin descanso. ¿Es fácil hacerlo, o es difícil? Es difícil. ¿Cuán
difícil es? Hay que arriesgar la vida más de una vez. A medio camino no se
puede parar. ¿Por qué? Porque no se puede soportar el ser despreciado. Nadie se
olvida de cuando lo ignoran, ni de día ni de noche, de modo que hay que correr
día y noche. Correr hasta que ninguno de nuestros detractores pueda seguirnos
más, y encontrarnos con Dios.
Dios
está allá, al final de la humanidad. Antes de ir allá, encontrarlo, negociar y
obtener la supremacía, no hubo tiempo de descansar. Así uní el mundo espiritual
y vine a luchar en el mundo físico para unificarlo. El infierno y el Cielo se
dividen gracias a que vienen los Padres Verdaderos a formar matrimonios que
giran hacia Dios en 180 grados, opuestos a todo lo que fue arruinado por culpa
de una falsa familia satánica. Sepan que al Reino de los Cielos se entra en
familia. (271-200,
28.8.1995).
Sección
6. Explicación del artículo 6º del juramento de la familia
Artículo
6: “Nuestra familia soberana del Chon Il Guk, centrada en el amor verdadero,
jura encarnar a Dios y a los Padres Verdaderos; jura perfeccionar un hogar que
movilice la fortuna celestial y la transmita a nuestra comunidad.”
6.1.
Una familia que encarna a Dios y a los Padres Verdaderos
¿Cuál
es el artículo 6º del juramento de la familia? “Nuestra familia soberana del
Chon Il Guk, centrada en el amor verdadero, jura encarnar a Dios y a los Padres
Verdaderos; jura perfeccionar un hogar que movilice la fortuna celestial y la
transmita a nuestra comunidad.” Así como los Padres Verdaderos formaron una
familia en lugar de Dios y la fortuna celestial los sigue dondequiera que
fueren, ustedes tienen que unirse completamente a ellos, movilizar la fortuna
celestial y conectar la bendición del Cielo con su entorno. No sean sólo
ustedes; hay que crear a su alrededor familias como la suya. Significa que
juran ser una familia central. (267-153, 4.1.1995).
“Nuestra
familia soberana del Chon Il Guk, centrada en el amor verdadero, jura encarnar
el ideal de Dios y los Padres Verdaderos...” Deben llegar a ser una familia que
encarne la substancia y que represente a Dios y a los Padres Verdaderos, siendo
entonces una familia verdadera que movilice la fortuna celestial, y que no
solamente ella recibe y se queda con la bendición de Dios sino que perfecciona
una familia que conecta esa bendición a todo su entorno.
Quiero
decir que tienen que ser una familia que cuando se mueve puede volverse una
bendición y puede compartir bendiciones. Si alguien de su entorno desconoce “El
Principio Divino,” enséñenselo y aunque se le oponga aprendan a convivir como
fuere para evitar peleas. Enseñen en su entorno y expándanse gradualmente. No
vivan solos. (266-151, 22.12.1994).
“… jura encarnar a Dios
y a los Padres Verdaderos...” Señores, ustedes están en el lugar de la
familia de Dios y la familia de los Padres Verdaderos; es una familia que
moviliza la fortuna celestial (protección divina). “… jura… perfeccionar un
hogar que movilice la fortuna celestial y la transmita a nuestra comunidad.” No
pretendan ser bendecidos y vivir bien solamente ustedes, porque en definitiva
tienen que ser de la Familia Real y hacer que todas las personas
lleguen a ser ciudadanos del Reino. (260-195, 8.5.1994).
Tienen
que ser familias que representen a Dios y traigan paz, felicidad y libertad a
este mundo. Por eso en todo momento deben estar sincronizados con el Cielo
y la Tierra. Además, estando en sintonía con Dios, deben ser una familia
capaz de trasmitir la fortuna celestial a su entorno. Ese es el artículo 6º del
juramento. En definitiva, formarán una familia que represente a los Padres y
realice el ámbito unificado del corazón de Dios, y así el mundo de la cultura
del corazón surgirá mundialmente. Eso es el juramento. (266-103,
18.12.1994).
No
solamente yo sino también ustedes tienen que ser padres verdaderos. Ciertamente
todos deben serlo. Significa que soy como un árbol grande, y ustedes deben ser
como las células que se multiplican. Todos deben ser semillas semejantes a mí,
el árbol grande; asemejen la raíz. (259-318, 24.4.1994).
La
mente y el cuerpo deben unirse, así como deben unirse un hombre y una mujer, y
Caín y Abel. Debe unirse todo lo que se dividió con la Caída: la mente y
el cuerpo, Adán y Eva, y los hijos (hermanos). ¿Cómo? No hay problema porque
teóricamente lo tenemos todo bien claro. Los Padres Verdaderos son el modelo
ideal de la unidad mente-cuerpo, esposo-esposa y padres-hijos. Ustedes lo saben
todo porque lo aprendieron de los mundialmente victoriosos Padres Verdaderos,
de modo que yo tengo que construir el Reino de los Cielos mundial, pero para
ustedes basta con que construyan el Reino de los Cielos familiar.
Para
ser padres verdaderos deben unir mente y cuerpo, deben ser un matrimonio unido,
deben unirse con sus hijos y restaurar lo caído, lo que perdió la familia de
Adán. Ese es el comienzo: todo saldrá bien, sano y salvo será el Reino de paz,
felicidad, libertad y unidad. (259-318, 24.4.1994).
¿Qué
decía el artículo 6º del juramento de la familia? Que una familia encarne a los
Padres Verdaderos moviliza la fortuna celestial. Todo el ideal de la
Creación está destinado a seguirla. Hay que ser una familia que conecte a
todo su entorno la bendición del Cielo.
Si
serán o no meritorios leales del Reino de Dios -en
el mundo de la bendición de Dios, en el mundo espiritual- dependerá
de cuántas generaciones, cuántos milenios continuará a través de ustedes la
historia del mundo de la cultura del corazón, de un linaje de sangre
absolutamente limpio. La fórmula es precisa. (292-107, 28.3.1998).
6.2.
Familias que atraigan y movilicen la fortuna celestial
Deberíamos
saber cuál es el camino por el que viene la fortuna celestial, que se mueve
eternamente, va por un camino eterno que gira y gira incambiable según
principios eternos.
Girando
y girando, coincidiendo o no los lazos de unión, se va tejiendo un camino de
ascensos y caídas. La cuestión es cómo nosotros, aquí parados, creamos lazos
con ella. (149-151,
21.11.1986).
¿Quién
regula la fortuna celestial? La controla el dueño y creador de este universo.
¿Quién es ese dueño? En términos religiosos se lo denomina Dios y también con
otros nombres, pero ésa no es la cuestión, sino que tiene que existir un ser central.
Todo saldrá bien cuando sepan con certeza que ese ser existe y cuando sigan su
camino. (209-176,
29.11.1990).
La
fortuna celestial da vueltas, va y viene, pero no lo hace arbitrariamente (no
es una suerte aleatoria). Dado que sigue un orden, una órbita y tiene leyes, se
mueve dentro de ellas. De modo que todos los que pertenecen a la esfera de la
fortuna celestial existen como seres que viven por y para el bien del
prójimo. (233-81,
30.7.1992).
La
fortuna celestial no declina. Nuestra vida a veces es anulada por el ambiente o
fluye hacia los lados, pero la fortuna celestial no sufre cambios en su camino
porque sigue la regencia de Dios. Es eterna. Así como las cuatro estaciones
nunca cambian, el camino de la fortuna celestial que moviliza a la humanidad
sigue una órbita inmutable y avanza moviéndose en relación a individuos y
familias, parentelas, pueblos, naciones y el mundo. La humanidad ignora
esto. (204-57,
1.7.1990).
Así
como hay una fortuna celestial para el individuo, hay una fortuna celestial
familiar y una fortuna celestial nacional; es más, para el mundo y para todo el
universo hay una fortuna celestial. Por buena que fuere la fortuna celestial
personal, si la fortuna celestial familiar se inclina a un lado lo sufrirán
juntos; y por buena que fuere la fortuna celestial de un individuo y también la
de su familia, si la fortuna celestial de la nación declina no podrán evitar el
hundirse junto con ella. Yendo más allá, la dirección del mundo será
determinada según la fortuna celestial, que lo abarca todo y está para el
conjunto. Establecer la ley celestial en el mundo significa ajustar el camino
de los individuos y las naciones a la fortuna celestial. (234-258,
26.8.1992).
La
fortuna celestial está supuesta a proveer todo lo que una buena persona
necesite. No alcanza entonces con pensar decididamente según nuestras
ambiciones personales. Si uno va a ser bueno, indefectiblemente irá una
posición alta o a una posición baja. Hay dos caminos. Si uno va a una posición
baja, todo le será automática y naturalmente provisto. El agua y el aire, y la
fortuna celestial vendrán a llenar el vacío. (237-114, 13.11.1992).
Me
temen porque el mundo se vuelve aquello que yo haya dicho. Pero las cosas no
pasan porque sí. Como conozco con certeza el camino que sigue la historia, yo
sé los tiempos que se vienen y hablo de ello. No es que yo lo prediga y le
acierte, sino que debía suceder de esa manera. Si también ustedes pueden ver
toda la dirección de la fortuna celestial, podrán afirmar eventos del futuro,
de mil años después. (233-161, 1.8.1992).
Yo
hago que el viento de la fortuna celestial sople para mí porque sé cómo
hacerlo. El viento provocado por una alta presión está destinado a ir allí
donde haya baja presión. Si ejercemos todas nuestras fuerzas y ofrecemos la
máxima devoción “de baja presión,” arrasará la esfera de alta presión del amor
de Dios y provocará un huracán. No creían esto, ¿verdad? Hay que atraer el
viento de la fortuna celestial. (234-160, 10.8.1992).
La
gente dice que parezco un brujo. Hago cosas que nadie entiende, sé como gira la
fortuna celestial, sé hacia dónde va el destino nacional de Corea ahora, hacia
dónde va el destino de Asia y hacia dónde va el mundo. Si los atamos y colgamos
a la fortuna celestial, todo será llevado. Una mosca llegará lejos prendida y
chupando la sangre de un fino caballo. Es así. Si se cuelgan de la fortuna
celestial, y no se caen, todo saldrá bien. (234-160, 1992.8.10).
La
gente muy apegada al mundo no puede seguir la fortuna celestial. Por eso quiero
que la Iglesia de la Unificación trascienda el mundo con la
fortuna celestial. Así, con la fortuna celestial, hay que pararse en una
posición de igualdad con Dios, recibir de Él el sello y el título de quien
puede usar activamente la fortuna celestial aquí en la Tierra, y retornar
para convertirse en Mesías y recién entonces sí tornarse Salvador y Padre
Verdadero. Por eso me golpearon en el mundo entero a mí solo, pero una persona
realmente buena no golpea a nadie. (233-66, 30.7.1992).
Si
quieren recibir la fortuna celestial, primero deben saber hacia dónde se dirige
su camino. No es un lugar que le guste a todos, de disfrutar del buen comer y
del buen beber. Es un lugar que no le gusta a nadie. Debería ser un lugar donde
siempre estén agradecidos por todo y atribuirle gloria a Dios en el
cumplimiento de sus responsabilidades y poder agradecerse a sí mismo. En esa
posición una persona puede recibir la fortuna celestial. Así que tienen que
triunfar sin falta. (19-145, 1.1.1968).
Si
en Corea, centrado en el amor de Dios y en lugar del Cielo y la
Tierra y la historia -con amor altruista y
representando el amor de todas las naciones, la autoridad del amor de todos los
pueblos, no la del propio amor, sino en lugar de la autoridad de la totalidad- uno
se pone en una posición de servicio y pide por éstos, que sean el sol, que se
conviertan en luz del sol, siendo uno apenas una sombra, Dios viene en busca de
uno y se convierte en nuestra luz. La fuerza capaz de mover el Reino de los
Cielos, de traer abundantes bendiciones y de controlar la fortuna celestial
acompaña siempre el camino del amor verdadero. (179-318, 14.8.1988).
Como
es tiempo de que la fortuna celestial se ponga en acción en la tierra de Corea,
ustedes deberán coparticipar en la re-creación por el bien de este pueblo.
Debido a la Caída, el sujeto recíproco (iniciador y director) tiene que
re-crear. Con una ideología, y en lugar de Dios, hay que crear el objeto
recíproco.
De
modo que hay que hacer de nuevo la familia, hay que hacer de nuevo la nación y
hay que hacer de nuevo el mundo. Ustedes no lo saben, pero bajo la proposición
del camino celestial, esta misión está accionando las 24 horas, trascendiendo
el tiempo, de modo que deberían aceptarla, recibir la nueva primavera y
tornarse victoriosos de la ruta de la vida, abrazando al mundo y
cantándole. (137-79, 18.12.1985).
No
deberían pensar en vivir bien solamente ustedes. “Nuestra familia soberana del
Chon Il Guk, centrada en el amor verdadero, jura encarnar a Dios y a los Padres
Verdaderos...” -la fortuna celestial está con Dios y los
Padres- y jura perfeccionar un hogar que
atraiga y distribuya el camino celestial, la fortuna celestial y conecte la
bendición del Cielo a nuestro entorno. Todo esto significa que dondequiera que
vayan nuestras familias bendecidas, son familias centrales que pueden compartir
bendiciones. ¿Acaso no han sido incapaces de vivir así? (260-156,
2.5.1994).
¿Qué
viene después? Lo de “atraer y movilizar la fortuna celestial” está en el
número 6, ¿verdad? “… centrada en el amor verdadero..., jura perfeccionar un
hogar que movilice la fortuna celestial…” Todos los sufrimientos que pasaron
los Padres no fueron para tener solamente ellos un buen pasar, sino para
liberar ellos mismos a la humanidad, compartir la fortuna celestial y transferirles
las leyes naturales. La fortuna celestial que sigue a los Padres Verdaderos
tengo que pasárselas tal cual es. Significa que debo desear que ustedes se
conviertan en un canal de bendiciones. Por más promovido y unido que estuviere,
si una persona viene a la Tierra, recibe las bendiciones que puede y se
va, eso no está bien. Antes de irse hay que rendir servicios meritorios en el
mundo terrenal, que puedan satisfacer a todos y traerles beneficios de la
fortuna celestial. (261 - 91,
22.5.1994).
6.3.
Una familia que conecte la bendición del Cielo a todo lo que le rodea
¿Qué
dice el artículo 6º del juramento de la familia? “… jura encarnar a Dios y a
los Padres Verdaderos..., y perfeccionar un hogar que movilice la fortuna
celestial…” es decir, toda la herencia de Dios… hay que ser una familia que
movilice la fortuna celestial y comparta con su entorno la bendición de Dios.
¿Quién es el entorno? El entorno es el mundo Caín. Esto es necesario. ¿Es que
van a ir solos al Cielo? Algún día en sus comunidades los pueden insultar y
reprocharles que, aunque a ellos no les gustaba la Iglesia de la
Unificación, ustedes no los empujaron a recibir la bendición. (283-82,
8.4.1997).
“…jura
perfeccionar un hogar que movilice la fortuna celestial y la transmita a
nuestra comunidad.” Esto significa ser un canal de bendiciones. Uno no recibe
la bendición por y para sí mismo. Si uno fue llamado antes que otros, tiene que
hacer que las familias de todos los hermanos del mundo entero sean bendecidas
como la suya.
Estamos
prometiendo ser una familia que continuará la fortuna celestial para crear
familias como la de uno. No existimos para nosotros mismos. Crearemos armonía
en el hogar y trabajaremos para que las demás familias armonicen y se unan.
Significa eso. (260-305, 19.5.1994).
“Nuestra
familia soberana del Chon Il Guk, centrada en el amor verdadero, jura encarnar
a Dios y a los Padres Verdaderos; jura perfeccionar un hogar que movilice la
fortuna celestial y la transmita a nuestra comunidad.” Ante una familia
representante que encarna (la substancia de la imagen de Dios)… deben
preguntarse qué hicieron los Padres Verdaderos y entonces imitarlos y
reemplazarlos, movilizando la fortuna celestial así como esta sigue a los
Padres Verdaderos; sean uno con los Padres, sean una familia que atrae la
fortuna celestial y conecten la bendición a su entorno. No sean sólo ustedes; a
su alrededor hagan familias como la suya. Significa que juran ser semejante
familia central. (267-153, 4.1.1995).
¿Qué
decía el artículo 6º del juramento de la familia? Que hay que ser una familia
que encarna a los Padres Verdaderos y moviliza la fortuna celestial. Todo el
ideal de la Creación está destinado a seguirla. Hay que ser una
familia que conecte todo su entorno a la bendición del Cielo.
Si
serán o no meritorios leales del Reino de Dios -en
el mundo de la bendición de Dios, en el mundo espiritual- dependerá
de cuántas generaciones, cuántos milenios continuará a través de ustedes la
historia del mundo de la cultura del corazón, de un linaje de sangre absolutamente
limpio. La fórmula es precisa. (292-107, 28.3.1998).
“…centrada
en el amor verdadero, jura encarnar a Dios y a los Padres Verdaderos; jura
perfeccionar un hogar que movilice la fortuna celestial y la transmita a
nuestra comunidad” No significa que solamente ustedes vivan bien, eso no es
bueno. Dios no es así. Los Padres no son así. Tiene que procurar que a sus
hijos les vaya mejor. Hay que perfeccionar una familia que se conecte en todas
direcciones. (280-35, 13.10.1996).
Sus
ancestros les harán pagar indemnización si ustedes no trabajan ahora para
traspasar las bendiciones del Cielo a su entorno. Ellos se rebelarán;
constantemente les obstruirán el camino y los molestarán. Ellos les dirán
“¡Está en el juramento de la familia! ¿Por qué no actúas entonces,
desgraciado?” Por eso les pido que la compartan con todos. Si no lo hacen,
serán acusados cuando vayan al mundo espiritual. Es un contrato importante, es
un juramento. (266-151, 22.12.1994).
El
artículo 6º del juramento de la familia dice “Nuestra familia soberana del Chon
Il Guk, centrada en el amor verdadero, jura encarnar a Dios y a los Padres
Verdaderos; jura perfeccionar un hogar que movilice la fortuna celestial y la
transmita a nuestra comunidad.” Significa que ustedes tienen que ser canales de
bendiciones. Así debe ser para que -centrados en la posición
de unión del Cielo y la Tierra- se conviertan en
un canal de las bendiciones que Dios les da. Quiero que sean una fuente de
bendiciones. (264-202, 9.10.1994).
Cuando
riegan a diario los brotes de soja el agua se chorrea, pero los brotes igual
crecen. ¿Cómo puedo describir la situación de ustedes? Son como una pobre cría
de ratón caída en el agua, pero mientras la Iglesia de la
Unificación crezca, no importa. Mi situación personal era miserable, fui a
la prisión de Danbury (Connecticut, EEUU) y por ello fui muy censurado, pero
fui confiado en que la voluntad de Dios se expandiría y después de Danbury
estoy volando alto y progresando rápido. Ustedes lo vieron, ¿verdad? ¿En nombre
de quién? En nombre de este universo, en compañía de Dios. Como viene
ingresando el camino celestial (la fortuna celestial) y como deberá abrirse un
camino para que Dios transite, sepan que el universo está obligado a cooperar y
que avanzaremos hacia una victoria. (147-197, 21.9.1986).
¿Cuál
es la esencia de un hijo devoto? Un hijo devoto está centrado en el amor. ¿Cuál
es la esencia de un patriota? Un patriota esta centrado en el amor. En el
mundo, aquellos que se determinaron a amar a toda la gente absorbieron las esferas
culturales centradas en los cuatro principales santos, formaron un nuevo
trasfondo mundial y trascendieron sus pueblos y razas centrados en el amor.
Observando esto, ¿qué tipo de personas pueden ser finalmente las abanderadas en
arribar a la fortuna celestial? Dios ama tanto al Cielo como a la Tierra,
de modo que deben ser ¡campeones del amor! Capaces de amar al Cielo y a la
Tierra. Llegamos a esa conclusión. (199-215, 17.2.1990).
Sección
7. Explicación del artículo 7º del juramento familiar
Artículo
7: “Nuestra familia soberana del Chon Il Guk, centrada en el amor verdadero,
jura perfeccionar a la humanidad, basada en la cultura del corazón, conectada
al linaje original, mediante una vida altruista de servicio por el bien de los
demás.”
7.1.
Una familia conectada al linaje original.
El
artículo 7º del juramento de la familia es importante. Es simple pero muy
importante…“conectada al linaje original...” es decir, el linaje original, el
del Adán sin pecado. Hay que recibir el linaje original, que no tenga ningún
tipo de lazo con la Caída... “… jura perfeccionar a la humanidad,
basada en la cultura del corazón, conectada al linaje original...” Nuestro
mundo es el de la cultura del corazón… Una familia, una familia unida en el
único amor de Dios. Sin altos ni bajos, todas las razas deben vivir como una
sola familia. Ese tiempo vendrá. (261-93, 22.5.1994).
Habla
del linaje original centrado en Dios. Cuando se hereda ese linaje original nace
la cultura original del corazón. Al perder ese linaje no se origina la cultura
del corazón. La cultura es algo que se conecta a través de la naturaleza de la
historia. Esta debe ser conectada con la familia, la sociedad, la nación y el
mundo. “…jura perfeccionar a la humanidad..., conectada al linaje original…” La
cuestión es cómo legar un linaje puro. De no ser así se interrumpe con ustedes
el mundo de la cultura del corazón. Esa cultura es la base emocional para que
uno viva luego en el vasto Reino de los Cielos, pero ese mundo se interrumpe.
Por esa razón hay que vivir en la esfera de la cultura del corazón. (260-305,
19.5.1994).
¿Qué
es el “linaje original”? Hay que legar para miles de generaciones una sangre
pura de hijos directos de padres verdaderos centrados en Adán y Eva. Este
ambiente es un desastre. Por cuidar la castidad, la virginidad, surge en medio
de este desorden una posición de recibir las mayores bendiciones. Ese es mi
privilegio. Nadie puede tocarlo, ni ser la raíz fundamental. (291-181,
11.3.1998).
El
linaje original no es un linaje caído, sino un linaje que ha erradicado el de
Satanás, que lo ha restaurado por indemnización, se ha injertado. Si se le
cortó la raíz y se lo injertó, mis hijos, después de la tercera generación,
reciben la semilla del linaje original. Tener que recibir la semilla del árbol
al que se injertó significa tener que llegar a ser un olivo verdadero. Para
ello deben pasar tres generaciones. ¿Se tienen fe? Ustedes son olivos
silvestres, ¿verdad? Deben ser más que un olivo silvestre injertado, no pueden
entrar de nuevo al vientre de la madre y volver a salir. Cuando siembren la
semilla que recojan después de tres generaciones tienen que convertirse en
olivos verdaderos. Deben pasar tres generaciones. Esto es muy serio. (301-85,
16.4.1999).
En la
Iglesia de la Unificación lo más importante es no ensuciar el
linaje original. Eso significa que sus descendientes no deberían, al igual que
cayeron Adán y Eva, ensuciar el linaje. Dijimos que nuestra familia “… jura
perfeccionar a la humanidad basada en la cultura del corazón, conectada al
linaje original...” (260-196, 8.5.1994).
Aterra
pensar que por un único error de Adán y Eva hubo que establecer condiciones de
indemnización durante millones de generaciones por haber destruido el linaje
original. La relación hombre-mujer realmente es temible. (290-312,
4.3.1998).
Retornamos
al origen. Eso es el artículo 7º. El linaje original es un linaje centrado en
Dios. Proponemos construir el mundo de la cultura del corazón mediante una vida
altruista de servicio ligada al linaje original. Hay que legar un linaje de
sangre puro para siempre. La Caída provocada instantáneamente por un
hombre y una mujer originaron este mundo, esta historia, originaron un mundo no
deseado en el mundo espiritual ni en el mundo físico. ¿Qué debemos hacer? (292-320,
27.4.1998).
¿Qué
es el linaje original? No es un linaje caído. Ustedes son matrimonios ligados a
linajes caídos, ¿verdad? Por orgullosos que fueren, no pueden negarlo. El
linaje original está ligado a Dios. A partir de ahora hay que crear el mundo de
la cultura del corazón mediante una vida de servicio voluntario, altruista.
Dios no pudo tenerlo. El mundo del corazón está conectado al infierno eterno
porque no se pudo ligar una manera de vivir por el bien del prójimo, que es el
fundamento del ideal de la creación centrado en la esfera del linaje original.
Para cambiar esto en dirección al Reino de los Cielos, hay que cambiarlo por lo
original. (297-312,
22.12.1998).
Se
trata del linaje original centrado en amor verdadero, ¡linaje! Las familias
bendecidas de la Iglesia de la Unificación deberían ser la
primera generación de ancestros en ofrendar devoción para no ver descendientes
impuros nunca jamás. Con ellos no será tolerada la Caída. Si ellos
cayesen no serían perdonados porque serían una familia representativa que ha
caído a escala global, que es cientos de veces mayor. Pasamos a una era en la
que no hay perdón. Será una era temible.
Por
eso no puedo decirlo, no puedo revelar la conclusión ahora. Dios no podrá ver
hijos nacidos de familias bendecidas caídas. Como es el peor de los pecados,
Dios no puede verlos aunque los clavasen de cabeza en el infierno. Así que en
lo que respecta al amor de un hombre y una mujer, andar por las ramas laterales
es temible. (261-93, 22.5.1994).
7.2.
Mediante una vida altruista de servicio
En
el artículo 7 del juramento de la familia, después de “centrada en el amor
verdadero..., conectada al linaje original...” hubo que agregar algo; tuve que
poner “mediante una vida altruista de servicio.” Por eso juramos perfeccionar
una cultura mundial del corazón mediante una vida altruista de servicio por el
bien de los demás. Hubo que colocar “mediante una vida altruista de servicio
por el bien de los demás.” Decir “vivir por los demás” es algo incompleto,
impreciso. Mediante una vida concreta de servicio, mediante una vida
particular, familiar, total, perfeccionaremos el mundo de la cultura del
corazón. (297-209,
20.11.1998).
“…centrada
en el amor verdadero, jura perfeccionar una cultura mundial del corazón,
conectada al linaje original, mediante una vida altruista de servicio por el
bien de los demás,” se refiere a un amor altruista. Hay que saber percibir el
amor. Es sagrado. Hay que saber dominar el amor. No debe ser como les plazca.
Con una vida altruista crearemos la “cultura mundial del corazón.” ¿Qué
significa? Es el mundo con una cultura de Dios, del amor de Dios, es la demanda
por un mundo de la cultura esencial. Es un mundo cultural donde no existe nada
que no esté relacionado al amor verdadero. (304-273, 9.11.1999).
Entre
nosotros debe haber muchos que piensan que ni muertos quieren ser dominados por
otro. Pero lo que tienen que saber es que la gente hasta ahora no pensó ni en
sueños lo feliz que se vive siendo dominado por alguien que vive por el bien
del prójimo. Si miramos la estructura del mundo espiritual Dios es el gran
supervisor del universo; ese Dios es -entre
todos los seres vivos- el ser central que más vive por el
bien de los otros, y no saben lo feliz que se puede ser bajo su domino de amor.
Sabiendo que se establece allí la esfera ideal de unificación, pudiendo estar
agradecidos aunque nos dominase por miles de años, Dios no pudo sino establecer
el principio de vivir por prójimo y para su bienestar. (75-322,
16.1.1975).
¡Sé
de alguien que vive por el bien de tus semejantes! Esto es la base de la
formación y la generación del cosmos. También Dios existe por los demás y para
su bienestar. Nada en el universo rechaza esto. El universo y Dios le dan la
bienvenida a quien se pare en esa posición central, esencial, la raíz de la
concepción. Eso pasó conmigo. Ustedes no lo sienten así porque no lo saben.
Incluso el mundo espiritual se mueve en torno a mí. No conocen ese mundo,
¿verdad? Por eso hacen lo que quieren. (255-176, 10.3.1994).
El
amor no re realiza cuando uno esta solo. ¿De dónde proviene el amor? No viene
de uno mismo, sino de un objeto recíproco acompañante, de modo que hay que
inclinar la cabeza ante él. La ley natural de: “¡vivan por el bien del prójimo
y su beneficio!,” surge de allí. Cuando algo muy valioso viene hacia uno, para
recibirlo hay que exaltarlo y servirlo. Cuando se practica la filosofía de:
“¡vivir por los demás y para su beneficio!” se recibe amor. (143-277,
14.3.1986).
Quien
vive con amor verdadero es bienvenido día y noche dondequiera que fuere en el
universo. De todos modos, ustedes serán exhibidos en la sala de exposiciones
del mundo espiritual, que es como una exhibición de seres humanos. De inmediato
queda expuesto allá cómo han vivido tanto en la Tierra como en el
mundo espiritual. ¿Quieren ser los peores allí? Quieren ser el más alabado
¿verdad? Para ello deben vivir como yo les digo. Antes de pretender los mayores
halagos, vivan al máximo por el bien del prójimo. Una persona así será sin
lugar a dudas un personaje central. (255-179, 10.3.1994).
En
cuanto al concepto de eternidad, eso es algo imposible cuando uno vive para sí
mismo. Si observan el movimiento de toda lo que gira, cuanto mayor es la fuerza
que empuja y que tira recíprocamente, más rápido girará. Dios, rey de la sabiduría,
estableció la ley de existir por el beneficio de los demás a fin de que podamos
ser eternos. (75-322, 16.1.1975).
La
persona que vive por el bien del prójimo no se hundirá; además, a esa persona
con frecuencia la guiarán desde el mundo espiritual. Constantemente establecerá
relaciones con cosas nuevas, de modo que naturalmente se hará famosa y conocida
mundialmente. (292-26, 27.3.1998).
¿Dónde
está el camino para convertirse en una fuente de unidad y de paz? Dios no pudo
sino establecer el principio de que no sólo Él mismo sino el verdadero ser
humano viva por el bien de los demás. De modo que el amor verdadero, los
verdaderos ideales, la verdadera paz y la verdadera felicidad se alcanzan en la
posición de vivir por el beneficio de otros, y no se pueden encontrar fuera de
allí. Los humanos ignorábamos que esta era la esencia de la creación del
universo. (75-320,
16.1.1975).
Comúnmente
la gente del mundo se pregunta “¿Qué es la vida?” Es toda una cuestión esto de
establecer una visión de la vida, una visión del mundo, una visión del
universo. ¿Cómo es que será firmemente establecida? El problema más serio es
dónde se colocarán las etapas sistemáticas y el orden, y cómo conectar su
jerarquía dimensional. Pero desde el punto de vista de vivir por el bien del
prójimo, la más noble y valiosa visión de la vida es la que nos permite
descubrir nuestro “yo” feliz, al vivir por el bien de toda la humanidad, por el
bien del mundo entero, por el bien de la nación, por el bien de la sociedad,
por el bien de la familia, por el bien del cónyuge y por el bien de los hijos.
No hay mayor visión de la vida que ésta. (75-324, 16.1.1975).
Si
van a venir a la Iglesia de la Unificación, aquí no le van a
decir que vivan bien esta vida terrenal. Aunque hayan vivido en extrema miseria
y sufrimiento, y caen muertos en la calle, y ni los perros quieren morder su
cadáver, algún día florecerán flores en ese lugar. Gente noble se reunirá y
construirá una capital allí. Mi idea es poner a los unificacionistas a sufrir
por el bien de la nación y el mundo, de modo que se conviertan en hijos devotos
y patriotas. Si se niegan a ir ese camino, deberé motivarlos, aun si tengo que
patearlos para que superen las presentes miserias y dificultades. Eso es
amor. (49-303,
17.10.1971).
7.3.
La perfección de una cultura mundial del corazón
El
mundo basado en la cultura del corazón es el mundo de la cultura original de
Dios, es el mundo de la cultura del perfecto Adán, sin pecado. No hay dos
culturas, sino nada más que una. Será un mundo unido, con un solo idioma, una
sola costumbre, un solo hábito y una sola tradición. Únicamente allí Dios puede
vivir con el individuo y con la familia. (261-93, 22.5.1994).
¿Entienden
lo que es el mundo de la cultura del corazón? El mundo del corazón de Dios, el mundo
espiritual, el mundo terrenal y el mundo del corazón de los Padres Verdaderos
son uno solo. Por eso decimos “Nuestra familia... jura perfeccionar una cultura
mundial del corazón…” Ese es nuestro ideal. No tenemos dos culturas, sino una.
El mundo caído… ¿cómo puedo llamarla?..tiene una cultura miscelánea y
complicada. Sin un mundo basado en la cultura del corazón, no hay cómo conectar
desde el individuo hasta el cosmos. Esto va en zigzag, sube y baja en zigzag,
por eso pasan miles de años y no llega a destino final. En el mundo de la
cultura del corazón de Dios se puede ir en un instante. Esto es posible
únicamente gracias al amor verdadero. (260-196, 8.5.1994).
“Nuestra
familia soberana del Chon Il Guk, centrada en el amor verdadero, jura
perfeccionar una cultura mundial del corazón, conectada al linaje original…” Es
el linaje original. El linaje es muy importante; no debe cambiarse ni
ensuciarse, y así perfeccionaremos el mundo de la cultura del corazón. Esto
requiere que en todos los aspectos de la vida haya una filosofía de vivir en
amor verdadero por el bien del prójimo. Cuando decimos “una cultura mundial del
corazón” se refiere a un ámbito que representa al conjunto, a la esfera del
corazón, de la parentela. (260-156, 2.5.1994).
Hay
que perfeccionar una cultura mundial del corazón ligado al linaje original. Hay
que establecer relaciones sanguíneas centradas en el amor verdadero y puro de
Dios, de Adán y Eva sin pecado. Por eso debemos formar un ámbito cultural sin
Satanás, que pueda darle alegría a Dios. El contenido del mundo de la cultura
del corazón de amor verdadero es uno, su dirección también es una, no
dos. (266-153,
22.12.1994).
Donde
se pierde el linaje original no se forma una cultura del corazón. La cultura es
algo que se interconecta por medio del carácter de la historia. Tiene que ser
conectada en torno a la familia, a la sociedad, a la nación y al mundo.
“Nuestra familia… jura perfeccionar una cultura mundial del corazón, conectada
al linaje original...” La cuestión es cómo vamos a legar un linaje puro. De no
hacerlo, el mundo de la cultura del corazón es discontinuo con respecto a uno,
se interrumpe, ya que es la base sentimental para que uno pueda vivir en aquel
vasto Reino de los Cielos. (260-305, 19.5.1994).
“…conectada
al linaje original…” hay un linaje de Dios. Ese es el mundo basado en la
cultura del corazón. Donde fuere que vayamos, Dios vendrá a nosotros. En el
mundo del corazón todo armoniza en expansión. Si uno respira así (sic) las
células siguen el ritmo, de modo que hay que respirar juntos (sic).
Con
respecto al amor de Dios deberíamos ser uno con el principio de vivir por el
prójimo y servir a otros más aun, de manera que glorifiquemos a Dios, cosa que
no podemos hacer cuando pretendemos ser servidos. El mundo basado en la cultura
del corazón es el mundo de la cultura original de Dios y es el mundo de la
cultura del Adán perfecto. No hay dos culturas sino una. ¡Será un mundo unido,
en un solo idioma, una sola costumbre y una sola tradición! Únicamente allí
Dios pude vivir con el individuo y con la familia (261-93, 22.5.1994).
¿Cuál
será más adelante la corriente principal, la fuente cultural del mundo ideal,
que se convierta en su base? ¿Cuál es la cultura que toda persona necesita como
combustible, como cultura básica? Es la cultura del corazón. Los padres no
pueden estar sin ver a sus hijos, y éstos no pueden vivir sin sus padres. Uno
no puede prescindir de sus hermanos, ni de su pueblo, ni de su país. Todo es
así. Uno no puede prescindir de su mundo, de su universo. Esa es la cultura del
corazón. ¿A qué cultura se refiere la canción sagrada que dice “luz que viene
de Oriente…”? A la cultura del corazón. A partir de ahora debemos crear un
mundo basado en la cultura del corazón. (151-29, 7.10.1962).
Será
una cultura centrada en los Padres Verdaderos y en sus familias. Si practicamos
amor verdadero tendremos una cultura centrada en la familia. Una cultura de
amor verdadero no funciona con uno solo, sino que se refiere a la cultura
familiar. Hay que vivir a diario en el ámbito de la cultura de los Padres
Verdaderos, en una misma cultura, un mismo idioma, una misma escritura.
Así
como la esposa de Lot miró hacia atrás y se convirtió en una estatua de sal
cuando se quemaban Sodoma y Gomorra, sepan que vendrá un tiempo de transición
histórica, de quemar toda su cultura y que si tienen apego a ella les puede
suceder algo semejante.
Si
viven diariamente en el mismo ámbito de vida que los Padres Verdaderos y aun
así no usan el mismo idioma ni la misma escritura, nada les dará más vergüenza
que eso en el mundo espiritual. (266-91, 18.12.1994).
Si
no usamos un idioma unificado, se producirán las brechas culturales del pasado.
Esto es muy comprometedor. Así es también en el mundo espiritual. Los hábitos
son eternos; es así de difícil, pero en el mundo terrenal se pueden corregir.
Si aquí se hacen de un hábito nuevo, pueden anular el anterior. Hay que hacerlo
ahora, ya que si no lo hacen y van al mundo espiritual se convierte en un
problema. Allá serán acusados. (289-208, 2.1.1998).
El
mundo venidero es el mundo de una nueva cultura del corazón, una cultura de
amor basada en la verdadera familia, logrando la armonía entre Dios, el ser
humano y el mundo natural. Es un mundo de coexistencia, co-prosperidad y
justicia común, de cooperación mutua basada en amor verdadero, viviendo por el
bien del prójimo. La historia del futuro será la historia de la realización del
sueño de una familia global mediante el ideal de la verdadera familia centrada
en los Padres Verdaderos, trascendiendo las razas con amor verdadero y con el
deseo de la fraternidad de la raza humana. (288-172, 27.11.1997).
Hay
que vivir una vida entretenida, con amor verdadero, conversar con los animales,
armonizar con toda la naturaleza, y con Dios. Si fuese así, no habría fronteras,
no habría culturas diferentes, sería la cultura del amor. Como la cultura del
amor es la cultura del hobby (afición, entretenimiento, pasión, deportes,
etc.), una vida de hobby es una vida de amor. Se puede amar a la esposa y a los
hijos en el ámbito mundial. Todo es una esfera objetiva recíproca, de un
festival cultural que es a su vez la expansión de sus familias.
Por
esa razón el mundo de la cultura del corazón que ustedes disfrutan es la
cultura del Reino de los Cielos terrenal; es la cultura del hobby, que es la
cultura del amor original sin pecado. La cultura del hobby es la cultura del
Reino de los Cielos terrenal. (276-209, 24.2.1996).
El
mundo del corazón es un mundo basado en la cultura del corazón ligada al linaje
original. Es el mundo donde se exterioriza el amor verdadero. Entrando en la
era de exteriorizar el corazón y globalizarlo, vendrá el mundo de una sola
cultura, el mundo de la cultura unificada. Será un mundo libre de guerras y
disputas, el Reino de los Cielos terrenal y celestial. Con el arribo del mundo
de la cultura del corazón, todo habrá terminado. Sepan que establecí este
juramento de la familia deseando que nuestras familias se preparen interna y
externamente en la Tierra todo lo necesario para poder ingresar
naturalmente a la Esfera de la Familia Real y para que
sintonicen con ello. (264-202, 9.10.1994).
Sección
8. Explicación del artículo 8º del juramento familiar
Artículo
8º: “Nuestra familia soberana del Chon Il Guk, centrada en el amor verdadero,
en la era del Completo Testamento, jura realizar el ideal del amor de la unidad
de Dios y la humanidad, por medio de la fe absoluta, el amor absoluto y la
obediencia absoluta; jura perfeccionar las dimensiones de liberación y
absolución del Reino de Dios en la Tierra y en el Cielo.
8.1.
La era del Completo Testamento
8.1.1. ¿Qué
es la era del Completo Testamento?
Llamamos
“era del Completo Testamento” a la nueva era que se inicia a partir de ahora.
Se refiere al tiempo de un mundo unido capaz de alcanzar la paz a partir de la
familia, la parentela, el pueblo, la nación y el mundo. Esto representa al
conjunto, no solamente a la familia. Vamos hacia la era del Completo Testamento
trascendiendo el mundo, trascendiendo todo.
Por
medio de nuevas familias centradas en las Cuatro Grandes Dimensiones del
Corazón y los Tres Grandes Reinados trascenderemos el ámbito mundial y cuando
nos armemos de la forma de la era del Completo Testamento recién entonces
tendremos un mundo unido, un mundo pacífico. (243-262, 17.1.1993).
¿Qué
es la Era del Completo Testamento? Por servir y atender a los Padres
Verdaderos y al Dios Verdadero, retornamos a la era de la supremacía humana en
la cual podemos ejercer en su lugar sus plenos poderes, con el Dios Verdadero
en el centro de los Cielos y la Tierra -mediante
la conexión de amor, vida y linaje- como sujetos
recíprocos de todas las naciones. Viene una era llena de esperanza. Espero que
se preparen, antes que sea tarde. (245-160, 28.2.1993).
La
providencia divina de restauración atravesó una historia de decenas de millones
de años desde la creación del mundo, y todavía no se pudo establecer ese
estándar. Recién ahora en la época de la Iglesia de la
Unificación vine yo y lo develé, haciendo que ello fuese posible. Por eso
proclamé la era del Completo Testamento y los Padres Verdaderos. Ese fue un
evento significativo en la historia del mundo. Más que un evento fue el punto
de origen para poder crear un nuevo mundo. Eso ya está explícito en los
términos “Pensamiento de los Padres Verdaderos” y “Era del Completo
Testamento.”
¿Qué
promesa cumple la era del Completo Testamento? Cumple la promesa de Dios al
crear al ser humano. No es el cumplimiento de la era providencial de
restauración, ni de la era providencial de salvación. Se cumple el ideal divino
de la Creación.
Dios
pensó en verdaderos padres antes de pensar en el ser humano. El surgimiento de
padres verdaderos es el ideal de la Creación. Allí está el origen del
ideal creado por Dios en los comienzos del mundo. Por eso el Cielo no puede
quedarse quieto. Ingresamos en una era de grandes transformaciones globales, de
grandes cambios. (248-188, 30.9.1993).
La
era del Antiguo Testamento es la era de los objetos materiales (las ofrendas),
la era del Nuevo Testamento es la era de los hijos, la era del Completo
Testamento es la era de sus matrimonios, y después viene Dios. Por culpa
de la Caída no se pudo atender a Dios en la Tierra, se sirvió a
Satanás y nos separamos de Dios; ahora hay que atenderlo y conectar todo. De
modo que sus cosas no son suyas. Las cosas corresponden a la era del Antiguo
Testamento y los hijos corresponden a la era del Nuevo Testamento. La era del
Antiguo Testamento fue la era de preparar el camino de los hijos sacrificando
objetos materiales; luego, se sacrificó a los hijos para abrir el camino por el
que vendrían los padres. El Señor venidero… los Padres Verdaderos vienen al
mundo y sufren, a fin de poder servir y atender a Dios aquí. Como se sirvió a
Satanás en la Tierra, ésta es un infierno. Hay que servir a Dios…y hay que
hacerlo con amor verdadero. (211-352, 1.1.1991).
Los
seis mil años de historia bíblica transcurridos hasta aquí, también fueron para
abrir este camino. En la época de Jesús, Dios quiso conectarla con la era del
Completo Testamento y unir la Tierra y el cielo, pero no lo
consiguió. Por eso se prorrogó por 2000 años, iniciando la era del Nuevo
Testamento y derramando sangre durante 400 años de persecución en Roma, en una
campaña de expansión al mundo. Surgieron muchos mártires durante las campañas
de expansión de la era del Nuevo Testamento. Derramando sangre se expandió
globalmente la indemnización.
Dios,
prorrogando eso, deseaba la re-indemnización a nivel mundial y así fue que vino
expandiendo globalmente la providencia de salvación. La era del Nuevo
Testamento ha sido superada, ¿cómo opera la era del Completo Testamento? Esta
significa la esfera de unidad entre Dios y el ser humano.
Significa
que forman una esfera de unidad en amor verdadero y queda en la posición de
conectarse en igualdad de valor. Dios no es sólo vertical y el ser humano no es
sólo horizontal. Vertical y horizontal se hacen uno. (252-154,
29.12.1993).
Como
surgieron padres falsos por culpa de la Caída, es una realidad histórica
el hecho de que deban surgir padres verdaderos. Mientras se reconozca que hubo
una Caída, no hay cómo negar esto. Por culpa de la Caída no pudo
cumplirse la promesa. El Antiguo Testamento significa la antigua promesa, Nuevo
Testamento significa la nueva promesa; por eso ahora es la era del Completo
Testamento. Todo encaja perfectamente en el estándar de la lógica. ¿Qué era es
la del Completo Testamento? Es la era en la que ya no viviremos con Satanás
sino con Dios. Para ello hay que reordenar la esfera satánica y -por
ser tiempo que todos los países y el mundo retornen- es
posible arreglar el mundo satánico.
Gracias
a conocer ahora en detalle el contenido del mundo espiritual, se puede saldar
el mundo falso, porque viola los principios fundamentales y va en contra del
contenido celestial. Es imposible presentar una receta o una alternativa sin
conocer bien cuál es el camino que debe seguir un individuo, la familia, la
parentela, el pueblo, la nación, el mundo y hasta el universo. (249-159,
10.10.1993).
Hablamos
especialmente de “justificación por medio del servicio” porque nos referimos a
la era del Reino de los Cielos como forma de vida diaria. Por eso insistimos
con la “justificación por el servicio. La historia de la restauración es la
reaparición del ideal divino de la Creación.
Todo
lo que Dios idealizó se despliega en el mundo celestial y en el mundo terrenal
centrado en Él. Como ambos mundos perdieron su nivel original a causa
de la Caída, la providencia de salvación busca revivirlo como un nuevo
ideal de la Creación, como un nuevo mundo creado dentro de un ambiente
controlado por Satanás. (161-218, 15.2.1987).
En
la historia humana encontramos tres eras: la del Antiguo Testamento, la del
Nuevo Testamento y la del Completo Testamento. ¿Cómo era en el Antiguo
Testamento? Se sacrificaban las ofrendas para rescatar a los hijos. En la era
del Nuevo Testamento Jesús se sacrificó como ofrenda para que recibamos a los
padres. Ahora, en la era del Segundo Advenimiento, el “novio” y la “novia”
fueron establecidos para hacer los preparativos para recibir a los padres. En
la era del Completo Testamento yo me convertí en el centro y bajo el título de
Padre Verdadero sufrí durante 40 años para recibir a Dios en este mundo. Por eso
se podrá alcanzar la unidad entre Dios y el ser humano, se hacen uno. (227-94,
10.2.1992).
Los
Padres Verdaderos y la era del Completo Testamento significan que Adán y Eva
deben perfeccionarse y retornar a una posición sin pecado. Y es la era cuando todas
las mujeres del mundo entero son tratadas como partes del cuerpo de la
Madre Verdadera. Adán sólo hay uno y Eva también sólo hay una. Esto es
importante. Significa que el Adán perfeccionado debe ser uno solo, y Eva
también, tiene que haber una sola. (266-64, 11.12.1994).
¿Qué
quiere decir “era del Completo Testamento”? Es la era del cumplimiento de la
promesa, significa bendecir a la humanidad. El casamiento equivocado fue el
Antiguo Testamento, haber querido casarse fue el Nuevo Testamento y casarse es
el Completo Testamento. ¿Acaso el ideal de Dios no es que Adán y Eva se casen
centrados en Él, conectándose al poder vital del amor de Dios, y dejar como
legado un linaje? Si lo hubiesen hecho, se habrían convertido en padres
verdaderos. El amor verdadero es grandioso. (291-178, 11.3.1998).
Padres
Verdaderos no hay más que uno. Son los únicos padres de la humanidad. La era
del Completo Testamento es la era cuando surgen por primera vez en la historia
los padres verdaderos, sin un antes ni un después. (248-226,
1.10.1993).
8.1.2
La proclamación de la Era del Completo Testamento por la victoria de
los Padres Verdaderos
En
el año 1992 declaramos al Mesías y los Padres Verdaderos al mundo entero.
Después de eso condujimos todo hacia la declaración de “Los Padres Verdaderos y
la era del Completo Testamento” en los Estados Unidos en 1993. Habíamos
creado…preparado todo el ambiente como para poder hacerlo. Como ustedes saben,
los Estados Unidos representan al mundo entero, es el país que hace de parada
terminal de la esfera cultural cristiana.
Ahora,
centrados en los Padres Verdaderos, estamos girando hacia una nueva era, la era
del Completo Testamento. Es la primera vez que algo así se declara en el mundo.
¡Cuánto habrá esperado Dios este momento! ¡Qué miserable habrá sido la
situación de Dios a lo largo de la historia! Ahora entramos en una era de
esperanza, en la era de poder proclamar a los Padres Verdaderos. Esto es
histórico, todo un evento en la historia del universo; nunca sucedió algo así
en la historia. (248-175, 3.8.1993).
El
período de 20 años que va desde 1972 hasta 1992 fue el período para trascender
la misión del cristianismo centrado en Corea. Yo, en una dimensión nacional…
hice una estrategia comparable o equivalente a la era del Antiguo Testamento.
Los Padres Verdaderos celebraron las bodas sagradas en 1960 y fuimos hacia los
Estados Unidos, que son un escenario mundial, idéntico a la relación entre el
Antiguo y Nuevo Testamento, del mismo contenido. En este período termina el
asentamiento de los Padres Verdaderos en el nivel mundial, por eso proclamé la
“era del Completo Testamento.” Por eso podemos vivir con Dios. (246-301,
20.4.1993).
¿Qué
es la era del Completo Testamento? Se refiere al tiempo durante el cual la
familia central de los Padres Verdaderos triunfa completamente en el mundo
caído y lo trasciende. Logrando esto, desaparecerán aquellos enemigos que en
ese ambiente quisieron terminar con mi familia. Desaparecen porque pierden la
pulseada. Por más que alguien fuese un campeón de tiro en su país, si compite
en los Juegos Olímpicos y pierde, ¿puede seguir pensando que es el mejor? Debe
ceder su medalla. (234-295, 27.8.1992).
Los
términos “era del Completo testamento” y “Padres Verdaderos” no tienen nada que
ver con Satanás. Si en el mundo satánico aparecen estas expresiones, Satanás
debe ceder y retirarse. Este es un privilegio que se perfecciona en el tiempo
del Segundo Advenimiento. (252-130, 14.11.1993).
Lo
que estoy pensando ahora es en la era de Adán, la era de Jesús y la era de los
Padres Verdaderos. ¿Por qué son tres generaciones? La era de Adán es la era de
la formación, la era de Jesús es la era del crecimiento y la era de los Padres
Verdaderos es la era del perfeccionamiento. Centrada en estas tres generaciones
se desenvuelve la restauración del Edén de la era del Antiguo Testamento, la
restauración del Edén de la era del Nuevo Testamento y la restauración del Edén
de la era del Completo Testamento. Ahora sólo quedé yo, de la era del Completo
Testamento. (229-69, 9.4.1992).
La
era del Completo Testamento significa retornar a la familia. La
unidad comienza desde el individuo. Si no superan esa colina jamás podrán
entrar al Reino de los Cielos, no pueden restaurar la primogenitura. Hay que
subyugar naturalmente y no por la fuerza, sino por persuasión. ¿Ustedes se
rindieron naturalmente o por la fuerza?
Hay
un molde con el modelo de la familia de los Padres Verdaderos para que lo que
fue logrado en el Edén familiar del Reino de los Cielos celestial y terrenal,
sea logrado -toda la supremacía de una milenaria
victoria- inmediatamente centrado en la
familia y con todas las naciones en la misma posición.
Esto
debería ser distribuido. Simplemente fundan todo con este molde y el resultado
se verá de inmediato donde se hiciere; de esta manera las familias que componen
los 5000 millones de humanos del mundo entero serán injertadas como familias y
retornarán a la nación y al Reino perdidos. Ese tiempo es la era del Completo
Testamento, la era del cumplimiento de la promesa. (245-157,
28.2.1993).
Hay
que restaurar lo que se perdió en la era del Antiguo Testamento. La era del
Antiguo Testamento fue la era de sacrificar elementos materiales (animales)
como ofrendas; la era del Nuevo Testamento fue la era de sacrificar el hijo, y
la del Completo Testamento sacrificó a los padres. Considerando esto hay que
negar a los padres en sus familias, a sus hijos y a todas sus pertenencias
materiales.
Hay que negarse…… y hay
que devolverle al dueño verdadero lo que Satanás le quitó al Cielo, poniendo en
ello un amor superior al del mundo satánico y -entrando en una posición de negar todo- vendrá el tiempo de tomarlo todo como condición para
trascender las históricas eras del Antiguo, Nuevo y Completo testamentos. Viene
un tiempo de saldar cuentas. Les digo esto para que las familias bendecidas
sean liberadas según los principios de resurrección. Las ofrendas materiales
simbolizan el Antiguo Testamento, Adán simboliza el Nuevo Testamento y uno en
persona simboliza la era del Completo Testamento; esto debe girar su dirección
en 180 grados centrado en Dios. Lo que uno tenía, yendo al contrario, debe
retornar a los padres. Hay que ir ante Dios, resucitar el amor e ir. Uno
simboliza la formación, la familia el crecimiento y la parentela el
perfeccionamiento. Estas tres etapas deben unirse. (216-204,
31.3.1991).
Lo
más importante del curso de la historia es que se surgió un pueblo elegido. En
este tiempo estoy tratando de conectar eso -en el nivel mundial- al
fundamento de tres etapas de formación, crecimiento y perfeccionamiento. El
pueblo de Israel es la etapa de formación, el cristianismo la de crecimiento,
y la Iglesia de la Unificación es la etapa de
perfeccionamiento. Si la era del Antiguo Testamento se centralizó en Israel, la
del Nuevo Testamento se centró en el cristianismo y la del Completo Testamento
es la era de la Iglesia de la Unificación. La era del
Completo Testamento significa realizar, cumplir... completarlo todo en el nivel
personal, familiar, tribal, racial, nacional y mundial. ¿Centrado en qué? En el
amor, la vida y el linaje de Dios. Es la tradición de un único linaje, un único
amor y una única vida. Cuando así fuere, Satanás debe irse. Con la estrategia
del “injerto,” se cortan los lazos sanguíneos con Satán. (226-275,
9.2.1992).
Cuando
se despachan mesías tribales es porque viene la era del
Completo Testamento. Mediante el envío de mesías tribales, si todas
las familias se injertan a ellos desaparecerán las barreras entre el mundo
físico y el mundo espiritual sin necesidad de ir un curso de indemnización.
Pueden retornar como pueblo del Reino de Dios; pueden ingresar a la
Esfera de la Familia Real del Reino de Dios.
Así,
bendiciendo el mesías tribal a su padre y a su madre, su
pueblo natal se conecta directamente al Reino, quedando los padres que le
dieron vida en la posición de restaurados al linaje de padres perfectos, sin
pecado. Gracias a ello tiene lugar el sorprendente hecho de que toda su tierra
natal retorna al Cielo. Lo más importante es que en la era del Completo
Testamento vivirán con Dios.
Habrá
que cumplir rápidamente estos tres requisitos: el cambio de linaje, el cambio
de posesión y el cambio de esfera del corazón. Por eso deben realizar en sus
hogares las Cuatro Grandes Esferas del Corazón, los Tres Grandes Reinados
y la Esfera de la Familia Real. Con sólo conectar esto,
todo habrá terminado. Este es el último deber a cumplir por la familia
bendecida, el último y deber inevitable. (243-222, 10.1.1993).
La
era del Completo Testamento centrada en los Padres Verdaderos significa la
bendición de Dios. Por perfeccionar el ideal del Segundo Advenimiento que
propone la liberación de la humanidad, trascendiendo todo, el mundo será unido
y pacífico. Entrar en la era del Completo Testamento centrada en los Padres
Verdaderos es celebrar globalmente la Bendición de matrimonios. (287-14,
10.8.1997).
Como la
Bendición en la era del Completo Testamento fue dada en el nivel de
perfección, todos los pueblos pueden quedar en un mismo nivel y sus
descendientes pueden recibir la bendición. En el mundo viven 5000 millones de
personas que son los descendientes de tres generaciones vivas. Por liberar y
bendecir esos antepasados, todos pueden recibir el común beneficio repartido,
ya que están en una relación padres-hijos. Ese tiempo llegó; un tiempo de urgencia
ha llegado. (252-139, 14.11.1993).
Ahora
hay que restaurar la propiedad. En la era del Antiguo Testamento sacrificaron
ofrendas, en la era del Nuevo testamento sacrificaron al hijo y en la era del
Completo Testamento fueron sacrificados los padres a fin de poder atender a
Dios. ¿Qué hay que hacer ahora? Ustedes deben ponerse en la posición de su
padre y su madre. Los hijos simbolizan la era del Nuevo Testamento y los otros
seres creados simbolizan el Antiguo Testamento. Ya que con el amor verdadero de
Dios nos deshicimos de estas tres eras del Antiguo, Nuevo y Completo
testamentos, hay que indemnizar todo lo que poseyó Satanás y ofrendárselo al
dueño original (208-345, 21.11.1990).
8.2.
Con absoluta fe, absoluto amor y absoluta obediencia
8.2.1. Los principios
divinos de la Creación, la fe y la obediencia absolutos
Dios
creó a Adán y Eva en el Jardín del Edén y les dio el único mandamiento de no
comer del fruto el bien y del mal. Ellos quisieron cumplirlo con fe, amor y
obediencia absolutos, pero no pudieron. Dios mismo les dio el mandamiento con
fe, amor y obediencia absolutos, de modo que su objeto recíproco debía
cumplirlo de esa misma manera para que se uniesen con Él. En los últimos días,
al querer retornar al mundo original y entrar al Reino de los Cielos ingresando
a un nuevo mundo por la puerta de los Padres, no podrán cruzarla sin adoptar
una conducta de fe, amor y obediencia absolutos, eso que quedó trabado sin
hacerse en el Edén. Hay que agarrarse de la cola de los Padres y seguirlos con
fe, amor y obediencia absolutos.
Dios
es el sujeto (iniciador y director) recíproco. Dios perdió sus objetos
recíprocos de amor porque no pudieron fructificar en fe, amor y obediencia
absolutos. Perdió a la familia de Adán, Eva y sus hijos. Ninguna fuerza debería
impedirles que se aferren a mi cinto. Para estos victoriosos de la unificación
toda la creación grita “¡Viva!” “¡Amén!” (282-41, 16.2.1997).
Cuando
Dios creó el universo lo hizo con fe absoluta. Significa que lo que Él dice,
absolutamente se cumple. No hay nada que no se pueda hacer. Y creó para hacer
objetos de amor, un amor absoluto. No hay dudas. No hay dos corazones. Luego
viene ¡obediencia absoluta! Significa que incluso Él no piensa en sí mismo
(sino que vive para su objeto de amor). (274-201, 3.11.1995).
Dios
comenzó a crear todo con absoluta fe, comenzó a crear para el objeto recíproco
de su absoluto amor. Absoluta obediencia significa que Él no tuvo conceptos de
conciencia de sí mismo. Era completamente cero, completamente la nada. Por
retornar a la nada tiene lugar un movimiento circular automático. Como dio todo
y sin reservarse nada, retorna hacia abajo. Este es el origen del movimiento
del universo. Hay un retorno después de brindarse enteramente. (282-68,
10.3.1997).
Cuando
Dios creó lo hizo con absoluta fe, absoluto amor y absoluta obediencia. Al
quedar en un estado de vacío total, se le apega hasta lo más ínfimamente
pequeño de la existencia absoluta, haciéndose uno, uno. Si se unen
automáticamente, se llenan. Tiene lugar un movimiento. Cuando uno se vacía a sí
mismo, se produce un movimiento súper revolucionario y es invadido
completamente por una esfera de alta presión, una esfera de existencia absoluta
en ese mundo donde uno se invistió. Cuando yo, aprovechando este principio, me
deba totalmente al universo con fe, amor y obediencia absolutos, vendrá el
tiempo cuando el mundo se una automáticamente y sea llenado por una esfera de
alta presión. Encontramos así la teoría de que surge automáticamente un mundo
unido sin necesidad de luchas. (273-297, 29.10.1995).
Dios
quiso establecer a Adán y Eva con absoluta fe. Dado que así debe ser el lugar
de arribo seguro del amor del mundo ideal creado sobre la base de la fe
absoluta, Dios deseó que la familia de Adán y Eva pudiesen estar por sobre el
los cimientos de la fe, el amor y la obediencia absolutos. Pero Adán y Eva
terminaron cayendo. Destruyeron el estándar de amor absoluto, lo
transgredieron. Abandonaron todo estándar de obediencia absoluta. ¿Dónde va
gente así? Tiene que irse al infierno, ¿verdad?
Por
eso, haberle dado a Eva una orden, era una manifestación de amor. El fruto del
bien y del mal es amor. Sobre el fundamento de la fe y el amor absolutos,
debían unirse al amor de Dios con absoluta obediencia. Como perdieron esa
posición, yo vengo hoy y digo esto hasta recuperarla; es sorprendente que nos
hayamos armado de un sistema de la verdad para que quien acepte estas palabras
pueda reordenar su ámbito. Sepan que son como reyes y reinas, son como un
hombre rico de mayor valor y riquezas que los multimillonarios y los presidentes
de las naciones. (273-299, 29.10.1995).
Cuando
Dios creó lo hizo con fe, amor y obediencia absolutos, con el anhelo de que
este fuese un mundo unido, de un amor ideal absoluto. Como el propio Dios lo
quiso así, nosotros le debemos fe, amor y obediencia absolutos, a fin de
encontrar la esfera del objeto recíproco de Dios. Uno debe pararse en el nivel
de fe, amor y obediencia absolutos aunque deba pasar por situaciones de muerte,
aunque se le corte la vida. Tiene que ser así para que sobre una base de fe absoluta,
y para encontrar el amor absoluto, se brinden absolutamente una y otra vez para
asemejar como hijo la figura del Padre, quien ha venido experimentando esa
historia. Por eso Jesús vino al mundo y dijo, como lema de una declaración para
ir al Reino de los Cielos, que quien esté dispuesto a morir, vivirá y quien
quiera salvar su vida, la perderá. (295-181, 28.8.1998).
Se
ha venido restaurando lo que se perdió en la familia de Adán. Fe absoluta, amor absoluto… ¿Qué es amor
absoluto? El
propósito de la divina Creación es encontrar su objeto recíproco de amor, de
modo que para encontrar ese objeto absoluto de amor Dios en persona se ha
brindado con un estándar de absoluto amor. Por lo tanto, en la obediencia
absoluta desaparece hasta la estructura de la conciencia del ego. Uno da todo
de sí, y lo olvida. Dios mismo, siendo el Creador, no reconoce el contenido de
su valor. Desciende hasta el fondo. Como desciende hasta el fondo dándose todo,
su objeto recíproco se eleva y cuando pasa la posición de Dios automáticamente
ambos sobreviven. (282-323, 7.4.1997).
Hay
que amar a Dios. Hay que creer en Dios absolutamente… Fe absoluta, hay que amar
a Dios y obedecerlo absolutamente. Debemos hacerlo para que nos reconozca las
posesiones que quiere legarnos con absoluto amor. Dios creó sobre la base de la
absoluta fe, sobre la base del absoluto amor y sobre la base de la absoluta
obediencia. Dios estableció del ideal de la Creación, por sobre la base de
la fe, el amor y la obediencia absolutos.
Allí
los personajes principales son Adán y Eva, objetos del amor de Dios. Por eso el
estándar creado sobre la base de la fe, el amor y la obediencia absolutos es
justamente ese, el de la fe absoluta, el amor absoluto y la obediencia
absoluta. El cristianismo predica la fe, la esperanza y el amor. ¿Cuál de ellos
dicen que es el primero? El amor. Es exactamente lo mismo. Creó sobre la base
de la fe absoluta, creó sobre el amor absoluto. En la obediencia absoluta no
hay consciencia de sí mismo. Solamente se vive para el ser recíproco
acompañante. La esperanza no habla del presente, sino que habla de una práctica
recíproca cuyos frutos pueden esperarse a futuro. Es lo mismo. (284-135,
16.4.1997).
Fe
absoluta, amor absoluto y obediencia absoluta. Todo se logra dentro de esa
esfera. El propio Dios creó a su objeto de amor con absoluta fe. Lo creó
después de decir: “Lo hice así.” Se brindó a sí mismo con fe, amor y obediencia
absolutos. Sobre el amor absoluto viene la fe absoluta; sobre la base del amor
absoluto viene la obediencia absoluta. Esta es la principal ideología del
eterno mundo espiritual y también es la corriente principal del mundo físico,
es la corriente de ambos mundos, del Reino de Dios terrenal y del celestial. De
modo que ustedes deben tener estos conceptos. Con estos conceptos serán libres
de ir donde quieran. (292-271, 27.4.1998).
Así
como cuando Dios creó con plenos poderes lo hizo brindando su fe, amor y
obediencia absolutos, ustedes también deben pararse en esa posición. Deben
corresponderle a la esfera ideal subjetiva creada por Dios y unirse. Ustedes
tienen que saber que yo creo absolutamente en los principios divinos. Sépanlo;
lo amo absolutamente. No hay otra cosa. Aun cuando deba dejar mi mundo, mi
familia, mi esposa, mis hijos, lo amo absolutamente más que a ellos. Soy
absolutamente obediente; doy toda mi vida; doy y lo olvido. No sé si hasta
ahora ustedes conocieron este concepto de absoluta fe, absoluto amor y absoluta
obediencia, pero no son solamente conceptos. Deben ponerlo en práctica. (293-92,
24.5.1998).
Sepan
que Dios será liberado junto con la liberación de la humanidad. La liberación
de sus familias significará que uno consolará a Dios de la aflicción de haber
perdido su propia familia. Liberando la propia parentela deben consolar a Dios
por haber perdido la suya y construyendo una nación debemos liberar a Dios de
la tristeza de haber perdido la suya. Mi vida es eso, consolar a Dios
restaurando el universo que Él perdió. No tengo deseos personales. No tengo
pensamientos personales, más que fe, amor y obediencia absolutos. Si me manda
morir, voy derecho, no voy a esquivarlo. (300-72, 21.2.1999).
En
cuanto al argumento de que en el paquete de la armonía del amor están el mundo
pacífico y el mundo unido, concluyamos que los unificacionistas no pueden negarlo
porque aunque lo estudien mil años no lo habrán estudiado más que yo, así que
basta que practiquen fe, amor y obediencia absolutos y todo habrá terminado.
Cuando la gente se casa acostumbra preguntarse: “¿Crees en mí?” “¿Crees
absolutamente en mí?” La novia pregunta “¿Cuánto me quieres?” Y el novio le
responde que la ama con todo su ser, absolutamente, ¿no? (296-94, 3.11.1998).
La
filosofía de los Padres Verdaderos es simple. Está centrada en la fe, el amor y
la obediencia absolutos. La fe absoluta está centrada en el amor, y ese es un
concepto. El amor es el centro. No se ve, aunque esté vivo.
Luego,
la obediencia significa la puesta en práctica. Para realizar el amor hay que
obedecer. El concepto de obediencia significa que uno se da a fin de lograr o realizar
algo mayor. Cuando algo crece centrado en uno mismo, no puede crecer más que
eso. En todo momento, constantemente, la tradición de infinito amor de Dios se
expande. El problema son los cónyuges, por eso la Declaración de
Jardím (Brasil) es, en primer lugar, fe absoluta, amor absoluto y obediencia
absoluta, que significa retornar a la posición original creada por Dios. (296-31,
11.10.1998).
La
esfera de dominio según el resultado, la esfera de dominio directo, la parte de
responsabilidad humana… la visión de los principios divinos es que hay que
recibir la Bendición de matrimonio para perfeccionar la porción de
responsabilidad humana, ¿verdad? En esa visión de los principios divinos hay
que asemejar completamente a Dios, en mente y cuerpo; como Dios creó todo sobre
la base de la fe absoluta, con amor absoluto y obediencia absoluta, si Adán y
Eva no se unen con absoluta fe y no se paran en la posición de practicar el
amor y la obediencia absolutos, jamás habrá un camino que los lleve a ser uno.
En ese único punto, en ese estándar pueden unirse. Si uno no está correcto, no
funcionará. Esto es lógica pura. Es un problema serio. (285-72,
21.4.1997).
La
caída ocurrió por falta de fe absoluta. Tienen que saber eso. ¡Fe absoluta,
amor absoluto, obediencia absoluta! Dios enfatiza esto. ¿Por qué? Porque para
darnos en herencia todo su ideal de amor debemos ser iguales a Él. (282-297,
7.4.1997).
Decir
“absoluto” significa que no hay más que uno. Es un único camino, no dos. ¿Cómo
podemos conectarnos con ese único camino? Con el concepto de vivir por el bien
de los demás. Dios creó con ese concepto, de fe absoluta, amor absoluto y
obediencia absoluta. Para Dios tampoco existe ningún otro concepto. Es cero,
cero. (281-217,
13.2.1997).
Cuando
Dios creó a Adán y Eva lo hizo con fe, amor y obediencia absolutos. Como Dios
creó de esa manera, su objeto recíproco tiene que estar sobre el estándar de la
fe absoluta y en una posición de obediencia absoluta. De otro modo no podemos
ingresar en la esfera del amor de Dios. Ahí se dividen el Cielo y el infierno.
Ese es el contenido del mandamiento. (278-128, 1.5.1996).
Los
norteamericanos, individualistas, están diciendo “Yo soy mejor. ¿Quién es el
Reverendo Moon? ¿Es fundador de la Iglesia de la Unificación? ¿Y
a mí qué? No tiene nada que ver conmigo.” Como yo hablo de fe absoluta, amor
absoluto y obediencia absoluta dicen: “¿Qué es eso? ¡Son palabras dichas por el
rey de los dictadores!” El rey dictador es Dios. El sí que es un rey dictador.
Satanás es el rey dictador falso. Deben saberlo. Si le piden a Dios que no
actúe como un dueño, ¿acaso no lo hará? La eterna respuesta es no. (293-297, 7.6.1998).
8.2.2. La practica de la
absoluta fe y la absoluta obediencia conduce directo al Cielo
Hay
que liberar la esfera del 4º Adán y asentarse. Tengo que enseñarles todo esto
antes de irme al mundo espiritual. Yo practico la fe, el amor y la obediencia
absolutos, centrado en la familia absoluta. Por eso Dios se brinda a esa
familia. Allí se conecta el eterno camino del amor verdadero. Si ustedes mismos
no practican una fe absoluta, no se siembra el amor absoluto... si hay un brote
hay que cuidarlo, y para cuidarlo bien hay que dar de su propia carne y sangre,
sacrificarse. (295-163, 19.8.1998).
No
se necesita indemnización. No se necesita salvación. De modo que hay que seguir
las leyes del Cielo centrados en la verdad de los Principios Divinos: con fe
absoluta, amor absoluto y obediencia absoluta. Ahora saldrá una nueva ley,
aparecerá la constitución. Si practican en el mundo terrenal la fe, el amor y
la obediencia absolutos, se hará realidad el eterno Reino de los Cielos.
Ustedes viven en la Tierra viendo, sintiendo y conociendo el mundo
celestial. (293-274, 2.6.1998).
Como
cuando Dios creó lo hizo por sobre la base de la fe absoluta con un corazón de
amor y obediencia absolutos, sobre esta base nuestra Iglesia de la
Unificación y con el título de padres verdaderos estamos en la posición de
servir al Padre celestial y a los padres terrenales con fe, amor y obediencia
absolutos. Uní todo en torno a una familia de amor, el amor del ideal
de la Creación, y establecí una suprema victoria, pudiendo plasmar el
comienzo de una nación soberana de amor. Así es esta era. (303-155,
17.8.1999).
Una
familia bendecida se compone de personas que heredan el fundamento para poder
conectarse al verdadero linaje vital de Dios tanto en el mundo físico como en
el espiritual, de modo que Dios puede tutelar esa familia a placer. Entonces a
partir de ahora Dios puede influir la historia providencial como quiera, con
plenos poderes y sin condiciones de indemnización. El problema es si ustedes se
ponen o no en la posición recíproca de poseer semejante poder. Si se determinan
y se unen con un estándar de fe, amor y obediencia absolutos, todo se resolverá
a gran velocidad y se podrá trazar una línea en el mundo nivelado.
Si
se convierten en hijos unidos a Dios, a su amor absoluto y a su linaje, el
universo será de ustedes, ya que lo heredan los hijos. La unión en amor nos da
la posesión. (300-303, 11.4.1999).
Las
familias bendecidas son mundiales, universales. Son igual que hijos directos
que pueden actuar en mi lugar. Cuando los bendije lo hice para que les fuera
mejor que a mí, y les pedí que me sigan. Si poseen un corazón de fe, amor y
obediencia absolutos, pueden hacer lo que yo hacía. Cuando Dios creó, comenzó
con ese corazón. Dios dijo con fe absoluta: “Si yo lo digo, se formará un
objeto substancial de amor.” Es para encontrar un objeto recíproco de amor
absoluto. Para ser dueño o poseedor del amor hay que tener una “pareja,” por
eso ante el amor también Dios obedece absolutamente. Al hacerlo tiene lugar un
movimiento de circulación. (301-74, 16.4.1999).
Cuando
Dios creó en el Jardín del Edén lo hizo con fe, amor y obediencia absolutos.
Con amor, fe y obediencia absolutas crearemos una esfera de unidad del amor
divino con el amor humano. Si el Reino de los Cielos, terrenal y celestial,
forman una esfera de unión del amor divino con el amor humano, deberían poder
ejercer libremente toda autoridad como hijos iguales al Dios absoluto,
convirtiéndose este en un mundo totalmente libre y que puedan ir donde les
plazca. Únicamente siendo una persona talentosa, capaz de tales actividades,
pueden liberar a Dios. (301-85, 16.4.1999).
Todo
se quebró por falta de fe. Las cosas son como son porque no se pudo amar a Dios
absolutamente. Debido a que cayeron por no amarlo absolutamente y por no
haberlo obedecido absolutamente, los Padres Verdaderos vinieron y prepararon el
camino, la autopista de toda la indemnización. De modo que si deben a los
Padres Verdaderos absoluta fe, absoluto amor y absoluta obediencia, los Cielos
y la Tierra los seguirán mansamente aun cuando los llamen de día o de
noche, o los despierten diez veces. No deberían quejarse aunque los despierten
cien veces en una noche. Eso es obediencia mansa (en coreano: pok jong). “Soon
Jong” (dócil obediencia en coreano) significa que ustedes obedecen pero con una
disposición conforme, pero aquí no va. Hay que responder con mansedumbre tantas
veces como les toque hacerlo. (300-238, 23.3.1999).
El
mundo espiritual y el mundo físico se unen centrados en Dios. Por traer
nosotros el cartel de la unificación centrado en los Padres Verdaderos, ambos
se unirán aquí. Debido a que cuando Dios creó lo hizo por los demás, con fe
absoluta, amor absoluto y obediencia absoluta, nosotros también tenemos que
pararnos sobre esa base de completa autoridad, omnipotencia y poderes
plenipotenciarios.
Como
retornamos al origen de la creación, nos invertiremos a nosotros mismos una y
otra vez, dando y olvidando -con absoluta fe y con un
corazón de amor y obediencia absolutas- a fin de encontrar
un objeto de amor. Hay que recuperar todo lo que Dios solía hacer y nosotros
mismos, en lugar de Dios, le debemos fe, amor y obediencia absolutos a este
mundo. (303-153,
17.8.1999).
Sus
familias representan a la historia y a los Cielos y la Tierra.
Son familias absolutas, únicas, incambiables y eternas sobre la base de la
fe, el amor y la obediencia absolutos. Cuando sean familias eternas que sirven
a Dios, cuando sean clanes familiares eternos, pueblos eternos, Reino de los
Cielos eterno, la era del Reino de los Cielos terrenal se conectará
directamente con el Reino de los Cielos celestial y el mundo será uno. (295-255, 8.9.1998).
8.2.3. La fe absoluta y
el amor absoluto son el estándar de la unidad
El
camino de la restauración es el camino de perfeccionar a Dios en amor y
liberarlo. Cuando piensen que ese camino lo establecieron los Padres Verdaderos
-y al igual que los Padres fueron ese camino de la fe, el amor y la obediencia
absolutos ante Dios- ustedes deben seguir ante los Padres
el camino de la fe, el amor y la obediencia absolutos para que yo esté a un
mismo nivel horizontal y los siga a ustedes. (280-33, 13.10.1996).
Absoluta
fe, absoluto amor, absoluta obediencia. Lo que Dios les pidió a Adán y a Eva en
el Edén fue que guardasen el mandamiento. Significa que Dios les decía: “Para
encontrar mi objeto recíproco de amor yo creé sobre un estándar absoluto, así
que ustedes deberán elevarse por sobre él.” Por eso les pido fe, amor y
obediencia absolutos. En la obediencia no hay conciencia del yo. (284-183,
17.4.1997).
¡Qué
accidentado es el camino de la restauración! No deben abusarse por haber
llegado hasta aquí. Si lo hacen, no están calificados como padres, ni como
esposos, ni como hermanos. Por tener ese corazón exaltamos la fe absoluta. Hay
que tener fe absoluta… fe, amor y obediencia absolutos. Por eso yo doy y olvido
y cada vez que tengo tiempo los empujo hacia delante. Así los formo con mi
filosofía y comparto con ustedes, a quienes más amo. ¿Tienen con quién casarse,
siendo sucesores del arcángel? Después de cortar el cuerpo de Adán e
injertarlos los adopto como hermanos y los emparejo. Satanás mató a su hermano
menor, ¿verdad? ¿Qué hacemos aquí? ¿Se mata al hermano menor? El hermano mayor
es el que los salva a todos. Por eso les pido que practiquen fe, amor y
obediencia absolutos. (290-321, 4.3.1998).
Aun
queda pendiente un camino de indemnización, pero en todos esos caminos yo abrí una
autopista. Todas sus familias deben superar este camino pero yo, como su
representante, abrí autopistas en todo el mundo satánico de modo que si
sintonizan con la esfera del corazón unida, capaz de deberle a los Padres
Verdaderos fe, amor y obediencia absolutos, ustedes podrán pegarse a mí y
cruzar libremente los caminos que yo abrí. Por eso lo de la fe, el amor y la
obediencia absolutos.
Por
centrarse en el estándar con que Dios creó en la familia de Adán con un ideal
absoluto, y por unirse conmigo con el estándar que Dios creó el ideal del amor
verdadero, superan el ámbito individual y conectan su clan familiar y sus
parientes. Ya pasamos la era de la familia e ingresamos en la era de los
parientes. (284-161, 16.4.1997).
Deberían
saber que esta persona se convirtió en un padre por encima de los buenos padres
de un individuo, un país por encima de los países, un mundo por encima del
mundo, y una persona que es más que los padres del mundo caído, más que los
reyes. Aferrándose a él y amándolo podrán superar exitosamente el mundo
satánico y todo ambiente brutal del mundo caído. Tener que determinarse a
unirse con la voluntad de esta persona central en absoluta fe, absoluto amor y
absoluta obediencia, debería ser el credo de la Iglesia de la
Unificación, que está salvando y re-creando al mundo caído. (277-80,
31.3.1996).
Únicamente
el amor verdadero puede unir un cuerpo y una mente que se dividieron por culpa
de un amor falso. Hay que ser absolutamente obediente a las direcciones de los
Padres Verdaderos. Esa tarea es posible por encima del estándar, ya que por
debajo del estándar de la fe, el amor y la obediencia absolutos, es
imposible. (274-199, 3.11.1995).
No
se separen de mí de ninguna manera. Tengan fe, amor y obediencia absolutos. De
otro modo habrá fisuras en ustedes, y no es bueno. ¿Me creen? ¿Viví o no de esa
manera? (290-129,
15.2.1998).
En
la era del Completo Testamento hay que asentar la familia y eso requiere fe
absoluta, amor absoluto y obediencia absoluta. Por eso nos comprometemos a
realizar el ideal de la unión de la mente y el cuerpo, y la liberación del
Reino de los Cielos, terrenal y celestial. Es lo último que queda y significa
el asentamiento de la familia. Alcanzamos la liberación mediante la
construcción del Reino de los Cielos. Tenemos que purificar el Cielo y todo lo
demás. (292-320,
27.4.1998).
Vendrá
un día en el que me separaré de ustedes. Ustedes son una casa particular, pero
el camino que yo debo ir está en una posición elevada. ¿Puedo pasar a un lugar
horizontal si estoy en una posición vertical? Más bien ustedes deberán subir
detrás de mí, ¿no? Debe coincidir el ángulo; si el ángulo se desvía un poquito,
se caerán. Por eso hay que unirse absolutamente centrados en este estándar
vertical, con fe, amor y obediencia absolutos. (300-163, 3.3.1999).
Pase
lo que pase tienen que recibir toda la herencia con que Dios los bendiga en el
nivel familiar del que yo les hablo. Para ello tienen que amar sobre la base de
la fe absoluta. Tienen que amar y obedecer absolutamente. Aunque deban abandonar
una familia o una nación, ustedes deben ir al frente de este camino, patear
lejos la amarga aflicción que tienen los ancestros porque Adán y Eva no
guardaron el mandamiento e ir directamente al Cielo como una victoriosa familia
liberada. Ese es el privilegio especial que puedo otorgarles. Muéranse, y verán
si esto es cierto o no. Enseguida serán acusados. Así de serio es. (274-181,
29.10.1995).
8.3.
Realizar el ideal de unidad del amor divino y el amor humano
8.3.1. El ideal
de la Creación es el ideal de unidad del amor divino y el amor humano
Dios,
sujeto del amor verdadero, instituyó al ser humano como objeto (contraparte,
socio, pareja) recíproco de amor verdadero. El ideal del amor divino se
perfecciona únicamente por medio del ser humano. El propósito de la divina
Creación es el mundo ideal del amor absoluto mediante la unidad de Dios y la
humanidad en amor. El ser humano fue creado como el mayor y mejor objeto
recíproco de amor de Dios.
Por
esa razón es exclusivamente el ser humano, entre todos los seres creados, el
objeto recíproco acompañante que se vistió de un cuerpo substancial de Dios.
Nació como cuerpo visible del Dios invisible. Si un ser humano se perfecciona
se convierte en templo de Dios. Es el cuerpo substancial visible donde Dios
puede morar libre y cómodamente.
Su
ideal total del absoluto y amor verdadero se realiza y perfecciona mediante el
ser humano en una relación vertical de padres e hijos. (277-198,
16.4.1996).
Nadie
conoció hasta ahora la teoría lógica de dónde se combinan el amor de Dios y el
amor del ser humano. Si lo ignoran, no tiene sentido que a Dios lo llamen
“Padre.” ¡Es insensato! Sería una palabra irrelevante. Adán y Eva son el cuerpo
de Dios; por esa razón, cuando Adán y Eva se perfeccionasen, el “sung sang” (aspecto
interno) de Dios entraría en la mente del hombre y el “hyung sang” (forma
externa) de Dios en la mente de la mujer. La ceremonia de la boda de Adán y Eva
sería la de Dios. Cuando vayan al mundo espiritual lo entenderán claramente.
Estas
teorías hasta ahora incomprensibles encajarán perfectamente. Entonces señores
tienen que conquistar el amor de Dios y sentirán satisfechas sus aspiraciones,
de modo que exclamarán ¡Ya está! (252-119, 14.11.1993).
Si
el ser humano se perfecciona alcanza divinidad y es perfecto como su Padre
celestial es perfecto; alcanza el valor de Dios. Dios es el Absoluto, pero Él
solo no puede realizar su ideal de amor, ya que ese ideal demanda
indefectiblemente un ser amado. Tenemos que entender aquí cuál es la relación
mutua entre el comienzo y la perfección del amor verdadero de Dios con el amor
verdadero del ser humano. ¿Qué habría sucedido si Dios no hubiese instituido al
ser humano como objeto recíproco absoluto del amor verdadero, y en su lugar
hubiese intentado iniciar y perfeccionar su amor verdadero de otra manera? El
ideal de amor verdadero de Dios y del ser humano habrían tenido motivaciones
diferentes, e irremediablemente la dirección y la meta de ambos amores serían
diferentes. (282-209, 13.3.1997).
Dios
es la raíz del amor, de la vida, del linaje y del Reino de los Cielos. Al
momento de la boda de Adán y Eva, Dios entraría en sus corazones y realizaría
el amor unido. Dios es verdadero padre y verdadera madre vertical, mientras que
Adán y Eva habrían sido verdaderos padres horizontales. Por nacer de la carne y
sangre de “ambos padres” la mente es el “yo” vertical y el cuerpo es el “yo”
horizontal.
Logrando
así la esfera de unión del amor divino con el amor humano, la persona que
perfecciona la unión en amor de la mente y el cuerpo se convierte en hijo o
hija de Dios. Una vez que son sus príncipes y princesas están en una relación
de padres-hijos y pueden heredar de Dios todo. Si hijos así perfeccionan una
unidad conyugal forman una familia que vive con Dios, una familia que será la
base del ideal de la paz. Esas dos mitades que son un hombre y una mujer se
unen, y permiten perfeccionar el amor ideal como objetos recíprocos de Dios.
Es
decir que con amor verdadero Dios perfecciona al ser humano como persona de
valor infinito, Dios mismo ve la perfección de su amor verdadero y perfeccionan
el mundo ideal de la Creación embebido en el amor ideal. (254-106,
1.2.1994).
Cuando
uno alcanza la unidad mente-cuerpo y la unidad conyugal, retorna naturalmente a
Dios. La base del amor verdadero fue concebida para asentarse centrada en Dios.
Esa es la esfera de la perfección, la unificación y un solo cuerpo. Allí está
la base para la unidad. En caso que así fuere, el propio Dios se une. Nada
podría separar al hombre de Dios. No hay fuerza que pueda dividirlos. (249-144,
8.10.1993).
Dios,
quien anhela la perfección por medio del amor entre el Creador y los humanos,
necesitaba una condición de unidad con el ser humano. Por eso Dios necesitó el
mandamiento para los progenitores humanos. Sabiendo que el ser humano estaba en
una etapa de imperfección, pasando por el período de maduración, les dio a sus
hijos el mandamiento como condición para poder darles en herencia lo más
valioso: el amor verdadero. (282-209, 13.3.1997).
8.3.2. ¿Cómo se realiza
la unión en amor entre Dios y el ser humano?
¿Dónde
se establece el estándar de la perfección de los hijos, de la perfección de los
hermanos, de la perfección de los cónyuges y de la perfección de los padres?
¿Dónde está la esfera de unidad entre Dios y el ser humano? En caso que los
seres humanos, creados como hijos e hijas de Dios, madurasen y se uniesen,
¿cuál sería la posición de Dios? Esto es importante. Dilucidando el origen del
universo, este contenido debe ser bien aclarado. Si no se resuelve será un gran
problema. (249-282,
11.10.1993).
¿Qué
es lo que más me angustia? Lo que más me angustia es la cuestión de cómo hay
que hacer para formar la unión en amor entre Dios y el ser humano, quiero
decir, cómo explicarlo teóricamente. Si esto no es dilucidado no podrá
sistematizarse lógicamente. Si no se define la posición básica del amor humano,
todo se desvirtuará. (249-223, 10.10.1993).
El
amor divino y el amor humano… ese es el problema…si son del mismo color o no.
Es un gran problema. ¿Dónde se asientan conjuntamente el amor de Dios y el amor
del ser humano? Si no se combinan, si no vemos un punto de base para la unidad
del amor divino con el amor humano, ni Dios ni el Hombre pueden asentarse.
Sería un problema que difiriese el lugar donde Dios y el ser humano sienten la
alegría del amor. (257-58, 13.3.1994).
¿Cómo
se logra la unión de Dios con el ser humano? Dios es el padre vertical de amor
verdadero. Es un padre de amor verdadero. Si es así, ¿Dios es alguien cercano,
o lejano? ¿Lo ven sus ojos, o no? Por ser tan cercano, y en caso de ser más
cercano aún, jamás podrán verlo. Tampoco se lo puede ver en el mundo
espiritual. No por eso significa que no exista. Existe. Nadie vio al amor;
tampoco nadie vio el aire. (249-31, 7.10.1993).
Cuando
yo buscaba entender las cuestiones fundamentales pensé un buen rato dónde se
ubica la esfera de la unión de Dios y el ser humano. Este es un problema serio.
Sin resolverlo, no coincidirá el punto de partida con el punto de llegada. ¿Y
cuál fue la respuesta que brillaba como un relámpago? Que el amor verdadero
viaja por la distancia más corta y directa. La perpendicular es sólo una y con
respecto al plano horizontal es la única que forma un ángulo de 90º. Esta es la
distancia más corta y directa: un ángulo recto. (250-153, 14.10.1993).
El
mundo de los átomos gira centrado en protones y electrones. En el mundo de las
moléculas interactúan iones positivos y iones negativos. Todo lo que se mueve y
gira lo hace en torno a un centro. El hombre y la mujer también interactúan.
¿Centrados en qué? Centrados en el amor. Dios y el ser humano también
interactúan. ¿Qué significa la unión de Dios y el ser humano en un solo cuerpo?
También se usa el término combinación. ¿Unión en torno a qué? Cuando hablamos
de la unidad padres e hijos o la unidad conyugal, ¿a qué nos referimos por
centro? Nos referimos al amor. Padres e hijos, esposo y esposa, son un solo
cuerpo. Dios y el ser humano también son un solo cuerpo. ¿Centrados en qué? ¿En
dinero? ¿En poder? ¿En conocimientos? Sin duda que centrados en el amor. ¿Qué
amor? Amor verdadero, amor divino. ¿Y cómo es un amor divino? Es un amor
absoluto. ¿Y qué es un amor absoluto? Es un amor eterno. (251-120,
17.10.1993).
Dios
y el ser humano, un solo cuerpo. Esa es la esfera de unidad entre Dios y el ser
humano. Si el estándar ideal para alegría de Dios no coincide con el estándar
deseado por el ser humano, el problema es serio. Deberían unirse justamente de
frente.
Deben
ser uno horizontalmente y deben ser uno perpendicularmente. Si esto se ajusta a
90º hacia el frente, detrás, derecho e izquierdo, cuarto creciente y menguante,
babor y estribor, etc.… 12 puntos o lugares que
a 90 grados encajan en todo lugar. (223-346, 20.11.1991).
¿Por
qué nos casamos? Nos casamos para perfeccionar el amor. Si horizontalmente
izquierda y derecha, Este y Oeste simbolizan al hombre y la mujer, entonces
como el verdadero ideal de ellos pasa por la distancia más corta, y de frente,
la distancia más directa del amor horizontal no será más que una. Solamente podría
ser a 90 grados. Y esto no se puede estirar hacia el costado ya que se formaría
un óvalo y no sería lo mismo. No todos serían iguales. Solamente a 90 grados
todos quedan a la misma distancia y en posición ecuánime. El lugar de encuentro
del amor que une a Dios y al ser humano en un solo cuerpo, solamente puede
situarse en un ángulo de 90 grados. (224-167, 24.11.1991).
Dios
en primer lugar creó a Adán como cuerpo Suyo. Adán es hijo de Dios y al mismo
tiempo es el propio Dios usando un cuerpo físico. Luego creó a Eva como pareja
de Adán buscando perfeccionar el amor horizontal, es decir, el ideal del amor
conyugal. Eva es hija de Dios y al mismo tiempo es la novia a perfeccionar
substancialmente el ideal del amor divino horizontal. Adán y Eva se perfeccionan,
se casan con la bendición de Dios y la posición donde fructifica el primer amor
es justamente la posición en la que Dios recibe una novia substancial (física).
En esa posición donde fructifica el ideal del amor conyugal de Adán y Eva,
desciende verticalmente a coparticipar el ideal del amor absoluto de Dios. De
esa manera el amor verdadero de Dios y el amor verdadero del ser humano parten
de un mismo punto, centrados en un origen vertical-horizontal y también dan
fruto y se perfeccionan en un mismo punto. (277-198, 16.4.1996).
¿Quiénes
son Adán y Eva? Su posición es el lugar donde armoniza el amor ideal horizontal
de la humanidad, es donde se ajusta el ángulo a 90 grados, es donde se instala
el punto focal. ¿Qué significa eso? Que siendo Dios el sujeto (iniciador y
director) de características duales y que Dios entra en el corazón de Adán y
Eva cuando se enfocan en el amor, la ceremonia de la boda de Adán y Eva se
convierte en la ceremonia de boda de Dios. (223-267, 12.11.1991).
¿Dónde
ingresa Dios? Dios ingresa en la mente de Adán e ingresa en la mente de Eva.
Tiene características duales, ¿verdad? Estas dos ingresan y se insertan
centradas en una raíz. Así es como se conecta en los hijos. Conectadas en amor,
y con mente, cuerpo y alma enraizados firmemente... ¿pueden, hijos nacidos de allí, irse al
infierno? Nadie
puede actuar arbitrariamente. La unificación tiene lugar centrada en los
órganos reproductores -que son una fuente de
vida, una fuente de amor, una fuente de un linaje sanguíneo- centrados
en una mente absoluta, un cuerpo absoluto, un alma absoluta, un hombre
absoluto, una mujer absoluta y un Dios absoluto. (194-343, 30.10.1989).
Adán
y Eva vinieron de las características duales del Dios invisible. Ambos se unen
como si fuesen una sola persona; son uno solo en amor verdadero. En ese estado,
Dios está en la posición de masculino y creó a sus hijos para que estuviesen en
una posición de objeto (contraparte, socio, pareja) recíproco. Cuando ellos
creciesen y se hicieren esposo y esposa en el amor, Dios descendería a ellos,
uno en la posición de “padre-madre” invisible y otros en posición de padres
visibles, para unirse en amor. (222-317, 6.11.1991).
¿Dónde
se combina lo vertical con lo horizontal? ¿Dónde tiene lugar la unidad de las
virtudes del Cielo y de la Tierra? Tiene lugar ante lo vertical. El camino del
amor sigue la distancia más corta y directa. Para resolver esto, esta sola
palabra, me angustiaba sobre la cuestión de dónde es que se asientan.
En
dilucidar el origen del universo comprendí que hay amor vertical y amor
horizontal. ¿Cómo lo supe? Perpendicularmente no se puede ir derecho hacia
arriba. Si se pudiese, yo tendría que estar parado aquí, rígido sin poder
moverme. Si saliese de allí y amase verticalmente tendría que hacer así (sic). ¿Dónde
hay que ir para girar? No se puede… Estos problemas… la cuestión de cómo
conectarlos… la gran cuestión era que si hay amor celestial y terrenal ¿cómo se
combinan? Pero hay una cosa que sí sabia, que el amor va por la distancia más
corta y directa. (214-232, 2.2.1991).
¿Qué
es lo que más me angustió cuando penetraba en el origen del universo? La
cuestión de cómo se mueve y cómo se asienta el amor. Todo se resolvió cuando
supe que el amor recorre siempre la distancia más directa y más corta.
Si
el amor viene desde arriba, siendo el cielo alto y la tierra baja, cuando el
amor verdadero viene a la Tierra ¿Por dónde viene? ¿Cuál es la
distancia más directa? La perpendicular, ¿verdad? Esta (un punto)
perpendicular, no hay más que una. Es lo más directo. Si el amor es lo más
rápido y lo más directo, el punto de empalme del mundo espiritual y el mundo
terrenal es apenas un solo punto sobre el plano horizontal. No son dos, sino
absolutamente uno. (211-77, 29.12.1990).
¿Dónde
se encuentran el amor de Dios y el amor del ser humano? ¿Dónde está ese punto
de empalme? En el punto de empalme del amor, de la vida, del linaje. Si no es
allí, no hay camino para conectar el amor, la vida y el linaje. ¿Y dónde
cuernos queda eso? En el lugar donde se conectan la vida del hombre y la de la
mujer, el lugar donde el linaje del hombre y la mujer, su sangre, se cruzan. La
vida, el amor y el linaje de Dios se conectan en un mismo punto con la vida, el
amor y el linaje del ser humano. Centrados en esto nacen los descendientes. (205-63,
7.7.1990).
Que
Adán y Eva tengan hijos de bondad y se conviertan en padres verdaderos
significa que Dios asegura físicamente su eterna posición de padre-madre y
puede realizar su ideal y su deseo de tener un interminable número de
ciudadanos del Reino de los Cielos en el Cielo mediante la proliferación a lo
largo de las generaciones mediante el linaje humano. (277-198, 16.4.1996).
8.3.3. Hay que asentar
el ideal de unidad del amor divino y el amor humano
Si
en aquellos días de la creación hubiesen formado una familia de unión entre el
amor de Dios y el amor del ser humano en relaciones de amor verdadero -ese
grandioso amor que Dios pensó como ideal- hoy no estaríamos
ni preocupados con un Cielo o un infierno sino que naturalmente entraríamos al
Reino. El problema aquí es que si el amor verdadero de Dios y el amor verdadero
del verdadero ser humano no parten de un mismo punto, serían dos amores
diferentes, cuyas direcciones y metas también serían diferentes, de modo que se
haría imposible alcanzar el mundo ideal absoluto anhelado tanto por Dios como
por el ser humano. (275-54, 30.10.1995).
¿Qué es el matrimonio?
Es la perfección del ser. Es la perfección del hombre y la mujer y al mismo
tiempo es la perfección de todo lo horizontal. Como aquí hay hijos,
hermanos, ingresa esta línea (sic). Por haber hermanos, esposos y padres, se
unen el cuarto menguante y el cuarto creciente del país del de los espíritus,
babor y estribor, popa y proa, formando una esfera ideal, entrando también Dios
allí, donde se están uniendo en matrimonio. Dios está supuesto a morar en el
hogar, a hacer las tareas domésticas. Toda esta fuerza, toda la fuerza de la
esfera que entró en este espacio pasa por este estándar.
Y
al preguntarnos dónde está Dios en la pareja la respuesta es… en el vientre;
está allí porque esa es la raíz del amor. Por primera vez en la historia, por
causa de mí, se devela cómo está compuesto el mundo espiritual y estos
contenidos. Nadie lo sabe. (252-119, 14.11.1993).
La
Caída de Adán y Eva es un crimen inmoral contra el ideal divino del amor
verdadero. Adán y Eva, que antes de la Caída necesitaban guardar un
mandamiento, cayeron durante la etapa de imperfección, durante el periodo de
maduración. La unión del primer amor de los progenitores humanos significa
también la perfección del amor del propio Dios, de modo que naturalmente tanto
Dios como Adán y Eva como Todas las Cosas se habrían intoxicado en júbilo y
bendiciones, en la feliz continuidad de una fiesta. Tendría que haber habido
una ceremonia feliz de asentamiento, al nacer dentro del ser humano una fuente
del amor de Dios, una vida proveniente de Dios, un linaje de Dios. Quienes
debían cumplir eso se cubrieron sus partes bajas y se escondieron detrás de un
árbol temblando de inseguridad porque establecieron una relación inapropiada
que creó un falso amor, una falsa vida y un falso linaje contrarios a los
caminos del Cielo. (288-126, 26.11.1997).
Terminó
entrando Satanás en el lugar que debía ingresar Dios. Se casaron Adán, Eva y
Satanás, ¿verdad? Es lo mismo. Si Adán y Eva no hubiesen caído, el amor de Dios
y el amor del ser humano se habrían asentado en un mismo punto. Tienen que
partir del mismo punto. Si saliesen de dos puntos habría dos direcciones, dos
mundos. Si Dios y el ser humano se unen y van una misma dirección, se
perfeccionarán los individuos, las familias, los clanes, los pueblos, las
naciones y el mundo. Estarán unidos en amor; esto es lógico. (265-80,
20.11.1994).
¿Cuál
es la diferencia entre a Iglesia de la Unificación y las demás iglesias
cristianas? La diferencia es que la Iglesia de la
Unificación asentó la unión de amor entre Dios y el ser humano. La
teología convencional define que Dios es sagrado mientras que el ser humano es
mundano y pecador. ¿Cómo pueden unirse, entonces, el amor de Dios y el amor del
ser humano? No podríamos decirlo. Como piensan que el Dios absoluto puede hacer
lo que le plazca, es todo un problema. Por lo tanto, en todo lugar donde fue,
el cristianismo derramó mucha sangre. En nombre de una orden de Dios han
invadido y expropiado. Produjeron dictadores. El mundo no funciona así. Desde
el punto de vista de la naturaleza de Dios, no debería ser así. (249-145,
8.10.1993).
8.4.
La esfera de emancipación y liberación del Reino de los Cielos
8.4.1. La construcción
del Reino de los Cielos, con amor verdadero
¿Qué
iba a darle Dios a Adán y Eva si no hubiesen caído? Dios los habría bendecido
en matrimonio para que tuviesen hijos que deleiten a Dios, para que formasen
una familia en la que Dios se complaciera, familia que se expandiría formando
clanes, formando un pueblo. Cuando eso se expandiese, ¿cuál sería la filosofía
de ese mundo?
Sería
la filosofía del “Diosismo” y al mismo tiempo del “Adanismo.” Si existiese una
visión del mundo sería la del Adanismo, si existiese una visión del universo
sería la del Adanismo, si hubiese una visión del cosmos sería la del Adanismo,
y su forma de vida sería la del Adanismo.
Y
la variedad de los diferentes colores de piel habría sido espléndida, ya que
varía de acuerdo a sus diferentes ambientes naturales y habría sido bien visto
que numerosas razas tuviesen distintos colores de piel. ¿Pero cómo es que todas
tienen distintos idiomas? Por culpa de la Caída, el Cielo las
dividió. (156-202,
25.5.1966).
Para
que se instituya un país necesita una soberanía, necesita una población y
necesita un territorio. Desde esa perspectiva y considerando la cuestión de
realizar en la Tierra el Reino de los Cielos, ¿Quién es el dueño, el
soberano del Reino? Sin lugar a dudas el soberano es Dios. ¿Quiénes son el
pueblo? Todos los pueblos del mundo. ¿Cuál es el territorio? El globo
terráqueo. (96-15, 1.1.1978).
Hasta
cumplir los 80 años, en el lapso de una vida, liberé completamente el mundo
espiritual. La Tierra y el Cielo, esposo y esposa, y la familia
entran al Reino de los Cielos. Al Cielo se ingresa en pareja, no solos. Con las
puertas del infierno y las del Cielo abiertas, todos irán subiendo en turnos, a
su debido tiempo. Sus ancestros forman una línea para guiarlos, como
centinelas. Antes las huestes satánicas cavaron una cueva con sus propias
ambiciones y los tuvieron encerrados allí por miles de años. Los usaban para
hacer sus mandados. Ahora ya he abolido todo eso. Parece mentira, ¿no? Es así;
esperen y verán. ¿Por qué? Porque conozco muy bien la realidad del mundo
espiritual y su situación. Si no lo hubiese hecho, nuestras futuras
generaciones iban a chocar con eso. (300-74, 21.2.1999).
Hay
que nivelar el mundo físico, el mundo espiritual e incluso el infierno. Hay que
abrir un camino pionero hasta la base del Reino de paz, derribar las puertas
del infierno y abrir las puertas del Cielo. Dios tiene que ser totalmente libre
de ir y venir a cualquier lugar, tanto del mundo espiritual como del mundo
físico. Ese porche de amarga aflicción que es el infierno no sirve de nada ante
Dios. Hay que derribarlo todo. ¿Y quién lo sabe? Yo derribé todo, desde las
puertas individuales y del mundo físico hasta el infierno del mundo espiritual.
Por eso hay que colocar una autopista. Hay que nivelar todo, y no solamente en
este mundo. Todo el mundo espiritual debe ser nivelado, sí, hay que establecer
la igualdad familiar, tribal, racial, nacional mundial y cósmica. ¿Con qué
puede hacerse esto? Con la formación de la familia de un hombre y una
mujer. (302-226,
14.6.1999).
En
este mundo físico los Padres Verdaderos están bendiciendo en lazos de
matrimonio transracial. Interconectando esto se logra en el mundo físico la
liberación del individuo, de las familias, de los clanes familiares, de las
razas y de las naciones. Esa liberación no se produce en el mundo espiritual.
Como el mundo terrenal es la base para conectar una nación del amor del Reino
de los Cielos, una nación de amor cósmico, todo el mundo espiritual y el mundo
físico deben unirse en torno a los Padres Verdaderos, hacer una limpieza
general y alcanzar la perfección de la bendición individual, familiar, tribal,
racial, nacional, mundial y cósmica. De esa manera, gracias a la formación de
una esfera unificada de familias bendecidas en los mundos físico y espiritual,
la base de la filosofía del Reino de los Cielos centrado en un Adán sin pecado
se instituye en una posición de idéntico valor centralizada en todas las
familias de la historia, emergiendo el Reino de los Cielos en la
Tierra y en el Cielo, donde Dios vendrá a morar. Dios es nuestro padre
vertical y los Padres Verdaderos son los padres horizontales que pueden traer
igualdad a este mundo. Por eso debemos cruzar completamente centrado en el 9.9
(proclamación del 9 de septiembre), comenzando una nueva era con la
proclamación de la esfera del Sabbath Cósmico de los Padres del Cielo y la
Tierra el día 8 de julio. (303-257, 9.9.1999).
Cuando
la marea baja, se lleva todo lo malo; cuando sube, ingresa primero lo que salió
último. Como la restauración es por indemnización, si uno mira la misma agua en
la misma luna, cuando ambas se unen en la línea media son atrapadas aquí (sic).
Históricamente cuando esto es perfectamente nivelado en una misma generación,
se puede bendecir junto a polos positivos y negativos, desterrando
completamente a Satanás. Se expulsa al padre falso y se unen al padre
verdadero. Abolí el infierno porque justamente hice eso, entonces se puede
bendecir en matrimonio a todos los antepasados. Estamos bendiciendo a cientos,
miles de millones. Nuestros ancestros están conduciendo el mundo espiritual
hacia el Reino de los Cielos. En el mundo físico los descendientes quedan en
posición de padres, los ancestros en posición de hijos y, con amor verdadero,
se unen verticalmente. La base familiar centrada en amor verdadero es el punto
inicial para conectar el oriente y el occidente. (300-224, 14.3.1999).
A
partir de ahora entramos en la era de asociar grupos raciales y nacionales. De
modo que naciones, tribus y familias terrenales se asocian para pasar a la
esfera de la unificación. Yendo así, el mundo cambiará rápidamente. A quienes
se opongan a esto, las propias huestes satánicas no los dejarán tranquilos.
Hasta ahora Satanás buscaba llevar la gente al infierno, pero ahora quiere
llevarla al Cielo. Cooperando así nadie obstruirá el camino al Cielo,
formándose una esfera de liberación, pasando rápidamente a la era de la
globalización futura. (298-221, 8.1.1999).
El
mundo espiritual -incluyendo los musulmanes, los confucianos, los budistas- está
anhelando la aparición de la filosofía de los padres verdaderos y el
“Adanismo.” Como hay que pasar por una dirección unificadora, cuando también en
este mundo la historia de los Padres Verdaderos alcance el nivel mundial,
desaparecerán todas las fronteras religiosas y un movimiento integrador
movilizará el mundo espiritual, manifestándose automáticamente en el mundo
físico el resultado de ello.
Llegando
a globalizarse la filosofía de la Iglesia de la Unificación, los
espíritus no se quedarán solamente en el mundo espiritual sino que retornarán
aquí, ya que el propósito debe perfeccionarse en la Tierra.
Todos entrarán en actividad. La esperanza de miles de millones de
espíritus es que los unificacionistas del mundo entero vayan a la cabeza y los
estimulen “¡muévanse! ¡Muévanse! ¡Muévanse!” Ajustando todo aquí y uniéndolo
luego allá, este mundo será tutelado por Dios. Se perpetuará así, eternamente,
un mundo unido ante el nombre de los Padres Verdaderos. (161-222,
15.2.1987).
Hemos
logrado incluso la esfera de la liberación del mundo espiritual. Estamos
haciendo en este momento campañas para nivelar en igualdad el mundo espiritual
y el mundo físico. Viene la primavera, la primavera celestial y la primavera
terrenal. Hasta ahora había venido la primavera en el mundo espiritual, pero
en la Tierra era verano. Ahora ya pasó, y también pasó el invierno.
Se viene la era del ideal de felicidad que continuará eternamente, viene una
era de paz a la Tierra, ya que llega la estación primaveral, con el poder
de resucitar nueva vida y digerir todo. ¿Qué adopté yo, entonces, en estos
tiempos? Incluida la Federación de Familias par la Paz Mundial,
coloqué la palabra “paz” en todas nuestras organizaciones. (301-288,
5.5.1999).
¡Al
pensar que llegó la era de la liberación, no podemos dejar de pensar cuánto
alaba el universo lo que sucede en la Tierra, cuánta alegría tiene hoy¡
Por eso considero que desde el comienzo de este año hasta hoy ha prevalecido un
ambiente de celebración. Ahora la fortuna celestial nos seguirá y nos ayudará
en todo lo que nos propongamos. Nos esforzamos mucho por atraparla, pero ahora
ella nos sigue y nos ayuda. Esto significa que llegó el tiempo en que Dios y el
mundo espiritual movilicen muchos ancestros y buenos espíritus para ayudar a
este mundo terrenal. Llegó el momento de realizar la esfera de la liberación, y
poder así transformar todo. (298-226, 8.1.1999).
8.4.2. Juramos
perfeccionar la esfera de liberación
¿Con
qué vamos a liberar a Dios? ¿Por la fuerza? ¿Con la sabiduría? ¿Qué significa
la liberación de Dios? Si todas las personas que estaban en Corea del Norte
vienen a Corea del Sur y les gusta, y todos los que están aquí se van al norte,
¿Significa que Corea del Norte y Corea del Sur son liberadas? ¿Qué significa
entonces? Dios está allá en el trono del Cielo pero las familias del mundo
satánico, hasta las que están allá en el fondo, quieren a Dios. Incluso en los
hogares de gente muy pobre, sea quien fuere, si sirven a Dios por sobre todo,
les gusta y sienten felicidad. Conmigo la Iglesia de la
Unificación ha pasado por este curso histórico, durante el cual hablé de
“cumplir con el alivio de la aflicción (Hae Won Sung Sa) de Dios.” ¿Qué
significa disolver o aliviar la aflicción? Quiero decir “liberémoslo.” Aunque
uno estuviese debajo del pote de basura, ¿puede estar Dios con nosotros y ser
felices allí? Para liberar el corazón deben estar en una posición donde no haya
nada que no les guste, hasta el recipiente de la basura. Solamente así serán
liberados. Si chocan con esto, no pueden liberarse. (181-191,
3.10.1988).
Hay
que poseer completamente el amor verdadero para que uno pueda revivir todo lo
que Dios creó en este mundo. ¿Qué significa esto? Que la persona que
perfeccionó el amor verdadero puede, al igual que Dios, hacer lo que quiera y
deshacer lo que quiera, vivir como a uno le plazca. Puede hacer lo que quiera
con total libertad. Con su intuición pueden vivir experiencias omnipotentes. El
amor verdadero puede conquistar todo. Pueden conquistar a Dios así como también
a Satanás. Por eso Dios se libera a través uno; no es que uno se libere a
través de Dios. Así es, estamos tratando de realizar en la
Tierra todo lo valioso que se ha venido buscando en el mundo espiritual
desde la Caída. De lograrlo, los cielos y la tierra quedarán de
cabeza. (292-277,
27.4.1998).
Tengo
que liberar a Dios durante mis ochenta años de vida. Para ello debemos resolver
toda la restauración por indemnización, desde el mundo espiritual hasta el
terrenal, y revelar lo concerniente a la muerte de Jesús a fin de alcanzar la
esfera de la liberación. De otro modo, no hay manera de que retorne a la
Tierra. Cuando era posible unificar el mundo con la esfera cultural
cristiana, ellos superaron todas las condiciones, pero si no atienden y se
oponen al Señor que viene sobre la base de un mundo desunido, todos caerán en
la trampa de Satanás. Por eso fui expulsado al desierto y estoy solo…solo. Ni
mis padres me entendieron. Por eso comencé de nuevo, desembarcando desde allí y
transitando un curso histórico de indemnización total. (211-198,
30.12.1990).
Todo
será liberado durante mi época. Todo está puesto en posición de ser liberado.
El valor de esa liberación es incalculable. Al pensar que creamos una esfera de
liberación apilando y apilando y apilando el valor del trabajo clasificatorio
de Dios a lo largo de la historia y a partir de numerosos antepasados y, debido
a que nuestras familias bendecidas están en la posición de liberación de la
totalidad, son una ofrenda que representan los elementos glorificados a partir
de Todas las Cosas sucias del mundo creado. Sepan que están en la posición de
una ofrenda. (280-292, 13.2.1997).
¡Qué
espléndido lugar es la esfera del corazón! Es tan precioso que no alcanzaría
todo el oro del mundo para comprarlo, ni alcanzaría con un diamante tan grande
como la Tierra; ni aunque les ofreciesen el universo. Como establecemos
una relación recíproca con el Ser Sujeto centrados en la esfera del corazón, el
universo es nuestro. Hasta el propio Dios es “mío.” ¡Qué increíble el
privilegio del ser humano! …por poder poseer la esfera de liberación capaz de
unir en armonía y recibir a nuestro pedido una respuesta de Todas las Cosas
bajo el sol, conociendo el nivel de nuestro valor y en medio de ello y como
libertadores, abrazar todo con amor transitando por todo el universo. Ese es el
orgullo de la Iglesia de la Unificación. (210-320,
27.12.1990).
Los
Padres Verdaderos son nuestros ancestros. Seguimos por la gracia de los Padres.
Todo debe ser purificado, hasta los espíritus de allá abajo. Cuando hagamos la
segunda liberación, traspasaremos completamente la puerta. Pasando la
formación, el crecimiento y el perfeccionamiento... la tercera liberación hasta
el año 2000, los Padres Verdaderos vienen a la Tierra, reparan todo lo que fue
despedazado por el falso padre y declaran una nueva ley universal. Es la ley de
liberación del universo.
Por
eso en estos días salió el artículo 8º del juramento de las familias, ¿no?
“Nuestra familia soberana del Chon Il Guk, centrada en el amor verdadero, en la
era del Completo Testamento, jura realizar el ideal del amor de la unidad de
Dios y la humanidad, por medio de la fe absoluta, el amor absoluto y la
obediencia absoluta; jura perfeccionar las dimensiones de liberación y
absolución del Reino de Dios en la Tierra y en el Cielo.” No es
liberación sino esfera de liberación. No deberían quedarse en sus casas. Tienen
que asumir total responsabilidad por su país y por el mundo mientras están
en la Tierra. (293-252,1.6.1998).
Para
heredar la esfera victoriosa de los Padres Verdaderos tienen que vivir con fe,
amor y obediencia absolutos. Aunque deban derramar sangre y sudor, y sacrificar
todo, tienen que haber poseído un amor mayor que el de los propios Padres,
centrados en la esfera de unidad de corazón de manera tal que se hayan determinado
a ser una ofrenda viva por ellos, para que los Padres Verdaderos puedan ser
liberados. La esfera de liberación de Dios surgirá cuando sean una sociedad que
ame más que lo que los Padres Verdaderos aman a la humanidad. Por tener hijos
así surgirá una esfera de liberación donde por primera vez Dios podrá
regocijarse alabando y amando a sus hijos. (266-288, 1.1.1995).


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